NovelToon NovelToon
Selena Y El Don De Las Tinieblas

Selena Y El Don De Las Tinieblas

Status: Terminada
Genre:Romance / CEO / Matrimonio contratado / Mujer poderosa / Completas
Popularitas:2.1M
Nilai: 4.9
nombre de autor: Edna Garcia

Traicionada por su propia hermana y sacrificada como moneda de cambio por su familia, Selena Sanches vio cómo sus sueños de amor se derrumbaban cuando Ingrid falsificó sus exámenes prenupciales.
Considerada “estéril”, Selena fue descartada por Cássio Álvarez, el hombre que juró amarla y con quien iba a casarse… pero él decidió casarse con Ingrid sin dudarlo.

Humillada y sin apoyo, Selena creyó que nada podía empeorar, hasta que su padre la ofreció como esposa al misterioso y temido Henrico Garcês, un mafioso al que nadie jamás se atrevía a mirar a los ojos. Un hombre que vive en las sombras, rodeado de rumores, poder… y peligro.
Ahora, unida a un desconocido que inspira tanto miedo como fascinación, Selena deberá descubrir si este matrimonio forzado será su ruina…
o su salvación.

NovelToon tiene autorización de Edna Garcia para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 17

El final de la tarde caía cuando Henrico llegó a casa después de una larga reunión.

Entró en el recibidor principal quitándose el reloj de la muñeca y aflojando el cuello de la camisa. Parecía cansado, pero alerta, como siempre. Fue entonces cuando vio algo sobre la mesa del comedor.

Una invitación.

Elegante, dorada, gruesa…

Y con el escudo de la familia Sanches estampado en relieve.

Henrico frunció el ceño.

— ¿Selena? — llamó.

Ella apareció en la puerta de la cocina, secándose las manos con un paño de cocina.

Cuando vio la invitación en las manos de Henrico, su semblante cambió.

— Es… el cumpleaños de Patricia. — respondió con una pizca de disgusto.

Henrico alzó una ceja.

— Patricia.

— Mi… madrastra. — dijo ella, respirando hondo. — Y fue mi padre quien la envió.

Henrico se quedó en silencio por un instante, estudiando su expresión.

— ¿Y vas a ir? — preguntó por fin.

Selena rió sin humor.

— No tengo el menor interés.

Giró el rostro, mordiéndose el labio.

— Después de todo lo que me hicieron… no veo por qué estar allí.

Henrico siguió mirándola, como si estuviera analizando cada palabra que decía.

Se acercó unos pasos.

— Si yo fuera tú… pensaría diferente.

Selena frunció el ceño, sorprendida.

— ¿Diferente? ¿Cómo?

Henrico sujetó la invitación con dos dedos y la balanceó levemente en el aire.

— Me compraría un vestido bellísimo. E iría a esa fiesta sí.

Sonrió de lado.

— Para probar a tu familia que estás bien. Que estás feliz… en mi casa… lejos de ellos.

El corazón de Selena se aceleró con esa frase.

Era raro que Henrico demostrara algo tan directamente.

— Henrico… — ella bajó la mirada. — Realmente no tengo ganas de ir.

Henrico cruzó los brazos, pensando.

— ¿Y si te acompaño? ¿Irías?

Selena abrió los ojos como platos.

— ¿Tú?

— Sí. — respondió con simplicidad.

— Pero… sé cómo vives.

Dio un paso adelante.

— Evitas exponerte, evitas fiestas, evitas multitudes. No necesitas hacer eso solo para complacerme. Habrá mucha gente allí.

Selena tocó su mano con cariño.

— No quiero ponerte en una situación incómoda.

Henrico suspiró, desviando la mirada por algunos segundos.

— Selena…

Pasó la mano por su cabello.

— He pasado mucho tiempo escondido. Mucho tiempo viviendo en las sombras, como si fuera una sombra también.

Su mirada encontró la de ella con una intensidad diferente.

— Tal vez ya haya llegado la hora de cambiar.

Selena se quedó sin palabras.

Henrico se acercó aún más.

— Y sinceramente… no sé explicar el motivo.

Acercó su rostro al de ella.

— Pero siento ganas de ir. Contigo.

Selena sintió un escalofrío.

— ¿Por qué? — preguntó bajito.

Henrico sujetó su cintura con una ligereza inesperada.

— Porque tu familia actuó con injusticia.

— E injusticia… es algo que no soporto.

Acercó los labios a su oído.

— Ellos merecen ser castigados de alguna forma.

Se alejó un poco, manteniendo la mirada firme.

