El amor no siempre aparece como lo soñamos.
A veces llega envuelto en errores, promesas rotas y despedidas que dejan el alma cansada. Idealizamos su forma, su fuerza, su duración, y cuando la realidad no coincide, la decepción nos empuja a pensar que el amor verdadero es solo un mito.
Tropezamos una y otra vez, aprendiendo a proteger el corazón, hasta casi convencernos de que sentir ya no vale la pena.
Pero incluso en esa duda, cuando menos creemos, el amor encuentra la manera de recordarnos que si existe… aunque no sea como lo imaginamos,mucho menos perfecto.
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capitulo 10 un excelente exámen para Fiona
Luego de caminar un par de cuadras,entraban al edificio donde vivía Bruna.
—El departamento es en el tercer piso, pero el ascensor está descompuesto, tenemos que ir por las escaleras.
Ha estado roto desde que llegué y no creo que lo arreglen tan pronto.
Los gastos de condominio son accesibles,el arriendo también, pero tiene sus cosas.— se disculpaba mientras empezaban a subir piso a piso.
— Es un buen ejercicio ,¿no le parece?.
Si dice que todo es tan caro y no paga demasiado, debe ser afortunada de no gastar con un gimnasio.— seguian subiendo y bromeando hasta llegar a su puerta.
— Creo que si,aunque a veces dudo de mi suerte.
Ésta es mi casa, voy a prepar algo de comer, si quiere puede darse una ducha.— le señalaba el baño.
— Me encantaría,pero no tengo otra ropa para cambiarme.— hasta quitarse los zapatos, le daba vergüenza.
— Mire ,yo tengo unos camisetones grandes que uso para dormir.
Odio los camisones que mi madre me compró, no quiero parecerme a una abuelita.
Capaz a usted le queda bien,pero short no tengo.
Podría envolverse en una toalla en la cintura.
Deme su ropa que se la lavo ,para la mañana estará seca.
¿Le traigo una toalla?.— preguntaba.
— Si gracias, usted ha sido muy amable conmigo y ni me conoce.— no creía que existiese en esa ciudad alguien tan cálido.
— Es de pueblo como yo.— le entregaba lo necesario , luego se colocaba ropa cómoda para meterse a cocinar.
Al salir del baño,su huésped le provocaba una risa imparable.
— Fue su idea.—bromeaban sobre su aspecto.
— Si,pero no deja de estar gracioso, venga a cenar.
Me imagino que ni siquiera almorzó hoy.— esa era verdad.
— Todo el día me la pasé esperando la maldita grúa.
Espero no hayan cámaras donde tuve que hacer pis.
Muchas gracias por lo que hace por mi, sin conocerme.— no tenía palabras ante tamaña solidaridad.
— Nada que agradecer y creo que si hay cámaras.
Capaz lo multen por eso ,o alguna vecina ya lo haya denunciado y la policía toque mi puerta en pocos minutos. — tocaban la puerta.
— ¿La policía?.— preguntaba
— Casi seguro ,escondase.— bromeaban.
Era el conserje que le había conseguido un colchón para su visita.
— Muchas gracias, en cuanto lo desocupe se lo devuelvo.— entraban el colchón.
—¿ Cuando lo consiguió?.— preguntaba.
— Cuando estaba en la ducha, está bastante fresco como para que duerma directamente en el suelo.
Espero que no le importe.— lo acomodaba en el espacio de su sala que continuaba vacio.
— No tengo palabras para agradecerle todo ésto.— parecían viejos amigos.
—Si algun día lo visito y si se me hace tarde para regresar ,me prestas tu cama para dormir.—sonreían.
Terminaron la cena en silencio , limpiaron los trastos,luego le entregaba todo el resto de la ropa de cama para acomodarse en el colchón.
Entraba a la ducha,era su vez de tomarse un buen baño antes de dormir.
Al salir su huésped ya descansaba.
Se encerró en su habitación , encendiendo la computadora para revisar las notas de las últimas evaluaciones que había podido enviar a la universidad
No eran las mejores ,pero si pudiera asistir a más clases todo mejoraría.
Se durmió,sin saber como y se despertó con la alarma insistente al oido.
Salía apurada , olvidándose por completo de su huésped que la miraba desde la cama.
— Ahh ,buen dia.
Tengo que ir a la facultad hoy .
La casa es suya,su ropa ya debe estar seca y en la heladera hay casi de todo.
Que tenga un buen día.— tomaba algunas frutas y las metía en su bolso.
— Señorita Bruna,gracias por todo lo que hizo por mi sin conocerme.— el descanso había sido reconfortante.
