La vida de Elena terminó de forma repentina y prematura mientras leía su novela favorita, una historia llena de pasión, intrigas y paisajes exóticos ambientada en el reino desértico de Al-Jazair. Pero la muerte no fue el final: al despertar, descubre con horror e incredulidad que ha renacido dentro de esa misma historia… encarnando al personaje más desafortunado y condenado de todos: la esposa política del temido príncipe Zayn Al-Khalid.
Conocido en todo el mundo como "El Villano del Desierto", Zayn es un hombre de belleza imponente y naturaleza despiadada. Rico, poderoso y peligroso, gobierna con mano de hierro y vive marcado por la oscuridad y la soledad. En la trama original, la esposa que Elena ahora habita fue una mujer arrogante, orgullosa y llena de rencor, que despreció a su esposo y a sus costumbres, y que cometió el error fatal de interponerse en el camino de la verdadera protagonista: la mujer destinada a llegar al palacio para cambiar el corazón del villano.
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Capítulo 9: El palacio de Al-Jazair.
Layla me miraba con una admiración profunda, asintiendo con entusiasmo.
—¡Es la decisión más sabia que podríais haber tomado, mi señora! —exclamó en voz baja—. Todo el mundo decía que vuestra alteza tenía demasiada fuego en la sangre, que queríais cambiar el mundo con vuestra sola voluntad. Pero esta calma… esta inteligencia… es mucho más poderosa. Veréis cómo todo cambia ahora. Nadie tendrá nada malo que decir de vos. Y cuando vean que no hay orgullo ni rencor, que sois amable y serena… todos querrán estar de vuestro lado.
—Exactamente —respondí—. Sin orgullo, no ofenderé a nadie. Sin desprecio, me ganaré el respeto de todos. Sin peleas innecesarias, no daré armas a mis enemigos para atacarme. Y lo más importante: sin todo eso, desaparecerán las razones por las que mi esposo me despreciaba o me ignoraba. Al principio, solo me verá como algo distinto. Luego, como algo agradable. Y quizás… solo quizás… llegue a verme como alguien valioso, alguien en quien confiar. Y esa será mi salvación.
Volví a mirarme al espejo, ajustándome el vestido con elegancia. Mi reflejo me devolvió una imagen diferente: la misma belleza, sí, pero ahora acompañada de una mirada serena, inteligente y tranquila. Ya no había fuego de ira en esos ojos, sino la calma de quien tiene un plan y sabe lo que hace.
—Bien —dije, enderezando mi postura con naturalidad y gracia—. Hoy saldré. Recorreré los pasillos, me dejaré ver, hablaré con quien corresponda. Quiero que empiecen a notar el cambio desde este mismo momento. Que se pregunten qué pasó con la princesa altiva. Que se lleven la nueva imagen: la esposa serena, la mujer sabia, la dama de Al-Jazair.
Layla hizo una reverencia, con una sonrisa sincera en los labios.
—Estad segura, mi señora, que yo ayudaré a que todos lo sepan. Seréis el ejemplo de lo que una princesa debe ser.
Respiré hondo, sintiendo el peso de esa decisión, pero también la ligereza de haber dejado atrás lo que me iba a destruir. Se acabaron los errores del pasado. Se acabó la ruta hacia la muerte.
Sin orgullo, sin desprecio, sin peleas inútiles. Esa era mi nueva verdad. Y con ella, estaba lista para caminar por los pasillos del palacio, para enfrentar lo que viniera y para demostrar que, a veces, la mayor fortaleza se encuentra en la suavidad y en la inteligencia.
—Vamos, Layla —dije con voz firme y tranquila—. Es hora de que todos conozcan a la verdadera esposa del príncipe Zayn.
El sol estaba ya alto en el cielo, brillando con una intensidad deslumbrante que teñía de dorado cada rincón del inmenso complejo arquitectónico que era mi nuevo hogar. Hoy, mi propósito era claro y definido: conocer cada rincón, cada puerta, cada pasadizo y, sobre todo, identificar dónde se escondían las amenazas. Ya había tomado mis decisiones, había cambiado mi actitud y había asegurado mi primera aliada. Ahora, necesitaba conocer el terreno de juego. Porque en la historia original, uno de los grandes errores de Elena fue moverse a ciegas, sin saber dónde estaba, sin entender qué significaba cada lugar, tratando todo como si fuera un decorado para su propia vida, sin darse cuenta de que era un campo de batalla lleno de trampas.