— Y mostrar a todos que estás feliz… tal vez sea el inicio del castigo que ellos merecen.

Las palabras de Henrico tocaron un punto tan profundo en Selena que necesitó respirar hondo antes de responder.

Su padre la humilló.

Ingrid robó a su novio.

Patricia la insultó.

Y todos esperaban que ella fuera la “derrotada”.

Pero ahora…

Ahora ella era la esposa del hombre más temido del underground.

Respetada.

Protegida.

Y principalmente… finalmente vista.

Levantó el rostro despacio y encaró a Henrico.

— Si realmente quieres ir…

Posó la mano sobre el pecho de él.

— Entonces iremos.

Henrico sonrió — una sonrisa rara, casi imperceptible, pero sincera.

— Óptimo.

Besó la frente de Selena con delicadeza.

— Prepárate, mi esposa.

— Quiero que entres en esa fiesta como la mujer más linda de ese lugar.

Selena sintió el corazón temblar.

Y, por primera vez, no tuvo miedo de la familia que un día la destruyó.

Ahora… volvería más fuerte.

Y al lado de Henrico Garcés.

A la mañana siguiente, la casa fue tomada por un movimiento inusual.

Selena oyó voces, pasos, algo siendo descargado.

Cuando bajó las escaleras, encontró dos filas de maniquíes, percheros llenos, cajas finas y profesionales bien vestidas organizando vestidos tan lujosos que parecían haber salido de revistas de moda internacional.

Se detuvo, confusa.

— ¿Qué… qué está pasando aquí?

Henrico apareció detrás de ella, ajustando el reloj en su muñeca, como si aquello fuera lo más natural del mundo.

— Pedí que trajeran el taller hasta ti. — respondió él.

— ¿Qué? — Selena se tapó la boca, sorprendida. — Henrico… ¿todo esto es para mí?

Él esbozó una sonrisa discreta, satisfecho con su reacción.

— Claro. Necesitas elegir un vestido digno de entrar en esa fiesta del modo que mereces.

Se acercó más.

— Y quiero que brilles a mi lado, mi esposa.

Selena se quedó sin palabras, perdida entre el encanto y la incredulidad.

Las estilistas comenzaron a mostrar los modelos.

Vestidos largos, cortos, con encaje, bordados en piedras preciosas, sedas importadas, cortes perfectos, colores vibrantes.

Selena tocaba los tejidos con cuidado, casi con miedo de estropearlos.

— Señorita, pruebe este primero. — sugirió la estilista jefe, tirando de un vestido de tono zafiro que parecía haber sido hecho para princesas.

Selena entró en el probador improvisado, y cuando salió…

hasta Henrico, que raramente demostraba reacción, alzó levemente las cejas.

Estaba deslumbrante.

La cintura marcada, la caída impecable, el encaje delicado en la parte superior.

Selena se miró en el gran espejo… y se quedó sin aire.

— Yo… yo nunca he usado algo así. — dijo, tocando el escote con delicadeza.

Henrico observaba cada detalle.

No de forma posesiva — sino admirada.

— ¿Te gusta lo que estás viendo? — preguntó él.

Selena miró su reflejo detrás de ella.

— Yo… sí. Me gusta mucho.

Henrico cruzó los brazos, decidido:

— Será ese entonces.

Él esbozó una leve sonrisa.

— Puedo ver en tus ojos cuando realmente te gusta algo. Ese vestido es perfecto para ti.

Ella sonrió tímidamente.

Pero, antes de que pudiera agradecer, Henrico completó:

— Y elige algunos más.

Selena parpadeó, sorprendida.

— ¿Más?

— Sí. — respondió él, serio. — Después de este cumpleaños… creo que tendremos muchas invitaciones.

Pasó la mano por su mentón, pensativo.

— Creo que ha llegado la hora de que me socialice un poco. Y quiero que estés conmigo en esos eventos.

Selena sintió una mezcla de orgullo y nerviosismo.

— ¿De verdad? ¿Realmente quieres eso?

Henrico desvió la mirada por un momento, como si reflexionara.

— Quiero. — dijo por fin. — No sé explicar por qué. Pero quiero ser visto a tu lado.

Su corazón dio un vuelco.

Tan pronto como el vestido fue separado, llegaron más profesionales:

maquilladores, peluqueros, estilistas de joyas.

Una de las maquilladoras abrió un maletín con decenas de tonos de sombras, labiales exclusivos, pinceles alineados como armas de precisión.

— Madame, necesitamos definir su paleta principal y el peinado para el día de la fiesta.

— Queremos un visual que una elegancia y fuerza. — explicó otra.

Selena miró a Henrico en busca de dirección.

