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La Tentación Del Capo

La Tentación Del Capo

Status: Terminada
Genre:Mafia / Posesivo / Completas
Popularitas:822.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Yesenia Stefany Bello González

Salvatore Greco nunca tuvo problemas con la tentación.
Hasta que una mujer que no lo necesita se cruza en su camino.

Elira Rama es una sobreviviente.
No cree en rescates ni en promesas. Ha pasado su vida cuidando a otros y luchando por no perder el control de la suya.

Mientras él intenta protegerla y mantenerla a salvo, ella lucha por no depender de nadie.
Y cuando el deseo, el pasado y la ambición chocan, ambos deberán decidir si la tentación es una promesa… o una condena.

Porque no todas las mujeres quieren ser rescatadas.
Y no todos los capos sobreviven a aquello que no pueden dominar.

NovelToon tiene autorización de Yesenia Stefany Bello González para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Sin esconderse

Salvatore

Entro al club sin esconderme. Ese juego del gato y el ratón ya me está cansando. Me planto en primera fila y enfrento el escenario sin sombras que me protejan.

Si va a ignorarme, que lo haga sabiendo que la estoy mirando de frente.

Quiero ver si puede ignorarme cómo lo hizo la noche anterior.

Katrina sube al escenario bailando y tentando hasta por su forma de desplazarse.

Me ve de inmediato. Lo sé. Lo siento en el cambio mínimo de su respiración cuando comienza a jugar con la pequeña chaqueta de mezclilla que cubre su cuerpo semidesnudo.

Y aun así, decide no mirarme.

Baila para todos menos para mí. Sonríe para todos menos para mí.

Se inclina sobre otro hombre, le susurra algo al oído, y cuando pasa frente a mí su cadera roza mi rodilla con una precisión calculada.

Me está empujando.

Mis manos se tensan cuando la veo subirse al regazo del hombre a mi lado mientras sus ojos descansan por unos segundos en mi rostro, desafiantes, atrevidos.

Deja caer su chaqueta y puedo ver sus pechos bañados en glicerina dorada y una pequeña braga dorada, que no hace nada por ocultar la perfecta redondez de su trasero.

El hombre a su lado trata de besar sus pechos, pero Katrina se levanta antes de sentarse en mi mesa, dándome la espalda. Comienza a tocarse, dándoles un show privado a todos menos a mí.

Deja caer su espalda y sus ojos por unos segundos me miran, encendiendo una llama que nada ni nadie podrá apagar.

Hoy necesito su cercanía. La necesité más temprano con Elira y contenerme fue doloroso, pero con ella no tengo que hacerlo. Con ella puedo tomar lo que quiero.

La música termina y ella se levanta mientras el dinero flota a su alrededor como un halo.

En cuánto desaparece de escena me levanto y rodeo el escenario. Empujo la puerta del camerino sin anunciarme.

–No hago privados –dice frente al espejo, sin girarse–. Pensé que ya lo habías entendido.

Me acerco hasta quedar detrás de ella.

–No vine por un privado.

Se gira.

Desafiante.

Hermosa.

Peligrosa.

–¿Entonces por qué estás aquí, Salvatore?

La sangre me late en los oídos cuando veo el calor en sus ojos. El mismo calor que deseé ver más temprano.

La tomo de la cintura y la atraigo hacia mí. El beso estalla sin pedir permiso. Es feroz. Es urgente. Es todo lo que hemos estado conteniendo.

Sus manos se clavan en mi camisa, como si necesitara sostenerse, como si sus piernas no fueran lo suficientemente fuertes.

Mis dedos recorren su espalda, sintiendo cada centímetro de su piel, cada curva, cada poro. Bajos mis dedos a su trasero, prácticamente desnudo, y me alejo para ver sus ojos dilatados, necesitados.

La presión de su cuerpo contra el mío enciende algo que llevaba días acumulándose. Algo que se ha estado cocinando desde el primer momento que cruzamos nuestras miradas.

