NovelToon NovelToon
Una Lección De Vida

Una Lección De Vida

Status: Terminada
Genre:Romance / Reencarnación / Enfermizo / Completas
Popularitas:334.1k
Nilai: 5
nombre de autor: LunaDeMandala

Ella renace en otra época, conoce su futuro y está decidida a cambiarlo.

*Esta novela pertenece a un mundo mágico*
**Todas las novelas son independientes**

NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Resultados

La puerta del salón se cerró a su espalda con un sonido suave.

Y, por primera vez en semanas…

Rebecca no tenía nada que hacer.

No había libros que repasar.

No había preguntas que anticipar.

No había nada que corregir.

Solo… esperar.

Sabía que en la academia los resultados no tardaban días, como en otros lugares. Aquí, algunos profesores practicaban magia, y aunque en el reino de Bernicia no era algo común ni abiertamente dominante, sí era suficiente para acelerar ciertos procesos.

Los exámenes serían evaluados ese mismo día.

Al atardecer.

Rebecca alzó la mirada hacia el cielo, visible entre las altas torres de la academia.

Aún faltaban horas.

—Bien… —murmuró suavemente.

Y en lugar de quedarse quieta, decidió moverse.

Caminar.

Recorrer.

La academia era tan imponente como la recordaba. Sus pasillos amplios, las paredes adornadas con detalles elegantes pero sobrios, el eco suave de los pasos… todo tenía ese aire de importancia silenciosa.

Pero esta vez, no lo miraba con indiferencia.

Lo observaba con intención.

Pasó junto a varias aulas, algunas abiertas, donde se podían ver estudiantes más avanzados practicando o escuchando a sus profesores. Otras estaban cerradas, guardando el misterio de lo que ocurría dentro.

Rebecca caminaba despacio, con las manos entrelazadas detrás de su espalda.

Pensando.

Analizando.

—No puedo repetir lo mismo…

La idea era clara.

En su vida pasada, no había elegido realmente.

Había seguido.

Se había dejado llevar.

Y en ese camino… se había cruzado con él.

Lord Whitemond.

Su expresión se tensó apenas al recordar.

No era solo un mal recuerdo.

Era un error que no pensaba repetir.

[No esta vez.. me alejare lo mas posible de ese enfermo, obsesivo]

Se detuvo frente a una ventana alta, desde donde se veía parte del jardín de la academia.

Su reflejo apareció tenuemente en el cristal.

[Si tomo las mismas clases… conoceré a las mismas personas.. y puede que el loco de Whitemond se obsesione conmigo nuevamente]

Era lógico.

Simple.

Y peligroso.

Porque el problema no era solo él.

Era el entorno.

Las decisiones.

Las circunstancias que la habían llevado a depender emocionalmente de alguien que nunca la valoró.

Rebecca cerró los ojos un instante.

[Entonces… cambio el camino.. y me alejo lo mas posible de ese idiota]

Abrió los ojos de nuevo, con una claridad renovada.

Si evitaba ciertas áreas, ciertos círculos… podía reducir las posibilidades de cruzarse con Lord Whitemond.

No era cobardía.

Era estrategia.

No necesitaba enfrentarlo.

No necesitaba demostrarle nada.

La mejor victoria… era no caer en su red.

Comenzó a caminar otra vez, esta vez más enfocada.

Observando los tablones de anuncios, los nombres de las materias, las áreas de estudio.

Algunas le resultaban familiares.

Otras… apenas las había considerado en su vida pasada.

[¿Qué quiero estudiar…?]

La pregunta, esta vez, era real.

No condicionada.

No influenciada por nadie más.

Quería algo que le diera independencia.

Capacidad.

Algo que le permitiera valerse por sí misma.

Quizás materias más teóricas.

O áreas que no fueran el centro social de la academia, donde las familias más influyentes solían concentrarse.

Tal vez algo relacionado con estrategia, administración… incluso magia básica, si eso le daba alguna ventaja.

Una leve sonrisa apareció en sus labios.

[Mientras más lejos de él… mejor.]

Pero no solo de él.

De todo lo que representaba.

Dependencia.

Sumisión.

Silencio.

Rebecca se detuvo en medio del pasillo, dejando que esa idea se asentara por completo.

Esta vez no iba a construir su vida alrededor de alguien más.

Iba a construirla para ella.

El sonido lejano de voces y pasos la trajo de vuelta al presente. Otros aspirantes también esperaban, algunos nerviosos, otros intentando distraerse.

Pero Rebecca ya no estaba inquieta.

La espera no la desesperaba.

Porque, en el fondo… ya había ganado algo mucho más importante que un resultado.

Había elegido distinto.

Y cuando el sol comenzara a caer, y los resultados fueran anunciados…no importaba solo si había entrado.

Importaba que, desde ese momento… su vida ya estaba tomando otro rumbo.

Cuando el murmullo comenzó a cambiar, Rebecca lo sintió antes de verlo.

Había algo distinto en el ambiente.

Una tensión contenida que, de pronto, se transformó en movimiento. Estudiantes acercándose, pasos apresurados, voces que se elevaban apenas por encima del silencio respetuoso que había dominado la espera.

[Ya salieron… los resultados]

El aviso se extendió como una ola.

Y entonces…

Rebecca sintió un ligero estremecimiento recorrerle el cuerpo.

No era miedo.

No exactamente.

Era… anticipación.

Sus manos se tensaron apenas a los lados de su vestido mientras comenzaba a caminar hacia el tablón donde estaban publicando los resultados. No corrió. No empujó. Pero su paso era firme, directo.