— Llámeme solo Bruna,si se va antes, deje la llave en la portería, pero si tiene que quedarse no se preocupe, mi casa es su casa .— no podía perder más tiempo.
Tenía muchas dudas sobre los últimos ejercicios y los resultados a los que había llegado.
La sala estaba casi repleta ,más que de costumbre.
Sus colegas comentaban sobre lo difícil que había estado el ejercicio sobre un censo ficticio que se planteaba.
El profesor entregaba las pruebas mientras les daba un discurso intenso ,frustrado por la baja calidad de lo recibido.
Incluso resaltaba los errores casi absurdos que habían tenido.
Pero no los dejaba ver los resultados, debían mantener las hojas al revés, sin hacer trampas.
Se quedaban en una espera exhasperante por saber si habían aprobado o no la materia.
La tensión reinaba en el ambiente.
— Haremos una cosa, llamaré a una persona en forma aleatoria y esa persona,a la que llame tiene que hacer éste ejercicio .
Voy a colocar los datos en la pizzarra ,se debe resolver de la forma que lo entendió.
A ver...a ver,buscaremos en la lista que tengo aquí ,¿quien será el forecido?.... Bruna Rodríguez.
¿Se encuentra la señorita Bruna Rodríguez?.— la llamaba a ella, eso la dejaba un poco nerviosa.
Si no fuera por la revisión y las dudas, quizás estaría en el hotel trabajando y no en ese salón.
— Si profesor estoy aquí,pero no sé si hice bien los planteos y los cálculos.— se atajaba por la dudas.
— Eso lo veremos, nadie es perfecto,estamos aquí para aprender pase.— le entregaba una tiza para que resolviera el problema.
—¿Puedo tomar mi calculadora científica?.— preguntaba para no llenar la pizarra de cuentas o hacer cálculos mentales que no podría hacer por los nervios.
— Si claro,también necesito que les vaya explicando el procedimiento a sus colegas.— le advertía.
— Si profesor.— empezaba a desarrollar el ejercicio como lo había entendido.
Sus compañeros de clase escuchaban atentos su explicación.
Aunque no todos estaban seguros de que realmente hubiese resuelto bien el ejercicio durante la prueba.
—Bien es lo siguiente, en la primera parte tenemos dos datos que están en la tabla,pero no tenemos el dato del medio.
Si usamos la fórmula de interpolacion ,aunque no veamos a los datos intermedios,ellos estan ahí hipotéticamente.
Entonces ,si restamos los dos datos, al resultado lo dividimos entre dos y lo sumamos el resultado al menor de los dos datos.
Con eso conseguimos el dato intermedio hipotetico,pero el más cercano a la realidad.
Luego como los datos poblacionales posteriores a 2010 no están disponibles y en el problema no se especifica ningún evento adverso .
Tampoco procesos migratorios significativos, guerras ,etc ,se asume que el crecimiento se mantiene constante, tal como lo indica la extrapolación de los datos previos.
Hacia una breve pausa y continuaba.
—Eso significa que el rumbo de los acontecimientos no cambia. Para éste caso, el crecimiento poblacional en cada decenio sería el mismo, aunque no tengamos cifras exactas, solo la última fecha del censo.
Lo que se busca es estimar la población para éste lugar dentro de treinta años.
Algunos tomaban notas; otros fruncían el ceño.
—Como la regla es exponencial, no puedo multiplicar por diez una y otra vez, porque los valores finales resultarían astronómicos.
Eso implicaría que cada mujer debiese dar a luz a alrededor de diez hijos, algo irreal.
Ni siquiera así se llegaría a ese número, ya que no todas las mujeres están en edad reproductiva, hay mujeres mayores, abuelas, fuera de ese rango.
Respiraba hondo antes de cerrar su razonamiento.
—Por eso utilizaremos la décima como unidad. Diez años equivalen a uno; veinte, a dos; treinta, a tres, y así sucesivamente.
Sumando los datos totales de población, dividiéndolos por la cantidad de datos conocidos y luego multiplicando por tres .
Esos son los decenios que deseo proyectar.
Por todo lo anterior estimo que la población de éste pueblo sería de aproximadamente 17234 personas para el año 2030.
O sea ya no sería un pueblo y si una ciudad pequeña,que era la pregunta inicial:
¿Éste pueblo tiene la capacidad de convertirse en ciudad en 30 años teniendo como referencia los últimos datos censales y la mortandad descripta?.
Si la tiene.—encerraba el resultado con firmeza.
El aula quedaba en silencio. Entonces el profesor que seguía su razonamiento en forma atenta comenzó a aplaudir.
Los demás lo siguieron en los aplausos ,colocándose de pie.
Las mejillas de Bruna ardían de la vergüenza.