Enredo mis dedos en su cabello y la acerco por otro beso que hace desaparecer todo a nuestro alrededor.

Tomo sus muslos y la levanto, obligando a que la chaqueta caiga de su cuerpo y yo pueda ver lo que otros vieron. Ese perfecto cuerpo, apenas cubierto, temblando de deseo.

Cruza sus piernas en mi cadera mientras la empujo contra la pared. Saboreo el suspiro que escapa de sus labios antes de bajar mi boca a sus pechos y probarlos sin importarme la glicerina que los baña de una forma casi poética.

Enreda sus dedos en mi cabello y entierra sus uñas mientras un gemido resuena a nuestro alrededor.

–Salvatore…–solloza.

Me detengo y me alejo unos segundos cuando todo cambia a mi alrededor.

–Nunca te dije mi nombre –digo en medio de la neblina del deseo que está consumiéndonos.

Nunca se lo he dicho. Pero lo sabe. Y no es la primera vez que me llama por mi nombre. La noche anterior también lo hizo.

El silencio cae pesado. Pero no frío. Nada, ni siquiera esto, puede apagar el calor que inflama mis venas.

No lo niega.

No pregunta.

No actúa sorprendida.

Solo me mira.

Y ahí lo entiendo.

–Tú sabes –murmuro.

Ella sostiene mi mirada. Ya no es la estrella del escenario. Es algo más profundo.

–Siempre sé –responde en voz baja.

Mi pecho se aprieta.

–Ella no –digo mientras afirmo mi frente en la suya–. Ella no lo sabe.

Recuerdo su conflicto de más temprano cuando se dio cuenta que mi contacto no le molestaba.

No recuerda esta parte de nosotros.

Katrina baja la vista apenas un segundo. Lo suficiente para confirmar lo que ya sospechaba.

–Ella no puede –dice finalmente–. No puede estar aquí cuando tú estás así.

–¿Así cómo?

Sus ojos brillan con algo que no es burla.

Es miedo.

–Si ella sintiera lo que yo siento contigo… se rompería.

La frase me golpea más fuerte que cualquier arma.

–Tengo que cuidarla. Para eso estoy aquí.

–No la estás protegiendo –digo–. La estás encerrando.

Ella niega con la cabeza.

–No la encierro. La sostengo. —La dejo en el suelo y me alejo para ordenar mis pensamientos. Katrina da un paso hacia mí, sin tocarme–. Ella necesita creer que esto es solo un descanso. Que puede subir a un escenario y desaparecer. Que puede estar contigo y no sentir nada más que curiosidad.

Se acerca más, temerosa y esperanzada.

–Pero si siente lo que yo siento… si entiende que tú no eres una fantasía, que eres real… que podrías quedarte… –su voz tiembla apenas–, pero no puede permitirlo. No podemos permitirlo. Si ella te deja entrar, si ambas te dejamos penetrar esa armadura que construyó para protegerse, acabarás con ella. Acabarás con la única parte de esa niña que pudimos ocultar del mundo –murmura con un hilo de voz–. Pero también sé que si sigo huyendo… ella jamás va a vivir.

Retrocedo por la fuerza de la verdad. Por el miedo que veo en sus ojos. Por su vulnerabilidad.

No es que me rechace.

Es que sabe. Sabe que la estoy atravesando. Y eso me da algo que no esperaba.

Alivio.

Al menos una parte de ella sabe lo que está pasando. Al menos una parte no me ve como un extraño.

La tomo del rostro con ambas manos.

–No vuelvas a decidir por ella.

Sus pupilas se dilatan.

–¿Y tú no estás decidiendo ahora? –susurra–. ¿Vienes aquí a reclamarla como si supieras qué es lo mejor?

No respondo.

Porque no lo sé.

Pero sí sé algo.

–No quiero a una máscara –digo–. No quiero que me des lo que ella no sabe que siente.

El aire entre nosotros se vuelve pesado.

Sus manos suben por mi pecho, lentas, decididas.

