NovelToon NovelToon
La Puerta Del Quebranto

La Puerta Del Quebranto

Status: En proceso
Genre:Demonios / Terror / Casos sin resolver
Popularitas:142
Nilai: 5
nombre de autor: Gil Carcamo

Sinopsis

Hay dolores que sanan con el tiempo.

Y hay otros que abren puertas.

En el Japón actual, una serie de desapariciones y muertes inexplicables tiene un inquietante punto en común: todas las víctimas atravesaban un profundo sufrimiento antes de que el horror comenzara.

Cuando una joven, devastada por una ruptura amorosa, empieza a experimentar sucesos imposibles, el investigador Gabriel Salazar descubre que una antigua entidad demoníaca intenta apoderarse de su cuerpo. Pero salvarla no será suficiente. Detrás de esa posesión se oculta un plan mucho más oscuro, capaz de cambiar para siempre el mundo de los vivos.

Porque los demonios no derriban puertas...

Esperan a que alguien las abra.

NovelToon tiene autorización de Gil Carcamo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capítulo 2

La primera grieta

El despertador sonó a las siete en punto.

Valeria Aoki abrió los ojos después de haber dormido apenas dos horas.

La pantalla de su teléfono seguía iluminada con la última conversación que había tenido la noche anterior.

No había mensajes nuevos.

Solo las palabras que habían puesto fin a una relación de seis años.

"No puedo seguir contigo. Lo siento."

Las había leído tantas veces que ya no necesitaba abrir la conversación para recordarlas.

Apagó el teléfono y permaneció inmóvil mirando el techo.

El apartamento se sentía demasiado grande para una sola persona.

El silencio era insoportable.

Las fotografías enmarcadas sobre la estantería parecían burlarse de ella. Viajes, cumpleaños, sonrisas... recuerdos de una vida que había desaparecido en cuestión de minutos.

Respiró hondo.

—Tengo que seguir adelante —susurró.

Pero ni ella misma creyó sus propias palabras.

Se levantó, se duchó y salió rumbo a su trabajo en una empresa de arquitectura, cerca de la estación de Shinjuku.

Tokio seguía siendo la misma ciudad frenética.

Miles de personas caminaban sin mirarse.

Los trenes llegaban con precisión.

Los semáforos cambiaban de color.

Todo seguía igual.

Solo ella sentía que el mundo se había detenido.

Al terminar la jornada regresó a casa bajo una lluvia fina.

Mientras buscaba las llaves, notó algo extraño.

La puerta de su apartamento estaba entreabierta.

Su corazón se aceleró.

Estaba segura de haberla cerrado.

Empujó lentamente.

No faltaba nada.

Ningún cajón había sido abierto.

No había señales de robo.

Sin embargo, el aire era diferente.

Más frío.

Mucho más frío.

Dejó el bolso sobre la mesa.

Entonces escuchó un ruido en la cocina.

Un golpe seco.

Como si un vaso hubiera sido colocado con fuerza sobre la encimera.

Tomó el mango de un paraguas que aún llevaba en la mano y avanzó despacio.

La cocina estaba vacía.

Pero el grifo estaba abierto.

Ella recordaba perfectamente haberlo cerrado antes de salir.

Lo cerró otra vez.

Intentó convencerse de que estaba distraída.

De que el cansancio podía jugarle malas pasadas.

Mientras regresaba a la sala, su teléfono vibró.

Era un mensaje.

Pensó que sería su madre.

O quizá una compañera del trabajo.

Pero el remitente no tenía nombre.

Solo aparecía un símbolo que el teléfono era incapaz de reconocer.

Abrió el mensaje.

Había una única fotografía.

Era ella.

Durmiendo.

En su cama.

La imagen había sido tomada esa misma madrugada.

Valeria sintió que el aire desaparecía de sus pulmones.

Retrocedió un paso.

Otro mensaje llegó de inmediato.

"No estás sola."

Las manos comenzaron a temblarle.

Marcó el número de emergencias.

Antes de que pudiera pulsar el botón para llamar, la pantalla se apagó.

No se había quedado sin batería.

Simplemente dejó de funcionar.

En ese instante, todas las luces del apartamento comenzaron a parpadear.

Una.

Dos.

Tres veces.

Después se apagaron por completo.

La única iluminación provenía de los anuncios luminosos de la calle que entraban por la ventana.

Fue entonces cuando la vio.

Reflejada en el cristal.

Una figura alta.

Demasiado delgada.

Completamente inmóvil.

De pie, detrás de ella.

Valeria se giró de inmediato.

No había nadie.

Respiraba con dificultad.

Volvió a mirar el reflejo.

La figura seguía allí.

Más cerca.

Podía distinguir unos ojos completamente negros.

Y una sonrisa imposible.

Cerró los ojos con fuerza.

Contó hasta tres.

Cuando volvió a abrirlos, el reflejo había desaparecido.

Las luces regresaron.

El teléfono volvió a encenderse.

Todo parecía normal.

Excepto por una frase escrita en el espejo del pasillo.

No estaba allí unos segundos antes.

Cinco palabras trazadas lentamente, como si alguien las hubiera escrito desde el otro lado del vidrio.

"Ya abriste la puerta, Valeria."

Ella dio un paso hacia atrás.

Las letras comenzaron a deslizarse hacia abajo.

No era tinta.

Era un líquido espeso, oscuro...

Parecido a la sangre.

Muy lejos de allí, en el distrito de Kanda, Gabriel Salazar cerró el Expediente 1908.

Su teléfono emitió un sonido.

Había recibido una notificación automática.

Nuevo incidente registrado.

Ubicación: Distrito de Shinjuku.

Gabriel tomó su abrigo sin apartar la vista de la pantalla.

Solo dijo una frase antes de salir a la lluvia.

—Llegué tarde una vez...

No volverá a ocurrir.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play