Cada latido parecía más fuerte que el anterior.

[Tranquila…]

Se repitió.

Había hecho todo bien.

Lo sabía.

Pero aun así… el momento de confirmarlo tenía un peso propio.

Cuando llegó, ya había un pequeño grupo reunido. Algunos se estiraban para ver mejor, otros buscaban nombres con ansiedad evidente.

Rebecca se acercó lo suficiente.

Y entonces… sus ojos recorrieron la lista.

No tardó.

No tuvo que buscar demasiado.

Lo encontró de inmediato.

Rebecca Sallow.

Tercer puesto.

El aire pareció detenerse un segundo.

Sus ojos se mantuvieron fijos en ese lugar, como si necesitaran leerlo más de una vez para asegurarse de que era real.

Tercera.

Superada solo por dos nombres que también reconoció al instante.

Lord Hamilton.

Lord Stewart.

Hijos de condes.

Esperable.

Predecible, incluso.

Pero eso no disminuía lo que acababa de lograr.

Rebecca parpadeó suavemente.

Y una emoción cálida, contenida… comenzó a expandirse en su pecho.

[Lo logré… gracias a los dioses, que estoy aprovechando esta oportunidad de vivir]

No era euforia desbordada.

No era sorpresa.

Era… satisfacción.

Pura.

Tranquila.

Real.

Entonces, el ruido a su alrededor volvió.

—¿Quién es ella?

—¿Rebecca… Sallow?

—No la había visto antes…

—Es la tercera…

—¿Y es…?

Las miradas comenzaron a posarse sobre ella.

Curiosas.

Sorprendidas.

Algunas incluso admiradas.

Porque no era solo su resultado.

Era ella.

Su apariencia.

Su presencia.

Su calma.

Una joven desconocida, sin un apellido que resonara con fuerza en ese entorno… había quedado en tercer lugar, solo por debajo de dos nombres que prácticamente tenían su posición asegurada desde el inicio.

Y además… era hermosa.

Su cabello claro capturaba la luz del atardecer, su piel delicada contrastaba con la firmeza de su mirada… había algo en ella que llamaba la atención sin esfuerzo.

Pero Rebecca…

no reaccionó.

No buscó esas miradas.

No respondió a los susurros.

No se detuvo a disfrutar ese reconocimiento.

Porque, para ella… eso no era lo importante.

Desvió la mirada del tablón.

Respiró hondo.

Y en lugar de quedarse ahí, giró sobre sus pasos.

[Tercera… que bien.. ¿en que habre fallado?]

Repitió en su mente, no como celebración… sino como punto de partida.

Eso significaba acceso.

Opciones.

Ventajas.

Podía elegir.

Y esta vez… elegiría bien.

Mientras las voces seguían detrás de ella, comentando, observando, intentando encajar su figura en ese nuevo lugar que acababa de ocupar…

Rebecca ya estaba pensando en otra cosa.

En las clases que tomaría.

En los caminos que evitaría.

En el futuro que empezaba a dibujarse frente a ella.

Porque ese resultado no era el final.

Era el inicio.

Y aunque para otros ella se había convertido en alguien digno de atención… para Rebecca, solo significaba una cosa..

Ahora tenía las herramientas.

Ahora tenía el control.

Y no pensaba desperdiciarlo.

1
Elida Padilla Alcazar
Sin tanto cuento y sin tanta parla muy buena novela te felicito 👏👏👏👏
Paty Mo
una reencarnada
Paty Mo
hermoso Rafael y también imprudente jajajaja
Mirian Cumana
Excelente como siempre
Paty Mo
jajaja buen punto para el duque
Francisca Alcantara
Ese iluso pensó que ella le Hiba a rogar
Maria Cantillo
Es un verdadero príncipe no podía pasar por alto ver a su hermosa esposa ella lo cambio el amor es maravilloso 😭😭😭
Maria Cantillo
emocionante acepto y todo va a mil que bueno liberarse de tanto peso🤭🤭🤭
Maria Cantillo
ufff casi pasan al postre jajaja
Maria Cantillo
hermoso decidió por su deber más que por un titulo que ya ganó con esfuerzo y ese apoyo incondicional de Rafael que ya sabe que ama hermoso simplemente maravillosa
Maria Cantillo
seguro le robaron el primer puesto pero el segundo también cuenta fue su esfuerzo y tener el apoyo fiel del duque excelente no importa nadie solo ellos
Maria Cantillo
Así como todo lo de Rebeca debe ser a su ritmo el ya sabe que debe esperar así es tan importante tener en cuenta al otro no solo tener la razon
Maria Cantillo
Así como todo lo de Rebeca debe ser a su ritmo el ya sabe que debe esperar así es tan importante tener en cuenta al otro no solo tener la razon😢
Laura
cómo un niño, que se canse, su biberón y a dormir 🤣🤣🤣🤣
Luisa Maria Prada
Excelente
Paty Mo
jajaja
Paty Mo
ese cofre es joyas, que bien para Hilda
Maria Cantillo
Vaya sorpresa que se lleva cada uno imagínate lo que se mueve en esas mentes uyyy hasta yo con esos regalazos 😂😂😂
Maria Cantillo
Rebeca es una chica que no quiere darse oportunidades pero lo que pasó fue real y las relaciones siguen lejanas😭😭😭
Maria Cantillo
Se lanzo Rafael a tomar posición de su duquesa que bien se entiende 🤭🤭
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play