¡¿Cómo demonios termine aquí?! ¡acaso este es mi "destino predestinado"! ¡¿qué?! ¡¿quieres que actué como una villana?! es solo fingir ser una chica mala, ¿verdad? tsk... no me subestimes eso es muy fácil y sencillo para mí quien era proclamada como "La Emperatriz" en mi vida anterior.
NovelToon tiene autorización de Izumi Murakami para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo VI
Ya dentro del carruaje Juliette estaba muy cómoda, era suave y elegante. Los tres caballeros estaban escoltándola desde afuera.
Dentro de la ciudad, ya era de noche y su destino no quedaba tan lejos.
Tras llegar, uno de los escoltas abrió la puerta del carruaje pidiéndole la mano a Juliette para que bajara con seguridad.
Juliette: Muchas gracias, caballero.
Caballero²: Es nuestro deber, Santa.
Juliette: Mmm, puedo saber si su capitán
Caballero¹: Mil disculpas Santa,
Caballero¹: el capitán mandó a avisarle que no podía escoltarle debido a una reunión.
Juliette: Ah, entiendo...
Juliette: entonces ya pueden irse.
Caballeros: ¡Cómo ordene, Santa!
Al entrar en el castillo todos los sirvientes le recibieron unisonamente
— ¡Buenas noches, Señora!
Juliette: Sí, Buenas noches...
Todos los que estaban allí se le quedaron mirando fijamente, Juliette se encontraba nerviosa, no sabía que era lo que pasaba. Al recordar la historia de la novela, la gente del castillo "Blanca Luz" (su nombre se debe a que fue construido con unas brillantes piedras blancas) eran maltratadas por la "amorosa", "bondadosa" y alabada "Santa".
Cuando se encontraba de muy mal humor casi siempre recurría a darle latigazos, los obligaba a pelearse entre sí y otras muchas cosas más que es mejor no decir.
A pesar de que la odiaban, no podían dejar ir un trabajo con "una buena paga". Los exprimía hasta no poder y. tampoco decían nada por miedo a que nadie les creyera, ya sea los caballeros o los soldados o incluso la misma gente de la ciudad, era imposible ir en contra de ella, era su dominio.
Juliette, estaba buscando con su mirada a la doncella de la mañana, aquella joven de veintitantos años, de cabello castaño y ojos marrones, al parecer era la única que le servía sin tener tanto miedo.
Juliette: Todos los demás se pueden retirar excepto... ¡Tú! —señalando a la doncella
— ¡Si, Señora!
— Mi Señora piedad, no quise molestarla.
Juliette: ¿Qué estás diciendo?
Juliette: Solo quiero saber tu nombre.
— Mi Señora... mi nombre es Lily
Juliette: Bueno, estoy muy cansada Lily
Juliette: puedes pedirme algo para comer y llevarlo a mi habitación, por favor y gracias.
Lily: Ah, ¡¿eh?!
Juliette: ¿Qué pasa?
Lily: No nada,
Lily: voy de inmediato mi señora
Lily: *que extraño ella jamás ha agradecido a nadie aquí* —confundida
Juliette: Se ha ido corriendo,
Juliette: bueno, como sea
tras subir las escaleras, y cruzar el pasillo, Juliette se dirigía hacia su habitación, aún estaba alucinando con todo lo que había vivido ese día y decidió
Juliette: No, ¡no seré capaz de aguantar esto!
Juliette: será mejor que escape.
Unos minutos después Lily tocó la puerta y llegó con una deliciosa comida
Juliette: Oh dios, ya mi estómago no aguantaba.
Juliette: en serio te lo agradezco.
Lily: ~fu... no es nada mi señora. —sintiéndose orgullosa
Juliette engullo esa comida en menos de tres minutos, así como vino así desapareció.
Juliette: Bueno, eso sería todo puedes retirarte.
Lily: Como usted ordene.
Tras irse Lily, Juliette decidió acostarse en la cama y escribir todo lo que sabía, lo primero que escribió fue lo que recordaba antes de llegar allí.
ya quiero leer el próximo capítulo!!!