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Corrigiendo Los Errores De Sarah

Corrigiendo Los Errores De Sarah

Status: Terminada
Genre:Reencarnación / Romance / Mujer poderosa / Completas
Popularitas:333.6k
Nilai: 4.9
nombre de autor: LunaDeMandala

Después de leer una novela donde la protagonista sufre injusticias.. Reencarna en Sarah.. Pero ella decide cambiar su destino y corregir sus errores.

*Esta novela pertenece a un mundo mágico*
**Todas las novelas son independientes**

NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Oscuridad 1

La mañana comenzó exactamente como le gustaban.. silenciosa, ordenada y predecible.

Mientras caminaba por la vereda rumbo al trabajo, repasaba mentalmente cada actividad del día como si fuera una lista perfectamente organizada.

[Primero el trabajo. Al salir pasaré por la heladería de la esquina. Hoy sí probaré ese sabor nuevo de frambuesa con chocolate. Después llegaré a casa, me pondré ropa cómoda, veré dos capítulos de esa serie romántica... solo dos. Luego estudiaré un par de horas para el postgrado y terminaré el capítulo del libro que estoy leyendo. Un día tranquilo.]

Aquella rutina no le parecía aburrida.

Al contrario.

Era exactamente el tipo de vida que había construido con esfuerzo.

No necesitaba fiestas.

No necesitaba grandes aventuras.

No necesitaba rodearse de gente constantemente.

Le gustaba vivir sola, administrar su tiempo y decidir cuándo quería hablar con alguien y cuándo simplemente quería disfrutar del silencio.

Era amable con todo el mundo.

Siempre saludaba.

Siempre ayudaba cuando podía.

Pero también valoraba enormemente su espacio personal.

[La gente cree que porque una sonríe quiere conversar media hora... No. Solo estaba siendo educada.]

Sonrió apenas al recordar cuántas veces había tenido que fingir entusiasmo por conversaciones que no le interesaban.

Estaba a punto de cruzar la calle cuando escuchó una voz conocida.

—¡¿Eres tú?!

Giró la cabeza.

Una mujer agitaba la mano con una enorme sonrisa mientras caminaba hacia ella.

Tardó unos segundos en reconocerla.

Habían estudiado juntas en el colegio.

No habían sido amigas.

Ni siquiera compartían mucho.

Simplemente habían coincidido durante años en la misma sala.

—¡Qué tiempo sin verte!

Ella sonrió con educación.

—Sí... muchísimo tiempo.

La otra comenzó a hablar.

Y siguió hablando.

Y siguió hablando.

Le contó dónde trabajaba.

Dónde vivía.

Que tenía un perro.

Que luego tuvo otro perro.

Que uno enfermó.

Que había terminado una relación.

Que ahora estaba conociendo a alguien.

Que su prima se había casado.

Que una tía se había cambiado de ciudad.

Que estaba intentando aprender cerámica.

Todo sin respirar demasiado entre una historia y otra.

Mientras tanto, ella permanecía allí escuchando con paciencia.

Asentía.

Sonreía cuando correspondía.

Respondía con frases cortas.

Pero por dentro...

[Ya voy diez minutos atrasada.]

La muchacha seguía hablando.

[Solo quería caminar al trabajo...]

Otra anécdota.

[Mi planificación del día ya cambió.]

Otra historia.

[¿Cómo puede una persona hablar tanto?]

Otra historia más.

[Respeta el espacio vital de los demás... por favor.]

Aun así jamás la interrumpió.

No porque disfrutara la conversación.

Sino porque sabía lo desagradable que era sentirse ignorado.

Así que continuó escuchándola con toda la cortesía posible.

Entonces notó que la antigua compañera llevaba una caja de cartón bastante pesada entre los brazos.

Dentro había muchos libros.

—Los compré en una venta de garaje. ¡No sabes la suerte que tuve! Había un señor vendiendo toda su biblioteca.

Sacó uno al azar.

—Llévatelo.

Ella levantó ambas manos.

—No hace falta.

—¡Sí! Tengo demasiados.

—De verdad...

—Por favor.

—No leo mucho ese género.

—Da igual, inténtalo.

—En serio...

—¡Vamos! Me haría ilusión.

[Y a mí me haría ilusión llegar al trabajo antes de que empiece mi turno.]

