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La Dulce Villana

La Dulce Villana

Status: En proceso
Genre:Época / Villana / Viaje a un mundo de fantasía / Reencarnación / Mundo de fantasía
Popularitas:11.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Leydi Nina

La dulzura la llevó a la muerte.
En su segunda vida, aprendera a disfrutar del miedo ajeno, a sonreír mientras destruye y a usar el deseo como castigo. Convertida en la Villa jugara con sus presas como con una hoja afilada: lenta, precisa e inevitable.


La dulzura fue su condena. La villanía, su salvación.

NovelToon tiene autorización de Leydi Nina para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Entre víboras

Si algo he aprendido desde que renací en este glorioso nido de hipocresía llamado alta nobleza es que una invitación a tomar te. Es una declaración de guerra envuelta en porcelana fina, sonrisas dulces y pasteles demasiados bonitos y comestibles sin consecuencias.

Por eso, cuando la doncella anunció con voz neutra —demasiado neutra para mi gusto— que había llegado una invitación para mí, supe que algo olía mal. Y no hablo del té de jazmín.

—¿De quien?—pregunté, sin levantar la vista del libro de magia que fingía leer.

—De la marquesa Elowen de Hartmann, mi lady.

Ah.

La víbora mayo.

La reina no coronada del "yo no hice nada pero curiosamente todo salió mal para ti".

Sonreí

No porque estuviera contenta.

Sino porque cuando sonrió así, la gente suele cometer errores.

—¿Para cuando?—dije, cerrando el libró con calma.

—esta tarde. A las cinco en punto. En su residencia de verano.

Claro.

Porque nada dice "reunión inocente" como una casa llena de mujeres que me odian cordialmente.

Tome la invitación. Papel caro, tinta elegante, caligrafía perfecta. El mensaje era breve, cortés y venenoso como un beso con Arsénico.

"Sería un honor compartir una tarde de té junto a algunas jóvenes damas de nuestro círculo. Una ocasión íntima para conocernos mejor."

—Dile que asistire—respondí

La doncella dudo un segundo.

—¿Esta segura, mi lady?

La miré.

—mas que nunca—

Porque huir es para personajes secundarios, y yo ya me cansé de fingir que no soy consciente de la trama.

 

A las cinco menos diez ya estaba lista.

Vestido claro, elegante sin ser ostentoso.

Escote sutil, falda amplia, mangas cortas delicadas. El tipo de atuendo que dice soy refinada, pero también si me subestimas, te arrepentirás.

Me observé en este cuerpo...

Aún me cuesta acostumbrarme a el. Es hermoso sí, pero también es una jaula con expectativas. Lithya Svensson debía ser dulce, correcta, obediente sin olvidar lo berrinchuda y arrogante.

Lástima que ahora tenga dentro a alguien que leé la trama como si fuera un manual de supervivencia.

—vamos a jugar—murmuré.

El carruaje avanzo sin problema hasta la residencia Hartmann, una mansión blanca rodeada de jardines perfectamente cuidados.

Me ayudaron a bajar. Apenas coloque un pie en el suelo, ya sentía las miradas. Algunas curiosas y otras afiladas.

El salón de té era amplio, luminoso, decorado con flores frescas. Una mesa redonda ocupaba el centró, cubierta con una vajilla tan delicada que probablemente costaba más que la vida de un campesino promedio.

Ya estaban ahí.

Reconocí a varias personas al instante.

Lady Mireya, con su sonrisa falsa y su lengua más afilada que su abanico.

Lady Clarisse, la futura prometida frustrada de alguien importante.

Lady Selena, experta en llorar en público y apuñalar en privado.

Y, por supuesto, la anfitriona la marquesa Elowen, sentada como si pudiera controlar todo.

—Lady Lithya —dijo levantándose con gracia ensayada—. Qué placer que haya podido venir.

—El placer es mío —respondí.

Inclinándome apenas—. Siempre es interesante aceptar invitaciones... Inesperadas.

Algunas sonrisas se tensaron.

Perfecto. Vamos bien.

Tome asiento. El té fue servido, el aroma era suave, floral. Nada envenenado al menos no literalmente. Una decepción lo admito.

—Espero que se sienta cómoda —continuó Elowen—. Pensamos que sería encantador reunirnos.mm ahora que su debut se acerca después del terrible altercado.

Ahí está, su primer aguijón.

—Estoy ansiosa —respondí—. Siempre he considerado las presentaciones sociales como... educativas.

Lady Mireya se ríe suavemente.

—Oh, sin dudas. Especialmente Cuando una joven no está acostumbrada a ciertos círculos.

