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PARALELOS

PARALELOS

Status: En proceso
Genre:Escuela / Reencarnación / Reencuentro
Popularitas:1.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Juliuss

PARALELOS
Una beca le abrió las puertas de la preparatoria más prestigiosa del país. Pero también despertó un antiguo misterio.
Cada noche sueña con un estudiante que murió hace más de cien años. Ahora ese mismo joven camina por los pasillos de su escuela... aunque nadie más parece verlo.
¿Son solo sueños, o el pasado y el presente están avanzando en paralelo?

NovelToon tiene autorización de Juliuss para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 13 La vitrina de los recuerdos

"Los objetos olvidan menos que las personas. A veces, basta mirarlos para escuchar el eco de quienes los sostuvieron hace muchos años."

Aquella noche, Akari volvió a soñar con la Academia Seiran.

Pero esta vez no recorrió los largos pasillos ni escuchó voces lejanas.

Solo permaneció de pie frente a una gran vitrina de cristal.

En su interior descansaban varios objetos antiguos.

Un reloj de bolsillo.

Una pluma estilográfica.

Una insignia plateada.

Y un cuaderno cuya cubierta parecía desgastada por el paso del tiempo.

Antes de que pudiera acercarse para observarlos mejor, una sombra cruzó lentamente detrás del cristal.

Despertó sobresaltada.

Miró el reloj sobre su escritorio.

Las 3:17.

Una vez más.

Akari permaneció unos segundos sentada en la cama.

Ya casi había dejado de sorprenderle aquella hora.

Lo que realmente le inquietaba era otra cosa.

¿Por qué soñaba ahora con objetos que nunca había visto?

La mañana transcurrió con relativa normalidad.

O, al menos, tan normal como podía ser para alguien que llevaba semanas persiguiendo recuerdos de hacía más de un siglo.

Mientras caminaba por uno de los corredores principales, sintió una extraña sensación.

Como si alguien avanzara unos pasos detrás de ella.

Se detuvo.

Giró lentamente.

El pasillo estaba lleno de estudiantes conversando, riendo y apresurándose hacia sus clases.

Nada fuera de lo común.

—¿Qué pasa?

Yui apareció a su lado con un jugo en una mano y un pequeño pan en la otra.

Akari sonrió apenas.

—Nada...

Creí escuchar a alguien siguiéndome.

Yui miró teatralmente hacia ambos extremos del corredor.

Luego se inclinó hasta quedar muy cerca de Akari y susurró:

—Tengo tres teorías.

Akari levantó una ceja.

—¿Tres?

—La primera...

Es un admirador secreto.

Akari negó con la cabeza entre risas.

—Descartada.

—La segunda...

Es un profesor controlando si de verdad asistes a clase.

—También descartada.

Yui dio un último mordisco a su pan antes de anunciar solemnemente:

—Entonces solo queda la tercera.

Akari suspiró.

—Ni quiero preguntar.

—Un fantasma con excelentes modales.

Porque, si te sigue desde hace días, al menos mantiene una distancia prudente.

Akari soltó una carcajada.

Varias personas voltearon a mirarlas por un instante.

—Nunca cambies, Yui.

—Lo intento.

Pero mi talento natural para decir tonterías siempre gana.

Las dos continuaron caminando.

Sin embargo, la sensación no desapareció.

Cada vez que Akari doblaba una esquina, tenía el impulso de mirar hacia atrás.

Siempre encontraba lo mismo.

Pasillos llenos.

Puertas abiertas.

Estudiantes conversando.

Y, aun así...

Sentía que alguien observaba cada uno de sus movimientos.

Al sonar la campana del recreo, Akari guardó rápidamente sus cuadernos.

Yui ni siquiera esperó a que hablara.

—Biblioteca.

Akari sonrió.

—Biblioteca.

—Ya me conozco el camino de memoria.

Creo que dentro de poco voy a empezar a ordenar libros por iniciativa propia.

Cuando llegaron, la señora Hoshino ya acomodaba una pila de ejemplares sobre el mostrador.

Levantó la vista y sonrió con la serenidad de siempre.

—Buenos días, señoritas.

—Buenos días —respondieron ambas.

Akari esperó unos segundos antes de hablar.

—Quería preguntarle algo.

La bibliotecaria asintió.

—Adelante.

—Además de documentos y periódicos antiguos...

¿La Academia conserva objetos de los antiguos estudiantes?

Durante un instante, la señora Hoshino pareció sorprenderse.

Muy ligeramente.

Después volvió a sonreír.

—Sí.

Existen algunos.

No muchos.

La Academia considera que forman parte de su patrimonio histórico.

Yui abrió mucho los ojos.

