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La Luna Oscura Del Rey Lycan.

La Luna Oscura Del Rey Lycan.

Status: Terminada
Genre:Romance paranormal / Pareja destinada / Hombre lobo / Mujer despreciada / Completas
Popularitas:14.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Leydis Ochoa

En un mundo donde la sangre llama a la venganza y el destino teje hilos inquebrantables, ella, la Omega despreciada, se alzará para reclamar no solo un trono, sino el corazón de un Rey. Pero un amor tan puro puede ser la debilidad más letal en un reino oscuro.

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Capítulo 12

Luneth se encogió, cerrando los ojos. El terror era tan absoluto que se sentía paralizada. Pero entonces, algo cambió. En lo profundo de su ser, en ese rincón oscuro donde su loba había estado encadenada durante años, algo se rompió. No fue un dolor, fue una liberación.

*“No soy basura”*, pensó ella, y su mente brilló con una luz plateada. *“Soy Luneth Moonlight. Soy la compañera del Rey. Y no voy a morir en este lodo.”*

Una ráfaga de viento helado sacudió los árboles. La nieve comenzó a arremolinarse alrededor de Luneth de una manera antinatural. Los tres lobos se detuvieron, desconcertados. El aroma de Luneth, que antes era puro miedo, cambió de repente. Se volvió metálico, antiguo, cargado de una energía que hacía que el aire vibrara.

—¿Qué es esto? —gruñó Claudio, retrocediendo un paso.

Luneth levantó la cabeza. Sus ojos ya no eran grises, eran de un plata líquido y brillante que iluminaba la oscuridad del bosque.

—Aléjense de mí —dijo ella. Su voz no era un grito, era un susurro que llevaba el peso de una autoridad que ella misma no comprendía.

—¡Mátala ahora! —rugió Rodrerick, saltando hacia su garganta con las fauces abiertas.

En ese instante, el bosque pareció explotar. No fue Luneth quien atacó, sino la sombra misma. Una figura negra, masiva y aterradora emergió de entre los árboles como un rayo de oscuridad pura. El impacto fue tan violento que Rodrerick salió volando por los aires, chocando contra un roble con un crujido de huesos rotos que heló la sangre.

Un rugido ensordecedor sacudió la tierra, haciendo que la nieve cayera de las copas de los árboles.

Frente a Luneth, protegiéndola con su cuerpo gigantesco, se encontraba un lobo negro de un tamaño imposible. Sus hombros eran tan altos como un hombre, su pelaje era como la medianoche más profunda y sus ojos... sus ojos eran dos soles de oro fundido que ardían con una furia divina.

Ethan.

El Rey no estaba allí como hombre, sino en su forma de Gran Lycan, la bestia mítica que solo los reyes de su linaje podían invocar. Su mera presencia hacía que los otros dos lobos, Silvio y Claudio, cayeran al suelo instantáneamente, sus vientres pegados a la nieve en una señal de sumisión absoluta y terror visceral. El aura de Ethan era tan opresiva que incluso los insectos del bosque dejaron de zumbar.

Ethan volvió la cabeza ligeramente hacia Luneth. El fuego de sus ojos se suavizó por un milisegundo al ver que estaba viva, pero al notar su túnica desgarrada y la sangre en sus rodillas, la furia volvió a estallar con más fuerza.

Se volvió hacia Silvio y Claudio, quienes temblaban de tal manera que sus dientes castañeteaban. Rodrerick gemía en el suelo, tratando de arrastrarse con las patas traseras rotas.

Ethan no necesitaba palabras telepáticas. Su gruñido lo decía todo: *Habéis tocado lo que es mío. Habéis intentado cazar a vuestra Reina.*

—¡Piedad! —logró aullar Silvio, transformándose de nuevo en humano por el puro choque del miedo, quedando desnudo y vulnerable en la nieve—. ¡No sabíamos... pensábamos que era una broma! ¡Nuestro padre nos dijo que ella no valía nada!

Ethan volvió a su forma humana en un movimiento fluido y aterrador. No estaba desnudo; su transformación era tan perfecta que su ropa parecía haberse fundido con su piel. Se acercó a Silvio y lo levantó del cuello con una sola mano, elevándolo del suelo como si no pesara nada.

