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El Niño Genio Y Sus Padres Separados

El Niño Genio Y Sus Padres Separados

Status: En proceso
Genre:Hijo/a genio / Madre soltera / Embarazo no planeado
Popularitas:18k
Nilai: 5
nombre de autor: Lysaira

La historia comienza con Agustina y Cristian, dos novios que se amaban profundamente, pero que fueron separados por circunstancias ajenas a su voluntad. Ella se marchó llevándose consigo algo muy valioso.

NovelToon tiene autorización de Lysaira para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 6: Raíces.

Chabela y Agustina se aseguraron de que México era ahora un lugar seguro y tomaron la decisión de regresar. A primera hora de la mañana siguiente, emprendieron el viaje. Agustina deseaba hablar con Cristian, pero la advertencia de su madre se lo impedía; por eso partió sin despedirse, cargando consigo un dolor silencioso.

En la universidad, cuando dieron el receso, Cristian notó que Agustina no estaba y no podía quedarse quieto. Pasó todo el día buscándola por los pasillos y preguntando a sus compañeros:

—Oigan, ¿no han visto a Agustina?

Todos lo miraban con cara de confusión.

—No, Cris, no la hemos visto.

—No sé no ha pasado por aquí hoy.

Era tanta su angustia que Cristian sintió que algo estaba mal. Sin pensarlo dos veces, salió de la universidad, se subió a su carro y condujo directo hasta el barrio donde vivía Agustina.

Al llegar, vio a una señora barriendo la calle. Se acercó rápidamente y le preguntó:

—Disculpe, señora, ¿sabe algo de la chica de la casa naranja?

Lo miró de reojo y respondió:

—No viven ahí, joven. Se fueron hace rato.

El corazón de Cristian se rompía en mil pedazos. ¿Cómo era posible que Agustina se marchara sin decirle nada? ¡Era su novia!, se repetía, incapaz de asimilarlo.

Con esa incertidumbre, volvió a acercarse a la señora:

—Disculpe, ¿sabe a dónde se fueron? Cualquier dato me ayudaría.

La mujer lo miró con pena, dudando si debía decir más. Finalmente, pensó que quizá se trataba de un enamorado de la joven y contestó:

—Ay, joven, la verdad no sé mucho solo que agarraron sus cosas y como que se iban fuera del país.

Cristian se sintió aún más triste, dio las gracias y se fue. Al llegar a su casa, se encerró en su habitación y marcó el número de Agustina, pero ella no contestaba.

Por otra parte, en México…

Más tarde, Agustina y su mamá ya se encontraban en la Ciudad de México. Aunque todavía sentían el peso de la amenaza, podían respirar un poco al estar de nuevo en su tierra, en sus raíces.

Agustina sintió cómo vibraba su celular. Al tomarlo, vio que era Cristian. Pero al mirar a su madre, supo que no podía volver a acercarse a él, por seguridad de las dos y porque, además, debía aceptar que por la diferencia social y la familia de Cristian, no podía estar junto a él. Por eso, no contestó.

Ya se habían acomodado en un cuartito que habían rentado. Estaban sentadas en la cama, intentando asimilar todo lo que había pasado y adaptarse a su nueva vida.

—Te prometo, mamacita, que vamos a salir adelante —dijo Agustina, apretando la mano de su madre mientras acariciaba su panza—. Fui yo quien provocó todo esto, y ahora debo enfrentar las consecuencias: por ti, por mí y por este bebé.

—Mijita, escúchame bien —respondió su madre, poniendo su mano sobre la de Agustina—. Eres mi hija y siempre voy a estar contigo. Yo también pasé por lo mismo, y por ti nunca me rajé; siempre le eché ganas.

Con lágrimas en los ojos, Agustina abrazó a su madre, agradecida de tenerla a su lado. Se prometió a sí misma que lucharía por salir adelante y convertirse en una enfermera destacada.

En Colombia, Rebeca envió a investigar si Agustina y su madre habían abandonado el país. Al escuchar que todo iba según su plan, sonrió con crueldad.

—Todo lo que quiero, lo consigo —murmuró—. Jamás permitiré que esa niña se mezcle con mi familia. ¡Qué horror!

