Ariana descubre que pertenece a un mundo de lobos oculto después de regresar a la manada que expulsó a su madre años atrás. Allí conocerá a Morgan Knight, un hombre frío y peligroso que cambiará su destino para siempre.
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Capítulo 7: Cinco meses
La puerta de la habitación se cerró detrás de Carmen y Ariana.
Mientras tanto, en el gran salón de la mansión Black, el silencio reinaba entre los presentes.
Todos seguían pensando en lo que acababa de ocurrir.
La forma en que Ariana había saltado.
La forma en que había protegido a su madre.
Y la fuerza que había demostrado.
Morgan permanecía apoyado contra una columna observando a los adultos.
Su padre, Richard Knight, fue el primero en romper el silencio.
—Esa chica no es normal.
Leonard suspiró.
—Lo sé.
Gabriel, el tío de Morgan, asintió.
—Jamás vi a un humano moverse así.
David se cruzó de brazos.
—Ni yo.
Todos quedaron pensativos.
Entonces Carmen regresó al salón.
Los presentes la observaron.
La mujer parecía cansada.
Más cansada que nunca.
Pero aun así caminó hasta quedar frente a los Alfas.
—Necesito hablar con ustedes.
Leonard asintió.
—Te escuchamos.
Carmen tomó aire.
—Ariana siempre fue diferente.
Richard levantó una ceja.
—¿Diferente cómo?
—Tiene mucha fuerza.
Gabriel asintió inmediatamente.
—Eso ya lo notamos.
—No es solo eso.
Todos la observaron.
—Corre muy rápido.
—¿Qué tan rápido? —preguntó David.
—Más rápido que cualquier humano.
El silencio volvió a caer.
—¿Y qué más? —preguntó Richard.
Carmen bajó la mirada.
—Su inteligencia.
—¿Qué tiene?
—Aprende todo demasiado rápido.
Leonard suspiró.
—Desde pequeña.
Carmen asintió.
—Siempre fue así.
—¿Y jamás apareció una loba? —preguntó Gabriel.
—Jamás.
—¿Ni una señal?
—No.
Richard intercambió una mirada con Morgan.
Aquello tenía cada vez menos sentido.
Entonces Gabriel dio un paso adelante.
Y observó a Carmen.
—Todavía sigues siendo mi luna.
El salón quedó en silencio.
Morgan bajó la mirada.
David dejó de sonreír.
Leonard apretó la mandíbula.
Aquella era una conversación incómoda.
Muy incómoda.
Gabriel continuó.
—Y sabes lo que ocurrirá si nunca me aceptas.
Los ojos de Carmen se llenaron de tristeza.
—Lo sé.
Gabriel observó el piso durante unos segundos.
—Entonces entiendes la gravedad de todo esto.
—Sí.
—¿Y qué piensas hacer?
Carmen levantó la cabeza.
Por primera vez parecía decidida.
—Quiero hablar con Ariana.
—¿Sobre todo?
—Sí.
—¿La verdad completa?
—Sí.
Los presentes quedaron en silencio.
Porque sabían que aquel momento llegaría tarde o temprano.
Richard observó a Carmen.
—¿Cuánto tiempo necesitas?
—Por favor...
La voz de Carmen se quebró.
—Déjenme explicarle todo a mi hija.
—¿Cuánto tiempo? —repitió Richard.
Carmen miró a Leonard.
Y Leonard respondió por ella.
—Cinco meses.
Richard lo observó.
—¿Cinco meses?
—Sí.
Gabriel frunció el ceño.
—Es mucho tiempo.
—Lo sé.
—Demasiado.
—Lo sé.
Leonard se puso de pie.
—Pero Ariana acaba de descubrir que existen los lobos.
—También lo sé.
—Y aún no comprende nada.
Richard permaneció pensativo.
Finalmente habló.
—Está bien.
Gabriel suspiró.
—Acepto.
David también asintió.
Morgan permaneció en silencio.
