Ella renace con la posibilidad de salvarse a ella y a su familia.
*Está novela pertenece a un mundo mágico*
**Todas las novelas son independientes**
NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Casa Morozov 3
Después la duquesa notó claramente la tensión creciendo en su esposo.
Y también notó algo más importante.
Aaron Hoffman todavía seguía mirándola como si hubiera olvidado completamente que quería seguir con vida.
Así que Gia habló.
Su voz fue suave.
Elegante.
Pero enfatizando cuidadosamente cada palabra importante.
—Soy la duquesa Gia Morozov.
Sonrió más.
Radiante.
—Feliz esposa del duque Nikolai Morozov.
El efecto fue inmediato.
Primero…
El rostro del duque se relajó apenas.
Solo un poco.
Pero suficiente para que Gia notara la satisfacción oculta detrás de aquella expresión fría.
Y segundo…
Arely entendió perfectamente lo que Gia acababa de hacer.
La duquesa estaba calmando a su esposo.
Marcando territorio.
Y probablemente salvando la vida de Aaron al mismo tiempo.
Porque el ambiente había cambiado sutilmente después de esas palabras.
Como si Nikolai hubiera recuperado un poco el control de ese instinto oscuro y posesivo que comenzaba a despertar.
Pero Aaron seguía completamente fascinado.
Como un idiota.
Arely cerró lentamente los ojos.
[Increíble.]
[Realmente nació sin instinto de supervivencia.]
Hasta que…
Le dio un codazo brutal en las costillas.
Aaron soltó un pequeño sonido ahogado.
Finalmente reaccionando.
Parpadeó varias veces.
Como si recién despertara.
Y cuando por fin entendió que llevaba demasiado tiempo mirando a la esposa del hombre más peligroso del reino…
Palideció.
Completamente.
—Yo…
Aaron intentó hablar.
Pero al ver directamente la mirada del duque…
Olvidó cómo respirar correctamente.
Porque los ojos grises de Nikolai Morozov eran aterradoramente fríos ahora.
No levantaba la voz.
No parecía furioso.
Y eso hacía todo peor.
Muchísimo peor.
Gia casi se ríe.
Porque sinceramente el pobre parecía aterrorizado ahora.
Y probablemente acababa de comprender que había estado coqueteando accidentalmente con una mujer casada frente a un hombre capaz de enterrarlo en la nieve sin remordimientos.
Mientras tanto Nikolai seguía observándolo en absoluto silencio.
Un silencio muchísimo peor que un grito.
Hasta que finalmente dijo…
Con voz baja.
Demasiado calmada.
—El tratado no se realizara.. asi que agradezco su visita..
Aaron tragó saliva inmediatamente.
Porque aunque las palabras eran educadas…
La amenaza detrás de ellas era clarísima.
Arely incluso sintió pena por él.
Un poco.
Muy poco.
Aaron logró finalmente inclinar la cabeza con torpeza.
—Pero podemos pasar y hablar..
Por primera vez desde que llegaron, sonó completamente serio.
—No, no es necesario..
Gia desvió discretamente la mirada hacia Arely.
Y ambas mujeres compartieron un instante de entendimiento absoluto.
[Tu hermano casi muere.]
[Sí. Lo sé.]
La duquesa parecía acostumbrada a manejar el temperamento de su esposo.
Y sinceramente…
Eso decía muchísimo sobre su matrimonio.
Porque Nikolai Morozov no ocultaba nada.
Ni siquiera un poco.
La manera en que observaba a Gia era demasiado evidente.
Demasiado intensa.
Como si el resto del mundo simplemente existiera alrededor de ella.
Arely sintió un pequeño escalofrío.
Y entonces entendió algo importante.
El duque Morozov estaba obsesivamente enamorado de su esposa.
No era cariño tranquilo.
No era simple afecto matrimonial.
No.
Era esa clase de amor feroz y posesivo que Elena había leído incontables veces en novelas.
La clase de amor que podía ser romántico… o aterrador dependiendo de quién lo mirara.
Y sinceramente…
Viéndolo en persona resultaba mucho más intimidante de lo esperado.
Porque Nikolai Morozov parecía el tipo de hombre capaz de destruir un país entero si algo le ocurría a Gia.
Aaron, todavía pálido, se acercó apenas hacia Arely y murmuró entre dientes..
—Creo que acabo de ver mi muerte.
Arely sonrió falsamente sin mover los labios.
—Y yo creo que padre me matará porque provocaste una guerra comercial en menos de una hora.
Gia finalmente soltó una pequeña risa suave al escucharlos.
Y fue interesante.
Porque en el instante en que ella rio…
Los ojos de Nikolai cambiaron otra vez.
Se suavizaron apenas mientras la observaba.
