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Renacer

Renacer

Status: En proceso
Genre:Venganza de la protagonista / Maltrato Emocional / Autosuperación
Popularitas:7k
Nilai: 5
nombre de autor: Crisbella

Miranda Saavedra. Un nombre que en los círculos financieros es sinónimo de respeto, fortuna y un orgullo inquebrantable. Como presidenta de uno de los conglomerados más influyentes del país, su presencia intimida a los tiburones de la industria y su mirada es capaz de desmantelar cualquier defensa antes de que se pronuncie la primera palabra en una junta.
Pero esa armadura de seda y acero fue forjada en el fuego.
Hubo un tiempo en que Miranda era otra mujer: una esposa dedicada que creía en la paciencia y en el refugio de un hogar, soñando con una familia que nunca llegó. Esa vida "perfecta" se desintegró en un solo instante, convirtiéndose en un infierno de sombras cuando el mundo que conocía la traicionó, siendo secuestrada para ser vendida al mejor postor.

NovelToon tiene autorización de Crisbella para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Una mentira bien elaborada

Para los pocos curiosos que habían logrado captar fragmentos del tenso intercambio entre los Saavedra y Andrés Lara, las palabras carecían de un sentido lógico. En la memoria colectiva de la alta sociedad, el nombre de Elena De La Vega era un eco borroso, una tragedia menor que había sido sepultada bajo años de nuevos escándalos y éxitos financieros. El secuestro de la heredera nunca fue reportado como tal; la verdad sobre su venta como mercancía en los bajos fondos era un secreto que Andrés había enterrado con una eficiencia aterradora.

Hace nueve años

Andrés se encontraba en el centro de un elegante salón de té, rodeado de los abogados de la familia y los rostros compungidos de los amigos más cercanos de los De La Vega. Llevaba un pañuelo de seda en la mano y sus ojos lucían rojos, simulando un insomnio que nunca existió.

—Es una tragedia que no puedo describir con palabras —sollozaba Andrés ante los presentes, mientras Alana, sentada a su lado, le apretaba la mano con una tristeza fingida—. Elena fue rescatada, sí... pero el daño que esos hombres le hicieron... las vejaciones repetidas... —Hizo una pausa dramática, dejando que el horror se instalara en la imaginación de los invitados—. Su mente no pudo soportarlo. Se siente sucia, avergonzada de llevar mi apellido.

—¿Y dónde está ella ahora, Andrés? —preguntó un viejo socio de su suegro.

—Se ha ido lejos del país. Me suplicó que le concediera el divorcio para empezar de cero, donde nadie conociera su "deshonra". Dice que ya no puede ser la esposa de un hombre tan público como yo. He tenido que dejarla ir, por su propio bien, aunque me rompa el alma.

Con esa mentira maestra, Andrés no solo se deshizo de cualquier sospecha sobre su desaparición, sino que se posicionó como el "esposo mártir" que, por amor y respeto, dejaba ir a su mujer traumatizada. En realidad, mientras pronunciaba esas palabras, él tenía la absoluta seguridad de que el cuerpo de Elena se estaba pudriendo en alguna fosa común o que seguía siendo subastada en mercados de los que nunca regresaría. Le había robado su fortuna, su identidad y, según él, su vida.

Tiempo presente

Andrés sentía que las paredes del salón de la gala se cerraban sobre él. Los susurros que ahora recorrían la sala no eran de lástima hacia él, sino de fascinación hacia la mujer que acababa de humillarlo.

La "pobre Elena", la mujer que supuestamente se escondía en algún rincón del mundo cargando con su vergüenza, acababa de regresar con el apellido del hombre más poderoso de la ciudad y una mirada que prometía quemar todo lo que él había construido sobre sus mentiras.

Alana se acercó a él, tomándolo del brazo con una presión que delataba su pánico.

—Andrés, tenemos que irnos —siseó ella, mirando de reojo cómo los invitados los señalaban—. Si alguien empieza a atar cabos, si alguien recuerda lo que dijiste hace años sobre su "retiro"... estamos acabados.

Él no se movió. Sus ojos seguían fijos en la espalda de Miranda, que se alejaba triunfal. La mentira que lo había protegido durante una década acababa de estallarle en la cara, y por primera vez en su vida, Andrés Lara sintió el frío aliento del miedo real.

Mientras Andrés y Alana sufrían el inicio de un escarnio público que no haría más que crecer, Miranda y Lissandro iban rumbo a su nuevo hogar: una imponente mansión situada en el corazón del Upper East Side, a pocos pasos de la Quinta Avenida.