–Esta noche no soy una máscara –murmura–. Esta noche soy yo. Una parte de ella. La parte que puede sentir y desear…

Y en esa frase no hay actuación.

Hay necesidad.

Hay hambre.

Hay una mujer que sabe lo que quiere.

–Quiero tener cualquier parte que me dejes tener –digo con mis labios pegados a los suyos.

–Entonces ven –dice finalmente–. Pero ven sabiendo quién está aquí y quién no.

Mi corazón late con fuerza.

Podría decir que no. Podría ser noble. Podría esperar.

Pero no quiero.

No esta vez.

La tomo de la mano.

–Esta noche te vienes conmigo –mascullo contra su cuello–. No para esconderte. No para reemplazarla. Sino porque existes.

No es una amenaza.

Es una promesa.

Katrina no duda.

No desaparece.

No cambia.

Aprieta mis dedos y sonríe apenas.

–Esta noche –responde– no me voy a esconder. No de ti, no de lo que siento.

La observo unos segundos más.

No a Katrina. No a la estrella. No a la máscara.

La parte que se quedó cuando la otra no pudo. Y por primera vez no siento rabia. Siento algo peor.

Determinación.

–Entonces no te escondas –digo en voz baja–. Porque esta noche tampoco voy a hacerlo yo.

Sus pupilas se dilatan.

No retrocede.

No desaparece.

Y eso es suficiente.

La tomo de la mano y entrelazo mis dedos con los suyos, no para arrastrarla, no para reclamarla… sino para sellar algo que ya empezó mucho antes de que ambos lo admitiéramos.

Esta vez no voy detrás de una sombra.

Esta vez voy a buscar la verdad.

Y si para encontrarla tengo que atravesar ambas partes de ella… lo haré.

Sin esconderme.

1
Yeimi Suarez
A mi también me encanta, me tiene enganchada.
Clayas Pao
echar
elizabeth venera
me encanta esta historia algo diferente quien sabe cómo termine jaja
elizabeth venera
no logro entender por fin de quién de las dos está enamorado de Eli o de su tía pq a la final es Eli bailando con movimientos de su tía Pero es la misma persona
Cliente anónimo
Excelente
ISABEL CLEMENTE
muy buena la historia, me gustó esta saga gracias
Yesenia Bello González: Gracias por leer y por la puntuación 💛 😊 💕 🙌 💜 ♥️ 💛 😊
total 1 replies
alejandra
cómo cada una de tus historias y toda esta saga, no hubo presa mala. felicitaciones autora, excelente
Yesenia Bello González: Gracias por leer y por la puntuación 💛 😊 💕 🙌 💜 ♥️ 💛 😊
total 1 replies
alejandra
veaaa que ganó Iris la apuesta 🤣🤣🤣🤣🤣🤣
alejandra
🤣🤣🤣🤣🤣🤣 Stefy es pesada
alejandra
🤣🤣🤣🤣 que no vaya a ser la mamá
alejandra
pero escriban sus propias historias donde la protagonista sea a su gusto Home,
alejandra
error querido decano
alejandra
esta hablando de él, miserable
alejandra
atención a todas las unidades
llamado de emergencia S.O.S estos se están quemando 🔥🔥🔥🔥
Jesica Agüero
me gusta mucho esta novela no leí todo los libros lo voy hacer
Ana Florencio torres
Que buenísimas están tus novelas me enamore de todas gracias por compartir tu hermoso trabajo 🥰😘🥰😘🥰🎉🎊🫶 voy por más, saluditos y un fuerte abrazo ala distancia.
Yesenia Bello González: Gracias por leer y por la puntuación 💛 😊 💕 🙌 💜 ♥️ 💛
total 1 replies
Chel Garcia
maravillosa historia 👌🏽 felicidades
Luisana Carmona
esto es todo lo que ella se merecía su final feliz ♥️♥️🥰🥰
Luisana Carmona
/Scowl//Angry//Angry//Angry/
Luisana Carmona
wow wow wow mucho amor amor mucho amor ♥️♥️♥️♥️🥰🥰🥰
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