Tras tantos fracasos tome la decisión más descabellada de todas y esas es meterme en la cama de mi rival. Puede que vuelva a morir, pero espero que está sea la última vez que vuelva a empezar de nuevo
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Capitulo 3
Capitulo 3: Una fiesta asfixiante
Despues de dos semanas me encontraba en una reunión con las dos familias. Hoy nos íbamos a poner de acuerdo cuando sería el día perfecto para llevar a cabo la fiesta de compromiso y la boda tiempo después
Termine de verme por última vez en el espejo y sonrió falsamente, llevo toda esta semana practicando está sonrisa, una sonrisa que no muestre el miedo y el odio que le tengo a ese hombre
Amelia: Señorita, los señores esperan por usted - Suelto un largo suspiro y cierro los ojos un momento
..."Muy bien Serafina, practicaste mucho para este día. No te dejes intimidar, que no se note tu miedo o odio, debes ser perfecta para poder llevar un plan perfecto"...
Al bajar las escaleras me encuentro con mis padres, en cuanto nos reunimos partimos a la mansión del duque que está en la capital. La mansión estaba decorada elegantemente, en cuanto llegamos un sirviente guío a mis padres al lugar donde se llevaría a cabo la fiesta y a mí a una habitación aparte donde debía esperar al duque
Según las costumbres los prometidos debían bajar juntos las escaleras para mostrarse ante los invitados, al llegar a la sala seca el sudor de mis manos, estaba realmente nerviosa por volver a tener en frente al hombre que ha arruinado varias veces
En cuanto la puerta se abrió un hombre alto de cabello blanco, ojos almendrados entro a la sala. Era igual a como lo recordaba en mi vida pasada, pecho ancho, porte recto, mirada serena; pero que tenía algo que siempre me causaba escalofríos
— Duque Alexander Williams - Dice haciendo una reverencia y extendiendo su mano esperando la mía. Trague grueso, ya sentía un nudo en la garganta antes de poner mi mano en la suya
Serafina: Serafina Lisvent - El hombre delante de mí me regaló una enorme sonrisa, la cual hizo que diera dos pasos hacia atrás, aunque no me pude alejar mucho porque él me jalo a su lado y entrelazó nuestras manos. Su cercanía me desconcertó bastante, yo tenía que alzar mi rostro para poder verlo a los ojos, ya que y quedaba a la altura de su pecho
El duque puso nuestras manos entrelazadas detrás de mi espalda para que me sea imposible escapar de sus brazos, su otra mano acaricio mis dedos sutilmente y de esa manera subió por todo el hasta llegar a mi cuello. La sensación era extraña, pero no desagradable del todo y ese simple descubrimiento me irritaba, ya que solo debía sentir asco y odio por la persona que se ha encargado de matarme una y otra vez en mis vidas pasadas
Al llegar debajo de mi cuello, tomó mi mentón y lo sujeto con fuerza sin causar daño, al tenerlo sujetado acerco su rostro al mío, podía sentir como nuestras respiraciones se mezclaban, no podían moverme de sus brazos, mi rostro estaba fuertemente sujetado y tampoco me era posible moverlo, pero al estar tan cerca me incomodaba de una manera diferente a lo esperado. Desvíe la mirada para no seguir encontrándome con sus ojos
Alexander: Eres tan hermosa como recordaba - Gire mis ojos para verlo y me encontré con los de él mirando como una extraña adoración, suelta una pequeña risa la cual hizo que me tensara - Y tan suave como imaginaba - Cuando estaba a punto de juntar nuestros labios unos golpes en la puerta lo detuvo, él se alejó de mí - Espere fuera de la puerta un momento, en un segundo bajamos - Yo asentí rápidamente y salí corriendo al exterior de ese cuarto, el cual hacía que mi respiración faltará
Serafina: ¿Qué me pasa? - "¿Por qué no lo alejaste? ¿Por qué no te resististe?" Respiro hondo y luego boto el aire para relajarme "Tranquila lo hice bien, debe fingir un tiempo para luego poder acabar con él" - Veo al hombre que estaba parado fuera y este hace una inclinación de cabeza al ver cómo se abre la puerta el hombre del interior se coloca a mi lado sujetando mi cintura, el hombre mayor se acerca con la mirada baja
— Su alteza los invitados ya están esperando por ustedes - Los dos asentimos y empezamos a caminar hacia el lugar donde se llevaría a cabo el banquete de compromiso
Cada paso quedaba junto a este hombre era más agobiante para mí, pronto le diría a todo el mundo que uniera mi vida a él y ese pensamiento me asqueaba en todo los sentidos. Respiro hondo tratando de calmar las emociones de mi cuerpo y mantener un rostro relajado en todo momento
Llegamos a unas enormes puertas custodiadas por unos soldados al mando del duque, al vernos llegar abren las puertas dejándonos ver el interior de la sala de banquetes. Pude escuchar como el presentador nos anunciaba y los aplausos de los invitados, aunque tenía una expresión tranquila mi interior era un mar de emociones
Deseaba huir, escapar de todo esto; pero sabía que eso era imposible porque este hombre haría de todo para encontrarme y eso sería tan malo para mí como para mí familia
Alexander: Está bien, esto terminará muy rápido - Dice en susurro en mi odio, yo asiento ante sus palabras más por cortesía que por el echo de que me esté consolado o tranquilizando
— Mi niña hermosa - Mis padres se acerca a nosotros - Hoy te ves realmente hermosa, se ven muy bien juntos parecen una pareja creada por los mismos dioses - Me río incómoda por su comentario
Serafina: Madre ¿que cosas dices? - Ella serie sutilmente como avergonzada y yo solo niego con la cabeza
Alexander: Marquesa estoy agradecido de que piense eso - Mi mamá le sonríe ampliamente, jamás la había visto tan feliz, siempre parecía tan tranquila en mis otros matrimonios, sería y recta, pero hoy está aqui sonriendo y riendo junto a Alexander
— No me llames de esa forma, solo dime Esther, pronto seremos familia ¿no es así Sergio? - Mi padre asiente y extiende su mano a Alexander el cual la toma rápidamente
Sergio: Es así, ahora eres de la familia. Cuida muy bien de nuestro tesoro - Alexander asiente con una total seguridad haciendo sentir a mi padre más calmado, mientras que en mi pecho toda esta situación era totalmente ridícula (¿hasta cuándo debo soportar este acto?)