¿Qué harías si tras tu muerte, despiertas dos años atras en tu vida?
Joel lo tenía todo hasta que el destino le arrebató a su familia. En su ceguera por el dolor, eligió un culpable: Celene, la mujer que más lo amaba. Tras dos años de indiferencia glacial y rechazos que marchitaron el alma de su esposa, el silencio se vuelve permanente cuando ella muere consumida por la depresión.
Sin embargo, la verdad es un juez implacable. Al descubrir la inocencia de Celene y la realidad tras su tragedia familiar, Joel se quita la vida, incapaz de cargar con su propia culpa. Pero el tiempo decide darle una última oportunidad. Despertando dos años atrás, justo cuando el infierno comenzó, Joel se jura a sí mismo que esta vez no será su verdugo, sino su protector.
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Cap 10 - Mí última noche
Celene …
Los días se me estaban volviendo cada vez más pesados, ya no sentía mis piernas, me costaba respirar por sí sola, por lo que debía mantenerme con un respirador todo el tiempo, los vómitos con sangre nunca cesaron, al contrario se le sumó la hemorragia nasal constantemente
Ya hacía tres semanas desde que caí internada y aunque los médicos han hecho de todo para mantenerme con vida, yo ya no quería vivir más así, quería cerrar los ojos de una vez y no volver a despertar, estaba sufriendo demasiado, pero por ellos trataba de mantenerme viva con las pocas fuerzas que me quedaban
Joel estaba demacrado, ya no era el hombre guapo que era cuando lo conocí, sus días en el hospital acompañándome todo el tiempo lo estaban consumiendo poco a poco. Y aunque me cansé de rogarle que fuera a descansar, él se negaba rotundamente a dejarme sola
Mis padres igual, venían todos los días y se quedaban todo el día a mí lado, mí madre estaba decaída y ojerosa, se le notaba en sus ojos que se la pasaba llorando y eso me entristecía demasiado, pero no podía hacer nada para aliviar su dolor, lamentablemente tenían que ser fuertes y afrontar mí pérdida próximamente
Romina era otra que no se despegaba de mí, aunque ya no se quedaba en las noches como antes, pero si pasaba todo el día a mí lado acompañándome, y al igual que los demás, sabía que a ella también le estaba afectando demasiado lo que a mí me estaba pasando
De Daniel no supe más nada, aunque no éramos muy cercanos, yo estaba agradecida con él por haberme ayudado en su momento cuando más lo necesite
Mí final se estaba acercando cada vez más y pronto al fin podré descansar para siempre
— Agua — dije en un susurro, porque hasta me costaba hablar y más con la mascarilla de oxígeno puesta
— Si cariño, ten — dice mí madre ayudándome a levantar la cabeza con una mano, mientras con la otra me ayudaba a beber el agua
— Gracias mami — dije suave
Justo en ese momento llega el médico nuevamente para llevarme a hacer estudios, todos los días desde hace 2 semanas era la misma rutina, me llevan me hacen estudios y análisis para ver el avance de deterioro de mis órganos. Aunque estaban sorprendidos de que no haya perdido la memoria, ya que el fallo renal ataca mucho el cerebro, pero yo me aún me encontraba lúcida
— Doctor, ya no quiero que me sigan suministrando medicamentos para mantenerme viva, ya quiero dejar de sufrir como vengo sufriendo, ya quiero irme de este mundo — le pido al médico para que me ayude a dejar esta agonía
— Entiendo lo que quiere señorita Duarte, pero su familia estará devastada si muere ahora, nosotros podemos mantenerla viva un par de días más, ¿está segura de lo que quiere? — me pregunta el médico
