Nancy González es una reconocida influencer de 28 años la cual ha crecido mucho en su carrera, es bloguera y le gusta viajar por el mundo creando contenido no solo de entretenimiento sino también de vida sana, buenos hábitos y medio ambiente entre muchísimas otras cosas, es ambientalista de corazón por lo que cree que un granito de arena de todos pueden cambiar el mundo en gran manera, con los millones que ha ganado como influencer se compró una finca autosustentable en la cual presenta videos de vida cotidiana y estilo de vida saludable también hace recorridos por el mundo buscando presentar estilos de vida de otras culturas en su canal de YouTube
La vida de Nancy cambia después de visitar las comunidades rurales de tribus africanas pues en sus viajes de aventurera la chica trata de vivir al igual que las personas de ese lugar por algunos días mientras documenta todo lo que vive para sus fans
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ALFARERÍA
Capitulo 7
La cuna de los alfareros: episodio 18
Con tantos alimentos por elaborar Elisse vió que le hacían falta demasiado utensilios, no era cómodo estar cocinando sobre rocas y utilizar grandes hojas como platos o simplemente comer con los dedos, no importa si estaba en un mundo salvaje ella era una mujer civilizada y adaptarse a las circunstancias no quería decir que tenía que volverse una salvaje como la dueña del cuerpo
Así que recordó uno de sus videos en el episodio 18 de su canal en donde visitó una de las ciudades de su querido México la cual era considerada la cuna de la alfarería, así que cuando estuvo en Guadalajara llegó a un pequeño pueblo del estado de Jalisco en donde las más bellas artesanías se fabricaban con esmero por las habilidosas manos de hombres y mujeres que moldeaban el barro con una pericia asombrosa creando formas y figuras hermosas, fue ahí donde visitó el taller de don Chema quién le mostró todos los procesos de la alfarería, mientras grababa ese episodio la chica practicó sus habilidades como artesana y bajo la guía de don Chema pudo realizar algunos buenos trabajos que se llevó como souvenirs, entre ellos hizo un florero, también una cazuela con su tapa y un par de copas de barro las cuales después de haberle dado los acabados habían quedado hermosas.
Solo hacían falta pocos ingredientes así que Elisse se puso a buscar las características que necesitaba tener el barro, no muy lejos de donde se ubicaba el río la tierra parecía reunir los requisitos, el problema era que no tenía un torno de alfarero así que buscaría ingeniárselas con lo que hubiera por ahí
Mientras Elisse buscaba sus materiales en el entorno un gran ciervo dorado se paseaba por ahí cerca, la chica lo miró pero no le dio importancia y continuó con sus asuntos, para esos machos se había vuelto una costumbre el observar a la chica trabajar desde la distancia, era demasiado raro verla mover un solo dedo para hacer algún trabajo, cada cosa que la veían hacer era siempre nueva y absolutamente extraña para ellos, la intriga y la curiosidad los estaba acechando por lo que poco a poco iban perdiendo el miedo de acercarse a la mujer además de que ella constantemente los ignoraba.
La chica iba metiendo cada cosa que encontraba en su canasta
-Hoy no buscarás hierbas?- Preguntó Leife con curiosidad
La chica sin voltear a verlo solo contestó:
-Hoy tengo otras necesidades además tengo suficientes plantas por ahora-
-Qué es lo que buscas? Tal vez yo pueda ayudarte a encontrarlo-
-Necesito algo de madera con unas características específicas no tengo herramientas para trabajar así que tengo que buscar algo que me sirva para moldear barro-
-Madera para moldear barro?
-No, no entiendes si quieres ser de utilidad solo necesito una base plana de madera que no sea ni muy delgada ni muy gruesa crees que puedes encontrar algo como eso?