Los días siguientes transcurrieron con una rutina tranquila, pero llena de pequeños logros. Aunque estaban lejos de Colombia, sentir el aire de su tierra natal y estar juntas les daba fuerzas. Decidieron abrir un puesto de chilaquiles, confiadas en que sería un éxito. Era un platillo popular en México, y la idea de compartir algo que les recordaba a casa las hacía sonreír.

El puesto comenzó modestamente, con un par de mesas y algunas sillas, pero pronto se llenó de clientes. Cada pedido servido les daba una satisfacción enorme, y las ventas superaban sus expectativas. Cada sonrisa de los clientes les confirmaba que habían tomado la decisión correcta.

Un día, mientras atendía, se acercó una mujer elegante y amable que sostenía una carpeta en las manos. Se presentó como directora de una fundación dedicada a apoyar a mujeres en situaciones difíciles. Le entregó a Agustina una tarjeta y le explicó la misión del lugar: ayudar a mujeres a superar obstáculos, aprender oficios y cumplir sus sueños.

Esa misma tarde, Agustina, acompañada de su madre, visitó la fundación. Al llegar, quedó impresionada por la calidez del lugar: mujeres de todas las edades y condiciones trabajaban, estudiaban y se apoyaban mutuamente. Algunas estaban embarazadas, otras aprendían a coser o a preparar alimentos, pero todas compartían la misma esperanza reflejada en sus rostros.

La directora la recibió personalmente.

—¡Agustina, bienvenida! —dijo.

—Gracias —respondió Agustina.

Caminando juntas por el lugar, la directora le mostró cada rincón con paciencia y dedicación.

—Aquí apoyamos a mujeres como tú, sin importar la situación en la que se encuentren. Podrás participar en talleres, aprender oficios y, si lo deseas, seguir con la carrera que siempre has soñado.

—¿En serio? ¿Incluso podría seguir con mi carrera de enfermería? —preguntó, con los ojos brillando.

—Claro que sí. Queremos que cada mujer que pase por aquí tenga la oportunidad de cumplir sus sueños, sin importar las dificultades que haya enfrentado —respondió la directora con una calidez que le llegó al alma.

Agustina sonrió ampliamente. Era exactamente lo que necesitaba para levantar la cabeza y pensar en un futuro mejor.

—Gracias de verdad. Quiero formar parte de la fundación y aprovechar todo lo que pueda para seguir estudiando —dijo, emocionada.

Minutos después, firmó los documentos de ingreso y de postulación para la carrera de enfermería, dando así un primer paso firme hacia su futuro.

Mientras tanto, Cristian, con los ojos rojos y una botella en la mano, permanecía en un rincón de su habitación, tratando de ahogar la tristeza por la partida de Agustina.

—¡No quiero hablar con nadie! —gritó cuando escuchó un toque en la puerta.

—Soy yo, tu tía Rosalía. Ábreme, por favor —respondió ella con la paciencia y ternura que siempre lo habían acompañado.

Cristian abrió la puerta con un suspiro, resignado a dejar que alguien que lo comprendiera entrara en su dolor. Rosalía se acercó y le quitó suavemente la botella de las manos.

—Cristian, no quiero verte así. Me duele el corazón —dijo mientras lo abrazaba—. Sé que duele que Agustina se haya ido, pero tienes que levantarte y seguir adelante.

Su tía Rosalía ya conocía la relación de Cristian con Agustina; como su persona de confianza, estaba al tanto de su partida.

—Mi chaparrita, tía ella era lo único que me hacía feliz —murmuró entre sollozos, apoyándose en ella.

Rosalía lo abrazó con todo su cariño, en silencio, dejando que el momento dijera lo que ninguna palabra podía. Cristian cerró los ojos, respirando hondo, con los ojos húmedos pero algo más tranquilo. La tía lo hizo prometer que no volvería a beber.

Después, Rosalía decidió ir a hablar con su hermana, quien estaba en el despacho de su esposo revisando unos papeles. Sin tocar, Rosalía entró, y Rebecca levantó la vista, rodando los ojos con evidente fastidio.

—¿Qué quieres, Rosalía? —preguntó Rebecca con voz seca. Nunca había aceptado a su hermana; sus padres la habían adoptado solo por querer tener más hijos, y para ella eso siempre había sido un error.

—Dime, ¿tuviste algo que ver con que Agustina se fuera? —preguntó Rosalía sin rodeos.