Pero tampoco se opuso.
Leonard relajó los hombros.
Por primera vez en días parecía aliviado.
—Gracias.
Entonces recordó algo importante.
—Hay otro asunto.
Richard levantó una ceja.
—¿Cuál?
—La Fiesta de la Luna.
Los presentes intercambiaron miradas.
Aquella era una celebración muy importante.
Todas las manadas asistían.
Morgan comprendió inmediatamente hacia dónde iba la conversación.
—No lleven a Ariana.
Todos lo observaron.
—¿Por qué? —preguntó Leonard.
—Porque se asustará.
Richard asintió.
—Tiene razón.
Gabriel también.
—No está preparada.
Leonard suspiró.
—Lo sé.
—Entonces no la lleves.
—No lo haré.
Richard pareció conforme.
—Perfecto.
—Solo iremos unos pocos.
—¿Quiénes?
—Yo.
—¿Y?
—Algunos ancianos.
Richard asintió.
—Bien.
Morgan parecía tranquilo.
Hasta que Leonard añadió:
—Mis nietos tampoco irán.
—¿Qué?
Morgan lo observó.
—¿Peter y María?
—Sí.
—¿Por qué?
Leonard cruzó los brazos.
—Porque son jóvenes.
—Precisamente.
—No.
Morgan parecía molesto.
—Ellos tienen que encontrar pareja algún día.
David asintió.
—Es cierto.
Leonard negó con la cabeza.
—Todavía no.
—¿Por qué?
—Porque no quiero que se involucren en este asunto.
El silencio volvió a instalarse.
Morgan observó al Alpha Black.
—Los estás protegiendo.
—Sí.
—Demasiado.
—Tal vez.
—No puedes protegerlos siempre.
Leonard sonrió con tristeza.
—Lo sé.
—Entonces déjalos crecer.
—Todavía no.
Morgan suspiró.
Era imposible discutir con aquel hombre.
Richard finalmente intervino.
—Está bien.
Todos lo miraron.
—Respetaremos tu decisión.
Leonard inclinó la cabeza.
—Gracias.
Gabriel también asintió.
—Nos veremos en cinco meses.
—Sí.
—Y espero que para entonces Ariana conozca toda la verdad.
Carmen bajó la mirada.
Porque sabía que aquella conversación sería difícil.
Muy difícil.
Richard se dirigió hacia la salida.
—Es hora de irnos.
David sonrió.
—Antes de que Ariana vuelva a saltar desde algún lugar.
Algunos comenzaron a reír.
Incluso Leonard.
Mientras tanto, Morgan permanecía inmóvil.
Pensando.
Pensando demasiado.
Porque cuanto más sabía sobre Ariana Black...
Más preguntas aparecían.
Y ninguna tenía respuesta.
Cuando finalmente los Knight abandonaron la mansión, la noche comenzaba a cubrir el bosque.
Desde una ventana del segundo piso, Ariana observaba las luces de los vehículos alejarse.
No sabía quiénes eran.
No sabía qué querían.
Y tampoco sabía que todos aquellos hombres acababan de darle cinco meses para descubrir la verdad sobre sí misma.
Cinco meses antes de que su destino cambiara para siempre.
Y muy lejos de allí...
Morgan Knight observó la luna desde la ventana de su automóvil.
Por alguna razón no podía dejar de pensar en una joven de cabello blanco.
Una joven que juraba no ser loba.
Pero que actuaba exactamente como una.
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Gracias por acompañarme en un nuevo capítulo de El regreso de la Luna.
Los secretos del pasado siguen creciendo y cada conversación parece traer más preguntas que respuestas. Mientras Ariana intenta proteger a su madre, las manadas comienzan a descubrir que ella podría ser mucho más especial de lo que imaginan.
¿Qué verdad le oculta Carmen a su hija? ¿Y qué ocurrirá dentro de cinco meses?
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Con cariño, Luna Auol 🌸