Traducción: no perteneces aquí

—Supongo que todo se aprende —dije tomando un sorbo—. Algunas personas no entienden eso y por eso pasan vergüenza.

Clarisse carraspeo. Selene me observo con atención, como si intentara decidir si ya debía atacarme o esperar al postre.

—Nos preguntábamos —interviene Selene con voz melosa— cómo se siente ocupar un lugar tan visible últimamente.

Ah, la fama.

El príncipe.

Los rumores.

Sonreí.

—Honestamente, no pensé que fuera tan relevante. Pero parece que mi existencia resulta entretenida.

Silencio, uno incomodo que alegría jajaja.

—Por supuesto que no —dijo Elowen rápidamente—. Solo que nos preocupa que la atención indebida puede ser abrumadora.

—Oh no lo es —respondí—. He vivido cosas más abrumadoras, aunque no creo que al príncipe heredero le guste saber que él es abruntador. —sonrio con una sonrisa venenosa—

No mentí solo omití detalles como haber muerto una vez.

Las miradas se cruzaron. Pude sentir ambiente de cargaba.

—Lady Lithya —dijo Mireya—, ¿es cierto que ha estado entrenando con espadas?

Ahí está.

El rumor que quería confirmar.

—así es— considero importante saber defenderse.

Clarisse abrió los ojos con falda sorpresa..

—Pero eso no es propio de una dama.

—tampoco lo es morir indefensa después de todo soy la prometida del príncipe heredero ustedes no entenderían. —dije con dulzura— cada quien tiene prioridades distintas.

Casi escupo el té al ver su expresión.

La conversación continúo así durante lo que pareció una eternidad. Cada comentario tenía doble filo, cada sonrisa escondía veneno. Yo respondía con ironía envuelta en cortesía, disfrutando sus expresiones de incomodidad que lograba provocar.

Hasta que Elowen decidió sacar la artillería pesada.

—Hablando de prioridades —dijo— escuché que el príncipe asistirá a su fiesta de presentación.

Ahí está el golpe directo.

—Eso parece —respondí tranquila.

—Debe sentirse honrada.

—Supongo.

—Despues de todo —continuó— no todas pueden llamar su atención.

Lady Selene inclinó la cabeza.

—Algunas nacen para eso. Otras simplemente tienen suerte.

Traducción: no lo mereces.

Dejé la taza con cuidado.

—¿Saben algo curioso?

—dije—. La suerte suele confundirse con el destino y el destino tiene un sentido del humor bastante cruel.

Me incliné un poco hacia adelante.

—Aveces coloca a personas inesperadas en lugares incómodos y a otras las deja exactamente donde siempre merecen estar.

Silencio absoluto.

Sentí el triunfo recorrerme la espalda como un escalofrío delicioso.

El té termino poco después. Las sonrisas finales fueron tensas. Las despedidas forzadas.

Al salir de la mansión, respire profundo.

—Que tarde tan productiva —murnuré.

Porque si algo quedo claro es que las víboras ya sacaron sus colmillos.

Y yo...

Aún no he empezado a morder.

Si algo quedó claro después del té entre víboras es que no volví a casa sola.

No me refiero a personas, claro.

Volví acompañada de rumores, miradas torcidas y un delicioso perfume a desastre social inminente.

Porque en la alta nobleza los chismes no caminan: galopan

A la mañana siguiente, ni siquiera había terminado de desayunar cuando noté el primer cambio. Los sirvientes cuchicheaban más de lo habitual. No era el murmullo cotidiano, era ese tono específico que dice sabemos algo sobre usted.

—Buenos días, mi lady —dijo una doncella nueva, inclinándose demasiado.

Demasiado.

Eso siempre es mala señal.

—Buenos días —respondí—. ¿Pasa algo interesante hoy?

Tragó saliva.

—N-no, mi lady.

Claro. Nada.

Nada excepto que probablemente ya soy tema principal de conversación en al menos tres salones.

Seguí comiendo como si nada. Porque cuando la gente espera que te pongas nerviosa, lo más efectivo es actuar aburrida.

Después de todo, ¿qué podían decir?

¿Que entreno con espadas? Cierto.

¿Que no soy una damisela frágil? Evidente.

¿Que llamé la atención del príncipe? No es exactamente mi culpa que tenga ojos.

El verdadero problema llegó en la clase de etiqueta.

Entré al salón y el silencio fue tan denso que casi pude cortarlo con una daga imaginaria. Todas las jóvenes damas estaban allí, sentadas con postura perfecta, abanicos estratégicamente colocados… y miradas clavadas en mí.

Ah.

Estamos en esa fase.

Tomé asiento con calma.

—Buenos días —dije.