—Jajaja —rió Rebecca sin levantar la vista de los papeles—. ¿Por qué tendría yo que tener algo que ver? Seguro que esa muchachita entendió que no tenía lugar en la vida de mi hijo y se marchó.

—No me engañas, Rebecca. Ese tono despectivo que usas y tu costumbre de hablar mal de todos, incluso de Agustina no me sorprenden. Pero te aseguro algo: el amor siempre termina ganando, sin importar las malas intenciones—sentenció Rosalía antes de irse.

Rebeca dejó caer los documentos sobre la mesa con fuerza y murmuró, molesta: «Eso jamás pasará jajaja».

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Mami Voss
que triste hacer novelas sin terminar, y dejar al lector en limbo
Hist. del Alma🌹🦋❤️🔥: cariño la novela aún está en emisión, pronto vienen más capítulos💙
total 1 replies
Señora guzmán
Quiero que sea el evento 🤭me emociona ver que va a pasar ahí y sobre todo que se descubra la verdad 😒
Señora guzmán
Me gusta mucho la amistad de Agus con su amiga y la relación que tiene con su hijo 🤭ahora quien le mandaría ese regalo 🤭
Señora guzmán
Esa Doris es bastan como creída, orgullosa, arrogante no, no no me gusta 😒sea que no quiera hacerle algo a la pobre Agustína
Señora guzmán
Esa Doris es bastan como creída, orgullosa, arrogante no, no no me gusta 😒sea que no quiera hacerle algo a la pobre Agustína
Señora guzmán
Ve ve al evento que seguro en el estará agustina 🤭🤭🤭
Señora guzmán
Es verdad agustina debe decirle la razón de porqué fue a Cristian antes de que la bruja de la madre haga algo en contar de ella 😒
Señora guzmán
Por fa que se reecuentren
Señora guzmán
Por eso la novela aparecía como eliminada🤭
Señora guzmán
Por eso la novela aparecía como eliminada🤭
Señora guzmán
No es bueno que esté con el ya bastantes tiene on Rebecca y la otra de Betania 😒
Señora guzmán
Esa Doris no me cae bien es como obsesiva 😒sea que Cristian la deje
Señora guzmán
No puede ser ya la vio la malvada
Señora guzmán
Sea que la vieja Rebecca no Le haga daño a agustina y a su niño que Cristian descubra la verdad
Señora guzmán
Sea que Cristian descubra la verdad
Señora guzmán
Sea que Cristian descubra la verdad
Maria Elena Martinez Lazaro
Ahora sí se completo el par , la hija obsesionada con Cristian y el papá con Agustina, a dónde va a llegar esto, ya deberían ellos de aclarar las cosas hablar con la verdad y que nadie más se interponga en su vida y también por Nico, es bueno que él sepa del papá
Hist. del Alma🌹🦋❤️🔥: jejeje no se preocupen el director no es malo, más adelante todo se acomoda💙
total 1 replies
mariela
Las casualidades creo que Rafaela es hija de Rosalia y se encontró exactamente con Nico.
Doris esta loca mando hacer tarjeta de bodas que obsesión tiene por Cristian pero esta jodida porque si se encuentra con su chaparrita las demás quedan por fuera.
mariela
Me parece extraño que desapareciera de repente y luego apareció como novela nueva seguiré leyendo.
Lysaria² | Lct. Apas: surgió un problema en mi cuenta relacionado con esta historia. Muchísimas gracias 💙
total 1 replies
Hist. del Alma🌹🦋❤️🔥
Explico 🤭
Lectores, sé que muchos se preguntan por qué el investigador no ha logrado dar con Agustina. Como mencioné antes, Rebecca hizo todo para ocultarla y que no estuviera cerca de Cristian.
Por eso, aunque hay un investigador privado, no ha podido encontrarla Rebecca borró pistas, ocultó información y manipuló todo para desviar la búsqueda.
Aun así, él cumple su papel porque la verdad no se revelará de golpe sino poco a poco.

Eso lo mencioné en un capítulo, cuando ya habían pasado los años.
Hist. del Alma🌹🦋❤️🔥: Además, juró que impediría a toda costa que la encontrara pero tranquilos, eso se los explicaré en los próximos capítulos exactamente qué hizo para desviar la investigación.
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