Después de leer una novela donde la protagonista sufre injusticias.. Reencarna en Sarah.. Pero ella decide cambiar su destino y corregir sus errores.
*Esta novela pertenece a un mundo mágico*
**Todas las novelas son independientes**
NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Archibald 1
Las semanas continuaron transcurriendo con una calma casi perfecta.
Hasta que una mañana...
El mayordomo anunció una visita.
—Su excelencia, el barón Smith y su hijo han llegado.
Sarah levantó apenas la vista del libro de leyes que estaba leyendo.
[Y aquí llega el problema con patas.]
Recordaba perfectamente aquel momento en la novela.
Era durante una de esas visitas cuando Sarah y Archibald comenzaban a conocerse.
Él era atento.
Educado.
Caballeroso.
Todos quedaban encantados con él.
La propia Sarah terminaba enamorándose lentamente.
[Pues esta vez no.]
Cerró el libro.
—Gracias, iré enseguida.
El salón principal estaba preparado para recibir a los invitados.
El barón Smith conversaba cordialmente con el duque.
A su lado permanecía un joven alto, de cabello oscuro y ojos grises.
Vestía un impecable traje de corte militar.
Era, sin duda, un hombre atractivo.
Sarah apenas le dedicó un vistazo.
[Sí... físicamente es igual a la descripción.]
[Qué desperdicio de buena genética.]
Realizó una elegante reverencia.
—Barón Smith.
—Lord Smith.
Archibald respondió con una sonrisa perfectamente ensayada.
—Lady Sarah.
La observó unos segundos.
En la novela, ese era el instante en que ambos quedaban impresionados el uno por el otro.
Aquí...
Sarah ya estaba pensando en otra cosa.
[¿Cómo hago para evitar cuatrocientos capítulos de dramas?]
La respuesta llegó enseguida.
⸺¿Qué le parece Lord Smith si pasamos al jardin?
⸺Me encantaría Lady Sarah
⸺Podemos beber el té allí.
⸺Perfecto.
[Muy fácil. Corto cualquier posibilidad desde el principio.]
Sonrió con amabilidad.
—Antes de sentarnos...
Miró hacia la puerta que llevaba al invernadero. Y le pidió a una doncella que fuera a buscar a Sienna.
—Quisiera presentarles a alguien.
Archibald asintió complacido.
Sienna acababa de entrar llevando una bandeja con té.
Su uniforme de doncella estaba limpio.
Pero sencillo.
El cabello estaba recogido apresuradamente.
No llevaba joyas.
Ni maquillaje elegante.
Solo el indispensable para mantener una apariencia ordenada.
Y, además...
Su expresión habitual ya no era aquella dulzura de la novela.
Desde hacía semanas caminaba con un gesto de evidente desagrado.
Como si todo le molestara.
Archibald alcanzó a verlo.
Sus ojos se detuvieron apenas un segundo sobre aquella expresión.
[Vaya...]
[Qué rostro tan desagradable.]
Justo entonces...
Sienna levantó la vista.
Y encontró a Archibald observándola.
Como si accionaran un interruptor...
Toda su expresión cambió.
Sus labios dibujaron una sonrisa tímida.
Sus hombros descendieron.
Y sus ojos adquirieron ese brillo húmedo que Sarah conocía demasiado bien.
[Tres... dos... uno...]
—Disculpen...
Dijo Sienna con voz suave.
—A veces olvido cuál es mi lugar.
Bajó la cabeza.
—Aunque somos familia...
Sonrió con tristeza.
—Yo solo trabajo aquí.
Sarah casi soltó una carcajada.
[Qué rapidez.]
Pero, por supuesto...
Solo sonrió dulcemente.
—Es cierto.
Archibald la miró como si entendiera.
Sarah continuó hablando con absoluta tranquilidad.
—Soy la única heredera de la casa Ivanov.
Asintió con naturalidad.
—Y prima trabaja aquí.
Después añadió con una sonrisa amable.
—Aunque intento ser lo más generosa posible con ella.
Sienna esperaba que Sarah negara inmediatamente aquellas palabras.
Que dijera..
"No, eres parte de la familia."
Pero eso nunca ocurrió.
Porque técnicamente...
Sarah no había mentido.
Archibald observó la escena unos segundos.
Después habló.
—Debo decir...
Miró a Sarah.
