NovelToon NovelToon
Dónde El Destino Volvió A Pasar Lista

Dónde El Destino Volvió A Pasar Lista

Status: Terminada
Genre:Amor eterno / Completas
Popularitas:276
Nilai: 5
nombre de autor: Sherineth Lameda Marrero

¿Y si el mayor fracaso de tu vida fuera, en realidad, el comienzo de tu historia de amor?
Valeria creyó que reprobar una materia era el fin de su camino. Mientras veía a sus compañeros avanzar, ella tuvo que regresar a un salón que jamás imaginó volver a pisar.

Gabriel, un estudiante que apenas iniciaba su primer semestre de medicina, llegó con la ilusión de cumplir el sueño de convertirse en médico. Lo que no esperaba era encontrar a una joven de mirada melancólica que, sin proponérselo, cambiaría su vida para siempre.

Entre clases interminables, noches de estudio, guardias, cafés compartidos y el peso de una carrera que exige el corazón tanto como la mente, nacerá un amor capaz de demostrar que el destino nunca se equivoca.

Porque hay encuentros que no ocurren por casualidad.

Hay personas que llegan justo cuando creemos haberlo perdido todo.
Y, a veces, la materia que más duele repetir... es la misma que termina enseñándote la lección más importante de tu vida.

NovelToon tiene autorización de Sherineth Lameda Marrero para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Nuestro lugar favorito

Capítulo 6

Nuestro lugar favorito

La noticia de que Gabriel y Valeria eran oficialmente novios se había convertido en el tema favorito de toda la facultad.

No importaba si estaban en el laboratorio, en la cafetería o caminando por los pasillos; siempre aparecía alguien dispuesto a molestarlos.

Aquella mañana, Gabriel llegó primero al salón con dos cafés en las manos.

Cuando Valeria entró, él se levantó de inmediato.

—Buenos días, doctora.

Ella sonrió.

—Buenos días.

Gabriel le entregó uno de los vasos.

—Capuchino con poca azúcar.

Valeria lo recibió sorprendida.

—¿Todavía recuerdas cómo me gusta?

Él levantó una ceja.

—Recuerdo hasta el color del resaltador que usas para estudiar.

Ella soltó una risa.

—Eso ya da un poco de miedo.

—Se llama prestar atención.

Antes de que pudiera responder, Daniel apareció detrás de ellos.

—No, eso se llama estar enamorado.

Todo el salón comenzó a reír.

Lucía se acercó con Camila.

—¿Ya se dieron el beso de los buenos días?

Valeria sintió que las mejillas se le encendían.

—¡Lucía!

—¿Qué? Solo pregunto.

Gabriel sonrió divertido.

—No les des ideas.

Mariana y Sofía entraron en ese momento.

—Llegamos justo para el chisme —dijo Sofía mientras dejaba su mochila sobre una silla.

—¿Cuál chisme? —preguntó Mariana.

Daniel levantó la mano como si estuviera exponiendo una clase.

—Estamos investigando si estos dos ya se besaron hoy.

—¡Daniel! —exclamó Valeria entre risas.

El profesor entró justo cuando todos seguían riendo.

—¿Qué sucede aquí?

Lucía respondió sin pensarlo.

—Nada, profesor... solo estamos haciendo investigación científica.

Toda la clase estalló en carcajadas.

---

Después de clases, el grupo decidió almorzar en la cafetería.

Encontraron una mesa grande donde todos podían sentarse.

Daniel comenzó a repartir las bandejas.

—Hoy pago yo... bueno, no. Mejor cada quien paga lo suyo.

Camila le lanzó una servilleta.

—Por un segundo pensé que te habías vuelto millonario.

Gabriel tomó asiento junto a Valeria.

Sin hacer mucho ruido, buscó su mano debajo de la mesa.

Ella entrelazó sus dedos con los de él.

Lucía los observó y sonrió.

—Miren qué discretos.

Los dos soltaron la mano inmediatamente.

—No estamos haciendo nada —dijo Gabriel.

—Claro que no —respondió Sofía con una sonrisa burlona.

Todos comenzaron a reír.

---

Cuando terminaron de almorzar, Mariana tuvo una idea.

—Hace días no vamos al parque.

Daniel levantó los brazos.