— Si, estoy segura, ya es tiempo de dejar este mundo, de igual manera me voy a morir, ¿entonces para qué esperar más tiempo? — le digo suspirando, se que esto le dolerá a mí familia, pero ya es hora — Solo una cosa le pido, por favor no le diga a mí familia que fue mí decisión, que piensen que fue el destino que me llevó
— Está bien señorita Duarte, dejaremos de suministrarle el medicamento para la bradicardia, su ritmo cardíaco disminuirá nuevamente y tiene un casi 90 % de sufrir otro paro cardíaco, que no reanimaremos si eso pasa — me explica el médico y yo asiento
— Gracias doctor — le digo antes de que me vuelvan a llevar a mí habitación
Al llegar aún estaban todos, mis padres, Joel y Romina, esperando a que yo volviera. Me sentí miserable ver como ellos perdían tiempo aquí conmigo y cada vez se los notaba más cansado, quería que ellos volvieran a vivir sus vidas sin tener que estar pendiente de mí todo el tiempo
— Hija, ¿Cómo estás? ¿Cómo te sientes? — me pregunta mí madre
— Cansada mamá, tengo mucho sueño, dormiré un rato — les digo cerrando los ojos
— Está bien cariño, duerme y descansa todo lo que quieras, volveremos mañana para verte de nuevo — dice mí madre dándome un beso en la frente
— Yo también me iré amiga, así descansas, mañana vuelvo — me dice Romina también despidiéndose
— Adiós, gracias por venir y no olviden que los amo — les dije antes de que se vayan
Después de que mis padres y Romina se fueron cerré los ojos nuevamente y me dormí . En verdad me sentía cansada y no solo lo decía para que ellos se fueran.
Cuando volví a despertar ya era de noche, Joel se encontraba sentado a mí lado leyendo un libro
— Joel — lo llame
— Si amor, ¿que necesitas? — me dice levantándose de la silla
— ¿Me puedes llevar de nuevo al jardín del hospital? Quiero salir de aquí dentro un rato — le pido con ansias, está noche seguro sería mí última noche y no quería estar en esta habitación
— Si mi amor vamos — me dice cargándome en sus brazos y pasándome a la silla de rueda
Nos dirigimos nuevamente hasta el jardín del hospital, hoy no había estrellas, el cielo estaba nublado, parecía que en cualquier momento llovería
— Amor, pronto lloverá, ¿no quieres que nos quedemos del lado de adentro? Así no te mojas ni agarras frío — me dice él
— No, quiero estar aquí, si se larga a llover entramos, pero mientras tanto quiero seguir acá afuera — le digo
Ambos quedamos en silencio mirando el hermoso jardín del hospital, todo iluminado con luces
— Joel — comienzo hablándole — Prométeme que después de que yo me vaya, buscarás una buena mujer y volverás a hacer feliz — le digo mirando el cielo nublado
— No puedo prometer algo que tal vez no cumpla, tu eres la única persona a la que amo y nadie ocupara tu lugar aunque ya no estés — me dice arrodillándose frente a mí
— Se que me amas Joel, date el tiempo de sanar después de mí partida, pero vuelve a hacer feliz, enamórate nuevamente de una mujer que sea buena de corazón, y ten muchos hijos — digo con un nudo en el corazón, jamás pude ser madre, pero bueno no era mí destino — Eres joven Joel, no arruines tu vida quedándote solo, forma una familia y se feliz con mí recuerdo — continuó diciéndole
— No te lo voy a prometer, pero intentaré hacerlo, algún día quizás — me dice él con tristeza
— Te… amo… Joel — le digo con dificultad, porque ya me estaba costando respirar, mí corazón había comenzado a latir con lentitud
— Yo también te amo mí amor, siempre te amé y siempre te voy a amar aunque ya no estés — me dice él
Yo me llevo la mano al pecho, ya no podía respirar sentía como mí corazón latía cada vez menos, y todo comenzó a darme vueltas.
Lo siento a Joel que me carga en sus brazos con preocupación para llevarme con un médico, lo mire por última vez y ya luego no siento más nada, mí corazón dio el último bip y se detuvo .