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CICATRICES BAJO LA LLUVIA

CICATRICES BAJO LA LLUVIA

Status: En proceso
Genre:Romance / Amor eterno
Popularitas:5.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Kyoko...

Elena: Una talentosa restauradora de arte que perdió la confianza en su talento tras un accidente que le dejó una leve secuela en la mano derecha. Es perfeccionista, un poco retraída y está tratando de reconstruir su vida en un pueblo costero alejado del caos de la ciudad. podrá encontrar su rumbo en este lugar?

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CAPÍTULO 8: LA SUBASTA DEL "VERDE MOCO DE TROL"

La fianza era una cifra con demasiados ceros para alguien que vivía de arreglar cuadernas podridas en un astillero. Julián estaba sentado en el suelo del taller, con la espalda apoyada en un caballete y el sobre amarillo arrugado entre las manos. A sus veintisiete años, parecía haber envejecido una década en una sola noche.

​—Si vendo el coche, apenas cubro el diez por ciento —calculó Julián con voz monótona—. Podría pedir un préstamo, pero ningún banco le da dinero a un arquitecto bajo investigación por negligencia estructural. Es irónico, ¿verdad? Soy un experto en cimientos y mi propia vida no tiene donde apoyarse.

​Elena, que caminaba de un lado a otro haciendo crujir las virutas de madera, se detuvo en seco. Su mente de restauradora, acostumbrada a ver valor donde otros solo veían suciedad, empezó a trabajar a toda máquina.

​—No vamos a vender tu coche, Julián. Necesitas ese motor para moverte entre el puerto y el juzgado —dijo ella, con una chispa de determinación que él no había visto antes—. Vamos a organizar una subasta.

​Julián levantó una ceja, incrédulo.

—¿Una subasta? Elena, lo más valioso que hay en este pueblo es el pescado del día y el juicio de doña Rosario, y ninguno de los dos se vende por miles de euros.

​—Te equivocas. En este pueblo hay gente con dinero que se aburre soberanamente —replicó ella, señalando con el dedo hacia la colina donde se alzaban las villas de los veraneantes de invierno—. Y además, tenemos el misterio. El arquitecto caído y la restauradora ermitaña. Es una narrativa perfecta. Vamos a vender la pieza de teca que empezamos, y voy a sacar del almacén tres cuadros que terminé antes del accidente.

​—Pero Elena, esos cuadros... son tu vida.

​—Mi vida es lo que estamos construyendo ahora, no lo que está guardado bajo una lona —sentenció ella.

​asi empezó la organización fue un caos absoluto. Doña Rosario, autoproclamada directora de marketing y eventos, decidió que la subasta se haría en el café de Marta. Para darle caché, Rosario obligó a Julián a ponerse una de sus viejas camisas de lino blanco de su difunto marido (que le quedaba un poco corta de mangas) y a Elena a usar un vestido azul que resaltaba sus ojos, aunque ella insistió en llevar botas de montaña debajo por si tenían que salir corriendo. Todo fue un ir y venir, pero todo estuvo listo en menos de loq ue creían.

​—¡Escuchen todos! —gritó Rosario subida a una silla en mitad de La Brisa, que estaba inusualmente lleno de jubilados adinerados y marineros curiosos—. ¡Hoy no solo vendemos arte! ¡Vendemos la salvación de un hombre que es el mejor arquitecto que todos los que construyeron esas casas feas de la colina!

​Julián, rojo como un tomate, intentaba esconderse detrás de un poste de madera.

—Esto es humillante —susurró—. Preferiría estar en la cárcel.

​—Cállate y sonríe —le siseó Elena, dándole un codazo y soltando una risa que no pudo contener mas—. Estás guapo cuando sufres por una buena causa.

​La subasta empezó con los cuadros de Elena. Para su sorpresa, la gente pujaba con ganas. Quizás era el efecto de las rosquillas con anís que Rosario repartía estratégicamente, o quizás es que el talento de Elena era, efectivamente, innegable incluso con sus imperfecciones.

​El momento cumbre llegó con la pieza de madera de teca.

—¡Y ahora! —anunció Marta desde la barra—, la pieza colaborativa titulada: El verde moco de trol y la esperanza.