—Vamos, Layla —dije, ajustándome el ligero velo que cubría mi cabello y parte de mis hombros, protegiéndome del calor y también de miradas demasiado curiosas—. Hoy no daremos un paseo cualquiera. Hoy estudiaremos este palacio como si fuera un mapa de guerra. Quiero que me lleves por todas partes, que me digas el nombre de cada zona, para qué sirve, quién vive allí, quién pasa por ahí… y qué peligros debo evitar en cada paso.
—Así se hará, mi señora —respondió ella, caminando a mi lado con paso seguro, convertida ya en mi guía leal y experta—. Conozco cada rincón, pues desde que llegué he tratado de aprenderlo todo, pensando que algún día os sería útil. Y hoy ha llegado ese día.
Comenzamos nuestro recorrido saliendo de mis aposentos, ubicados en el Ala de las Mujeres, una zona amplia, luminosa y bellamente decorada, pero claramente separada del resto del palacio.
—Esta zona está reservada solo para vos, para las parientas del príncipe y para las mujeres que viven bajo su protección —explicó Layla mientras caminábamos por un pasillo de altos arcos y paredes cubiertas de azulejos azules y turquesas—. Aquí los hombres no entran, salvo el príncipe mismo y los sirvientes eunucos. Es el lugar más seguro, pero también el más aislado. La antigua señora pasaba aquí todo el tiempo, encerrada, quejándose de aburrimiento. Pero… —me miró de reojo—… es el lugar donde menos noticias llegan. Si os quedáis solo aquí, estaréis ciega.
—Por eso salimos —respondí con una media sonrisa—. Las paredes no me protegerán si no sé qué pasa al otro lado.
Cruzamos un gran patio interior con una fuente central y pasamos hacia lo que Layla llamó la Zona de Gobierno. Aquí, el ambiente cambió drásticamente. Ya no había alfombras suaves por todas partes, ni tantas flores. Los pasillos eran más amplios, más sobrios, decorados con tapices que mostraban escenas de batallas o mapas antiguos. Se escuchaban voces graves, pasos firmes y el sonido de armas al chocar levemente.
—Aquí es donde su alteza el príncipe pasa la mayor parte de su tiempo —me susurró Layla, bajando la voz instintivamente—. Aquí están los despachos, las salas de consejo, las oficinas de los escribanos y los cuarteles de la guardia personal. Peligro aquí, mi señora.
Se detuvo y señaló con la mirada un pasillo que se abría a nuestra derecha.
—Por ahí están las salas del Gran Visir Hamid y del Príncipe Rashid, el tío de su alteza. Es la zona de los políticos, de los consejeros, de los hombres que mueven las leyes y el dinero. Aquí debéis tener mucho cuidado. Cada palabra que se dice aquí se transforma en información que viaja rápido. Si os ven pasar, caminad con la cabeza alta, mirada serena y sin deteneros. Si os hablan, responded con educación, pocas palabras y seguid vuestro camino. Nunca entréis en discusiones aquí, y nunca aceptéis "consejos" de nadie, y mucho menos del Príncipe Rashid. Recuerdad: él quiere que cometáis errores.
Guardé esa advertencia en mi memoria con letras de fuego. Esta era la zona de las serpientes. La Elena original venía aquí muchas veces, buscando apoyo, buscando que le dieran la razón en sus quejas, y terminaba siempre siendo manipulada. Yo solo pasaría por aquí si fuera estrictamente necesario, y siempre alerta.
Seguimos avanzando hasta llegar a los Grandes Jardines, el corazón verde y vivo del palacio. Era un lugar inmenso, un verdadero paraíso en medio del desierto. Había árboles frutales de todo tipo, parterres llenos de flores de mil colores, estanques con peces dorados, caminos de piedras decoradas, pérgolas cubiertas de enredaderas florales y pequeños pabellones de descanso dispersos por todo el terreno. El aire aquí olía a agua fresca, jazmín, limón y tierra húmeda.
—Qué hermoso es… —murmuré, maravillada por tanta belleza, pero sin bajar la guardia—. Parece un sueño.
m8jiiita bien decía mi abuela "Piensa mal y acertarás "
no sé aquí yo imaginando cosas🤔🫣😬
-la chica que REENCARNÓ se llama ELENA
y reencarna en el cuerpo de la esposa política del príncipe que se llama igual... "LADY ELENA"🤔🤔🙄
como así? AUTORA le nombraste igual para que no nos volvamos un masaclote?
o cómo fué la cosa ??