—¡Aprobado!

Camila miró a Gabriel.

—Pero esta vez no pidas matrimonio.

—Solo llevo una semana de novio.

—Nunca se sabe contigo.

Volvieron las risas.

Los ocho caminaron hasta el parque cercano a la facultad.

El lugar estaba tranquilo.

Había estudiantes leyendo bajo los árboles, otros jugando fútbol y algunos simplemente descansando sobre el césped.

Daniel apareció con un balón.

—¡Partido!

—No pienso correr —protestó Lucía.

—Nadie te preguntó.

—Qué amable eres.

Terminaron dividiéndose en dos equipos.

Gabriel, Daniel, Camila y Sofía contra Valeria, Lucía, Mariana y otros compañeros.

A los pocos minutos, Gabriel fingió dejar pasar el balón para que Valeria anotara.

Daniel lo miró incrédulo.

—¡La dejaste hacer gol!

Gabriel se encogió de hombros.

—Es mi novia.

—¡Eso es trampa!

Valeria comenzó a reír tan fuerte que casi dejó caer el balón.

—No necesitaba ayuda.

—Yo solo apoyo el talento.

Camila negó con la cabeza.

—Este hombre está perdido.

Después del partido, todos quedaron completamente agotados.

Se sentaron en el césped formando un círculo.

El viento movía lentamente las hojas de los árboles.

Por primera vez en todo el día, nadie hablaba.

Hasta que Daniel rompió el silencio.

—Tengo una pregunta.

Todos lo miraron.

—¿Cuál fue su primera impresión cuando se conocieron?

Gabriel respondió primero.

—Pensé que Valeria era la chica más bonita que había visto.

Lucía sonrió orgullosa.

—Eso ya lo sabíamos.

Gabriel continuó.

—Pero también pensé que escondía una tristeza enorme.

Valeria bajó la mirada.

Él tomó suavemente su mano.

—Y quise hacer todo lo posible para que volviera a sonreír.

El corazón de Valeria se estremeció.

Mariana la observó con ternura.

—¿Y tú?

Valeria respiró profundamente.

—La verdad... al principio pensé que Gabriel hablaba demasiado.

Todos comenzaron a reír.

—¡Eso es cierto! —gritó Daniel.

—Pero también pensé que era una buena persona.

Miró a Gabriel.

—Nunca imaginé que alguien pudiera tener tanta paciencia conmigo.

Él sonrió.

—Valió la pena esperar.

Lucía se limpió una lágrima.

—No lloro... solo me entró polvo en el ojo.

Camila comenzó a burlarse.

—Sí, claro.

Sofía abrazó a Valeria.

—Te mereces ser feliz.

Valeria sonrió.

—Gracias.

Gabriel observó a todos sus amigos.

Después miró la facultad que se veía a lo lejos.

—¿Saben qué?

—¿Qué? —preguntó Daniel.

—Cuando nos graduemos, probablemente cada uno tome un camino diferente.

Todos guardaron silencio.

—Pero espero que nunca olvidemos tardes como esta.

Las bromas.

Los cafés.

Los parciales.

Las risas.

Y este parque.

Porque aquí fue donde entendí que estudiar medicina no solo me regaló una profesión...

También me regaló una familia.

Nadie dijo nada durante unos segundos.

Camila fue la primera en romper el silencio.

—Prometamos algo.

Todos levantaron la vista.

—El día que nos graduemos... volveremos aquí.

Daniel sonrió.

—Con nuestras batas puestas.

Lucía levantó su botella de agua.

—Y con un café en la mano.

Sofía añadió:

—Para recordar que todo comenzó siendo un grupo de estudiantes que apenas sabía identificar un hueso.

Las carcajadas volvieron a llenar el parque.

Gabriel rodeó los hombros de Valeria con un brazo.

Ella apoyó la cabeza en su hombro mientras contemplaban el atardecer.

En ese instante comprendieron que la felicidad no siempre estaba en los grandes acontecimientos.

A veces vivía en una tarde cualquiera, rodeados de amigos, compartiendo risas y soñando con un futuro que, por primera vez, ya no les daba miedo enfrentar.

Porque ahora sabían que caminarían hacia él juntos.

1
Milanyela Lameda
muy buena la historia
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play