—¿Una broma? —La voz de Ethan era un susurro mortal—. He sentido su miedo a través del vínculo desde el otro lado de la mansión. He sentido cómo su corazón se rompía mientras la perseguíais. No hay piedad para los que cazan a su propio linaje. No hay piedad para los que intentan apagar la luz de la Luna.

—Ethan... —Luneth se puso de pie con dificultad, tambaleándose.

El Rey soltó a Silvio, que cayó como un fardo de ropa sucia, y corrió hacia ella. La tomó en sus brazos, ignorando el barro y la nieve, envolviéndola en un abrazo tan posesivo que Luneth sintió que sus costillas crujían levemente.

—Estoy aquí, pequeña loba. Estoy aquí —susurró él contra su cabello, su voz cargada de una angustia que ella nunca pensó escuchar en un Rey—. Perdóname. No debí dejarte sola ni un segundo. Juro por la Diosa que cada gota de sangre que has vertido será pagada con creces.

—No dejes que los maten —dijo Luneth, enterrando su rostro en el pecho de él—. No quiero que nuestra unión comience con una masacre. Solo llévame lejos. Sácame de este lugar, Ethan.

Ethan la miró a los ojos. Vio la fatiga, el trauma de años de abuso y la súplica de un alma que solo quería paz. Apretó los dientes, mirando por encima del hombro a los tres primos que lloraban y suplicaban en el suelo.

—Vivirán —sentenció Ethan, y su voz llevaba el peso de un decreto real—. Pero vivirán para ver cómo todo lo que aman se convierte en cenizas. Vuestra manada, vuestros títulos, vuestra arrogancia... mañana, la Manada Moonlight dejará de existir como una entidad independiente. Seréis parias, sirvientes en las minas de la frontera, y cada día de vuestra miserable vida recordaréis que intentasteis cazar a la mujer que hoy se convierte en vuestra soberana.

Ethan recogió su capa del suelo, la sacudió y volvió a envolver a Luneth en ella. Luego, la levantó en brazos como si fuera el tesoro más preciado del mundo.

—Volvemos a la mansión —dijo él, con una mirada gélida dirigida hacia las luces de la casa que se veían a lo lejos—. Hay un baile que terminar, y una proclamación que el mundo entero debe escuchar. Mañana, Luneth, este bosque será solo un mal recuerdo.

Mientras caminaba de regreso, con Luneth protegida contra su pecho, el vínculo entre ellos brillaba con una fuerza renovada. La caza nocturna había terminado, pero la guerra por el trono de la Luna apenas comenzaba. Los Moonlight habían intentado romper a la Omega, pero solo habían logrado despertar al León que la protegía.

Y en los brazos de Ethan, Luneth finalmente comprendió que ya no era una presa. Era el escudo y el corazón del Rey.

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✨✨Esmeralda Guzman✨✨
me encantó la historia después de todo lo vivido luneth tiene su familia y el amor de Ethan 😍😍😍😍😍😍
Lilith🇦🇷♑😈💜♀️
No era que asesinaron a los padres, y cómo la ayudó la madre? si es fiambre? desde la tumba la ayudó? 🤔🤔🤔😁😁😁😁
Mimi Luna
Espero más capitulos de favor ☺️
Mimi Luna
Muy buena novela
Yadira Salgado
que pasa??? ya no hay más??? estoy muy emocionada con la novela y ya no hay más, sugerencia habían de poner novelas completas
Leydis Ochoa: aún no termina, aún quedan 10 capítulos 🥰
total 1 replies
✨✨Esmeralda Guzman✨✨
pobre Ethan el enemigo bajo su techo
Anonymous
No me gusta las novelas que te dejan pensando y q paso este es el final sin sentido. Estaba muy interesante la trama se daño con el abrupto final.😭😭
Leydis Ochoa: No, la historia no ha terminado, aún faltan 10 capítulos ( como yo la tengo guardada) (aquí dividí los capítulos en dos) la historia aún continua.
total 1 replies
Gloria Cruz
es fascinante
Gloria Cruz
me gusta esta hhistoria
Seok
Me encanta, ¡Pobre Luneth😢! Todo lo que ha pasado...
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