—Que incluso me parece demasiado generosa.
Sarah arqueó una ceja.
—¿Sí?
—Las personas del servicio le hablan con demasiada confianza.
La doncella que llevaba los postres asintió suavemente.
Sarah parpadeó.
[¿Qué...?]
En la novela...
Él defendía constantemente a Sienna.
Decía que todos merecían respeto.
Que Sarah debía compartir más.
Que la nobleza tenía obligaciones morales.
[Esto no pasó así.]
Pero decidió seguir observando.
Con una sonrisa completamente inocente respondió..
—Supongo que tiene razón.
Después miró alternativamente a ambos jóvenes.
Y decidió hacer un pequeño experimento.
—Aunque...
Sonrió divertida.
—Creo que ustedes dos se verían muy bien juntos.
El silencio fue absoluto.
Sienna sintió que las mejillas comenzaban a calentarse.
Bajó la cabeza.
Una sonrisa apareció lentamente en sus labios.
[¿Lo dice porque él también lo pensó...?]
Archibald, en cambio...
Frunció inmediatamente el ceño.
—Lady Sarah.
Ella lo miró.
—¿Sí?
—No haga ese tipo de bromas.
Su tono se había vuelto bastante más frío.
—Jamás me relacionaría sentimentalmente con alguien de clase baja.
Las palabras resonaron en todo el jardin.
Sienna sintió que el rostro perdía completamente el color.
Sarah permaneció inmóvil.
Observándolo.
Archibald continuó con absoluta naturalidad.
—Mi padre me educó para comprender la importancia de los matrimonios entre familias equivalentes.
Miró apenas hacia Sienna.
Solo un instante.
—No tendría sentido considerar otra posibilidad.
Archibald miro con desagrado a Sienna.
Como si aquello que dijo fuera la afirmación más lógica del mundo.
Sarah sonrió con educación.
Pero por dentro...
Las piezas comenzaron a acomodarse.
[Ya entendí.]
Recordó nuevamente la novela.
La antigua Sarah entregaba vestidos a Sienna.
Joyas.
Dinero.
Habitaciones.
Influencia.
Incluso hacía que la presentaran socialmente como si fuera una segunda hija de los Ivanov.
Y Archibald...
Había observado todo eso desde el principio.
[Claro...]
[No fue un flechazo.]
[Fue un cálculo.]
Mientras Sarah fortalecía constantemente la posición social de Sienna...
Archibald entendía algo muy sencillo.
Si manipulaba a Sarah...
Obtendría acceso a las riquezas de los Ivanov.
Y además...
Sarah misma entregaría parte de todo aquello a Sienna.
Era el negocio perfecto.
No necesitaba enfrentarse a nadie.
Solo debía alimentar la culpa de Sarah.
Y ella haría el resto.
Sarah sostuvo tranquilamente su taza de té.
[Qué hombre tan práctico.]
No estaba enamorado de Sienna.
Ni mucho menos.
En aquella historia...
Se había acercado a ella cuando vio que podía disfrutar de dos ventajas al mismo tiempo.
El respaldo económico y político de la heredera Ivanov...
Y una joven que recibiría regalos, posición y reconocimiento gracias a esa misma heredera.
Ahora...
Nada de eso existía.
Sienna era simplemente una doncella con un buen salario.
Sin fortuna.
Sin influencia.
Sin perspectivas de heredar nada.
Y, de repente...
Había dejado de parecer interesante.
Sarah casi sintió lástima por la protagonista original.
[Pobre Sarah...]
[Tú creías que competías con una mujer por amor...]
Bebió un pequeño sorbo de té.
[Y en realidad competías contra la ambición de un hombre.]
Levantó la vista hacia Archibald.
Él le sonrió con una cortesía impecable.
Una sonrisa que cualquier joven habría encontrado encantadora.
Sarah le devolvió exactamente la misma sonrisa.
Tan elegante como distante.
[Gracias por aclararme las cosas tan pronto, lord Smith.]
[Ahora sé exactamente la clase de hombre que eres... y me ahorrarás cientos de capítulos de sufrimiento.]
Toda mi vida y hasta más quisiera
Sabes bien
Que soy tan tuya hasta que un día me muera
Pero ve
Que al engañarme te engañas tú mismo
Por tu altivez
Por esas cosas que tú haces conmigo
🎶🎶🎶