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Sin Secretos Para Él

Sin Secretos Para Él

Status: Terminada
Genre:Reencarnación / Romance / Época / Completas
Popularitas:311.3k
Nilai: 5
nombre de autor: LunaDeMandala

Ella y su ansiedad renacen en un nuevo mundo..

*Está novela pertenece a un mundo mágico*
**Todas las novelas son independientes**

NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Investigación

Después de varios días de investigación, análisis, cálculos, proyecciones y una cantidad preocupante de listas...

Elia finalmente tomó una decisión.

Iba a invertir en las tierras Russ.

Cuando llegó a aquella conclusión sintió una satisfacción enorme.

Porque, por primera vez desde que había despertado en Sunderland, estaba utilizando algo que pertenecía exclusivamente a ella.

No a Elia Russ.

No a los recuerdos del reino.

No a la información de los libros.

Sino a los conocimientos que había traído de su primera vida.

La agricultura.

La optimización de cultivos.

La rotación de siembras.

Los sistemas de conservación.

La selección de semillas.

No era una experta.

Pero sí sabía mucho más que la mayoría de las personas de aquel mundo.

Especialmente porque Sunderland tenía un problema evidente.

El frío.

El reino poseía tierras fértiles.

Pero los inviernos eran largos.

Las heladas frecuentes.

Y muchas verduras simplemente no crecían con facilidad.

Por eso los precios fluctuaban constantemente.

Algunas cosechas eran abundantes.

Otras terminaban siendo un desastre.

Y cuanto más investigaba... más oportunidades veía.

[Esto puede funcionar.]

Pensó observando sus notas.

[Si funciona...]

[Los ingresos serán estables.]

[Podremos reinvertir.]

[Podremos contratar mejores administradores.]

[Y podremos pagar un mago sanador sin preocuparnos por el dinero.]

Aquello seguía siendo uno de sus principales objetivos.

La enfermedad del conde.

Porque incluso cuando hablaba de negocios, inversiones o agricultura...

una parte de ella siempre terminaba pensando en eso.

¿Cuánto tiempo le quedaba?

¿Estaba empeorando?

¿Podía hacerse algo?

Por eso necesitaba que aquel proyecto tuviera éxito.

No por ambición.

No por prestigio.

Sino porque quería darles tranquilidad.

Cuando terminó de preparar todos los documentos, llegó el momento de la siguiente reunión.

Y aquella vez no era un conde.

Era un duque.

El duque Albert O'Neill.

Solo pensar en ello hacía que su estómago se retorciera.

—Es un duque.

Murmuró.

—Solo es una persona.

Se respondió.

—Una persona que gobierna más territorios que toda nuestra casa.

—Pero sigue siendo una persona.

—Una persona extremadamente importante.

—Pero una persona.

—Una persona importante.

—Persona.

—Importante.

—Persona.

—Importante.

Terminó discutiendo consigo misma durante varios minutos.

No ayudó.

Absolutamente nada.

La mañana de la reunión se despertó antes del amanecer.

Lo cual habría sido preocupante...

si no fuera porque ya era algo habitual.

Se vistió.

Revisó los documentos.

Luego volvió a revisarlos.

Después volvió a hacerlo.

Y una cuarta vez.

Por seguridad.

Mientras tanto, en otra parte de la mansión, los condes Russ observaban la situación.

—Está nerviosa.

Dijo la condesa.

—Mucho.

Respondió el conde.

—¿Deberíamos decir algo?

—Creo que ya revisó esos documentos unas veinte veces.

—Veintisiete.

Corrigió él.

La condesa lo miró.

—¿Las contaste?

—Sí.

—Estaba preocupado.

Aquello hizo que ambos suspiraran.

Porque aunque Elia había cambiado muchísimo... seguía siendo fácil leer algunas de sus emociones.

Especialmente cuando estaba nerviosa.

Durante el desayuno apenas probó la comida.

Estaba demasiado ocupada repasando mentalmente posibles preguntas.

Posibles respuestas.

Posibles escenarios.

Posibles problemas.

Posibles errores.

Posibles catástrofes.

[¿Y si piensa que mi idea es ridícula?]

[¿Y si me equivoco en una cifra?]

[¿Y si hago el ridículo?]

[¿Y si...]

—Elia.

La voz de la condesa la sacó de sus pensamientos.

—¿Sí?

—Respira.

La joven parpadeó.

—Estoy respirando.

—Muy rápido.

Respondió el conde.

Elia se quedó inmóvil.

Luego comprobó que efectivamente estaba respirando demasiado rápido.

[...maldita ansiedad.]

La condesa tomó una de sus manos.

—Lo harás bien.

—No lo sabemos.

Respondió inmediatamente Elia.

—Podría salir mal.

—Podría.

—Muchas cosas podrían salir mal.

—También podrían salir bien.

La joven abrió la boca.

Luego volvió a cerrarla.

Porque aquello era exactamente el tipo de respuesta que su terapeuta habría dado.

Y era terriblemente efectiva.

La condesa sonrió.

—Confía un poco más en ti.

Elia bajó la mirada.

Todavía le costaba hacerlo.

Mucho.

Pero al menos lo intentaría.

Poco después el carruaje estuvo listo.

