Alessia Mancini siempre consiguió todo lo que quiso.
Belleza, atención, admiración… todo excepto a Luciano Morelli
Mientras el resto del mundo caía rendido a sus pies, él seguía viéndola como la hermana pequeña de su mejor amigo. Y aun así, Alessia llevaba años enamorada del único hombre incapaz de verla realmente.
Pero algunas noches cambian vidas enteras.
Lo que comenzó como un error terminó convirtiéndose en una historia marcada por secretos, culpa y heridas que jamás sanaron del todo.
Cinco años después, Alessia vuelve siendo alguien completamente diferente: más elegante, más distante, y completamente fuera del alcance de Luciano por primera vez en su vida.
Ahora él está a punto de descubrir que hay personas que solo entiendes… cuando ya es demasiado tarde.
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Capitulo 6 "La peor idea posible"
Alessia sabía perfectamente que debía irse a casa.
Eso era lo más inteligente, lo más sano emocionalmente.
Porque quedarse en esa fiesta mientras Luciano hablaba con Victoria a unos metros de ella era básicamente una forma elegante de tortura psicológica y aun así seguía ahí.
Sentada junto a la alberca con una copa medio vacía entre las manos mientras Bianca hablaba sobre algo que honestamente no estaba escuchando.
—¿Estás siquiera prestándome atención? —preguntó su amiga finalmente.
—Claro.
—¿Qué fue lo último que dije?
Alessia guardó silencio unos segundos.
—…¿Algo sobre hombres idiotas?
Bianca suspiró dramáticamente.
—Definitivamente necesitas ayuda emocional urgente.
Alessia dejó caer la cabeza hacia atrás.
—Quiero desaparecer.
—Qué dramática.
—Luciano literalmente está allá con Victoria.
—Y tú literalmente llevas veinte minutos observándolos como viuda victoriana.
Alessia soltó una risa cansada porque sí probablemente Bianca tenía razón.
Era humillante cuánto seguía afectándole Victoria después de tantos años, pero era imposible no compararse.
Victoria siempre había parecido exactamente el tipo de mujer que Luciano necesitaba: elegante, madura, segura, emocionalmente estable.
No alguien como Alessia, que cerca de él olvidaba completamente cómo actuar como un ser humano funcional.
—¿Sabes qué creo? —dijo Bianca de pronto.
—Me da miedo preguntarlo.
—Que Luciano está empezando a darse cuenta de ti.
Alessia inmediatamente negó con la cabeza.
—No.
— Alessia
—No quiero escuchar teorías absurdas otra vez.
Porque era peligroso y porque le aterraba la idea. Ella había pasado años aprendiendo a conformarse con migajas: una mirada, un gesto cariñoso, una conversación larga y ahora Luciano aparecía de repente actuando diferente.
Más atento, más cercano....más consciente de ella pero Alessia no podía permitirse creer en eso.... No después de tanto tiempo.
—Te gusta demasiado como para pensar con claridad —murmuró Bianca suavemente.
Eso hizo que Alessia bajara la mirada porque probablemente tenía razón.
Antes de que pudiera responder, Alessandro apareció dejando caer un brazo sobre sus hombros.
—¿Por qué tienen cara de divorcio millonario?
—Tu hermana está sufriendo por Luciano otra vez —contestó Bianca sin vergüenza.
—BIANCA.
Alessandro soltó una carcajada inmediata.
—¿Otra vez? Dios, Alessia, ya supéralo.
Ella le lanzó una mirada asesina.
—Voy a envenenar tu café mañana.
—Eso sonó agresivamente sincero.
Bianca se levantó sonriendo.
—Los dejo resolver sus problemas familiares.
—Cobarde —murmuró Alessia mientras veía alejarse a su amiga.
Alessandro tomó asiento junto a ella todavía divertido.
—¿Entonces? ¿Qué hizo el idiota ahora?
Alessia suspiró cansadamente.
—Nada.
—Peor todavía cuando dices “nada” normalmente significa que estás teniendo una crisis emocional silenciosa.
Odiaba que su hermano la conociera tanto.
—Solo está raro esta noche.
Alessandro frunció ligeramente el ceño.
—¿Raro cómo?
Ella dudó unos segundos porque incluso decirlo en voz alta sonaba ridículo.
—No deja de mirarme.
Su hermano soltó una risa incrédula.