​Julián casi se atraganta con su propia saliva al oír el título que Elena le había puesto de broma en la etiqueta, mientras se escuchaban algunas risas de los pujantes.

​—Es una obra que representa la lucha contra los elementos —explicó Elena al público, con la voz firme, pero las manos entrelazadas tras la espalda—. Representa que, aunque algo esté herido, puede ser fuerte. La madera es de un barco hundido, y la forma... la forma es el futuro.

​Hubo un silencio. Un hombre mayor, un coleccionista de la ciudad que veraneaba en el pueblo, levantó la mano.

—Cinco mil euros.

​Julián se quedó de piedra. Elena sintió que las piernas le flaqueaban.

—¿Cinco mil? —susurró ella—. ¡Julián, eso es casi la mitad de lo que necesitas!

​—¡Seis mil! —gritó otro desde el fondo, un rival del primer hombre que solo quería ganar la puja por puro ego.

​La puja subió hasta los ocho mil quinientos. Julián no podía creerlo. Estaba viendo cómo su libertad se compraba con astillas de madera y el esfuerzo de la mujer que le estaba robando el corazón.

​Al final de la noche, después de descontar el café y las rosquillas, tenían el dinero suficiente para la fianza y un pequeño sobrante para que Julián no tuviera que comer arroz blanco el resto del mes.

​Cuando el último cliente se fue y Rosario se llevó a su cabra a dormir, Julián y Elena se quedaron solos en la terraza del café, mirando el mar oscuro.

​—Lo hemos conseguido —dijo él, todavía procesando la locura de las últimas horas—. Elena, no sé cómo agradecerte esto. Me has devuelto la oportunidad de defenderme.

​—No me agradezcas nada. Solo prométeme que la próxima vez que necesites ayuda, no esperarás a que una cabra se escape para decírmelo —bromeó ella, aunque sus ojos brillaban de emoción.

​Julián se acercó y la rodeó con sus brazos por la cintura. En la penumbra, su rostro se veía relajado por primera vez en semanas.

—Te lo prometo. Aunque admito que el título de verde moco de trol tiene su encanto.

​Se rieron juntos, un sonido que se mezclaba con el romper de las olas. Sin embargo, mientras se besaban bajo la luz de la luna, un coche oscuro pasó lentamente por la carretera de la costa. El conductor no se detuvo, pero sus luces largas iluminaron a la pareja por un segundo antes de desaparecer.

​El drama no se rinde fácilmente. Alguien de la ciudad no estaba nada contento con que Julián Torres hubiera conseguido el dinero para seguir luchando, y San Lorenzo ya no era el escondite secreto que ellos creían.

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✿.。.:* ☆𝙰𝚗𝚗𝚒𝚔𝚊✿.。.:* ☆:.
😌
Rositha🌹📝📚
Excelente 🙏🌷
𝙉𝙄𝙂𝙃𝙏𝙁𝘼𝙇𝙇
muy buen cap 👏👏👏
𝙉𝙄𝙂𝙃𝙏𝙁𝘼𝙇𝙇
yo quiero que sea niña
𝙉𝙄𝙂𝙃𝙏𝙁𝘼𝙇𝙇
es cierto que la fertilidad aumenta luego del primer embarazo?
𝙉𝙄𝙂𝙃𝙏𝙁𝘼𝙇𝙇
AAAAH 😱jajajaja el muchacho lo volvió a hacer, que linda familia, cada vez se hace más grande
Andrea
Adorable
🦋 Vαηυн ✨🦋
Bueno, yo no sabía que los colores se sentían incomprendidos 🤣🤣
🦋 Vαηυн ✨🦋
🤣🤣🤣🤣 Como sería el moco de trol?? 🤣🤣
yewein¥§
sexo no 🤕
yewein¥§
Cupido un poroto 😁🥵 quiero zexo ver🤧
yewein¥§
son iguales 🤓
yewein¥§
le gustó el nombre 😁
yewein¥§
son 2 gotas de agua
yewein¥§
encontraste tu alma gemela 🤓
yewein¥§
yo Cristian 😁
yewein¥§
que está lloviendo no sabía ☂️
yewein¥§
pobre universo siempre sale siendo acusado 🤓
yewein¥§
es la correcta embarazala😁
yewein¥§
que te den cómo cajón que no cierra🥵
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