Luego de morir por un tonto descuido, una chica de aspecto sombrío me otorga una misión a cambio de reencarnar en un mundo diferente, mi deber es corregir el mundo que se ha vuelto un caos por una poderosa Diosa que lo detruye todo por puro capricho, debo encargarme de ella y... ¡¿Hay más Dioses en este lugar?! ¡Esto es una pesadilla! Además sobrevivir aquí es demasiado difícil.
Vivo mis aventuras junto a mis compañeros de grupo que no paran de meterme en problemas en este mundo repleto de bestias, monstruos, titanes, dioses y quien sabe que otras cosas más.
"Sobrevivir en este mundo es mas difícil de lo que creí, todo puede matarnos, incluso esta piedra."
"¡Shayna, deja de chillar por todo!"
"¡¿Por qué todo nos ataca?! ¡Quiero volver, ya no soporto quedarme aquí!"
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Bajo estos túneles I (parte 1)---
La situación es sencilla, debo ganar para ser reconocido como un miembro valioso con un futuro prometedor en este lugar venciendo a los demás o ser vencido y ser exiliado junto a Shayna siendo reconocido como una amenaza para los demás. Elijo la primera opción.
He entrenado con mi padre con respecto a las armas cuerpo a cuerpo, él es difícil de derribar, la diferencia de habilidades es enorme. Nunca se me ha dado bien los deportes, mis defectos trascienden incluso luego de reencarnar.
Mi madre me enseña a esquivar los golpes con armas usándome de bolsa de boxeo, no puedo atacar solo bloquear o esquivar sin poseer armas. Uriko es la única que se alegra con esto, se desquita conmigo por mi agravio a este lugar mientras cumple su rol de buena madre y entrenadora.
En las noches cuando tengo tiempo de descanso me escabullo junto a Shayna para practicar magia, ambos podemos utilizarla sin dar uso al canto, ella posee mucha más energía siendo yo quien se canse primero de esto, tal vez sea por entrenar con mis padres. En todo casi me he dado cuenta que Shayna tiene mucho potencial con los hechizos de magia.
Somos capaces de crear hielo a nuestra voluntad, Shayna es habilidosa creando más cantidad, en cambio, mi control y velocidad superan por mucho los de ella.
Día tras día sin descanso, esta es mi rutina hasta el día en que comienza la apuesta, estoy mucho más preparado que antes, soy capaz de utilizar magia de agua, curación y además de eso hielo, con algo de dificultad mientras no se trate de algo grande. Tengo pensado utilizar magia para salvarme de esta, sorprenderé a los demás y por su puesto a quien se interponga en mi camino.
Mantenemos el uso de magia en secreto por el momento, podrían estorbarnos o causar problemas el contarle a los demás, por eso mismo solo las mostraremos cuando debamos pelear y sean necesarias. Como último recurso en lo posible.
Una vez más nos encontramos en el poco iluminado almacén, apartamos cajas, libros y objetos que nos estorban el camino para ampliar el área y poder practicar juntos.
Shayna se encuentra muy emocionada ya que no suele entrenar, solo ha practicado la magia en sus tiempos libres ya que no tiene nada más que hacer, nadie la acompaña para poder entrenar y declara sentir vergüenza cuando es encontrada sola entrenando por su cuenta, por esa razón se ha sumergido en el estudio completo de esta magia que le parece fabulosa. Ella me cuenta que en los momentos en que yo me encuentro siendo entrenado por mis padres ella se dedica al estudio de la magia hasta el cansancio, cuando llego yo sus energías están casi recargadas... Eso quiere decir que su energía se recupera con velocidad, a diferencia de mi que debo dormir...
-Muy bien Shayna ¿Estás lista para esto? -Declaro mientras me preparo para atacarla.
[ESPADA DE HIELO]
Luego de estas palabras en mi palma de mi mano es creada con velocidad una gruesa espada de hielo con detalles en su mango y empuñadura, es tan larga como mi brazo y pesada, tan pesada que se dificulta en balancearla, pero es perfecta para entrenar mis músculos para el uso de espadas de metal.
El único gran problema es la temperatura que congela ambas manos que sostienen la gran espada, puedo resistirlo utilizando energía pero no la domino bien sin gastar mucha en el proceso, por esa razón utilizo la menos posible y si el frío en mis manos se vuelve insoportable utilizaré más energía o simplemente me desharé de ella.
-Estoy lista.-
[CONGELAR]
Al decir esas palabras sus manos se vuelven azules como el hielo, no, sus manos están cubiertos de hielo hasta sus hombros, no parece tener problemas con la baja temperatura que debería de existir en ambas extremidades.
Es algo totalmente nuevo para mi, no creí que pudiera usarse de esa manera, ella utiliza agua en sus brazos para luego congelarla con el objetivo de cubrir todos sus brazos como si se tratara de una armadura de hielo. Es muy ingenioso.
-Eso es nuevo ¡A ver que puedes hacer con eso! -Exclamo para dar un gran paso a dirección hacia ella.
Balanceando torpemente mi espada sin filo, intento impactar con fuerza y sin misericordia en el delgado cuerpo de Shayna, si es lastimada solo debo curarla o puede curarse ella misma así que no me preocupa eso. Me disculparé luego con la excusa de que era entrenamiento, algunas veces puedo ser un patán.
*Plumm*
Mi gran espada impacta en sus brazos cruzados en el aire para defenderse de mi con éxito, mi espada no penetra su armadura, ella intenta golpearme con una patada pero la esquivo dando un paso hacia atrás.
-¡Woow! ¡Qué duro es! -Hablo mientras mantengo con dificultad mi pesada y helada espada.
-¿N-No te lastimaste? -Pregunta nerviosa y preocupada.
