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UN AÑO PARA ODIARTE

UN AÑO PARA ODIARTE

Status: En proceso
Genre:Embarazo no planeado / Reencuentro / Amor-odio
Popularitas:49.4k
Nilai: 5
nombre de autor: SilvinaTracy

Candelaria Echeverría nunca imaginó que un embarazo que no logra explicar, una familia que le da la espalda y un hombre al que apenas comprende terminarían convirtiendo su vida en un escándalo.

León Salvatierra sabe lo que es estar en la cima y perderlo todo. Lo que no esperaba era terminar casado con una mujer que preferiría verlo arder antes que compartir su apellido.

Ella quiere el divorcio. Él asegura que nunca tuvo una verdadera oportunidad de ser su marido.

Pero el juez tiene otros planes: un año más de matrimonio bajo condiciones que no admiten escapatoria. Una sola habitación, una sola cama y una convivencia real antes de decidir su futuro.

Doce meses para descubrir si están condenados a odiarse o si su matrimonio esconde algo que ninguno se atreve a admitir.

NovelToon tiene autorización de SilvinaTracy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

UN DESCUIDO Y LA IMPOSIBILIDAD DE OFRECER UNA RESPUESTA

...CANDELARIA ECHEVERRÍA...

Cada semana, desde aquella consulta médica, vivía con la incertidumbre oprimiéndome el pecho, sin saber cómo afrontar el hecho de que una vida estuviera creciendo dentro de mí.

Aunque había visto la imagen de un pequeño punto en la ecografía y escuchado el latido apresurado de un corazón que no era el mío, todavía intentaba convencerme de que todo era un error. Supongo que una parte de mí necesitaba encontrar una explicación lógica para lo que estaba sucediendo, aunque en el fondo también sabía que no existía ninguna que pudiera devolverme la tranquilidad.

Cada vez que iba al baño, revisaba mi ropa interior con la esperanza de que mi período todavía pudiera llegar, pero eso nunca ocurría.

Valeria me escribía constantemente para preguntarme cómo estaba, ofrecerme su ayuda y mantenerse al tanto de mis consultas médicas. Mientras tanto, yo intentaba seguir adelante sin siquiera saber cómo hacerlo.

Todavía vivía con mis padres y mi hermano. Si ellos descubrían que estaba embarazada, me harían muchísimas preguntas que ni yo misma podría responder. ¿Qué les diría? Nunca les había presentado un novio porque nunca había tenido uno. Ni siquiera recordaba qué se sentía al tener relaciones sexuales, porque la única vez que había ocurrido tenía dieciocho años y estaba demasiado ebria.

La noche en que concebí a este bebé, habría jurado que jamás me había quitado la ropa. Sin embargo, al parecer, había hecho mucho más que eso.

Intenté culparme por no haber comprado una píldora de emergencia, pero había despertado sola y completamente vestida. Además, durante las horas siguientes había estado demasiado mareada y tenía un dolor de cabeza tan intenso que ni siquiera había sido capaz de pensar con claridad.

Pero también existió algo más que recordé con claridad: lo que creí que fue una resaca duró más tiempo de lo que hubiera durado una.

Las semanas transcurrieron demasiado rápido y, con ellas, llegó un agotamiento que jamás había experimentado de aquella manera. Antes podía equilibrar las mil cosas que hacía, aunque me costara demasiado. Mi vida era complicada, pero, de alguna forma, conseguía mantenerla en orden.

¿Y ahora? ¿Cómo se suponía que debía sumar un embarazo inexplicable a todas mis obligaciones y, encima, encontrar la manera de ocultárselo a mi familia?

Así llegué a los cuatro meses de embarazo. Mi vientre comenzaba a notarse y eso me provocaba cada vez más ansiedad. Agradecí el cambio de estación, las sudaderas grandes y las prendas holgadas. También agradecí la ayuda de Valeria, que me regaló varias prendas oversize que ya no pensaba utilizar.

Ella insistió en pagar mis consultas médicas en una clínica privada. Había conseguido un trabajo que le proporcionaba un sueldo mejor que el mío y, aunque me incomodaba depender de su dinero, tampoco podía negar que necesitaba esa ayuda.

Yo había querido atenderme en el hospital público, pero Valeria se negó rotundamente por una razón que, hasta entonces, no había considerado lo suficiente: allí resultaría mucho más difícil mantener mi embarazo en secreto.

Había demasiada gente y siempre existía la posibilidad de que alguien me reconociera y terminara contándoselo a mi familia. En la clínica privada, en cambio, podía contar con una atención más discreta y confidencial. Además, allí me hacían una ecografía en cada consulta, mientras que en el hospital público tendría que realizar un trámite y esperar un turno aparte para tener una.

Durante la ecografía de los cuatro meses, observé cómo aquel pequeño punto que había visto semanas atrás había crecido hasta adquirir una forma humana.

No supe qué pensar. Estaba aterrada y, al mismo tiempo, abrumada por algo que todavía me costaba aceptar.

Sabía que había muchísimas chicas que pasaban por situaciones similares a la mía, incluso siendo bastante más jóvenes. Sin embargo, ellas al menos sabían cómo habían llegado a ese punto. Esa era la gran diferencia entre sus historias y la mía.

Valeria se mantuvo a mi lado, mirando la pantalla y después a mí. Tal vez todavía temía que me desmayara. No lo sabía. Lo único que me decía era que siempre me ponía pálida cuando me hablaba de un nuevo control gestacional, igual que me sucedía durante cada consulta.