Él se acercó detrás de ella, deteniéndose tan cerca que ella sintió el calor de su cuerpo.

— Elige lo que te haga sentir poderosa. — susurró.

Ella respiró hondo.

Henrico continuó:

— Quiero verte brillar, Selena.

Fue la frase que determinó todo.

Selena eligió tonos fuertes, un peinado sofisticado, y comenzó a sentirse diferente.

Más fuerte.

Más mujer.

Más dueña de sí.

Y cuando miró nuevamente a Henrico, percibió que él observaba todo con orgullo.

— Vas a estar hermosa en esa fiesta. — dijo él. — Y ellos se arrepentirán de cada injusticia que cometieron contigo.

Selena sintió algo dentro del pecho iluminarse.

— Gracias, Henrico… por todo esto.

Él apenas pasó la mano levemente en su cintura antes de alejarse.

— Prepárate, mi esposa.

— La noche en que entres en esa mansión… será la noche en que el mundo va a percibir que tú ahora perteneces solamente a Henrico Garcés.

1
mariposa
El error fue hacerle caso a los padres.
mariposa
Selenio nunca tuvo el apoyo de alguien.
Marian Gutierrez
wuaoooo que bello, me encantó ese hombre ya está rendido y más que dominado jejeje. felicidades por tu novela autor@
Violette Hernandez
pues será el sereno, pero a mí lo único que no me cala es que la Sabrina siga de sanguijuela viviendo con él, total para ella súper porque no va a trabajar ya que él tiene para mantener a sus dos mujeres, eso es como cobrar el favor de haberlo escuchado y follado en su momento.
Violette Hernandez
Siiiiii, tiene todo, un hijo, una esposa, una entenada y la querida, y ya recuperada milagrosamente, así cuando Selena no pueda estar con él, Sabrina llega al quite , jajajaja, francamente no me gustó que dejara a la vieja con la que estuvo Henrico cogiendo durante largo tiempo.
Violette Hernandez
pues lo más seguro es que si lo ayude, pues si ayudó y tiene viviendo vida de princesa a la que se revolcó con el marido, quien sabe cuánto tiempo, pues seguro ayuda a la hermanastra 😂😂😂
Violette Hernandez
Pues ya que a fuerza estará en la vida de éstos dos,de perdido que sea como una hermana y se salve para que ella cuide de su hija y no le quite la atención al primogénito de Henrico, francamente no me gustaría que ellos adoptarán a la bebé
Violette Hernandez
va bien,lo único que a mí no me gusta, es que la mujer que estuvo de amante de él,viva con ellos y sobre todo que los comprometió a quedarse con su cría,le hubiera dado dinero para un tratamiento y mandarla lejos si quería ayudarla.
Violette Hernandez
de repente una que otra palabra no se acomoda bien en la oración, pero ya que, y como que muchas atenciones también para la mujer con la que él se acostaba, pues no,ya exagerada con taparla como a una invalida no??? espero no la sigan poniendo taaan "dulce", con la mujercita ésa, que se sospecha el porque no quiere que cheque Henrico con otros doctores
Violette Hernandez
según ella llevaba días sin comer y resulta que es dueña de un antro o un lugar en dónde tiene trabajando a sus chicas?? 😂 o sea si es una trampa
Violette Hernandez
Estoy de acuerdo, francamente al poner que no le pareció que Selena se quedará,da mala espina y ojalá y sea descartable ése dizque embarazo porque no le creo nada
Violette Hernandez
yaa jajajaja me había perdido, Silvia es la mamá del ex y Patricia la de Ingrid 🤦🏻, bueno voy bien. Ahora sí me hubiese gustado imágenes de los protagonistas, pero ya la estoy leyendo terminada
Violette Hernandez
Silvia y Patricia son la misma? digo porque de repente cambia nombre
Violette Hernandez
habrá imágenes de ellos?
Violette Hernandez
prácticamente no es su hermana 😅,es la hermanastra
yudith del carmen betancourrt abanes
jajaja este hombre parece un caballo desbocado no tiene freno no para nadie no tiene filtra para adelante para allá
yudith del carmen betancourrt abanes
me facina ésta historia
yudith del carmen betancourrt abanes
excelente historia muy buena narración en verdad felicito de corazón a la escritora sigue escribiendo buen argumento todo va muy fae excelente👏👏👏👏👏👏👏👏
yudith del carmen betancourrt abanes
tienes una nueva oportunidad aprovéchala al máximo
yudith del carmen betancourrt abanes
hay un dicho hoy por ti y mañana por mí nada dura para siempre
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play