Soy todo un caso, lo sé pero no la he tenido fácil desde que me casé… hace tres años cuando cumplí 18 años mi sueño se hizo realidad, al casarme con Bruce Connor el hombre más guapo y CEO de una de las empresas más importantes del país. Nuestros abuelos compartieron sus deseos de que nuestra familia tuviera ese vínculo que ellos añoraban, unirnos en matrimonio… Gran error por mi, mi vida se convirtió en una pesadilla cuando llegué a la familia, me convertí en la chacha, cocinera limpiadora, de todo tenía que hacer, y lo más irónico que mi flamante esposo jamás ha estado para mí, será porque el siempre ha estado enamorado de la mujer que su madre siempre desearon como esposa para el. Por venganza me han hecho pasar por toda clase de humillaciones. Pero ya me cansé, jamás mi querido esposo se fijara en mí, así que tengo un plan…, y es hacerlos pagar lo que me han hecho sentir. …. Que será?
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Acuerdo de divorcio
Pamela le dejo los documentos a su amiga espectante sin pronunciar nada, no quería que sintiera presión, era su decisión.
Pero para sorpresa, Maite firmó su divorcio sin volver a mencionar palabras, pero la vio triste.
— No tiene caso seguir postergando lo inevitable. - mencionó Maite con un nudo en la garganta.
Pamela la abrazó, ha sido testigo de todo el daño que le han echo.
— Amiga eres una preciosidad. - que hombre casado por tres años deja solo a su mujer, - eres aún virgen no te a tocado jamás. - cualquiera pensará que es un idiota.
— Es un papacito está rebueno el infeliz. - Judit no te llega ni a los talones. - pero la tarantula de su madre se la mete por los ojos. - todos lo sabemos.
Maite no pudo evitar reír.
— El lo acepta mientras a mí me ignora. - a sido su unico amor, - ¿sabes que regresó de su viaje desde hace tres días? - ni siquiera se dignó a hacérmelo saber, - pronunció irónicamente. - fue Andrea quien me lo refregó.
— Sabes que lo hace para lastimarte más.
Trata a Judit como si fuera una pieza única con delicadeza - y sabemos que los quiere empatar.
— Ya se le va hacer realidad. - hoy mismo le voy a llevar el acuerdo de divorcio a la empresa.
— Un acuerdo que no te beneficia en nada. - te vas con las manos vacías. - me parece injusto, no puedo entenderte porque lo decidiste así.
— Lo único que obtuve de él en estos tres años, fue nuestro anillo de compromiso y matrimonio y el jamás lo usó. - ya me bastó con tantas humillaciones, - trataré de seguir mi vida. - Porque lo sigo amando como desde el primer día.
— Te va acostar deshacerte de ese sentimiento, pero has hecho la mejor decisión.
Maite sentía su fracaso, pensó erróneamente que Bruce con el tiempo la amaría también. Se equivocó. Fue humillación tras humillación. Bruce no había dejado de amar a su primer amor, solo se había casado con ella por la promesa que le había hecho a su abuelo, se lo prometió antes de morir.
Pamela sabía que se estaba debatiendo.
— Vamos te dejo de pasada en la empresa si quieres.
— !No, no te preocupes! - me iré en el autobús. No debes llegar tarde acompañar a tu mamá al aeropuerto, dile de mi parte feliz viaje, debiste irte con ella.
— No quiero hacer un mal tercio. - va a festejar su cumpleaños con su esposo, ellos deben estar solos.
EMPRESA GLOBAL INC.
Maite caminó cerca de cuatro cuadras desde donde la dejó el autobús. - por eso usaba calzado cómodo y unos jeans, más una blusa color rosa.
— Vine a dejarle estos documentos a Bruce. Le comunicó al guardia de seguridad de la entrada.
— Si no tiene una invitación. - no puede pasar le dijo con indiferencia el hombre encargado de hacer su trabajo.
— Solo necesito dejarle estos documentos, - por favor déjeme pasar.
— Ya le dije que no puede molestar al CEO - esta muy ocupado.
Era inútil llegar hasta él, nadie sabía que era su esposa quien estaba afuera rogando por pasar. Se dio la vuelta para regresar, se los enviaría por correo mejor, se dijo. Pero antes de bajar la acera una persona llamándola por su nombre, la hizo detenerse.
— Señora Connor espere. - no se vaya por favor, la detuvo mirando con ojos acusadores al guardia, quien no podía evitar sentir miedo que lo despidieran por no saber qué esa mujer tan simple fuera la esposa de su jefe.
— Yo la llevó con el señor.
— No se preocupe. - mejor hágame un favor llévele estos documentos para que los firme.
El hombre los miró de reojo pero se dio cuenta que era un acuerdo de divorcio. Por fin iba a separarse de su jefe, era de esperar, suspiró.
— Venga conmigo yo mismo le llevaré con él.
Maite negó.
— Ambos sabemos que se negara a recibirme. — Solo entréguenselos por favor. - Le insistió.
El asistente no pudo alegar eso con una sonrisa de compasión los recibió. No entendía porque su jefe nunca había dicho a nadie que era su esposa.
La vio atravesar la calle antes de el regresar al interior. Era una lastima, era una mujer hermosa y buena persona también. Su jefe era un gran tonto como podía comparar a la señorita Judith con su esposa.
Cuándo llegó a la oficina, Bruce estaba en la ventana observando la agradable vista que tenía de la ciudad.
— Tu esposa acababa de dejar esto.
Dejó el sobre amarillo en el escritorio. Pero antes de retirarse, se volvió hacia él.
— Deberías decirle a tus empleados que por lo menos no la traten mal.
Bruce hizo un gesto.
— ¿De qué hablas?
— Sabes a lo que me refiero.
— Trato de venir contigo a dejarte los papeles personalmente, - y el guardia no la dejó pasar, nadie sabe que es la señora, - en cambio a la señorita Judith, le hacen caravana al entrar - me parece injusto que la trates así.
Iba a pronunciar algo, pero se detuvo al observar el sobre.
— ¿Qué es?
— Puedes verlo tú mismo.
— ¿Sabes? - el día que regresé, quería que estuviera conmigo, y le pedí a mi madre que la invitara con nosotros a festejar el cumpleaños de mi hermana. Suspiró
— ¿Sabes que dijo?
Mario lo miró esperando saber
— Me mandó decir con mi madre que tenía cosas más importantes que hacer.
— ¿Alguna vez has hablado con ella sin que tu madre sea la intermediaria? - no sé si te diste cuenta pero tú madre nunca demostró que tú esposa le cayera bien.
— A pero Judith. - te la pone en bandeja de plata.
Cogio el sobre volviéndoselo a entregar.
— Algo me dice que ya no va seguirte esperando a que abras los ojos.
Bruce sacó los papeles, había algo más, introdujo su mano para sacar lo demás, quedándose inmóvil, en una pequeña bolsa de plástico estaban los anillos de ella. Por lo que rápidamente sacó los papeles…..Acuerdo de divorcio leyó.
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