No odiaba a este bebé, pero tampoco podía decir que estuviera enamorada de la idea de ser madre. Eso habría sido una grandísima mentira. Llevaba semanas intentando reconciliarme con la idea de tener un hijo sin conseguirlo.

Poco a poco, me fui acercando al quinto mes de embarazo. Mi vientre creció aún más y, con él, también lo hizo mi terror.

Sentarme a comer con mis padres y mi hermano se había convertido en una tarea dificilísima. Procuraba que la ropa me quedara lo bastante holgada en la parte delantera para disimular mis cambios físicos. No solo había aumentado mi vientre, sino que durante las últimas semanas mis sostenes habían empezado a resultarme incómodos debido al crecimiento de mi busto.

Sabía que esconder el embarazo era una solución temporal que me permitiría seguir viviendo bajo el techo de mis padres durante un poco más de tiempo. No podría ocultarlo para siempre, pero tampoco encontraba el valor necesario para enfrentarme a ellos.

No sabía cómo darles la noticia. Contarles que estaba embarazada y que ni siquiera conocía la identidad del padre solo conseguiría que pensaran lo peor de mí.

Hasta que llegó el quinto mes y cometí un error que desencadenaría un problema enorme: olvidé cerrar la puerta de mi habitación con seguro.

Mi madre entró para preguntarme dónde había guardado los broches para tender la ropa y me encontró usando una camiseta de tirantes que, debido a mis nuevas medidas, me quedaba demasiado ajustada.

Sus ojos se detuvieron en mi vientre. Cuando volvió a mirarme a la cara, solo encontré decepción y un profundo desconcierto en su expresión.

--Explícame esto inmediatamente-- pidió sin levantar la voz

Su frialdad y aquella serenidad que aparentaba me dolieron más que cualquier insulto.

--Mamá, yo... estoy embarazada

--Eso se nota. Llama al padre de ese niño y dile que venga inmediatamente.

Sentí que el pánico comenzaba a apoderarse de mí.

Intenté encontrar una excusa, un nombre, cualquier cosa que pudiera decirle para evitar que siguiera haciendo preguntas. Por un instante pensé en Matías Lugano, un compañero de la universidad, pero enseguida descarté la idea. No podía involucrar a otra persona en aquel desastre inexplicable.

--¿No vas a decir nada? Nunca nos presentaste a un novio

--Es que yo...

--¿No quieres presentarlo? ¿Es eso?

No supe qué responder. Me avergonzaba demasiado admitir que ni siquiera sabía quién me había embarazado.

--Empaca tus cosas y vete inmediatamente de esta casa. Ni siquiera terminaste de estudiar y ya estás embarazada. Así no fue como te criamos, pero si fuiste adulta para quedar embarazada...-- Su mirada descendió hacia mi vientre durante unos segundos antes de volver a fijarse en mi rostro-- también serás adulta para hacerte responsable y asumir por completo las consecuencias.

Me quedé inmóvil, incapaz de encontrar una sola palabra que pudiera cambiar lo que acababa de suceder.

Lo último que vi fue su espalda cuando abandonó la habitación, pero sus palabras habían quedado perfectamente claras. Mis padres acababan de echarme de casa y yo les había dado la oportunidad de hacerlo sin siquiera haber intentado explicarles lo que me estaba pasando.

No sabía qué hacer. No tenía un lugar adonde ir ni una explicación que ofrecer. Tampoco podía imaginar cómo iba a continuar con mi vida en aquellas condiciones.

Lo único que se me ocurrió fue llamar a Valeria.

Necesitaba a mi amiga, aunque todavía no sabía cómo iba a contarle lo que acababa de suceder ni qué haríamos después.

Porque, aunque en aquel momento creía que perder el techo bajo el que vivía era el mayor de mis problemas, todavía no sabía que lo peor estaba por comenzar.

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Carolina A²V
León siempre al pendiente
Carolina A²V
vas a seguir chalequeando
Carolina A²V
Vale tu no tienes compon 🤭😂😂
Carolina A²V
claro 🤔 no se que pasa contigo Candelaria estas lenta
Carolina A²V
😂😂😂 🤡
Kim Nava
Leoncito🤣🤣🤣 te amamos valeria 🤣
Kim Nava
tranqui León vale solo te está defendiendo de periodistas como ese
Carolina A²V
normal entre la gente sin oficio ni beneficio
Carolina A²V
😂😂😂 y vas por buen camino 🤭🤭
HILDA BENÍTEZ ALFONSO
Es un gran hombre León y ama a Candelaria
Betty Saavedra Alvarado
Vale no puede con su genio Cande está sufriendo con la menstruación León la apoya en todo muy pronto Vale y su novio estarán con ellos que locuras hará
SE Pti
Ambos por todo critican sin averiguar primero.
Nairobis Cardozo Portillo
Cande ayuda a Vale es tu hermana no la defraudes
Betty Saavedra Alvarado
Cande no defraudes a tu ami ella necesita de ti en estos momentos ya te dijo como ayudarla no la defraudes
JOGXANDY BELLO
no me digas que el novio es el callahan soltero ??
Heidy🦋
jajajaja ese Leon anda probando el terrero jajajja
Nairobis Cardozo Portillo
León tú esposa ya te ve con otros ojos y le importas mucho
Nairobis Cardozo Portillo
Valeria te defiende a capa y espada
Carolina A²V
eso terminará de conseguir tu amor para el 😊
Carolina A²V
eso sí es cierto
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