—¿Como un pequeño museo?

—Algo parecido.

Respondió la bibliotecaria.

—Hace muchos años se instaló una vitrina con algunos objetos donados por antiguos alumnos y sus familias.

Se encuentra en el ala oeste de la biblioteca.

No suele recibir muchas visitas.

Akari sintió un ligero escalofrío.

Una vitrina.

Exactamente igual que la de su sueño.

La señora Hoshino continuó hablando mientras acomodaba otro libro.

—La mayoría de los estudiantes pasa frente a ella sin detenerse.

Supongo que las cosas antiguas no despiertan demasiado interés.

Yui sonrió.

—Bueno...

Eso era antes de conocer a Akari.

Ahora hasta un lápiz de hace cien años me parece sospechoso.

Las tres rieron suavemente.

Akari agradeció la información con una pequeña reverencia.

Después miró a Yui.

—¿Vamos?

—Por supuesto.

Si encontramos otro misterio...

Prométeme que esta vez no saldrás corriendo detrás de nadie sin avisarme.

—Lo intentaré.

—Eso significa que volverás a hacerlo.

Ambas comenzaron a recorrer lentamente el ala oeste de la biblioteca.

Era una zona mucho más silenciosa.

Las estanterías eran antiguas.

Las lámparas proyectaban una luz cálida sobre el piso de madera.

Al fondo del corredor, iluminada por la luz que entraba desde un alto ventanal, apareció una gran vitrina de cristal.

Akari se detuvo en seco.

Era exactamente igual a la que había visto durante su sueño.

Y, por alguna razón que no lograba explicar...

Sintió que no era ella quien acababa de encontrar aquella vitrina.

Sino que la vitrina llevaba mucho tiempo esperándola.

La vitrina ocupaba casi toda la pared.

El cristal, impecablemente limpio, protegía una colección de objetos que parecían haber permanecido inmóviles durante generaciones.

Akari dio un paso al frente.

Sintió una mezcla de curiosidad y respeto.

Era como entrar en contacto con pequeños fragmentos de vidas que el tiempo se había negado a borrar.

En el primer estante descansaban antiguas medallas deportivas.

Fotografías de ceremonias de graduación.

Un viejo silbato de bronce.

Una cámara fotográfica de fuelle.

Cada objeto llevaba una pequeña placa con el año y una breve descripción.

—Parece un museo en miniatura... —susurró Yui.

—Sí...

Pero aquí todo perteneció a personas que caminaron por estos mismos pasillos.

Akari continuó observando.

Había cuadernos cuidadosamente conservados.

Una antigua regla de madera.

Un estuche de dibujo.

Un violín con las cuerdas ya gastadas por el tiempo.

Cada pieza parecía guardar una historia.

Mientras recorría lentamente la vitrina, sintió un leve escalofrío.

Le resultaba extrañamente familiar.

Como si ya hubiera estado allí muchas veces.

Entonces lo vio.

En el estante central.

Sobre un pequeño soporte de terciopelo oscuro descansaba un reloj de bolsillo plateado.

Su superficie reflejaba suavemente la luz de la biblioteca.

Akari se quedó inmóvil.

Lo reconoció de inmediato.

Era exactamente el mismo reloj que Ren sostenía en varios de sus sueños.

El mismo grabado floral rodeaba la tapa.

La misma cadena fina de plata descansaba cuidadosamente doblada.

Incluso una pequeña marca cerca de la bisagra coincidía con el recuerdo que conservaba de sus sueños.

—No puede ser...

Yui observó el reloj.

—¿Qué sucede?

—Lo conozco...

Lo he visto muchas veces.

Yui frunció el ceño.

—¿En fotografías?

Akari negó lentamente.

—En mis sueños.

Durante unos segundos ninguna de las dos dijo una palabra.

El silencio parecía envolver toda la sala.

Entonces, casi por instinto, Akari levantó la vista hacia el cristal.

Su respiración se detuvo.

Reflejado detrás de ella...

Estaba Ren.

No aparecía frente a la vitrina.

Ni entre las estanterías.

Solo existía en el reflejo.

Vestía el antiguo uniforme de la Academia.

Sostenía varios libros contra el pecho.

Y la observaba con la misma tranquilidad de siempre.

Akari no se atrevió a girarse.

Sabía lo que ocurriría.

Si lo hacía...

Desaparecería.

En cambio, siguió mirándolo a través del cristal.

Lentamente, Ren levantó una mano.

No señaló el reloj.

Su dedo se dirigió hacia una pequeña placa metálica situada justo debajo del soporte.

Akari bajó la vista.

La inscripción estaba muy desgastada.

