NovelToon NovelToon
Renacer Entre Espinas

Renacer Entre Espinas

Status: En proceso
Genre:Mundo mágico / Traiciones y engaños / Mujer poderosa
Popularitas:3.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Itz

"No todas las segundas oportunidades llegan para recuperar el pasado. Algunas llegan para construir un futuro."

NovelToon tiene autorización de Itz para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Días de primavera.

Los días transcurrían con una calma desconocida.

Lentos.

Como las hojas que caen de los árboles al llegar el otoño.

El Archiduque y sus hijos continuaban en la capital. Con frecuencia llegaban cartas a la mansión, todas dirigidas a Nana Lía o al mayordomo con instrucciones sobre el ducado.

Ninguna llevaba su nombre.

Y, sorprendentemente...

Ya no dolía.

Había pasado demasiado tiempo anhelando unas palabras que jamás llegarían.

Ahora comprendía que algunas personas simplemente no tenían nada que ofrecer.

Y estaba bien.

Las mañanas transcurrían entre los jardines de la mansión.

Desayunaba junto a Nana Lía e Iraide bajo la sombra de un viejo roble, paseaban entre los rosales o pasaban horas enteras en la biblioteca, donde la pequeña insistía en que Everly le leyera historias de antiguos caballeros y dragones.

Aquella rutina era sencilla.

Y, aun así...

Era más valiosa que cualquier banquete imperial.

Por primera vez en mucho tiempo conocía la paz.

No esa paz vacía que nace de la soledad...

Sino aquella que solo puede encontrarse junto a las personas que realmente se alegran de verte sonreír.

Las noches seguían siendo difíciles.

Las pesadillas aparecían sin previo aviso.

El frío de la torre.

La humedad de las piedras.

El sonido de las cadenas.

El crujido de la cuerda tensándose alrededor de su cuello.

A veces despertaba sobresaltada, con el corazón golpeando con fuerza contra su pecho y el cuerpo cubierto de un sudor helado.

Pero ya no estaba sola.

Siempre encontraba una lámpara encendida sobre la mesa.

Una manta cuidadosamente acomodada sobre sus piernas.

O una taza de té caliente preparada por Nana Lía antes de que ella siquiera pidiera ayuda.

El miedo seguía allí.

Pero, poco a poco...

Comenzaba a perder fuerza.

Los recuerdos iban y venían como las olas del mar.

Algunos la arrastraban con una violencia insoportable.

Otros apenas rozaban su memoria antes de desaparecer.

Y cada día era un poco más fácil respirar.

Sin darse cuenta, pasar tiempo con Iraide se había convertido en el momento que más esperaba.

La pequeña hablaba sin descanso.

Le contaba los libros que había leído, las flores nuevas que habían abierto en el jardín o las travesuras que hacía para desesperar a las doncellas.

Everly casi nunca respondía con muchas palabras.

No era necesario.

Le bastaba escucharla.

Porque aquellos grandes ojos rojos, tan parecidos a los suyos, la observaban con una ternura que nunca antes había conocido.

No había lástima.

No había obligación.

Solo cariño.

Un cariño puro.

Inocente.

Un amor que jamás creyó merecer.

No en su primera vida.

No después de todo lo que había vivido.

Y, sin embargo...

Allí estaba.

Esperándola cada mañana con una sonrisa.

Como si nunca hubiera dejado de ser su hermana mayor.

Everly sonrió para sí.

Quizá...

Solo quizá...

Renacer no significaba cambiar el pasado.

Tal vez significaba aprender a ver aquello que siempre había estado frente a ella.

Everly levantó la vista hacia el cielo.

La primavera parecía eterna.

Las rosas florecían con una belleza que casi dolía.

Cerró los ojos y respiró profundamente.

Por un instante...

Se permitió olvidar que el destino seguía avanzando hacia ella.

cuando Everly e Iraide terminaron de plantar un pequeño rosal en el jardín.

Las dos tenían las manos cubiertas de tierra.

Iraide soltó una risita al descubrir una mancha en la nariz de su hermana.

—Hermana... estás sucia.

Everly llevó una mano a su rostro, confundida.

—¿Aquí?

La pequeña negó con fuerza mientras reía.

—¡No! Más arriba.

Everly volvió a intentarlo.

Esta vez Iraide no pudo contener la risa.

Aquella risa cristalina hizo que, sin darse cuenta...

Everly también riera.

Una risa suave.

Libre.

Tan distinta a la joven que había despertado una semana atrás.

Nana Lía las observaba desde el corredor.

Las lágrimas amenazaban con escapar de sus ojos.

Una de las doncellas sonrió al verla.

—¿Sucede algo, Nana Lía?

La mujer negó lentamente.

Sin apartar la vista de las dos jóvenes respondió con una voz apenas audible.

—Hace muchos años soñé con verlas reír juntas.

Pensé que nunca ocurriría.

La doncella guardó silencio.

No hacía falta decir nada más.

El jardín estaba lleno de vida.

Las rosas se mecían con el viento.

Las hermanas seguían riendo.

Y, por primera vez en muchos años...

Aquella mansión volvía a sentirse como un hogar.

Muy lejos de allí...

Las enormes puertas del palacio imperial se abrieron.

Tres carruajes abandonaron lentamente la capital.

En el primero viajaba el Archiduque Alaric Belmonth.

En el segundo, Kael.

En el tercero, Eryan.

El camino de regreso había comenzado.

Alaric cerró los documentos que llevaba entre las manos y miró por la ventanilla.

La primavera cubría los caminos con un verde intenso.

No sabía por qué...

Pero una extraña inquietud se instaló en su pecho.

Como si, durante su ausencia...

Algo hubiera cambiado para siempre.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play