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Lo Siento, Mis Hijos No Necesitan Un Padre

Lo Siento, Mis Hijos No Necesitan Un Padre

Status: Terminada
Genre:CEO
Popularitas:136.6k
Nilai: 4.3
nombre de autor: Lucy-J

Enzo era un libertino; Camila, tranquila y reservada. Eran completamente opuestos, como el fuego y el agua.

Después de casarse, cuando le preguntaban por qué se había casado con Camila, Enzo encendía un cigarrillo y respondía con un tono burlón y serio a la vez:
—Fue mi familia quien lo decidió. ¿Qué podía hacer yo?

Cinco años de matrimonio fueron cinco años de guerra fría. Al final, fue ella quien tomó la iniciativa de pedir el divorcio.
Pero justo cuando Camila estaba a punto de irse, fue Enzo quien no pudo dejarla marchar.

NovelToon tiene autorización de Lucy-J para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 9

El bar de Lela ya había recuperado parcialmente el ritmo después del pequeño incidente con los jóvenes arrogantes. La música había vuelto a subir, las luces ámbar se reflejaban en las copas de cristal, y los invitados fingían que nada había pasado.

Pero el ambiente aún estaba levemente tenso.

Camila permanecía sentada al lado de Lela, postura elegante, vestido discreto pero sofisticado, el tipo de belleza que no necesitaba gritar para ser notada. Ella no sonreía demasiado, no se exhibía, no buscaba atención y, aun así, atraía miradas.

Fue en ese momento que Tiago Moreira se acercó.

Hijo único de una tradicional familia de inversores del sector energético, Tiago era conocido en el círculo como alguien astuto, siempre calculando oportunidades, financieras y sociales.

Él sostenía un vaso de whisky, sonrisa ensayada.

— Doctora Camila Sousa, ¿cierto?

Camila alzó los ojos calmadamente.

— Sí.

— Soy Tiago Moreira. Ya he oído hablar mucho de usted.

Lela arqueó la ceja, desconfiada.

— ¿En serio? ¿Y desde cuándo te interesa la neurología pediátrica?

Tiago rió.

— No es exactamente por la neurología… es por la reputación.

Él volvió la mirada hacia Camila.

— Todo el mundo sabe que su matrimonio con Enzo Silva es… protocolar.

La frase fue dicha con suavidad calculada, pero cargaba una intención clara.

Camila no reaccionó.

— No acostumbro a discutir mi vida personal en eventos sociales.

Tiago se inclinó levemente hacia adelante.

— No necesita discutir. Es visible. Ustedes dos viven en mundos paralelos. Él con la actriz… usted siempre sola.

Algunas miradas cercanas comenzaron a dirigirse discretamente hacia ellos.

— La señora es joven, linda, inteligente. No necesita permanecer en una relación que ya acabó.

Lela soltó una risa corta.

— Vaya, qué discurso motivacional… ¿Estás intentando convertirte en coach matrimonial ahora?

Tiago ignoró la provocación.

— Estoy solo diciendo que alguien como usted merece algo real.

Él bajó un poco el tono.

— Además… mi sobrino tiene un problema neurológico leve. ¿Quizás podría pasarme su contacto profesional?

Era demasiado transparente.

Camila reconoció inmediatamente el subtexto. No era medicina. Era aproximación.

Ella mantuvo la expresión neutra.

— Si es un caso clínico real, puede entrar en contacto con el hospital donde trabajo.

— Preferiría algo más directo.

Antes de que Camila respondiera, Lela se inclinó hacia ella y susurró:

— Dios mío… tu belleza está haciendo que Tiago traicione a Laura ideológicamente.

Camila le lanzó una mirada discreta pidiendo que parase.

Pero ya era tarde.

Tiago continuaba:

— Doctora, no veo sentido en que usted se aferre a un matrimonio que solo existe en el papel.

Él sonrió.

— Usted merece a alguien que esté presente.

Fue en ese instante que la puerta principal del bar se abrió.

El aire pareció cambiar.

No fue ruido. No fue anuncio. Fue presencia.

Enzo Silva entró acompañado de Pedro Costa y Henrique Silva. Traje oscuro impecable, corbata levemente aflojada, un cigarrillo entre los dedos.

Él no estaba allí por casualidad.

Pedro hablaba algo, pero Enzo ya no oía.

Su mirada había encontrado la escena.

Tiago inclinado en dirección a Camila.

Muy próximo.

Muy cómodo.

Muy osado.

La sonrisa de Enzo no surgió.

Solo el silencio.

La presión del ambiente cayó como si el oxígeno hubiese sido succionado.

Henrique percibió primero.

— Ih…

Pedro siguió la mirada del amigo y murmuró:

— Jodido.

Enzo llevó el cigarrillo a la boca con calma excesiva. Tragó despacio.

Expiró.

Caminó.

Cada paso parecía medir territorio.

Tiago aún hablaba:

— … porque usted no necesita continuar viviendo como esposa decorativa—

— ¿Decorativa? — la voz vino por detrás.

Grave.

Baja.

Peligrosa.