Esa era su segunda experiencia como profesora ,pero la primera vez que la reconocían con un aplauso.
— Gracias.— dijo agradecida regresando a su lugar.
—Bien ,el resultado está mas que correcto, creo que todos ya se dieron cuenta.
¡Felicidades, señorita Rodríguez!. Ha aprobado mi clase con la mejor calificación.
Ahora si pueden revisar sus notas… y sí, su llamado no fue aleatorio.
Buscó su prueba con manos temblorosas: un diez impecable brillaba en su hoja.
Estaba tan emocionada que hasta una foto le sacó para enviársela a su mamá.
Miró a su alrededor y aparentemente ,era la única más feliz .
Sus compañeros se lamentaban los errores de cálculo.
La explicación había sido lógica, aunque para muchos ,la conclusión final les resultara absurda.
—Antes de que se vayan —añadió el profesor—, quiero destacar a su compañera.
Si así le va viniendo de forma esporádica, no quiero imaginar cómo sería si asistiera siempre. Aquí lo que falta es atención, estudio, dedicación.
Que les sirva de lección a quienes fallaron.— con eso daba por terminada la clase.
Todos se retiraban entregando las pruebas corregidas,algunos aliviados, otros no tanto.
—Señorita Rodríguez, tengo un regalo para usted ,supe que no pudo comprarlo.— el profesor sacaba un libro de estadística y se lo entregaba.
—Muchas gracias. Me servirá si tengo más dudas —respondió ella.
Solo podia permitirse fotocopiar a escondidas el de la biblioteca, aunque fuese prohibido.
—Es una pena que deba trbajar para mantenerse en ésta ciudad.
Usted es un talento que se está desperdiciando atrás de un balcón o lo que sea en lo que trabaje.— le aclaraba.
—Gracias por el libro, profesor.
Yo llegué a la Universidad con una beca integral y un empleo de medio tiempo en una cafetería.
Pero a raíz de una falsa acusación de robo ,lo perdí todo.
Luego tuve un accidente , fui vendedora en una tienda.
Pero ahora trabajo como asistente del gerente en un hotel. Cuando cambió de dueños, me hice cargo como si fuera la gerente interina.
Siempre me ha gustado la gestión, más allá de los sueños que me trajeron hasta aquí.—le confesaba al ver que la escuchaba de verdad.
— No se que decirle,pero quizas si se dedica de tiempo completo a la carrera sería mejor.
Si quiere, podría intervenir para que le restituyeran la beca.— se ponía a las ordenes para colaborarle.
— Le agradezco, pero me gusta mi empleo y por sobre todo la paga.
Capaz demore más en tener mi diploma,pero sé que lo tendré algun día.— lo afirmaba confiante.
— Entonces, buena suerte con Estadística III, aunque creo que no la necesita. — se retiraba.
Ojeaba feliz el libro en sus manos,cargaba con ese aroma inconfundible que tanto le gustaba y que solo tienen los ejemplares recién comprados.
Cerca del mediodía se presentaba al trabajo y se dirigia a almorzar.
En la cocina le entregaban lo que le correspondía y se sentaba junto a sus colegas .
Al preguntarle de la prueba, les contaba eufórica todo lo que habia vivido esa mañana en la Universidad.
Pero toda su felicidad se desvanecía al encontrarse con la mirada enojada de su jefe.
No se daba por aludida tomándose el tiempo de descanso que le correspondía.
Sabía perfectamente que no había hecho nada malo , su trabajo estaba mas que adelantado.
Aunque no comprendía porque el aroma de su comida sabía a perfume.
Una enfermera la bañaba en la cama ,la secaba y empezaba a darle pequeños masajes untandole aceites perfumados .
Luego le cambiaba las sábanas y la dejaba cubierta ajustando la temperatura de la habitación.
— Eres mi mejor paciente, nunca me reclamas por nada.
Ya te cambie las flores y debo decirte que los productos que dejaron para tu baño son de primera.
Siento hasta un poco de envidia, cuéntame el chisme,es tu novio,tu amante o que.
Deberías despertar para cambiarle la cara a ese hombre. Nunca sonríe,parece que va a matar a alguien cada vez que viene a verte.
Compadecete de nosotros ,please.
Vendré más tarde a hacerte companía. — tomaba la ropa sucia y se la llevaba .
Bruna tenía un apodo cariñoso, dicho sólo entre las enfermeras, la "Bella Durmiente".
Aunque el que la cuidaba y pagaba por todo no se pareciese en nada a un príncipe encantado.
Estaba mas para Sherek ,que otra cosa, de tan ogro.
Quizás Bruna podría ser su Fiona, si no estuviera tan en los huesos.