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“Amarte Otra Vez Desde Cero”

“Amarte Otra Vez Desde Cero”

Status: En proceso
Genre:Reencuentro / Matrimonio arreglado / Amor-odio
Popularitas:33.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Adri pacheco

Es una historia de un matrimonio por contrato entre un CEO frío y una mujer que acepta casarse por necesidad. Lo que empieza como un acuerdo sin amor se convierte en una relación intensa donde ambos terminan enamorándose, pero deben enfrentar traiciones, separación y pérdida de memoria que ponen a prueba su relación.

NovelToon tiene autorización de Adri pacheco para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capitulo 8

🖤 Capítulo 8 — La primera humillación social

Elena pensó que ya estaba preparada.

Después de la boda fría.

Después de la casa vacía.

Después de verlo convertirse en otro hombre frente a todos.

Creyó que entendía las reglas.

Pero no.

Todavía no había visto lo peor.

El segundo evento llegó más rápido de lo que esperaba.

Otro salón.

Otra noche elegante.

Otra sonrisa ensayada frente al espejo antes de salir.

Pero esta vez…

Había algo distinto en su pecho.

No nervios.

No exactamente.

Era… anticipación.

Porque ahora sabía lo que pasaba ahí afuera.

Sabía cómo él la iba a tocar solo cuando alguien mirara.

Cómo iba a acercarse lo justo.

Cómo iba a parecer suyo… sin serlo realmente.

Y eso…

Era más difícil de soportar cuando ya lo habías sentido una vez.

—No te distraigas hoy.

La voz de Leonardo en el auto fue más fría que la vez anterior.

Elena lo miró de reojo.

—Nunca lo hago.

—Hoy menos.

Eso llamó su atención.

—¿Por?

Él no respondió de inmediato.

Miraba al frente.

Serio.

Más tenso de lo habitual.

—Va a haber gente… que no necesita detalles.

Elena frunció levemente el ceño.

—Eso no responde nada.

Entonces él la miró.

Y esa vez…

Había algo distinto en sus ojos.

No emoción.

Pero sí…

Advertencia.

—Simplemente hacé tu parte.

Cortante.

Final.

Elena no insistió.

Pero lo sintió.

Algo no estaba bien.

El evento era más grande.

Más gente.

Más miradas.

Más peso.

Apenas entraron…

Elena lo sintió.

No era como antes.

La atención no era solo curiosidad.

Era…

Expectativa.

Susurros.

Miradas más largas.

Más intensas.

—Volkov…

—Ella es la nueva…

—¿Será verdad…?

Elena mantuvo la postura.

Sonrió.

Cumplió.

Pero por dentro…

Algo empezó a tensarse.

Y entonces…

La vio.

Alta.

Impecable.

Vestido rojo.

Mirada segura.

Sonrisa peligrosa.

Caminaba directo hacia ellos.

Sin dudar.

Sin frenar.

Como si ese lugar le perteneciera tanto como a él.

Elena no necesitó preguntar.

Lo supo.

Antes de que dijera una sola palabra.

—Leonardo.

Su voz fue suave.

Pero cargada de historia.

De cercanía.

De algo que no se borraba fácil.

Él se quedó quieto.

Por apenas un segundo.

Pero Elena lo notó.

Claro que lo notó.

—Camila.

Así que ese era su nombre.

Camila Duarte.

La mujer sonrió.

Y luego miró a Elena.

De arriba abajo.

Sin disimular.

Evaluando.

Comparando.

Juzgando.

—Así que… es verdad.

Elena sostuvo su mirada.

No bajó la vista.

No retrocedió.

—Buenas noches.

Correcta.

Educada.

Firme.

Camila sonrió un poco más.

Pero no era una sonrisa amable.

Era…

afilada.

—No pensé que fueras de casarte.

Le hablaba a él.

Como si Elena no estuviera.

Como si no importara.

—Las cosas cambian.

La respuesta de Leonardo fue seca.

Pero no cortó la situación.

No la frenó.

Y eso…

Eso fue lo primero que dolió.

Camila dio un paso más cerca.

Demasiado cerca.

—¿También cambian tus gustos?

Silencio.

Pesado.

Incómodo.

Elena sintió todas las miradas alrededor.

La gente observando.

Esperando.

Como si fuera un espectáculo.

Como si ella fuera…

El chiste.

—Mi esposa está presente —dijo Leonardo finalmente.

Pero su tono…

No fue suficiente.

No fue firme.

No fue protector.

Fue…

Correcto.

Nada más.

Y eso…

Fue peor.

Camila ladeó la cabeza.

Mirando a Elena otra vez.

—Lo sé.

Y sonrió.

—Se nota que es nueva.

Esa frase…

Fue directa.

Cruel.

Y completamente intencional.

Elena sintió el golpe.

Pero no reaccionó.

No todavía.

—Estoy segura de que aprenderá rápido.

Siguió Camila.

—Después de todo… estar con Leonardo no es para cualquiera.

Ahí estaba.

La humillación.

Disfrazada.

Elegante.

Pero pública.

Y nadie decía nada.

Nadie intervenía.

Porque todos sabían.

Quién era ella.

Y quién era Elena.

Elena respiró hondo.

Una vez.

Dos.

Y entonces…

Sonrió.

Pero no como antes.

