¿Qué harías si tras tu muerte, despiertas dos años atras en tu vida?
Joel lo tenía todo hasta que el destino le arrebató a su familia. En su ceguera por el dolor, eligió un culpable: Celene, la mujer que más lo amaba. Tras dos años de indiferencia glacial y rechazos que marchitaron el alma de su esposa, el silencio se vuelve permanente cuando ella muere consumida por la depresión.
Sin embargo, la verdad es un juez implacable. Al descubrir la inocencia de Celene y la realidad tras su tragedia familiar, Joel se quita la vida, incapaz de cargar con su propia culpa. Pero el tiempo decide darle una última oportunidad. Despertando dos años atrás, justo cuando el infierno comenzó, Joel se jura a sí mismo que esta vez no será su verdugo, sino su protector.
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Cap 6 - No me sirve tu arrepentimiento ahora
Celene …
Me despierto desorientada, tenía una máscara de oxígeno conectada en mí cara, mire para los lados y pude ver a Joel durmiendo de un lado y a Ro durmiendo del otro lado
En la ventana se veía oscuridad, eso significaba que aún era de noche, aunque no sabía que hora eran pero imaginaba que era de madrugada
Me sorprendió ver a Joel acá, ¿Por qué estaba él acá? ¿No había dejado de amarme? ¿No le había llevado el abogado los papeles del divorcio? ¿No era más importante su trabajo más que yo? ¿Que más quiere?
No entendía, ya lo dejé libre, le di el divorcio y me fui de la casa, ¿No era lo que tanto quería? Dos años tratándome con indiferencia e ignorandome ¿No era porque dejó amarme?
Quería entender lo que pasaba, pero mí cuerpo comenzó a doler demasiado y comencé a quejarme de dolor haciendo que ambos se despertarán asustados
— ¿Cele que sucede? — pregunta Ro
— Amor, ¿Que tienes? ¿Qué te duele? — pregunta Joel ¿Con preocupación? ¿Por que se preocupaba por mí ahora?
— ¿Qué… qué haces acá? — le pregunto con dificultad, ya que sentía que me dolía todo el cuerpo
— Yo… yo necesito que me perdones, necesitamos hablar Cele, yo jamás te fui infiel, déjame explicarte lo que viste ese día en la cafetería — me dice intentando tomar mí mano, pero enseguida la corrí para que no lo hiciera
— No importa si tienes a otra o no, de igual manera nuestra relación ya no tenia futuro Joel, ya no quiero seguir más así, firma el divorcio y cada cual hace su vida por separado — le digo intentando contener las lágrimas, ya que se me hizo un nudo en la garganta por el dolor que sentía al decir esas palabras
— No voy a firmar el divorcio, no nos vamos a divorciar Celene, yo… yo me equivoque, y se que te hice sufrir estos dos años, pero jamás deje de amarte Celene, yo aún te amo, por favor, no me dejes, volvamos a intentarlo — me súplica con desesperación
— Yo se lo que vi ese día en la cafetería, vi como te besabas con otra mujer y luego se tomaron de las manos por encima de la mesa, yo lo vi todo, nadie me lo contó, entonces no intentes negarmelo — dije comenzando a llorar, ya no pude aguantar más era mucho lo que me dolía está situación, eso sumado con los dolores que sentía en el cuerpo — Ya dejémonos de lastimarnos más, tu dice amarme, pero durante dos años sentí el odio y el rechazo que me tienes, entonces ya no más, ya no puedo continuar, ya no quiero seguir a tu lado
— Celene, yo no te fui infiel, esa mañana habíamos tenido un caso de robo por ahí cerca de la cafetería, después de quedar libre, decidí pasar a tomar un café. Fue de pura casualidad que una ex compañera de trabajo llegó a la misma cafetería y aunque es verdad que me dio un beso en los labios, yo la aparté enseguida y le aclare que no lo volviera hacer porque yo era un hombre casado, y eso que dices que nos tomamos de las manos por sobre la mesa, eso nunca pasó, solo conversamos un rato y luego me fui. Solo eso paso, jamás te fui infiel en estos 8 años que llevamos juntos — me dice pero yo ya no le creía
Dos años estuve rogando una muestra de su cariño, dos años estuve con la esperanza de que él al fin me viera y todo volviera a ser como antes, ¿ahora que tomé la decisión de dejarlo, le entra la desesperación?
Comencé a vomitar, aunque tenía el estómago vacío, aún así las arcadas no se me iban y solo vomitaba saliva
Se me partía la cabeza, el dolor que sentía era tan pero tan insoportable que me temblaba todo el cuerpo
Romina se levantó y salió rápidamente a buscar al médico, mientras que Joel intentaba ayudarme
— Estas ardiendo en fiebre — dice tocándome la frente — Todo esto es mí culpa, que estés aquí es mí culpa, no sabes lo arrepentido que estoy por todo
— Vete Joel, no necesito tu lástima y tu arrepentimiento ahora, déjame sola, déjame tranquila, necesito descansar y tu solo me pones nerviosa — le digo ya alterada por el dolor de cabeza
— No me eches de tu lado, perdóname por favor, se que cometí un error, déjame reparar el daño que te cause — continúa insistiendo
— Dos años estuve intentando salvar nuestro matrimonio, intentado lograr que me volvieras a ver con amor como antes del accidente. Pero yo en tu corazón solo soy la asesina de tus padres. Vete Joel ya no quiero sufrir más por ti — le vuelvo a decir. Y es que ya me rendí, ya no tengo fuerzas para seguir remando contra la corriente en una relación que no tiene futuro
— No lo eres mí amor, ahora se que tu no fuiste la culpable de que mis padres tuvieran el accidente, perdoname, se que es tarde, pero quiero reparar esto que yo mismo destruí, déjame volver a enamorarte, déjame sanar tu corazón — Continua insistiendo y yo cierro los ojos, ya me siento demasiado cansada como para discutir con él. Ya no tiene sentido
En ese momento entran el médico junto a una enfermera a revisarme y Romina detrás
— Tienes mucha fiebre, te volveremos a hacer un análisis de sangre, para ver de dónde proviene, te pondré un calmante en el suero para que la fiebre te baje ¿De acuerdo? — me dice el médico mientras la enfermera me sacaba sangre
Luego de que terminaran, ambos se fueron dejándome con Ro y Joel
Yo cerré los ojos para volver a dormir, cada minuto que pasaba me sentía aún peor y la cabeza sentía que se me iba a reventar
La habitación quedó en silencio absoluto, ninguno de ellos dos hablaba nada, y eso me tranquilizaba bastante, ya que el ruido me molestaba .
Yo no entendía cómo en un solo día, había decaído tanto, solo esperaba poder recuperarme pronto y salir de este hospital, ya que nunca me han gustado los hospitales
No pasó mucho tiempo, se ve que cuando empezó a hacer efecto el analgésico, la fiebre comenzó a bajar y los dolores a disminuir y fue ahí que logré dormirme de nuevo
Solo esperaba que al despertar nuevamente, no volver a ver a Joel, pero se que con lo terco y testarudo que es, no se va a ir.