El auto se deslizaba silenciosamente por las calles flanqueadas por edificios de piedra caliza y porteros de guante blanco. La propiedad de los Saavedra no era una simple casa; era una joya arquitectónica de la época dorada, una estructura de cinco pisos que se alzaba con una elegancia que intimidaba a cualquier transeúnte. Al llegar, los pesados portones de hierro forjado se abrieron automáticamente para dar paso al vehículo blindado hacia el patio privado de la residencia.

Dentro del auto, el silencio era denso. Miranda miraba sus manos enguantadas, sintiendo todavía la adrenalina corriendo por sus venas.

—Lo hiciste bien —dijo Lissandro, rompiendo el silencio. Su voz en la penumbra del coche sonaba más profunda, más protectora—. La expresión de Andrés cuando se dio cuenta de que no podía manipularte... fue el inicio de su fin.

Miranda exhaló un suspiro que había estado conteniendo desde que bajó del auto en la gala.

—Esto es solo el prólogo, Lissandro —respondió ella, girándose para mirarlo. Las luces de la entrada de la mansión iluminaron su rostro, resaltando la dureza de su mandíbula—. No quiero que solo sufra la humillación pública. Quiero que pierda cada centavo, cada propiedad y cada gramo de la dignidad que me robó. Quiero que vea cómo su imperio se desmorona desde el suelo de una celda.

El chófer abrió la puerta y ambos descendieron frente a la gran escalinata de mármol. La mansión Saavedra, con sus techos altos y sus obras de arte invaluables, era el contraste perfecto para el almacén donde Elena casi pierde la vida. Aquí, ella era la reina; aquí, el pasado no podía tocarla a menos que ella lo permitiera.

Lissandro la acompañó hasta el gran vestíbulo, donde un mayordomo los esperaba en silencio. Él se detuvo y la observó antes de que ella subiera a sus aposentos.

—Mañana empezaremos el ataque a sus activos financieros —le recordó Lissandro con una nota de admiración en sus ojos—. Pero por ahora, descansa. Has vuelto de entre los muertos, Miranda. Nueva York ya sabe que el Fénix ha regresado.

Miranda asintió con una leve inclinación de cabeza. Subió los peldaños de la escalera imperial, escuchando el eco de sus propios tacones sobre el mármol, sintiendo por primera vez en diez años que el aire de Nueva York ya no le quemaba los pulmones. Estaba en casa, y esta vez, ella tenía las llaves del reino.

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Mercedes Tibisay Marin
hay que descubras rapido a ese que le quiere hacer daño
Mercedes Tibisay Marin
sera que hay un traidor en su casa
Mercedes Tibisay Marin
Miranda acaba con cada uno de ellos
Mercedes Tibisay Marin
desgraciados
Mercedes Tibisay Marin
hay Dios que terrible suceso
Gabriela Alejandra Badia
buenísima!!
Mine Romero
Excelente novela me encanta 👏👏muchas gracias por actualizar 🙂🙂
Mine Romero
ufff esta súper interesante por favor nos puedes regalar más capítulos 🙂
Mine Romero
Excelente novela me encanta muchas gracias por actualizar 👏👏👏☺️☺️☺️
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Ya se dañó demasiado la imagen de Lisandro, hizo cosas aberrantes para acercarse a Miranda, todo con la excusa de su dolor y la idea de la venganza. Qué mujer podría perdonar algo así ? 🧐🤨🤨🤔🤔🇨🇴🇨🇴
Maria Vázquez torres
la verdad autora ésto es un enredo la voy a dejar de leer hasta q este terminada
Mine Romero
Esta súper emocionante, muchas gracias por actualizar 👏👏☺️
valeska garay campos
solo por venganza hizo todo?🤔
valeska garay campos
será que es verdad todo lo que dijo 🤔
Miriam Colín
Espero que terminen con todos los desgraciados, que después de todo el caos puedan empezar de nuevo con su amor renovado y siendo felices con su hija.
Eliana Galann
aahh que alivio era mucho ir sola a enfrentar al arrogante ex marido
Mine Romero
Excelente novela, por favor nos puedes regalar más capítulos muchas gracias 😘
valeska garay campos
tarde o temprano lo va. a perdonar 🤔😭
Miraval 💃🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Pero al parecer a Lissandro le falló su corazón, porque se enamoró de Miranda. Él mismo lo dijo, "espero que algún día me ames, como yo te amo a ti". 🤔🤔🇨🇴🇨🇴🇨🇴🇨🇴
Mine Romero
Excelente novela me encanta, por favor nos puedes regalar más capítulos muchas gracias 👏👏🙂🙂
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