—¿Y eso es un problema?
—No me mires así.
— Alessia, llevas años enamorada de Luciano pensé que esto sería literalmente tu sueño.
Sí, claro que lo había sido hasta que ocurrió realmente.
Porque una cosa era fantasear con que Luciano finalmente la notará y otra muy distinta era enfrentarse al miedo horrible de que quizá todo fuera producto de su imaginación.
—No quiero malinterpretar las cosas —admitió finalmente.
La expresión divertida de Alessandro desapareció un poco.
—¿Te gusta tanto?
Alessia lanzó una sonrisa pequeña.
—Más de lo que debería.
Y por primera vez en toda la conversación Alessandro pareció quedarse sin bromas.
Porque aunque siempre molestaba a Alessia con Luciano… también sabía perfectamente cuánto tiempo llevaba sintiendo lo mismo.
Demasiados años para alguien que jamás tuvo realmente una oportunidad.
—Oye —murmuró él después de un momento— Hay demasiados imbéciles que puedes romper el corazón y que harían lo que fuera para que les dieras una oportunidad.
Alessia soltó una risa suave.
—Gracias por tu apoyo emocional tan maduro.
—Soy un hombre simple.
—Definitivamente si.
Alessandro sonrió antes de levantarse.
—Voy por otra cerveza. ¿Quieres algo?
—No, estoy bien.
—No te deprimas demasiado, princesa.
Ella rodó los ojos mientras lo veía alejarse y por un instante todo volvió a sentirse tranquilo.... Hasta que alguien tomó asiento a su lado.
Luciano.
Otra vez.
Alessia ni siquiera necesitó girarse para reconocer su presencia reconoció su perfume, la cercanía, la forma absurda en que su cuerpo reaccionaba inmediatamente a él.
—¿Tu hermano acaba de amenazarme indirectamente? —preguntó Luciano divertido.
Alessia soltó una risa breve.
—¿De qué hablas?
— Dice que me golpeará si te lastimo, ¿a que se refiere?
—Ni idea quizá la cerveza ya le afectó el cerebro.
Eso hizo que Luciano guardara silencio unos segundos y cuando Alessia finalmente levantó la vista… él estaba observándola demasiado fijamente otra vez.
Dios!
—¿Y tú qué opinas? —preguntó Luciano más bajo.
El corazón empezó a latirle demasiado rápido.
—¿Sobre qué?
—Sobre si podría lastimarte.
No.
Definitivamente no podía hacerle ese tipo de preguntas porque Luciano no entendía lo peligrosas que eran para alguien como ella.
Alessia tragó saliva intentando mantener compostura.
—No eres tan importante como para destruirme emocionalmente, Morelli.
Que mentira descarada.
Luciano sonrió apenas pero esta vez no pareció convencido y eso la puso todavía más nerviosa.
—Llevas toda la noche huyendo de mí —dijo él.
—No estoy huyendo.
— Alessia.
Odiaba cuando decía su nombre así,odiaba que la conociera tanto porque podía ver directamente a través de todas sus mentiras.
Ella apartó la mirada hacia la alberca intentando ignorar la tensión incómoda creciendo entre ambos.
—¿Qué quieres que te diga?
Luciano tardó unos segundos en responder.
—La verdad.
El corazón de Alessia prácticamente dejó de funcionar porque nadie nunca le pedía honestidad cuando se trataba de Luciano y quizá precisamente por eso terminó diciendo la peor idea posible.
—La verdad es que me confundes.
Hubo un silencio, el aire entre ambos pareció volverse más pesado inmediatamente.
Luciano la observó sin decir nada como si estuviera intentando entender algo importante.
—¿Por qué? —preguntó finalmente.
Porque llevas años ignorándome y ahora actúas como si de repente no pudieras apartar los ojos de mí.
Porque me haces sentir cosas que jamás logro controlar y porque estoy tan enamorada de ti que probablemente podría arruinarme sola si me das un poco de esperanza.
Pero Alessia no dijo nada de eso,nunca podría.
Entonces Luciano hizo algo todavía peor, se acercó un poco más, lo suficiente para que Alessia dejara de respirar correctamente otra vez.
—Tal vez tú también me estás confundiendo a mí. —
eso es lo que va a pasar con ella por eso se cansa que futuro tiene con un hombre que no sabe lo que quiere 🤣
ella tranquila no hace escándalos pero y el