Como si toda su tensión desapareciera automáticamente al escucharla feliz.
Arely casi se quedó mirándolo demasiado tiempo.
[Por Dios…]
[Este hombre realmente está perdido por ella.]
Asi que, Arely entendió inmediatamente lo que estaba pasando.
Su padre tendría que venir personalmente.
Porque su hermano acababa de arruinar completamente la negociación.. porque estaban peligrosamente cerca de un desastre diplomático.
Aaron abrió la boca rápidamente.
—Pero duque Morozov, yo..
No alcanzó a terminar.
Porque Arely le dio otro golpe discretísimo en las costillas.
Mucho más fuerte que el anterior.
Aaron soltó el aire abruptamente.
Y finalmente entendió que debía quedarse callado si quería conservar la cabeza sobre los hombros.
Especialmente porque ahora podía ver claramente pequeños rayos escapando de la mano del duque.
pequeño humo oscuro
Brillante.
Crujiendo peligrosamente alrededor de sus dedos.
Como si el maná estuviera reaccionando directamente a su enojo.
El aire alrededor pareció volverse todavía más pesado.
Los guardias Morozov ni siquiera reaccionaron.
Lo que probablemente significaba que aquello era normal.
Lo cual era aterrador.
Arely sintió un sudor frío recorrerle la espalda.
[Este hombre literalmente podría matarlo aquí mismo.]
Y sinceramente…
Parecía estar considerándolo.
Gia notó el maná escapando de la mano de su esposo inmediatamente.
Se acercó apenas a él.
Solo un paso pequeño.
Pero fue suficiente para que los rayos disminuyeran un poco.
Definitivamente ella sabía cómo manejarlo.
Arely sonrió nerviosamente.
—Entendemos perfectamente, duque.
Su tono fue impecablemente diplomático.
Como si Aaron no hubiera estado a segundos de provocar una tragedia.
Después prácticamente arrastró a su hermano hacia el carruaje antes de que empeorara más.
Aaron todavía parecía en shock.
—Arely, creo que exageras un poco..
Entonces miró nuevamente hacia Nikolai Morozov.
Y vio la magia recorriendo otra vez la mano del duque mientras seguía observándolo en absoluto silencio.
Aaron palideció inmediatamente.
—…Nunca había hablado tan en serio en mi vida.
Arely lo empujó dentro del carruaje.
—Entra.
Aaron todavía alcanzó a mirar una última vez hacia Gia.
Y el sonido que salió de la mano del duque hizo que subiera al carruaje inmediatamente sin protestar.
La puerta se cerró de golpe.
Dentro del carruaje hubo unos segundos de absoluto silencio.
Luego Aaron finalmente respiró profundamente.
—Arely.
Ella lo miró con cansancio absoluto.
—¿Sí?
Aaron se sostuvo el pecho dramáticamente.
—Creo que vi pasar mi vida frente a mis ojos.
—Bien.
—¿Bien?
—Eso significa que aún tienes instinto de supervivencia. Comenzaba a preocuparme.
Aaron dejó caer la cabeza hacia atrás contra el asiento.
—¿Viste la magia? Habían pequeños rayos
—Sí, Aaron. Todos vimos los destellos mágicos..
—Creo que el hombre iba a matarme.
—Sí, Aaron. Todos vimos eso también.
Él se quedó callado unos segundos.
Luego murmuró con completa sinceridad:
—Pero la duquesa Morozov es realmente hermosa.
Arely cerró los ojos lentamente.
[Ahora sí voy a matarlo yo.]
—Aaron.
—¿Qué?
—Por el amor de Dios deja de pensar eso mientras sigamos en este territorio.
Aaron suspiró dramáticamente.
—No es mi culpa. Esa pareja parece salida de una novela.
Arely se quedó en silencio un instante.
Porque odiaba admitirlo…
Pero tenía razón.
Gia parecía delicada y luminosa.
Nikolai Morozov parecía un monstruo elegante dispuesto a destruir el mundo por ella.
Y juntos daban una impresión absurdamente intensa.
Como si el resto de las personas sobraran alrededor de ellos.
Aaron murmuró todavía mirando hacia la ventana:
—Nunca había visto a alguien mirar así a otra persona.
Arely tampoco.
O mejor dicho…
Nunca lo había visto en la vida real.
Solo en novelas.
Y sinceramente era más intimidante de lo romántico.
Porque había algo feroz en la forma en que Nikolai observaba a Gia.
Algo posesivo.
Casi obsesivo.
Como si realmente la considerara suya en todos los sentidos posibles.
Arely apoyó la cabeza contra el asiento mientras suspiraba profundamente.
[Este viaje será una pesadilla.]
Porque aun le quedaban dos ducados mas que recorrer.