cuando compras prácticamente un dispositivo para jugar un juego de harem muy popular en china, con una promesa muy tentativa, donde te daran la mejor experiencia, pensaba que era una app como las otras.
hasta que sin querer o por el destino de la vida, termino viajando dentro del juego, pero el sistema que debería tener me dejó a la suerte.
con esta mala racha, podre formar mi harem en este nuevo mundo, quien lo sabe, tal vez termine como una concubina o simplemente siga siendo soltera.
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NUEVO
NARRA NATHALIA.
- gracias por tu ayuda. - dice la mujer con sinceridad, yo solo asiento.
- hace falta, el mono baila por la moneda. - digo con una sonrisa mientras me guardo mi saquito de dinero.
- puedes disfrutar de unas bebidas gratis de la casa, quien sabe si en un futuro vuelvas. - dice ella cortésmente, solamente asiento.
Pero no soy de tomar gratis, en este mundo no hay nada gratis, ni los viajes en el tiempo, para mi es como un viaje en el tiempo, solo que es más random, por que es un juego de citas.
- no hara falta, puedo pagar por los tragos. - dico con una sonrisa y ella me hace cambiar de ropa diciendo que esta era mejor para mí.
Simplemente acepte al ser de un color azul, es mi color favorito, el negro también lo es, no me importa la verdad.
Ella me guia a una sala, supuestamente es vip, osea privada para la nobleza, pero si ella asi le gusta pues yo encantada acepto.
Al entrar veo que este salon esta en perfectas condiciones para mirar el espectáculo que estan haciendo abajo.
Pido una jarra de vino, aunque no es tan buena como la moderna, porque mi paladar es exquisito.
Si no es champaña, vino, o un whisky, o simplemente no tomo, no me gusta el sabor de la cerveza, tal vez no sea mi fuerte o es porque me embriagó muy rápido.
Mientras veo a las bellezas bailar, me siento en las nubes, solo pedí una jarra, no quiero gastar el dinero que tanto me costó ganar.
En eso veo entrar a un hombre, extremadamente guapo, Dios gracias por esta vista.
Es alto, su cabello es negro como la noche y largo, tiene unos ojos muy increíbles, de un rojo sangre, diablos parece un vampiro mismo.
- por favor, que ese hombre destruya mi cuerpo. - susurro para mi, cuando veo que en esas fastidiosas telas esconde su cuerpo.
- Definitivamente tiene que tener un cuerpo de infarto, dios tu me das pan cuando no lo puedo comprar. - vuelve a susurrar, y me acerco a la barandilla del salón.
Si este es el infierno con gusto dejo que el me castige por mis crímenes y pecados, o demonio de la lujuria, no me tientes.
Veo que el hombre, se le acerca a la encargada y pide a una doncella y se va a una de las habitaciones.
- porque otras se lo pueden comer. - digo en un momento de irritación e indignación por este suceso.
Queria seguir observando el maravilloso paisaje, y hacer mil escenas de como puede tener el cuerpo de aquel hombre.
Pero detallando mejor, es alguien importante, su vestimenta es muy lujosa, y rápidamente me encantaría saber si hay algo duro debajo de ellas.
Mientras veo en cuál habitación entraron, me preparo para tocar su cuerpo, aunque me haga la borracha, dura un buen rato en esa habitación.
Y cuando lo veo salir, me despeinó el pelo y un poco la ropa y me pellizco las mejillas, al menos la actuación tiene que ser perfecta.
- viivee laaaa viiidaa. - digo emitando la voz de un borracho, mientras me tambalea en un lado atro, y choco con el hombre.
- huuyy, aaaamiigoo quiiieereess tooomaaar un poocooo. - digo de nuevo mientras sigo con mi papel y palmo su pecho.
Diablos señorito, si asi de duro tiene el pecho, no me imagino como tendría a su amigo.
- esta de donde salió. - dice el hombre, y dios creó que me corri con solo su voz.
- parece que esta borracha. - dice uno de los guardias que lo acompaña.
- pues quítame la. - dice este serio, que amargado, los hombres guapos tienen un humor de perros.
Yo me aparto de el de un empujo, y simplemente me tambalea.
- oooyeee tuuu guuaapooo, aaauunqueee teenngaas bueeenaa aaaapaariiieeenciaa, noooo siiigniifiicaaa queee eeesteeeesss buuueeenoo. - le digo mientras hago una mueca de asco, que dios me perdone por decir semejante barbaridad ante una escultura de su creación.
- aparten a esta borracha de mi vista. - dice este de mal humor, huy creo que metí la pata donde no debía.
Y uno de ellos me empuja y caigo al suelo, eso me pasa por chismosa, ese hombre debería de morir solo.
No digo absolutamente nada aun, espero como el muy idiota sale de mi vista, y me levanto y sacudo mi vestido y manos.
- lo que tiene de guapo, lo tiene de idiota. - digo de mal humor, la noche se arruino por ese condenado hombre.
Mientras salia del pabellón, mire al cielo, hoy era luna llena, y estaba muy brillante iluminada el lugar, con su espléndido brillo.
- no entiendo porque hay hombres tan torpes. - digo con un fastidio muy fuerte.
- si la vida es tan injusta, porque los guapos son tan problemáticos. - me vuelvo a quejar con la luna, por su falta de tacto.
- soy una mujer, necesito a un hombre para alimentar mis hormonas. - exclamo de mal genio, definitivamente esta abstinencia me esta volviendo loca.
Las mujeres necesitamos de sexo para desestresar el cuerpo, si no liberamos esa energía, nuestro cuerpo no funciona como debe.
Y pues nosotras mismas eso no ayuda mucho, ya que se necesita de un estímulo mas eficiente, y que no se cansé tan rápido, y ese es el hombre.
- soy una hermosa mujer, quien tiene este cuerpo de infarto. - digo mientras poso a la luna, aunque no es por mentir.
En este mes he bajado de peso, estoy mas delgado o se debe porque no he comido nada de grasa y es poca la ración.
Mientras me dirijo a la posada, y pago una habitación, no me percato de nada absolutamente nada.
NARRA EN TERCERA PERSONA.
- investiga a esa mujer, no es simplemente. - dice una voz seria, mientras observa como la mujer hace unas poses y se adentra a una taberna del lugar.
El sabe que esa mujer no es simplemente, o seria una espía enemiga que está infiltrados en su reino, por su apariencia extranjera dice mucho de por si.
Y estaba dispuesto a saber quien era.