Un paseo escolar a una isla prohibida se convierte en una pesadilla mortal. Una empresa secreta oculta experimentos genéticos con dinosaurios modificados, y cuando alguien libera a todas las criaturas, los barcos huyen en pánico… olvidando a cinco estudiantes abandonados a su suerte.
Dan, un chico de 16 años con una inteligencia que nadie imagina, deberá ocultar su verdadero potencial y sus poderes sobrenaturales mientras él y sus compañeros luchan por sobrevivir. Entre la selva llena de depredadores, secretos terribles, peleas, traiciones, miedos y lazos que se rompen o se fortalecen, tendrán que aprender a confiar los unos en los otros… antes de que se conviertan en la próxima presa.
*
NovelToon tiene autorización de nezhaN para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
EPÍLOGO: EL ORIGEN DE LO QUE NO DEBIÓ NACER
Nadie recuerda ya cuándo la isla dejó de ser un pedazo de tierra salvaje para convertirse en el secreto más oscuro de la ciencia. Hace veinte años, la empresa **GenEvolution** compró todo el territorio, cerró los accesos, borró su nombre de los mapas y levantó muros de hormigón y acero capaces de resistir cualquier asalto. Su objetivo era simple, y terrible: no solo revivir a los dinosaurios, sino perfeccionarlos.
No querían bestias prehistóricas torpes y lentas. Querían seres evolucionados, más fuertes, más rápidos, con una inteligencia capaz de planear, obedecer y superar cualquier límite de la naturaleza. Mezclaron ADN antiguo con el de las especies más adaptables de hoy, añadieron secuencias genéticas humanas para ampliar su consciencia, y aceleraron su crecimiento y evolución décadas en solo meses. Lo llamaron **Proyecto Crepúsculo**: la nueva era de la vida en la Tierra.
Pero la ciencia no perdona la arrogancia.
Las primeras crías no solo vivieron: entendieron. Sintieron. Recordaron cada dolor, cada inyección, cada prueba a la que las sometieron. Aprendieron a reconocer las voces de sus captores, el sabor del miedo en el aire, la diferencia entre quien les hacía daño y quien solo obedecía órdenes. No eran monstruos nacidos para matar: eran prisioneros conscientes de su propia desgracia. Crecían con la furia de saber que habían sido creados como armas, sin pedirlo, sin tener un lugar al que pertenecer.
Durante años, el proyecto se mantuvo en secreto. Hasta que los fondos se cortaron, los altos mandos huyeron y el personal se quedó solo con la pesadilla que habían construido. Los últimos en abandonar la isla pensaron en matar a todas las criaturas, pero no tuvieron el valor… o el miedo fue más fuerte. Las jaulas se mantuvieron cerradas, los sistemas en pausa, y se dijo al mundo que la isla había quedado desierta.
Pero alguien se quedó. Alguien que había visto sufrir a esos seres, que entendió que no merecían morir encerrados como errores de laboratorio. Esa persona esperó a que el último barco se alejara, entró en la sala de control principal y, con manos temblorosas, tecleó la orden que cambiaría todo para siempre:
> **COMANDO: LIBERACIÓN TOTAL. DESACTIVACIÓN DE SEGURIDAD. APERTURA DE TODAS LAS UNIDADES DE CONTENCIÓN.**
Las puertas de acero retumbaron al abrirse, un sonido que recorrió toda la isla como un trueno. Las alarmas se apagaron, los muros cayeron, y por primera vez en sus vidas —y en millones de años—, esas criaturas evolucionadas pisaron la selva sin cadenas.
La persona que las liberó creyó que estaba solo. Pensó que no quedaba nadie más en la isla, que los únicos habitantes eran ellos y que podrían irse, desaparecer, ser libres. Pero se equivocó. No sabía que un grupo de estudiantes estaba a punto de llegar. No sabía que las criaturas, con su inteligencia aguda y su memoria imborrable, no huirían sin más.
Porque no solo buscaban libertad. Buscaban respuestas. Buscaban a quienes los habían encerrado. Y cuando vieron llegar a nuevas personas a su isla, no supieron distinguir entre el verdugo y la víctima.
Ahora, las sombras se mueven libres entre los árboles. No son bestias ciegas: sienten dolor, rabia, confusión. Y para los cinco chicos que acaban de llegar, la pesadilla no será solo sobrevivir a los dientes y las garras. Será sobre entender por qué existen, y si hay alguna forma de detener el ciclo de odio que los creó.
El proyecto Crepúsculo no trajo una nueva era. Trajo el caos. Y nadie sabía aún que el mayor peligro no venía solo de la selva, sino de los secretos que todavía estaban enterrados bajo el hormigón.
saludos.