Algunas letras casi habían desaparecido.

Aun así, consiguió leer una parte.

"...propiedad del estudiante R. T..."

Nada más.

El resto era ilegible.

Akari sintió un vuelco en el corazón.

—R. T...

Susurró.

—Ren Takahashi...

Yui se inclinó para intentar leer también.

—No se distingue casi nada.

Justo en ese momento, un grupo de estudiantes pasó conversando por el corredor.

Uno de ellos se detuvo unos segundos frente a la vitrina para observar unas medallas antiguas.

Los demás lo llamaron y continuaron caminando.

Cuando finalmente el grupo se alejó, Akari volvió a mirar la placa.

Seguía igual de desgastada.

No había conseguido leer nada más.

Soltó un pequeño suspiro.

—Llegamos demasiado tarde otra vez...

Yui sonrió con amabilidad.

—O demasiado temprano.

Todavía nos quedan muchas pistas por encontrar.

Akari sonrió.

Agradecía profundamente tenerla a su lado.

Mientras ambas continuaban observando la vitrina, algo llamó nuevamente su atención.

El reloj de bolsillo parecía tener una ligera abertura.

Como si la tapa no hubiera cerrado completamente.

Akari acercó un poco más el rostro al cristal.

En ese momento, la luz cambió ligeramente debido a una nube que cubrió el sol.

Durante apenas un segundo, el interior del reloj quedó perfectamente iluminado.

Las agujas estaban detenidas.

Marcaban exactamente las 3:17.

Akari sintió un escalofrío recorrerle la espalda.

Era imposible.

Un reloj guardado durante tantos años no podía haberse detenido justo a esa hora... o quizá sí, pero la coincidencia era demasiado precisa.

Levantó la vista de inmediato para buscar el reflejo de Ren.

El cristal solo devolvía la imagen de ella y de Yui.

Él había desaparecido.

Sin embargo...

Por primera vez, Akari no sintió tristeza.

Al contrario.

Comprendió que Ren no la estaba llevando al pasado por casualidad.

Cada aparición.

Cada documento.

Cada objeto.

Parecía formar parte de un camino cuidadosamente preparado.

Y ese camino la acercaba, paso a paso, a una verdad que había permanecido oculta durante más de un siglo.

Mientras abandonaban lentamente la vitrina, Akari lanzó una última mirada al reloj.

Las agujas seguían inmóviles.

Las 3:17.

La misma hora.

Una y otra vez.

Como si el tiempo hubiera decidido detenerse para recordar un instante que jamás debía ser olvidado.

🕰️ El reloj de Ren lleva más de cien años detenido a las 3:17... ¿Casualidad? Akari ya no cree en las coincidencias, y quizás tú tampoco después de este capítulo.

Si disfrutaste esta historia, regálame un ❤️, sígueme para descubrir junto a Akari los secretos de la Academia Seiran y cuéntame en los comentarios: ¿qué crees que ocurrió exactamente a las 3:17 para que el tiempo pareciera detenerse? 🌸

Nos vemos en el próximo capítulo... porque hay instantes que el tiempo jamás consigue borrar. ✨⏳

1
Vero
🥰👏 gracias por actualizar todos los días
Vero
😭😭😭😭pipipipipipi
Vero
me encataaaaaaaaaaaaa
Vero
😱😱😱😱😱😱oooooooooooooooooooooooo
Vero
😱😱😱
Vero
gracias escritor por subir capi
Leydi Love
😱😱😱¿¿¿Quién estaba del otro lado??? Ay que intriga
Vero
Uy el está atrás cuando subes capi
Vero
escritor está muy buena la historia no puedo parar de reír 🤣🤭
Julius: 🤔😂🤣 Muchas gracias por tu comentario y por leer 🙏🥰
total 1 replies
Leydi Love
😱😱😱 Ahorasabe su nombre completo
Julius: Muchas gracias por leer 🙏🥰
total 1 replies
Leydi Love
😱😱😱😱
Leydi Love
🤣🤣🤣
Leydi Love
Estoy creando mis teorías y la verdad no se ven muy bonitas según mi imaginación 😭😭😭
Leydi Love
Que bronca estan ocultando algo muy grande y eso que hizo el director fue una amenaza discreta.
Leydi Love
Uy uy uy se puso más raro, ¿por qué reacciono así?
Leydi Love
No lo sé, tal ves si pero no se si irá sola. 🤭🤭
Leydi Love
😱😱😱😱😱Noooo 😱😱😱😱😱
Leydi Love
🤣🤣🤣 Se pasa la madre
Leydi Love
😱😱😱
Leydi Love
Jaja eso no lo puede controlar 🤣
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