Algunas respondieron. Otras fingieron no escucharme. Lady Clarisse, sentada dos lugares más allá, sonrió con una dulzura tan falsa que me dieron ganas de aplaudirle el esfuerzo.

La instructora carraspeó.

—Hoy hablaremos de conducta apropiada en eventos sociales importantes.

Por supuesto que sí.

—Especialmente —añadió— cuando hay figuras de alto rango presentes.

Mis labios se curvaron apenas.

Empieza el espectáculo.

—Una dama —continuó— debe ser discreta, modesta y consciente de su lugar.

Clarisse levantó la mano.

—¿Incluso cuando alguien intenta… sobresalir más de lo adecuado?

Oh, cariño.

Ni siquiera intentaste ser sutil.

—Por supuesto —respondió la instructora—. Llamar la atención innecesariamente puede ser visto como… vulgar.

Varias miradas se dirigieron a mí.

Yo levanté la mano.

La instructora dudó un segundo, pero asintió.

—Sí, Lady Lithya.

Sonreí.

—Solo quería aclarar algo —dije—. ¿Es vulgar destacar… o es vulgar intentar apagar a quien destaca?

Silencio.

Delicioso, absoluto silencio.

La instructora parpadeó.

—E-eso no viene al caso.

—Oh, creo que sí —respondí con calma—. Porque la verdadera elegancia no se trata de pasar desapercibida, sino de no sentirse amenazada por otros.

Clarisse se puso rígida.

—Yo no me siento amenazada —dijo rápido.

—Me alegra —respondí—. Entonces no habrá problema.

La clase terminó con una tensión que podía alimentar un dragón durante meses.

Y eso fue solo el inicio.

 

Para el mediodía, ya tenía confirmación:

Las víboras estaban atacando por todos los flancos.

Un comentario aquí, una insinuación allá. Que si yo no era tan refinada como aparentaba. Que si mi cercanía al príncipe era sospechosa. Que si entrenar con armas era señal de un carácter impropio.

Nada directo.

Nada comprobable.

Todo perfectamente venenoso.

Mi madre me llamó a su despacho por la tarde.

—Lithya —dijo con ese tono que mezclaba preocupación y advertencia—, ¿hay algo que deba saber?

Me senté frente a ella.

—Depende —respondí—. ¿Quiere la versión corta o la interesante?

Suspiró.

—Los rumores están creciendo.

—Lo sé.

—Dicen que estás… provocando.

Ah.

Esa palabra.

—Madre —dije con suavidad—, existir no es provocar.

Me observó en silencio. Pude ver que dudaba. Y eso, honestamente, dolió un poco más de lo que esperaba.

—Solo ten cuidado —murmuró—. La nobleza puede ser cruel.

Sonreí.

—Lo sé mejor que nadie.

Porque yo leí este libro.

Y sé exactamente cómo termina cuando una mujer no se defiende.

 

La confirmación final llegó esa misma noche.

Un mensaje sellado con cera real.

Lo abrí sin prisa.

“Su Alteza solicita su presencia en el salón oriental mañana por la tarde.”

Ahí está.

El príncipe entra en escena.

Y con él, el incendio social que todas estaban esperando.

Me recosté en la silla y solté una risa baja.

—Perfecto.

Porque ahora ya no es solo un grupo de víboras susurrando.

Ahora hay testigos.

Hay poder.

Hay bandos.

Y lo mejor de todo…

Yo ya dejé de fingir que no sé jugar este juego.

Que vengan.

Sonrían.

Susurren.

Yo también tengo colmillos. 😌🐍🔥

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María Alejandra Ramírez González
excelente pero no es bonito el corte tan brusco de la historia
Limaesfra🍾🥂🌟
si que es intenso y apasionado..el ya decidio, sera su archiduquesa💃
Limaesfra🍾🥂🌟
🐍🐍aplastadas
Limaesfra🍾🥂🌟
golosa
Limaesfra🍾🥂🌟
chau chau princes😝😛🤣🤣🤣🤣
Limaesfra🍾🥂🌟
chau chau princes😝😛🤣🤣🤣🤣
Limaesfra🍾🥂🌟
🤣🤣🤣🤣 eso Lythia
Lorena Itriago
menos mal que no habría más besos jajajaja
Leydi Nina: menos mal jajajaja
total 1 replies
Gladys Padrón
me encanta
Leydi Nina: Muchas gracias por tu comentario 😊
total 1 replies
Teté chan
Y Lo Repito es Perfecta /Plusone/
Teté chan
es perfecta
Teté chan: sigue escribiendo te estaré leyendo 😊😊😊😊😊😊
total 2 replies
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