No como en los eventos.

Esta vez…

Había algo más.

—Tenés razón.

Camila alzó una ceja.

No esperaba respuesta.

—No es para cualquiera.

Elena dio un paso más cerca de Leonardo.

Acortando la distancia.

Sintiendo su presencia.

—Pero tampoco cualquiera se queda.

Silencio.

Real.

Pesado.

Diferente.

Camila dejó de sonreír por un segundo.

Solo uno.

Pero fue suficiente.

Leonardo no dijo nada.

Pero su mirada…

Cayó sobre Elena.

Más intensa.

Más atenta.

Como si no esperara eso.

Como si algo…

Le hubiera llamado la atención.

Camila recuperó la sonrisa.

Pero ya no era igual.

—Veremos cuánto durás.

Se giró.

Y se fue.

Como si nada.

Como si no acabara de marcar territorio.

Como si no hubiera dejado claro…

Que ella no era una desconocida en la vida de él.

Elena se quedó en silencio.

Mirando al frente.

Sin moverse.

Sin hablar.

Pero por dentro…

Algo cambió.

Porque ahora ya no era solo un contrato.

Ahora había pasado algo más.

Ahora…

Dolía.

—No debiste responder.

La voz de Leonardo fue baja.

Fría.

Otra vez.

Elena lo miró.

—¿Por?

—No era necesario.

Eso…

Eso fue suficiente.

—Claro —murmuró ella—. Mejor quedarse callada.

Él no respondió.

Y eso confirmó todo.

El resto del evento fue igual.

Pero ya no.

Porque ahora Elena veía distinto.

Sentía distinto.

Entendía distinto.

Ya no era solo una esposa falsa.

Era una pieza en un juego…

Donde otros ya habían jugado antes.

Cuando volvieron al auto…

El silencio fue más pesado que nunca.

Ninguno habló.

Ninguno miró al otro.

Pero el aire…

Estaba cargado.

Al llegar a la casa, Elena bajó sin esperar.

Caminó directo hacia la entrada.

Pero antes de subir…

Se detuvo.

Giró apenas.

—La próxima vez…

Su voz fue baja.

Pero firme.

—Si alguien intenta humillarme…

Voy a responder.

Lo miró.

Directo.

Sin miedo.

—Con o sin tu permiso.

Silencio.

Leonardo no dijo nada.

Pero su mirada…

No fue la misma de siempre.

Había algo distinto.

Algo que todavía no tenía nombre.

Elena subió las escaleras.

Sin esperar respuesta.

Sin mirar atrás.

Y por primera vez…

No se sintió invisible.

1
Yorelis Rengel
Excelente 👌
Angelica Breska
Me encantó la novela, cuándo vas a subir más capítulos por favor.Gracias🥰
Yorelis Rengel
que mal que no publican más capítulos. tan checere la novela /Right Bah!/
Yorelis Rengel
cuando actualizan por favor. mas capítulos 👏
Carola Morales
excelente 👌
Carola Morales
cuando tendremos nuevos capítulos? quedamos en la parte más emocionante 🥰
Yorelis Rengel
hola autora, tu novela mas emocionante.. más capítulos por favor, no tardes tanto un publicar. 🤗
Gaby Estrella
yo espero si sean felices aunque no tan fácil
Jesus Castro Montero
Sabes Leonardo Elena ahora es fuerte por el amor de su hijo y vive para su hijo nunca te traicionó como tu
Jesus Castro Montero
Si Leonardo ahora te tendrás que enfrentar a Elena y a tu hijo hojala te perdone😂🤣😅👿
Jesus Castro Montero
Elena jamás traicionaria a Leonardo el único hombre en su vida es su hijo Leonardo bebé
Jesus Castro Montero
Leonardo por fin recordaste idiota que amas a Elena y no a la vibora de Valeria
Jesus Castro Montero
Eres un malnacido Leonardo dejaste a Elena una mujer buena por una ambiciosa que solo quiere tu dinero pero te vas arrepentir
Jesus Castro Montero
Hay Leonardo vas a pagar caro todo el daño que le has echo a Elena pero ella tiene algo tuyo que tu nunca vas a tener por estúpido he idiota y tu madre nunca fue a ver a Elena que mujer para desgraciada
Jesus Castro Montero
Sigue adelante Elena que nada ni nadie te importe solo tu hijo el tiene que ser ka razón de tu vida
Jesus Castro Montero
Bueno Elena solo te queda seguir adelante se que no puedes olvidar a Leonardo pero te queda tu bebé y ese bebé nunca te dejará
Jesus Castro Montero
Elena ahora más que nunca tienes que ser fuerte para tu bebé ese bebé será tu fuerza y tu consuelo así que lucha para ser feliz y hacerlo ho hacerla feliz a tu bebé eso es algo que nadie te lo quitara
Jesus Castro Montero
Leonardo te vas arrepentir de separarte de Elena y cuando te des cuenta ya no habrá marcha atrás
Jesus Castro Montero
Escritora por que no escribes que Elena se haga fuerte y olvide al estúpido de Leonardo por que ese hombre no vale nada hojala que esa Vakeria le ponga los cuernos en su propia cara
Jesus Castro Montero
Elena tienes a tus hermanas ellas te van ayudar a superar todo el dolor que tienes ahora
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