Ariana una chica de 15 años, era feliz con lo poco o mucho que tenía era como cual quiera chica soñaba con estudiar una carrera, casarse con su amigo de infancia.
Lo que nunca pensó era que esa noche su vida cambiaria para siempre, que dejaría su tierna y espontanea sonrisa para convertirse en una mujer intimidante, fría, sin dejar a relucir sus sentimientos.
Hasta que conoce a su nuevo vecino que se obsesiona con ella desde la primera vez que la ve, espiándola a altas horas de la noche, interviniendo en su vida hasta hacerla reconocer sus verdaderos sentimientos.
Ibrahim Montenegro un hombre de veintiocho años dedicado a su empresa; es un maniático de la perfección, sin ninguna relación pues no le gusta andar de mujer en mujer, pero eso no le impide tener sus aventuras dejándole claro que no tendrá nada serio con ellas. Hasta que conoce a Ariana Villarreal que desde la primera vez que la ve no pudo evitar acercarse a ella. Hasta llegar al punto de espiarla.
NovelToon tiene autorización de Ana Cristina Vergara para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
capítulo 8
Ariana- ¿a dónde vamos?
Ibrahim- a Miami por, tres días y de pronto se extiende por dos días más, eso me lo confirman en dos días.
Ariana- una semana fuera, y mientras tanto que hay de mi trabajo, no traje equipaje cómo crees…
Ibrahim- tu computadora está en la parte de atrás y por tu ropa no te preocupes yo lo soluciono
Lugo de media hora llegamos al aeropuerto, no podía creer que me esté subiendo a un jets privado con un hombre que conocía poco y además me hacía sentir como nadie hasta ahora. Tomamos asiento luego de despegar me quite el cinturón, el revisaba su computadora, revise algunos correos y algunos pendiente pues tenía mucha confianza en mi equipo de trabajo. Tome la decisión de hacer le caso a papá y vivir la vida día tras día sin pensar en el mañana, me pare para ir al baño; al pasar a su lado ni siquiera me miro coloque los ojos en blanco, de regreso me disponía a sentarme en mi puesto; cuando me halo sentándome en sus piernas, nos miramos fijos a los ojos sin decir palabra hasta que el rompió el silencio.
Ibrahim- no lo vuelvas hacer
Su voz grave y fuerte eso sonaba sexy en mis oídos, volví a voltear los ojos por lo dicho, me miro achicando lo ojos rodeo mí nunca con una de su manos acercándome a su rostro tomando posesión de mis labios con la pasión que siempre me besaba, pero este beso tenía algo de necesidad de parte de los dos, rodea su cuello con mis brazos acariciando su nunca y halando un poco su cabello, con su mano libre me tomo por la cadera acariciándome, al quedar sin aire “maldito oxígeno” su mirada estaba llena de deseo
Ariana- que es lo que no puedo hacer señor….
Me detuve antes de terminar la frase y sonreí
Ibrahim- voltear los ojos, no me gusta cuando lo haces y termina lo que ibas a decir…
Lévante una ceja pues no acostumbro a ser muy obediente con él. Intente colocarme de pie, pero sin espéralo se para conmigo cargándome, queriendo acostarme en el sofá del jets. No lo dejo y hago que se siente; apoyando mis rodillas en el sofá quedando ahorcada, me besa sin ninguna mesura acaricio su pecho y con la otra entrelazó mis dedos en su cabello el jadea, acariciando mi trasero subiendo lento como dibujando con sus manos mi
cuerpo, de mi garganta se escapa un gemido al tacto de sus manos en mi piel, el beso se torna más apasionado; su lengua se apodera de mi boca encontrado la mía jugando a su propio ritmo, el quita mi suéter , nos separamos con la respiración agitada Ibrahim mira mis senos muerde su labio interior. En la exaltación de nuestros pechos agitados nuestras miradas se encuentran y “SI” respondo a su pregunta, esa misma que me haces con su intensa mirada, lo beso acariciando se mejilla izquierda bajando al cuello.