-¡No digas estupideces y pelea! -Respondo con ira ante su innecesaria preocupación.
Una vez más la ataco de la misma manera pero esta vez aplico aún más fuerza que antes, la máxima posible que pueda para penetrar con su armadura. Reconozco que en parte siento rabia por la manera en que se preocupa por mi, su amabilidad me es algo dolorosa y no la quiero.
*Plumm*
Una vez más me bloquea de la misma manera.
-¡Maldita sea! -Maldigo enfadado.
Aparto una de mis manos que tomaban la espada para intentar darle un puñetazo con toda mi fuerza a Shayna en la cara.
[CONGELAR]
Al gritar esas palabras su cachete se envuelve en hielo antes de impactar con mi puño y romperse en mil fragmentos que observo en el aire. Shayna ha progresado de una manera violenta en sus hechizos mágicos.
-¡Por descuidada! ¡¿Pero qué, HIELO!?
Mi brazo se siente pesado y al observarlo una gran cantidad de hielo lo envuelve volviéndolo helado y pesado.
-¡M-M-M-Mierda! ¡M-Moriré c-Congelado! -Maldigo mientras mi cuerpo tiembla del frío por la acumulación de la espada que aún sostengo en una mano y mi otro brazo congelado.
Mi espada cae al suelo y se parte en varios fragmentos, no puedo sostenerla con una mano y mi cuerpo temblando, balanceo mi brazo hasta impactar con el suyo rompiendo ambos hielos de ambos brazos.
-¡C-Cuidado Kendall! -Exclama preocupada.
-¡C-C-Cállate! -Respondo aún temblando de frío.
Doy un paso hacia atrás para intentar crear una vez más mi espada ya que la razón de esto es practicar y sin mi espada no puedo hacerlo. Pero Shayna no sabe mis intenciones y me golpea en la cabeza con su brazo aún congelado.
*Plumm*
Caigo al suelo desplomado por el golpe, mi cabeza da vueltas, siento mucho frío y en mi cabeza recorre un liquido de una temperatura más cálida, presumo que es sangre. Terminar de esta manera con la supuesta más débil de los túneles es humillante, y lo es más al pensar que no me contuve al intentar golpearla.
-¡Ay Noo! ¡Keny! ¿Estas bien? ¡Y-Yo no...! -Exclama y pregunta entre lágrimas y sollozos.
Intento levantarme del suelo pero solo consigo sentarme, para paso siguiente curarme a mi mismo mientras me encuentro mareado.
[Curar]
-¡KENY PERDÓN! -Grita mientras sus lágrimas recorren sus mejillas.
Ella me abrasa desesperada preocupada por mi bienestar, en cambio yo la aparto con ira cansado de sus llantos y su preocupación tomándola de la cara con mi mano con mucha violencia.
-¡Aléjate de mi! ¡Tus lloriqueos sin sentido me empiezan a cansar! -Respondo enfadado.
Shayna parece recibir un gran golpe con mis palabras e intenta no llorar cerrando la boca impidiendo dejar salir su voz, aún así se pueden escuchar su llanto de una manera intranquila.
Respondo con una cara contrariada y me levanto sin dificultades del suelo.
-Lo ves estoy bien, deja de llorar. -Mientras demuestro mi bienestar.
Shayna solo asiente y se levanta secándose las lágrimas.
-Tenemos que hacer algo respecto a esto. -Digo observando el suelo lleno de agua y sangre... Mi sangre.
Ambos miramos al mismo lugar en respuesta a mis palabras, al suelo lleno de agua y un poco de sangre proveniente de mi cabeza, un gran charco.
-Tú me golpeaste, así que debes limpiar.
-N-No, yo te gané, el perdedor limpia. -Responde a mi sermón.
-¡Tú! -Mientras golpeo sus cachetes con mis palmas.
*Plaff*
Ambas palmas impactan en ambos cachetes provocando un perfecto sonido de cachetadas. Llamarme perdedor es algo imperdonable y sé que lo hace apropósito.
-¡Au! -Grita de dolor.
Sus cachetes se vuelven colorados por mis golpes. La razón por la cual la trato así es por su actitud tan preocupada y desconfiada, entiendo el por que ella es así, por su puesto, pero últimamente ella ha estado siendo una persona muy sensible desde que salimos al exterior, no para de preocuparse y preguntar por todo para llorar en respuesta. Debería de haber mejorado con su sensibilidad emocional luego de ser más fuerte pero solo ha aumentado.
*Sniff*
Ella parece estar a punto de llorar hasta que la detengo.
-¡Sin llorar! -Levantando mis manos en señal de agresión.
Mis intentos para que ella no llore son un éxito y bajo mis manos. Me siento mal por amenazarla a no llorar, como si no tuviera el derecho de expresar su descontento.
*Plaff*
Mis cachetes resuenan producto de cachetadas dirigidas de Shayna.
-¡Torpe, no me golpees! -Exclama con una cara enojada y vengativa.
Es una nueva expresión de ella, es la primera vez que la veo de esta manera, por esa razón me vuelvo más condescendiente.
-Oh, Bueno perdón. -Respondo apenado.
Ella asiente, sonríe y me abrasa con fuerza, puedo sentir sus lágrimas, ella ha vuelto a llorar, no parece ser algo que pueda controlar a voluntad así que solo correspondo su abrazo devolviéndole el abrazo, solo para que se escuchen sus llantos.
-Shayna, no llores. -Le pido con calma.
-No lloro. -Responde intentando callar con fuerza sus llantos.
no te mueras que quiero saber el final de esta historia
la amo y tú eres increíble sigue así
PD te siguo desde que la comentaste a publicar me estoy muriendo