Estrella es una chica huérfana, obediente, con miedo al mundo y decir lo que piensa, será recogida por los Salvatore
Mariano el mayor será su protector, su guía, amoroso y cuidadoso con ella
Mateo le sigue, un ser duro, sin sentimientos, dice lo que piensa sin importa nada
Noha amoroso, sensible, con sentimientos puros, demuestra su cariño
Ismael celoso, posesivo, directo, sin temor a nada.
Los Salvatore vivirán un cariño que no es el que esperaban, ¿Podrá este amor salir a flote?
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Historia
Escenas sensibles mayores de 18 años
Estrella
- Desde pequeña, desde que tengo memoria veía a mi madre con sus amantes, ella trabajaba en la calle, los traía a casa aunque me encerraba en la habitación, así nadie me veía, no era bueno para su imagen, un día con 8 años la descubrí en el baño inyectándose
Recuerdo
- que haces mami
Sara- no quiero otro accidente
- accidente, acaso te lastimaste
Sara- tu eres un accidente, un maldito accidente, por un error naciste y aquí estás, arruinando mi vida
Fin del recuerdo
- así seguí sin hablar, opinar sin decirle más nada, ya no hablaba con ella aunque igual la quería, porque a pesar de todo me cuidaba, me dejaba estudiar, cuando tenía 10 años, un día llegué de la escuela, vi a gente extraña en mi casa junto a un hombre más, vi su cuerpo en una camilla y me dijeron que murió de sobredosis, me dijeron que iría a una casa nueva, con una nueva familia que me amaría, pero que no podía llevarme nada, así llegué a la casa de Nando, una casa linda, pensé que por fin tendría una vida feliz, cuando se fueron, cuando esas puertas se cerraron comenzó el infierno, me llevó a mi nueva habitación en el sótano, sin ventana, una cama, un pequeño lugar para mis necesidades y una ducha, me dijo las reglas.
(comportarse, ser sumisa, obediente, jamás llevar la contraria, no tratar de escapar, siempre hacer lo que el pedía, no hablar con las demás)
- Lo hice, eran cosas simples, limpiar, ordenar, mantener el orden, jamás entendía por qué las más grandes lloraban o eran llevadas a otro lado del sótano donde se escuchaban gritos, Nando jamás pasó la raya hasta que cumplí 18 años, me cito en su oficina ese día, coloco llave y comenzó el ritual como el decía a una vida más adulta
Nando- apoya tus manos en el escritorio
-Obedecí, comenzó a tocarme, giré para darle una cachetada, a lo que el me dio otra, agarro mis manos en la espalda, levanto mi vestido, sin más...
Comienzo a llorar y Mariano me abraza para que me calme
Mateo- si te duele seguimos después- niego
Me siento mejor y así sigo
- Cuando llegó, me coloco una inyección para que no quede embarazada, dijo que no arruinaría mi cuerpo, pero que desobedecí y eso era castigó, me llevó a un pequeño cuarto en el sótano, sin luz, un 2×2 con solo un lugar donde podía hacer mis cosas, estuve una semana, una botella de agua al día, una tortilla al día, cuando se cumplió la semana abrió la puerta y me miró
Nando- espero aprendieras la lección
- Me llevo a mi habitación, por unos días se comportó, pero no fue la unica vez que estuve en ese lugar, me resistí dos veces más y fui a parar al mismo lugar, la cuarta vez simplemente me rendí, quedaba quieta para él cuando quería, cuando cumplí 18 años y medio empezó otro ritual, ritual de zorra, en ropa interior me saco al living donde hombres me tocaban, besaban, me resistí, los golpeé, incluso a uno vomité, de nuevo castigada, pero el castigo cambio, esta vez atada a la cama de manos, una mordaza en la boca, vi como Nando entró con otro hombre
Nando- a medida que creces o según lo que haces, tu castigo cambia, pasaste límites, pero eres adulta y lo enfrentaras de esa manera, que la disfrutes
- Simplemente salió, llore, entre gritos ahogados le supliqué, pero nada lo paro, hizo lo mismo que Nando, estuve una semana en esa situación, viendo como hombres que no conocían me tomaban, hasta que el castigo termino, hice un plan, me marcharía de ese lugar, aunque jamás se me cruzo el porqué nadie lo intentaba, una noche así lo hice, al llegar a la puerta principal la alarma sonó tan alto que aún lo tengo presenté, Nando se acercó, me golpeó y agarro del cabello
Nando- tenías muchas ganas de conocer el otro lado del sótano, perfecto lo lograste, bienvenida al ritual tortura
- me llevo a su sala de tortura, donde estuve una semana, baños con manguera, golpes con azotes, atada del techo lo que lastimaba mis muñecas, quemadas con cigarro o cosas calientes, esa semana fue la peor, cuando me soltó caí al piso
Nando- la próxima que intentes escapar te venderé al más bajo burdel de otro país, donde esto será poco, agradece que te tuve compasión
- me llevo a mi habitación, donde al día siguiente me toco levantar, limpiar, ordenar, atender a sus amigos y acostarme con el que pagaba por mí, era un asco y un temor te inundaba al escuchar
- cuanto por ella
- eso te dejaba sin aliento, simplemente ibas, te quitabas la parte de abajo, acostada, quieta sin hacer movimientos o muecas, dejabas que quitaran sus ganas contigo, aunque Nando siempre pedía que se hagan estudios, no le servía una chica con enfermedad y si te enfermabas no te curaba, solo ibas al sótano de castigo hasta que te sanes, era mejor no decir que algo te dolía, cinco meses antes de esa noche, una chica trató de escapar, debíamos ser 7 esa noche, Nando la golpeó, quemo, destrozo su cuerpo frente de nosotras, así la vendió a un burdel de otro país donde el infierno según él, sería mayor, tres meses atrás una se ahorcó con unas sogas que encontró, esa noche la primera en la fila quiso escapar y Nando le pego un tiro frente a nosotras sin remordimiento, por eso temo, por eso no quiero opinar, desobedecer, desde niña me enseñaron que a nadie le importa lo que quiero, lo que pienso, que no existo
Comienzo a llorar sin poder controlarme, no sé cómo conté todo sin derrumbarme antes, Mariano me abraza, siento la mano de Mateo en mi espalda, las de Ismael y Noha en mis piernas
Mariano- gracias Estrella, no dañará más a nadie, nos encargaremos de él, salvaremos a las siguientes niñas
Noha- me quedo con ella, vayan, que ya no vuelva hacer una amenaza ni para Estrella, ni para nadie
Mariano me da un beso en la frente, Mateo igual, Ismael me tira uno parado y se van, Noha se acomoda a mi lado abrazándome para que me calmé