Ibrahim
Ariana me encantas, no te logras a imaginar cuanto te deseo… le dije sin dejar de besarla bajo a su cuello dejando besos húmedos en él y pequeños mordiscos, acaricio sus senos por encima del encaje de su corpiño del cual me deshago dándome la mejor vista de sus pezones endurecidos y rosados, me apodero de ellos masajeándolos; observo como ella muerde su labio y cierra los ojos por mis caricias. Esta mujer me está volviendo loco, me encanta el sabor de sus labios, el aroma de su cuerpo es a flores. Es como la insulina para un diabético; si se está convirtiendo en mi insulina ella me inyecta vida, haciendo que todo sea perfecto; desabotona mi camisa, para nada es tímida y le encanta llevar el control eso me enciende a un más.
Ariana
No sé lo que estoy haciendo solo me estoy dejando llevar por todo lo que este hombre me hace sentir. Mueve su pelvis haciéndome sentir su endurecida erección y sí que se siente, sus manos bajan a mi pantalón quitando el botón de este; abriéndose paso a mi intimidad acariciando en círculos por encima de mis bragas, en ese momento mi garganta deja escapar un jadeo, arqueando mi espalda al sentir uno de mis senos en su boca apoyando mis rodillas inclinándome hacia riba dándole más espacio a su mano en mi sexo, con su otra mano acaricia mi espalda
me acerca más a él. Mientras yo sigo acariciando su pecho, bajo hasta llegar a su pantalón deteniéndome por lo ajustado de este, acaricio su miembro por encima del ajustado pantalón, deja escapar un jadeo ronco.
Ibrahim- mmm estas tan mojada mi amor, ya no aguanto más…
Muerde mi labio interior y yo suspiro musitando su nombre con voz ahogada
Ariana- Ibrahim yo, yo nunca he estado con ningún hombre
Cuando el escucho lo que acababa de decir saco la mano de mi intimidad separándose un poco de mí, me mira desconcertado y sorprendido, tratábamos de normalizar nuestra respiración el me mira a los ojos buscando en los míos sin pronunciar palabra.
Pude ver que no se esperaba lo que había dicho su sorpresa es notoria y su silencio abrumador
Ibrahim- no me lo esperaba…
cuando oímos al capitán informar del aterrizaje, me coloque de pie rápidamente vistiéndome, el abotonaba su camisa sin dejar de mirarme aun sentados al aterrizar.
Ariana- puedes dejar de mirarme - Pero aun con mi petición seguía mirándome - vasta Ibrahim es que nunca habías oído lo que te dije.
Ibrahim- no es eso, sino que te sentí tan cómoda que pensé…
Ariana- ¿y eso que tiene que ver?
Ibrahim- me dio la impresión de que ya…
Ariana- pues leo mucho
saliendo del jets el detrás de mí, subimos al auto que nos esperaba.
Ibrahim- ¿Qué clase de libros lees?
Lo miro dándole una sonrisa pícara, me coloco mis lentes oscuros sin responderle. A lo que el replica
Ibrahim- tu seguridad a veces me perturba
Miraba a través de la ventana del auto, ninguno de los dos pronuncia palabra en todo el camino que luego de una hora se detuvo, el chofer abrió la puerta del auto del mi lado; me baje quitando mis lentes guardándolo.
Ariana- ¡pensé que iríamos a un hotel!
El chofer me miro como algo de sorpresa es un chico de unos 27 años piel trigueña, ojos cafés cuerpo atlético, Ibrahim rodeo el auto llegando a mi lado.
Ibrahim- gracias, Santiago en media hora salimos - Refiriéndose al chofer
Santiago- sí señor
Lo mire acordándome de como lo llama “señor orquídea” esta vez la mirada de Ibrahim tenía un brillo que no había visto, no pude sostenerle la mirada y volví a mirar a la casa entramos en ella; es una hermosa casa de una sola planta las paredes eran en vidrio dejando ver el exterior de la casa los muebles y todo allí daba un aire hogareño.
Ariana- esta casa es hermosa
Ibrahim- si esta casa fue la primera que compro mi papá para mi madre… vengo cada vez que puedo
Me dijo invitándome a sentar con un gesto de la mano a lo que no le hice caso y caminé a la amplia puerta deslizable dándome paso a ver el mar, donde se podía apreciar perfectamente la hermosura de la playa y la brisa azotaba mi cara.