Tiago se congeló.

Se giró lentamente.

Enzo estaba allí.

A menos de dos metros.

Mirada fría.

Sin prisa.

Sin sonrisa.

El cigarrillo aún entre los dedos.

— Continúe — dijo Enzo, inclinando la cabeza. — Quiero oír.

Tiago tragó saliva.

— Yo solo estaba conversando con la doctora…

— ¿Conversando?

Enzo alzó una ceja.

— ¿Sobre mi matrimonio?

El silencio alrededor se extendió como un virus.

Nadie se aproximaba.

Nadie interfería.

Camila permaneció sentada.

Observando.

Sin pedir ayuda.

Sin explicar.

Tiago intentó recuperar la postura.

— Enzo, todo el mundo sabe que ustedes dos viven separados. No hay nada de malo en—

Enzo dio un paso más.

La mirada ahora era cortante.

Él habló sin elevar la voz:

— Llévalo afuera.

Una pausa.

— Para que se ubique. Que vea dónde queda el norte.

Dos guardaespaldas surgieron inmediatamente.

Tiago mal tuvo tiempo de reaccionar.

Una mano cubrió su boca.

La otra lo sujetó por el brazo.

Él fue arrastrado discretamente, pero con firmeza.

Los invitados se alejaron como si el suelo estuviese electrificado.

Nadie osó interferir.

La música continuaba, pero parecía distante.

Camila finalmente se levantó.

Miró a Enzo.

No había gratitud.

No había miedo.

Solo frialdad.

Henrique, incapaz de contenerse, murmuró al lado de Pedro:

— ¿Eso es qué? ¿Marido oficial dando paliza al “tercero” en público?

Pedro se rascó la barbilla.

— Yo lo llamaría arrebato posesivo no declarado.

Henrique se aproximó a Enzo, medio riendo.

— Primo, sabes que esto parece celos, ¿no?

Enzo dio otra calada al cigarrillo.

— ¿Parece?

— Mucho.

Él giró el rostro lentamente hacia Henrique.

— Él habló de más.

— ¿Sobre qué exactamente? — Henrique insistió.

Enzo no respondió.

Su mirada estaba en Camila.

Ella permanecía erguida, elegante, distante.

Como si nada de aquello hubiese sido hecho por ella.

Como si no le perteneciese.

Y quizás no le perteneciese mismo.

Henrique se aproximó a Camila.

— Cuñada… esto fue casi romántico.

Camila sonrió levemente.

— No confundas territorialismo con romanticismo.

Henrique parpadeó.

— Ustedes dos necesitan conversar.

Ella respondió con simplicidad devastadora:

— No hay más qué conversar.

Enzo oyó.

Y, por primera vez en aquella noche, su maxilar se contrajo.

No por la provocación de Tiago.

Pero por la constatación.

El abismo entre ellos no era público.

Era estructural.

Henrique aún intentó bromear:

— Mira… desde fuera, esto parece escena clásica: marido oficial defendiendo el honor de la esposa.

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Rosario. Simoes Veloso
si ls madre no se metiera talvez el seris mas responsable ,pero es el wue estando casado sale con otra mujer ,mientras que la legitima la esconde,que mujer aguante eso...
Hilda Estrada
demasiado amor para ella😞
Hilda Estrada
si, ya basta de rogarle, de pedir tiempo 😢
Hilda Estrada
y x favor, escuchen!
Hilda Estrada
que bárbara, ocupar un espacio de paciente que realmente lo necesita,no,!!!
Hilda Estrada
un catedrático nos dijo: si las mujeres se enamoraran con el cerebro, no con el corazón, otra cosa seria😢
Hilda Estrada
te vas a arrepentir de tus palabras
Hilda Estrada
no sabe que existen sus hijos
Leticia Contreras
finalmente estan juntos despues de sufrir y llorar vale la pena 🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰 el entendio
Leticia Contreras
ahy el amor cosa tan rara pero ahi esta
Leticia Contreras
ahora si ya se paso Camila se que esta dolida pero ni le importo que sus nin̈os estan sufriendo mirando a su padre casi moribundo no se vale
Leticia Contreras
los dos necesitan terapia en familia para que ya sea separados oh juntos superen todo lo pasado
Leticia Contreras
lo esta llebando al limite hasta que un dia no despierte
Leticia Contreras
nada esta bien el la quiere reconquistar se vale los dos estan enamorados
Leticia Contreras
los protegio a sus hijos y a Camila de verdad quiere intentarlo bamos con todo Enso
Leticia Contreras
bueno Enso por algo se empieza
Leticia Contreras
ahy que recordar cuando ella lo llamo en busca de alluda y el no le alludo por estar con la zorra de Laura
Leticia Contreras
por Dios ella es una profecional muy ecxelente nunca se gasto el dinero ni en sus hijos
Leticia Contreras
no estaba por dinero estaba porque lo amaba y aun lo ama solo que son dos seres que no saven dialogar y perdonarce el orgullo gana
Leticia Contreras
ya canso toda la historia es lo mismo nada nuevo que paso autora
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