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La CaBra

La CaBra

Status: Terminada
Genre:Fanfic / Fantasía épica / Naruto / Completas
Popularitas:242
Nilai: 5
nombre de autor: La Cabra

Un hombre común de la Tierra muere atropellado y reencarna en la prehistoria, en el salvaje mundo de Pristokia. Pero no despierta indefenso: viene acompañado por el "Sistema del Árbol Sagrado Primordial", el cual fusiona en su cuerpo el poder divino absoluto de Kaguya, Hagoromo y Hamura Otsutsuki. Con el control total del espacio, el tiempo y la energía universal, su primera misión será detener el meteorito que amenaza con extinguir a los dinosaurios. En lugar de destruirlos, decidirá esparcir el chakra en el planeta y cultivar a las bestias prehistóricas como sus plantas de energía. Cada criatura que muera le devolverá un poder inimaginable. Su objetivo final: devorar la energía de estrellas y galaxias, fusionar el universo en un solo mega-mundo y fundar el clan Otsutsuki definitivo. ¡Nadie podrá detener al ancestro supremo!

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Capítulo 8: El Juicio del Dao Celestial y los Reyes de La Mitologia

La aparición de los Tronos Divinos Primordiales desató una locura absoluta que cruzó las estrellas. La Federación de Metatrón suspendió temporalmente la extracción ordinaria de recursos; ahora, sus flotas acorazadas se desviaban hacia los confines del Megamundo, rastreando las firmas de energía de los elementos cósmicos. Sabían que obtener un trono significaba la divinidad. En la superficie de la Tierra Suprema, los clanes de bestias sagradas y los descendientes del Clan Otsutsuki comenzaron una carrera implacable. La era de la guerra por el territorio había terminado; había comenzado la era de la Guerra Mitológica.

Desde las alturas, Ishiki Otsutsuki fue el primero en moverse. Guiado por su herencia divina, localizó el Trono Divino del Espacio, una estructura flotante tallada en meteoritos negros que distorsionaba la luz a su alrededor. Tras una brutal batalla de tres días contra una división de destructores estelares de Metatrón, Ishiki logró sentarse en el trono, comenzando el doloroso proceso de refinamiento. Al hacerlo, el cielo se tiñó de violeta y su Rango Seis Caminos se rompió, ascendiendo al legendario Rango Rey Dios. El universo grabó su hazaña, convirtiendo a Ishiki en el Dios del Espacio dentro de los mitos del Megamundo.

Sin embargo, lo que ni Ishiki, ni los alienígenas, ni ninguna criatura del cosmos sabían, era la verdad oculta detrás de estos artefactos primordiales. Los Tronos Divinos no otorgaban una libertad absoluta; eran fragmentos de la propia Perla del Origen de Dragon.

En el palacio celestial, Dragon observaba el ascenso de su hijo con una sonrisa enigmática. En su novela cosmológica, las reglas eran diferentes a los mitos tradicionales. Los tronos funcionaban bajo la ley del Dao Celestial.

—El poder es un regalo, pero el control absoluto me pertenece —susurró Dragon, cruzando los dedos sobre su regazo—. Aquel que refine un trono se convierte en un pilar de la mitología, pero también en un sirviente de mi voluntad.

El mecanismo del Dao Celestial era perfecto y justo. Si cualquiera de estos nuevos Reyes Dioses —ya fuera un alienígena codicioso, una bestia sagrada corrompida por el poder, o sus propios descendientes— usaba su divinidad de forma destructiva, causaba un mal innecesario o amenazaba con romper el equilibrio del Megamundo, el Dao Celestial se activaría. Con un solo pensamiento, Dragon tenía la capacidad de despojarlos de toda su energía, arrancarles el trono de sus almas y refinar el artefacto de regreso a su propio cuerpo, dejándolos convertidos en simples mortales. Él era el juez, jurado y verdugo cósmico.

A través de su Rinne Sharingan Supremo, la visión de Dragon no se limitaba a este universo actual. Mientras su chakra seguía refinando cada rincón del cosmos, su mente empezó a percibir grietas en una dimensión infinitamente superior. Una dimensión donde el tiempo no existía y donde se gestaban los mitos más antiguos del multiverso.

Gracias al avance de su cultivo, Dragon pudo ver visiones de colosales deidades en otros planos. Divisó a Pangu sosteniendo un hacha gigante, a punto de partir el huevo cósmico para separar el cielo y la tierra. Vio la silueta de Shiva danzando en el vacío cósmico para destruir y recrear la existencia. Incluso alcanzó a ver a Mbombo, el gigante de la mitología africana, en el instante previo a vomitar el sol, la luna y las primeras estrellas para dar forma al universo primordial, y al legendario rey Gilgamesh ascendiendo entre epopeyas inmortales. Todas esas mitologías nórdicas, olímpicas y ancestrales no eran fantasías; eran dimensiones superiores esperando ser alcanzadas.

Dragon cerró su tercer ojo, consolidando su energía. Sabía que su destino actual en Pristokia era solo el primer paso. Una vez que su universo estuviera completamente refinado bajo el yugo del Dao Celestial y todos los Tronos Divinos tuvieran a sus respectivos Reyes Dioses mitológicos, él rompería las barreras de esta realidad y ascendería a esa dimensión superior para sentarse cara a cara con los mismísimos creadores de mundos. La verdadera mitología de Dragon apenas estaba escribiendo sus primeras líneas.

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La Cabra
Helo
La Cabra: Helo 😂
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