El antiguo Lycan King ha muerto en batalla, su lugar ha sido tomado por aquel que lo asesino. Una raza nunca antes vista. Los susurros hablan de un hombre con un poder tan grande como un dios, con un aura que logra pisotear a cualquiera que tenga la desdicha de estar ante el. Ha sido nombrado el nuevo King.
King Enigma.
Solare Billao es la Lider Alfa de la manada Eclipse. Una Alfa que ha sido reconocida entre las manadas del este como la mejor guerrera, ningun alfa antes ha logrado traspasar las barreras de su manada sin morir en el intento.
King Enigma ha llegado para apoderarse de todo lo que en el esté habita.
Y Solare es parte de ello.
Una batalla por el orgullo y el honor, ninguno dejara que el otro pisotee su ego.
Solare nunca se ha arrodillado ante nadie.
Un enigma nunca ha conocido el rechazo.
Pero siempre hay una primera vez para todo.
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Capitulo 8:Colmillo de Alfa
Sali de aquella oficina llena de furia, de impotencia, el calor en mi pecho me ahogaba, el deseo de ver su maldita sangre correr.
¿Como podia alguien ser tan detestable?
—Alfa Solare, la estabamos esperando.
Detuve mis pasos al observar a Mary junto a Ilare.
—Oh, pense que estarian en mi habitacion.
Mary nego —No se nos permite estar en la habitacion del Rey si usted no esta presente, debemos acompañarla, estamos a su servicio.
Asenti. Tome a Ilare del brazo instándola a caminar.
—Cuentame que paso y como paso, Ilare.
Ella temblo, bajo la mirada nerviosa.
—Ese dia celebramos que yo… yo… —su mano fue a su vientre.
Abri los ojos sorprendida.
—¿Estas embarazada, Ilare? —susurre sorprendida.
Ella sollozó negando.
—Ya no. Perdi mi lazo, mi cachorro no pudo soportarlo. Ese hombre llego con un ejercito de alfas, montando sobre una bestia, ni siquiera bajo de ella, no se acerco, su aura sometio a todos. Damon cayo bajo su aura, se apuñalo asi mismo, nadie hizo nada, no podiamos movernos. Todo sucedió tan rapido —un sollozo lleno de dolor escapo de sus labios— Ese hombre es el mal encarnado, Solare, tienes que tener cuidado. No deberias desafiarlo —murmuro con miedo, apretando con fuerza mi brazo— Va a matarte. Moriremos todos, eres nuestra unica esperanza.
La mire confundida.
—¿De que estas hablando? Si quisiera matarlos ya lo hubiera hecho, Ilare.
Ella nego con su cabeza, sollozando sin parar.
—Nos va a matar.
—Nadie va a matar a nadie, Ilare, no voy a permitirlo ¿Esta bien?… Tranquila —susurre, abrazándola.
Ilare temblaba en mis brazos, sollozando desconsolada.
Pasos comenzaron a escucharse, acercándose a nosotros, miles de aromas diferentes, levante el rostro observándolas.
El harem del rey.
Mary se apresuro a moverse delante de nosotras
—¿Desean algo, señoritas?
La mas alta de ellas se detuvo delante, alfa de cabellos rojos, la empujo hacia un lado haciéndola caer al suelo.
—No estorbes mugre sirvienta.
—¿Que mierda crees que haces? —gruñi.
Solte a Ilare, se limpiaba las lagrimas intentando paras sus lagrimas.
—Ilare, ayuda a Mary a levantarse.
Ilare se movió hacia Mary, di un paso hacia la mujer.
—Te explicas. ¿Quien te dio permiso de tocar a Mi doncella?
La mujer rio, moviendo su cabello rojo hacia su espalda.
—Vinimos a hablar con la futura reina —solto con burla— No con sus lacayos.
Frunci el ceño dando un paso hacia ella.
—La proxima vez que vuelvas a tocar a mi doncella lo ultimo que haras sera hablar, y si llegas a pronunciar una palabra sera solo para suplicar mi perdon.
Su risa burlona lleno el espacio.
—Todavia no tienes la corona sobre tu cabeza y ya quieres dar ordenes.
—¿Crees que necesito tener una corona sobre mi cabeza para enseñarte a respetar?
Su ceño se frunció, luego rio.
—No tiene que estar tan arisca, mi reina, vinimos a presentarnos. Deberia saber lo suficiente sobre nosotras, asi tendremos una competencia justa.
—¿Competencia? —rei divertida, observando como su ceño se fruncia— ¿Acaso hay algun premio que ganar?
—Nosotras nos hemos esforzado por ganar el lugar que ahora una forastera amenaza con quitarnos —dijo la omega de cabellos negros a su lado.
—¿Creen que calentar la cama del rey las llevara a portar la corona de la reina? Es un pensamiento tan estupido que divierte.
Otra de ellas rio, dando un paso adelante.
—¿Que crees que necesita un hombre para ser feliz?… Nosotras lo hemos mantenido satisfecho, le hemos dado todo lo que ha pedido. ¿Tu que has hecho por el? No mereces la corona.
—Solo son agujeros que llenar. ¿Crees que a el le importa algo de ustedes? ¿Que tan siquiera tiene intenciones de conocerlas? —me burle.
Di un paso hacia atrás.
— Si el no esta interesado en conocerlas, que les hace creer que yo si, ustedes no me interesan, desaparezcan de mi vista.
Un gruñido vibro en el lugar, la alfa pelirroja dio un paso hacia mi, dejando salir su aura. Olia a flores silvestres, a furia.
—¡¿Te crees mejor que nosotras?! ¡No dejare que tomes mi lugar!
El sonido del crujir de sus huesos lleno el espacio, las omegas chillando por su aura, Ilare grito mi nombre.
Mi propio aura salio de mi, mi alfa lista para responder al desafio.
Un lobo marron de ojos de cielo cargo hacia mi, sus patas golpearon contra mi pecho tumbandome sobre el suelo, montando todo su cuerpo sobre mi.
Era un movimiento estupido, llevado por sus impulsos
Mi mano se anclo en su cuello, mis garras se clavaron en su piel, el chillido de su lobo fue agudo, su agarre perdio la fuerza, suficiente para derribarla, clave mi rodilla en su estomago empujándola hacia atrás. Entonces me levante.
Mi aura volo hacia ellas, llena de una furia incontrolable.
Todo lo que venia guardando.
Un gruñido salvaje escapo de mis labios.
—¡Someter!
Mi orden salio fuerte, seca.
Todas cayeron contra el suelo, menos ella.
Seguia de pie en sus cuatros patas, gruñendo rabiosa, salvaje.
No espere que viniera.
Me lance hacia ella, mi mano apreto su hocico empujándola hacia atrás hasta hacerla caer boca arriba, sus garras arañaron mis brazos, apreté lo dientes, mi rodilla se clavo en su estomago.
—¡Someter! —ordene con mas fuerza, dejando mi aura caer sobre ella.
Se resistía, intentando abrir la boca, apreté con mas fuerza.
Sus patas traseras me empujaron por los pies, haciéndome perder el equilibrio y otra vez estaba sobre mi.
Gruño dejando caer su aura sobre mi, cosquilleo en mi piel haciéndome reir.
—He peleado con omegas que tenian auras mas poderosas que esta. Te aconsejo que te alejes, no quieres conocer a mi lobo, no es tan pacifica como yo.
Abrio la boca enseñándome sus colmillos, amenazando con clavarlos.
No sabia si reírme o molestarme.
Esto era tan estupido, una pelea por un hombre que ni siquiera me interesa.
—Pilar ¡Alejate de ella ahora!