La muchacha prácticamente puso el libro entre sus manos.

Ella suspiró por dentro.

[Acepta el libro y termina la conversación.]

—Gracias.

—¡Sabía que te gustaría!

[No lo sabes.]

Después de despedirse finalmente pudo continuar su camino.

Miró la portada mientras caminaba.

Era una novela de época.

Vestidos elegantes.

Una enorme mansión.

Una joven mirando al horizonte.

Y un caballero que miraba hacia otro lado.

[Bueno... quizá no esté tan mal.]

Guardó el libro en su bolso y siguió con su jornada.

Al terminar el trabajo pasó exactamente por la heladería.

Compró su helado.

Regresó a casa.

Se puso ropa cómoda.

Vio los dos capítulos que había planeado.

Estudió un rato para su postgrado.

Preparó una cena sencilla.

Y cuando todo estuvo listo, recordó el libro.

[Bueno... ya que lo traje.]

Se acomodó en el sillón.

Abrió la primera página.

Comenzó a leer.

Al principio la ambientación le pareció interesante.

Carruajes.

Palacios.

Vestidos.

Magia

Bailes.

Nobleza.

Sin embargo, conforme avanzaban los capítulos, su expresión fue cambiando.

Una joven protagonista incapaz de decidir sobre su propia vida.

Un padre que creía mas en su sobrina que en su hija

Un prometido infiel.

Una familia que le repetía constantemente que debía sacrificarse por el honor de todos.

Cada vez que la protagonista sufría...

Todos le decían exactamente lo mismo.

"Una buena mujer soporta cualquier dolor."

Ella cerró el libro por un momento.

[¿Perdón?]

Volvió a abrirlo.

Pensó que quizá mejoraría.

No mejoró.

La protagonista seguía sacrificándose.

Perdonando.

Llorando.

Callando.

Los personajes masculinos tomaban todas las decisiones.

Y cuando alguno hacía algo mínimamente amable...

La novela lo describía como si fuera un héroe incomparable.

Ella volvió a cerrar el libro.

[¿Eso era todo?]

Lo abrió otra vez.

Solo por curiosidad.

Quería comprobar si al menos el final justificaba tanto sufrimiento.

Cuando terminó la última página quedó varios segundos mirando la cubierta.

—Qué mala historia...

La dejó sobre la mesa.

—Las mujeres aquí solo existen para sufrir.

Comenzó a enumerar los errores como si estuviera corrigiendo un trabajo universitario.

—Ninguna piensa por sí misma. Ninguna toma decisiones inteligentes. Todos los problemas podrían resolverse hablando durante cinco minutos. El protagonista masculino es insufrible. Y aun así termina siendo "el premio".

Negó lentamente con la cabeza.

—No entiendo por qué esto le gusta a tanta gente.

Apagó la luz y fue a dormir.

Pensó que al despertar ya habría olvidado aquella historia.

Pero no fue así.

Al día siguiente regresó al trabajo.

Y al siguiente.

Y al siguiente.

Mientras revisaba informes...

[Qué absurdo fue cuando ella perdono esa infidelidad.]

Mientras almorzaba.

[Podía haberse escapado perfectamente.]

Mientras esperaba el ascensor.

[¿Y nadie le explicó que decir "no" era una opción?]

Mientras caminaba pensaba..

[Podria haber estudiado y seguir su propio camino]

Incluso mientras estudiaba por las noches seguía recordando escenas de aquella novela.

No porque le hubiera gustado.

Todo lo contrario.

Le molestaba tanto que no podía dejar de pensar en ella.

[Si yo hubiera estado ahí, habría arreglado medio libro en dos capítulos.]

Pasaron varios días.

La historia seguía apareciendo en su cabeza sin invitación alguna.

Hasta que llegó aquella mañana.

Todo parecía completamente normal.

Las máquinas funcionaban.

Las cintas transportadoras avanzaban con su ritmo habitual.

Los operarios realizaban sus tareas.

Ella revisaba una de las líneas de procesamiento mientras verificaba que todo estuviera en orden.

Entonces escuchó un sonido extraño.

Un chirrido metálico.

Frunció el ceño.

[Eso no sonó bien.]

Giró apenas la cabeza.

Una pieza comenzó a desprenderse.