Leife asintió y comenzó a alejarse un poco buscando aquel trozo de madera que Elisse necesitaba
La chica se fue hacia donde había visto su materia prima comenzó a picar la tierra con el cuchillo hasta formar un montículo comenzó a cribar la tierra con una canasta para eliminar piedras y grumos puso la tierra sobre una superficie rocosa que previamente barrió con una hoja de palma para que no hubiera impurezas o piedras que se colaran en la masa, puso la tierra fina en ese lugar y con un cuenco sacó agua del río y comenzó a verterla sobre el barro seco mientras amasaba con sus manos fue agregando más barro y más agua hasta obtener la textura deseada, hizo una bola de masa la cual después comenzó a golpear con un palo para poder extraer todo el aire del barro, hechó la pesada bola de masa a una canasta y se fue
En un muro cerca de la cueva Elisse apiló algunas rocas para dar forma a lo que sería un horno de piedra
Después comenzó a acarrear más arcilla a diferencia de la primera esta no estaba cribada e incluso había agregado algunos trozos de hierba seca para darle una mejor adhesión a la masa.
Karel se acercó con sigilo mientras le quitaba el pesado cesto de barro.
-Déjame ayudarte!
Elisse no se negó a su ayuda después de todo ella no se la había pedido así que no le debía ningún favor, de todas formas agradeció mientras le dijo que la dejara a un lado de la estructura de piedra
-Qué harás?
-Un horno -
-Qué cosa?
-Ya lo verás cuando termine -
-Puedo ayudarte con eso si tú quieres-
-Está bien no te sientas obligado puedo sola con el trabajo -
-Elisse yo... (A pesar de todo lo ocurrido Karel aún se sentía culpable por lo que le había hecho a Elisse )
-No te preocupes de verdad, ya lo pasado, pasado -
-Elisse yo no vine de manera obligada estoy aquí por mi voluntad, aún así sigues siendo mi hembra por favor deja que te ayude-
La chica finalmente volvió a verlo, su mirada era tranquila, sonrío levemente mientras le dijo:
-Está bien solo prométeme una cosa-
-Qué cosa?
-Que no volverás a llamarme tu hembra nunca más!
La expresión en las hermosas esmeraldas de karel denotaban impresión por sus palabras, el atractivo hombre se había quedado mudo.
-Si no aceptas entonces no permitiré que me ayudes-
Aunque antes la idea de llámala "mi hembra" le repugnaba ahora que era ella quien lo pedía esa idea le resultaba incómoda, al no tener opción, Karel asintió con la cabeza, fue entonces que la chica comenzó a explicarle lo que había que hacer.
Karel comenzó a trabajar con el horno, con algunos trozos de madera y rocas comenzó a formar la estructura y comenzó a cubrirla con el barro tal como le había dicho Elisse, puso un leño dentro al cual le prendió fuego para que ayudara a secar más rápidamente la humedad del barro
Leife había llegado con un trozo de madera Lisa, Elisse lo inspeccionó y le dio vuelta por toda la superficie después midió el centro más disparejo del tronco con el ancho de la estaca gruesa que había encontrado anteriormente la cual ya tenía una punta redondeada extrañamente natural, Elisse tomó su cuchillo y justo en el centro disparejo comenzó a rascar un hueco, luego Leife le quitó el cuchillo
-Déjame hacerlo a mí, no estaría bien si te hieres de nuevo-
Elisse lanzó un suspiro y le explicó lo que debía hacer con la madera y la estaca.
Cuando el rudimentario torno estuvo listo Elisse transportó el cesto con el barro mientras seccionaba con el cuchillo algunas porciones como si fuera masa, tenía listo un cuenco de agua para ir moldeando cada una de las piezas tomó un palito el cual ensartó en el orificio de la base y comenzó a girar la pieza de madera sobre la estaca mientras sus manos se movían hábiles por el sedoso barro comenzando a aparecer la primera figura y así una tras otra varias piezas comenzaron a salir.
Estaba de más decir que los hombres habían quedado sumamente sorprendidos, desde cuándo esta hembra había aprendido a hacer todas esas cosas? pues desde que la conocían siempre había querido ser atendida como si fuese una reina, y ahora de repente todos estos cambios tan radicales, simplemente era como ver a una persona diferente.
Elisse despegaba las cazuelas con una fina fibra natural y luego las ponía sobre una piedra a secar
Mientras toda su artesanía se secaba ella comenzó a seleccionar algunas varas delgadas pero resistentes de carrizos que había cortado cerca del río había encontrado una vara de madera con una forma bastante peculiar muy parecida a un arco, si la moldeara un poquito tal vez podría poner en práctica algunas de las técnicas de cacería que aprendió con los bosquimanos, después de todo no tenía mala puntería.