Los documentos estaban preparados.

Y la reunión ya no podía posponerse.

Cuando salió de la mansión, sintió mariposas en el estómago.

No.

Mariposas no.

Dragones.

Definitivamente dragones.

Subió al carruaje.

Apretó la carpeta contra su pecho.

Y observó cómo el paisaje comenzaba a moverse.

La mansión Russ quedó atrás.

Los caminos se extendieron frente a ella.

Y cuanto más se acercaba a la residencia O'Neill...

más consciente era de la diferencia de estatus.

Los Russ eran condes.

Respetados.

Antiguos.

Pero seguían siendo condes.

Los O'Neill eran una de las casas ducales más influyentes de Sunderland.

Poder.

Dinero.

Territorios.

Influencia política.

Todo estaba en otro nivel.

Y ella estaba a punto de presentar una propuesta agrícola ante el mismísimo duque Albert O'Neill.

—Voy a morir otra vez.

Murmuró.

—Señorita.

Preguntó el cochero desde afuera.

—¿Dijo algo?

—No.

—Muy bien.

Elia apoyó la cabeza contra la ventana.

Cerró los ojos.

Y respiró profundamente.

Una vez.

Luego otra.

Y otra más.

Porque estaba nerviosa.

Muchísimo.

Pero esta vez era diferente.

La primera reunión había sido para salvar una parte del patrimonio Russ.

Esta segunda reunión era para construir algo.

Algo propio.

Algo que podía cambiar el futuro de su familia.

Y mientras el carruaje avanzaba hacia la enorme mansión de los O'Neill, una pequeña sonrisa apareció en sus labios.

Porque, pese al miedo... pese a la ansiedad... pese a los dragones imaginarios que vivían en su estómago... estaba emocionada.

Por primera vez en ambas vidas.

Realmente emocionada por el futuro.

1
Irene Nievecita
Parece que al fin llegaron a un acuerdo, por lo menos se besaron, eso ya es un primer paso para una relación más profunda.
Irene Nievecita
Ella jamás a sido un mar en calma, eso nadie lo puede discutir, basta con recordad, qué una simple propuesta de negocios, ella puede crear tres propuestas distintas, con 10 posibles preguntas y tener 30 respuestas distintas para esas 10 posibles preguntas
Irene Nievecita
tatatatan ahora se sabrá como lo toma ella, suspenso ¿¿¿¿ ????
Irene Nievecita
Inteligente la forma de resolver el problema, el le dice la verdad y ella también, así queda resuelta la situación
Irene Nievecita
🤣🤣🤣🤣🤣🤣 yo me imagine la escena completa, donde acabarían las flores 🤣🤣🤣🤣🤣
Irene Nievecita
Que bueno que ella no le presta la más mínima atención, lo malo es que él es persistente, quedó obnibulado por la inteligencia de ella.
Irene Nievecita
Tan insegura que es, debería tener el ego más desarrollado por haber logrado hacer negocios, nada menos que con conde y mejor aún hacer negocios con uno de los duque más importantes del reino.
Irene Nievecita
Ese Jack es igual a Elia, por eso es imposible que él sea su destinado
Irene Nievecita
Jack va descubrir que es una mujer con recuerdos de otra vida, espero que sea la destinada del duque y no de Jack, él es muy apasionado por los misterios y poco ortodoxo para sus cosas
Irene Nievecita
Me cansa emocionalmente Elia, todavía no comprendo como no se a vuelto loca, preparando esos tremendos mamotretos, para proponer un simple negocio, me da pena su personalidad tan obsesiva
Irene Nievecita
El día que ella acepte de una buena vez, que ella es la verdadera Elia en ese mundo y que su yo del pasado murió definitivamente y ya no existe, va a enfocarse en lograr sus tres objetivos, pero si sigue pensando en su antigua yo, solo perderá el tiempo haciendo miles de planes con miles de páginas y nada productivo para lograr salvar a su padre de la ruina y salvarlo de la enfermedad.
Irene Nievecita
Que lástima que teniendo tan claro en su cabeza, las falencias de su carácter, siga cometiendo los mismos errores del pasado¿ de qué le sirvieron las tantas sesiones de terapia, si no le han servido de nada, para tomar las riendas de su vida? sigue perdiendo el tiempo en nada productivo. Y el posible negocio o ayuda a sus padres, sigue brillando por su ausencia, sin ayudar en nada metida en la biblioteca, haciendo planes sobre planes aún inproductivos y cansandose haciendo nada.
Irene Nievecita
Ya enfocada espero que ya no piense tanto, no puede darse el lujo de perder el norte cavilando tanto, que el tiempo perdida en su cabeza no vuelve
Irene Nievecita
De una, ella misma se reformateo el Windows, espero que haya quedado óptimo y valiera la pena el golpe 🤣🤣🤣🤣🤣
Irene Nievecita
Una historia distinta a las demás, una mujer insoportable que murió ¿ en manos de quien?
Cliente anónimo
Entretenida novela 👏
Yenia Jj ,🇵🇦💙,
✅🌹
dann
🥰😭 me re emocioné joder
dann
🤣🤣🤣 no está nervioso ya está crisis extra
dann
👏☺️ otro proctagonita vamos
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