Alguien gritó.

Otro trabajador intentó detener el mecanismo.

Las alarmas empezaron a sonar.

Todo ocurrió demasiado rápido.

Ella apenas alcanzó a levantar la vista.

Y, de forma completamente absurda, el último pensamiento que cruzó por su mente no fue sobre su trabajo.

Ni sobre su familia.

Ni sobre su postgrado.

Fue una queja dirigida a aquella novela.

[En serio... qué historia tan mala...]

Después...

Solo hubo oscuridad.

1
Celia
Excelente novela felicitaciones 😊
Irene Nievecita
Sienna recibió lo que se merece por envidiosa, deseo ser una mantenida y creo que ni eso logro. desaprovechar estudiar en la academia, rechazar dinero para poner un negocio y ser económicamente libre, es ser demasiado estúpida y floja, se lo merece por sus propias acciones. Ahora si o si tendrá que trabajar para alimentar a su hijo, por que barón no será reconocido y ella menos, fueron sus desiciones debe aceptarlas y no culpar a los demás.
Irene Nievecita
Por lo que se ve, Benjamin perdió toda oportunidad, nadie puede negar que se lo buscó haciendo arto mérito. Eso le ocurre a todos los indecisos, pierden oportunidades únicas por dudar, ya no se puede llorar por la leche derramada, por que ya se secó.
Irene Nievecita
Ojalá ya se haya ido, eso le pasa por ser un pusilánime lleno de dudas como una quinceañera,
Irene Nievecita
¿Qué edad tiene ese pelotudo qué piensa tanto en el que dirán? se comporta como una frágil damisela indecisa, que si, que no, tal vez. en ningún momento pensó en como se iba a sentir Sara al dejarla plantada en su cumpleaños, más aún que el le dijo que para su fiesta hablarían sobre el futuro/Grimace//Grimace//Grimace//Grimace/
Irene Nievecita
¡¡¡¡¡ Pensar que Sara le ofreció pagarle la academia, para que tuviera un mejor futuro, ella rechazo estudiar por no querer esforzarse, por creer que ella merece que le regalen todo sin mover un dedo para lograrlo!!!!
Irene Nievecita
Eso le pasa por atrevido, mire que apretarle el brazo para demostrar que es el quien manda, pero toda la culpa la tiene la envidiosa, fue ella la que le metió en la cabeza qué Sara estaba interesada en él, para que él siguiera visitando la casa para tener una oportunidad que se fijará en ella.
Irene Nievecita
Hasta que al fin le cayó la teja de quien es el acompañante de Sara, de como trató de agredir a una persona de un nivel muy por encima de él, de como mintió al relatar los echos acontecido, teniendo como cómplice a la arrastrada de Sienna.
Irene Nievecita
¿ Cuando será el día, que los duque decidan de una vez por todas echar a esa envidiosa, ambiciosa, arrastrada de la prima? desde que llegó han visto como siempre a tratado de perjudicar a Sara y la siguen manteniendo.
Amalia Mamani
😂😂
Irene Nievecita
La culpa la tiene la estúpida de Sienna, que empezó a meterle ideas inbeciles en la cabeza al Smith que es igual a Sienna de tonto.
Irene Nievecita
Si mal no recuerdo el duque Reed tiene 28 años y si se conocen desde pequeños el también debe rondar más o menos esa edad, pero no es tanta la diferencia, ella es bastante madura para la edad que tiene, que incluso él creyó que era mayor por los temas conversado.
Irene Nievecita
Una casamentera muy dispuesta a trabajar sin haber sido contratada 😂😂😂
Mer Agrás
Me encantó que no quedara con el duque, un giro excelente en la historia.
Irene Nievecita
Los duque deberían mandarla lejos de esa casa, esa víbora no tiene vuelta
Irene Nievecita
La envidia provocó el primer asesinato, muchos dicen que el ocio es la madre de todos los vicios, yo digo que es la envidia es la que corrompe el alma.
Irene Nievecita
😂😂😂😂😂 pero que buen recibimiento, darle el estatus de sirvienta 😂😂😂😂😂
Mer Agrás
Por favor un final diferente con alguien más 🙏🏻
Mer Agrás
¿Los papás de ella desaparecieron?
Imacairy Lopez
Buena historia
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