Emir Abdala y Aysun viven un amor perfecto en la lujosa mansión Abdala. Pero su felicidad termina cuando Aysun sufre un terrible accidente provocado en secreto por Myna, la envidiosa hermana de Emir.
Al despertar, Aysun ha perdido la memoria y ya no recuerda al hombre que ama ni el matrimonio que compartían. Desesperado, Emir hará todo lo posible por recuperar a su esposa y demostrarle que su amor sigue vivo.
Pero el destino pondrá en el camino de Aysun a Merth, un humilde artesano que se enamorará de ella sin conocer toda su historia. Mientras Emir lucha por recuperar el corazón de su esposa, Aysun quedará atrapada entre dos hombres y dos formas de amar.
Entre secretos, traiciones, pasiones y sorprendentes revelaciones, Aysun tendrá que descubrir quién es realmente... y cuál de los dos hombres está destinado a quedarse con su corazón.
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capítulo 8- Frente a frente
Aysun observó por la ventana.
Myna estaba frente a la casa.
—Es ella... —susurró.
Kerem se volvió hacia Aysun.
—¿La conoces?
Aysun asintió lentamente.
—Es la hermana de Emir.
—Entonces tenemos que salir por detrás.
Kerem tomó su mano.
Pero Aysun se resistió.
—Espera.
—¿Qué haces?
—Quiero hablar con ella.
Kerem la miró sorprendido.
—No sabes si puedes confiar en esa mujer.
—Tampoco sé si puedo confiar en ti.
Kerem guardó silencio.
Aysun abrió la puerta.
Myna avanzó hacia la casa.
Su rostro mostraba preocupación, aunque por dentro estaba aterrada.
No había sido ella quien había ordenado sacar a Aysun del hospital.
Si Emir descubría que ella estaba allí, todo se complicaría.
La puerta se abrió.
Myna quedó frente a Aysun.
—Aysun...
Ella la miró fijamente.
—¿Qué hago aquí?
Myna fingió sorpresa.
—Yo debería preguntarte lo mismo.
—No recuerdo.
—¿Quién te trajo?
Aysun miró hacia atrás.
—Él.
Myna vio a Kerem.
Su expresión cambió.
—¿Tú?
Kerem permaneció en silencio.
Myna dio un paso hacia él.
—¿Qué estás haciendo con ella?
—Protegiéndola.
—¿De quién?
Kerem respondió:
—De ti.
Myna palideció.
—No sabes de qué estás hablando.
Aysun comenzó a sentir un fuerte dolor de cabeza.
—¡Ah!
Se llevó las manos a la cabeza.
Una imagen apareció.
Myna entrando en su habitación.
Una discusión.
—No permitiré que destruyas a mi familia.
Aysun abrió los ojos.
—Tú...
Myna se quedó inmóvil.
—¿Qué?
—Recuerdo que discutimos.
Myna intentó sonreír.
—Eso es imposible.
—Sí ocurrió.
Aysun dio un paso hacia ella.
—¿Por qué discutimos?
Myna no respondió.
En ese momento, el teléfono de Myna sonó.
Ella miró la pantalla.
Era Emir.
No contestó.
El teléfono volvió a sonar.
Aysun observó el aparato.
—Es Emir.
Myna guardó el teléfono.
—Sí.
—¿Por qué no respondes?
—Porque...
Myna no encontró una respuesta.
Aysun comenzó a desconfiar.
—Llámalo.
—No.
—¿Por qué?
—Porque no quiero que se preocupe.
Kerem intervino.
—Ya está preocupado.
Myna lo miró con furia.
—Cállate.
Mientras tanto, Emir estaba en el hospital.
—¿Han localizado el automóvil? —preguntó.
—Sí, señor.
—¿Dónde?
—A unos treinta kilómetros de aquí.
Emir tomó las llaves.
—Voy.
Pero antes de salir, un detective lo detuvo.
—Señor Abdala, encontramos algo más.
—¿Qué?
El detective le entregó una fotografía.
Era una imagen tomada por una cámara de seguridad.
En ella aparecía un hombre sacando a Aysun del hospital.
Emir observó el rostro.
Su expresión cambió.
—Yo conozco a este hombre.
—¿Quién es?
Emir apretó la fotografía.
—Kerem.
—¿Quién?
—Un antiguo empleado de mi familia.
En la casa, Myna recibió finalmente un mensaje.
"Tienes diez minutos. Saca a Aysun de allí."
Myna sintió que el miedo aumentaba.
Miró a Aysun.
Después miró a Kerem.
—Tenemos que irnos.
Kerem negó con la cabeza.
—Ella no irá contigo.
Myna respondió:
—No depende de ti.
Aysun observaba a ambos.
—¿Qué está ocurriendo?
Ninguno respondió.
De repente, Aysun escuchó el sonido de varios automóviles acercándose.
Kerem miró por la ventana.
—Es Emir.
Aysun sintió algo extraño en el pecho.
Al escuchar su nombre, su corazón comenzó a latir con fuerza.
Y entonces un recuerdo apareció con absoluta claridad.
Ella corriendo hacia Emir.
Él abrazándola.
Y sus labios pronunciando:
"Te elegiría en cualquier vida."
Aysun se llevó una mano al corazón.
—Yo...
Miró hacia la puerta.
—Yo amo a Emir.
Myna quedó completamente paralizada.
Continuará...