Sigue a Valentina Márquez Santos, abogada humilde e hija ilegítima de un magnate. Tras ser traicionada en su boda y expulsada de su trabajo por defenderse de acoso, se convierte en asistente del amargado CEO Mateo Castellanos. Demuestra su valía al organizar el proyecto médico VidaPlus y salvar a su hija Sofía de un rapto, mientras enfrenta la envidia de Gitana, la hermana de la difunta esposa de Mateo. A pesar de que Mateo es insoportable, entre ellos surge una conexión, mientras Valentina lucha por su futuro y por hacer realidad un proyecto que cambiará vidas.
NovelToon tiene autorización de Lewis Alexandro Delgado para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
COMIDA CASERA Y RECONEXIONES
Queridos lectores, veo que muchas novelas con inclusión y diversidad, todas en su mayoría BL, no soy fanática de la inclusión forzada —la odio— pero bien empleada, puede enriquecer una historia. Quise incluir un personaje inclusivo en el sentido de que son una minoría y rara vez lo usan en las novelas, por eso decidí crear un personaje hermafrodita y los retos que enfrentan estas personas maravillosas ante la sociedad. La protagonista secundaria de esta historia es Odette, un hermafrodita; Odette tendrá que luchar para encontrar su verdadero yo y superar los prejuicios de una sociedad que ve a los que son diferentes como bichos raros. También habrá un personaje de color muy guapo, demostrando que la belleza no está en una raza específica.
Mateo volvió la cara, intentando ocultar su incomodidad, y me condujo de vuelta a mi casa en silencio. Ya en el camino, escuché cómo su estómago rugía con fuerza.
—¿Te encuentras bien? —pregunté, preocupada—. Noté que no comiste nada en el restaurante.
—Solo estoy un poco mal del estómago —respondió con su tono indiferente—. Mi sistema es débil, no puedo comer cualquier tipo de comida, especialmente las platos tan pesados que sirven en esos lugares de lujo.
—Entra a mi casa —dije, abriendo la puerta de mi vivienda—. Te prepararé algo de comer saludable y ligero. No te preocupes, sé cocinar platos para personas con estómagos sensibles.
Mateo no se opuso y entró, sentándose en mi pequeño pero cómodo sofá de tela gris. Mientras él miraba a su alrededor —observando cómo cada cojín estaba en su lugar, los libros ordenados por tema y las plantas bien cuidadas—, entré a mi cocina, que también lucía impecable: encimeras limpias, utensilios ordenados y los ingredientes frescos dispuestos en la alacena.
En menos de media hora, preparé una cena sencilla pero deliciosa: puré de calabacín con queso fresco, pechuga de pollo a la plancha con hierbas frescas y una ensalada de espinacas, tomates cherry y nueces picadas. Serví todo en platos blancos sencillos, decorando cada plato con una hoja de albahaca fresca para que luciera impecable.
—Se ve delicioso —dijo Mateo, sorprendido, al sentarse en la mesa de comedor pequeña pero acogedora—. No esperaba que supieras cocinar tan bien.
—Aprendí desde pequeña —respondí, sirviéndole un vaso de agua con limón—. Mi abuelo me enseñó que la comida casera es la mejor medicina para el cuerpo y el alma.
Mateo comenzó a comer, y su expresión de sorpresa se transformó en una de placer.
—Wow... —murmuró, tragando el último bocado—. No solo eres buena en el trabajo, también en la cocina. Mi estómago ya se siente mejor. No encuentro palabras para describirlo: es ligero, sabroso y nutritivo al mismo tiempo.
—Me alegro que te guste —dijo con una sonrisa—. Ya te dije que soy buena en muchas cosas.
—Entonces, te haré una oferta —dijo, poniéndose serio—. Soy muy exigente con la comida, y pocos cocineros logran prepararme platos que no me hagan sentir mal. Te pagaré una gran suma de dinero para que me cocines desde ahora en adelante: desayuno, almuerzo si estoy en la oficina, y cena si es necesario.
Yo asentí sin dudar.
—Acepto con gusto —respondí firmemente—. Necesito el dinero para pagar algunas deudas y mejorar mi casa un poco. A partir de mañana, te llevaré el desayuno a la oficina temprano.
Mateo frunció el ceño, volviendo a su actitud altanera.
—Bien, pero quiero que sepas que soy muy exigente —repitió—. No acepto errores, ni ingredientes de mala calidad. Además, mañana llega temprano al trabajo: tenemos que ir a mi hacienda en el campo. Necesito que me ayudes a organizar mis finanzas y colabores con mi abogado. Los vecinos quieren robarme unos terrenos alegando que tienen el título de propiedad, pero yo también tengo los documentos que acreditan que son míos. Tendrás que revisar todos los papeles y encontrar alguna falla en sus argumentos.
—Entendido —dije—. Estaré lista a las seis de la mañana si es necesario. Ya he trabajado con documentos legales de propiedad antes, sé qué buscar.
—Muy bien —dijo, levantándose para marcharse—. Muchas gracias por la comida, Valentina. Mañana nos vemos en la oficina.
Después de que Mateo se fue, mientras limpiaba la cocina, mi teléfono sonó. Era una llamada de video de Odette, mi mejor amigo desde la universidad.
Odette:
—¡Valentina, mi amor! —exclamó Odette cuando conectamos, mostrando su hermosa cara con rasgos femeninos, cabello largo de color rubio , y unos ojos Azules brillantes—. Por fin pude llamarte, el tiempo aquí en París es diferente.
Odette era estilista profesional y había tenido que enfrentar muchos obstáculos en su vida. Nacido con ambos órganos reproductivos y un útero, sus padres lo habían forzado a vivir como un hombre, sin importar sus propios sentimientos. En la universidad sufrió acoso constante, hasta que yo lo protejí y poco a poco lo ayudé a aceptarse tal como era.
—¡Odette, cómo te extraño! —dije, emocionada—. ¿Cómo te va en París? ¿Ya tienes clientes importantes?
—Sí, cariño —respondió, sonriendo—. He trabajado con algunas modelos y actrices famosas. Pero la verdad es que a veces todavía me siento como un producto defectuoso, como si no encajara en ningún lado.
—No te atrevas a pensar eso —dije con firmeza—. Dios nos creó a todos únicos, y ser únicos es lo que hace la diferencia en este mundo. Tú eres especial, Odette: tienes un don increíble para la moda, y tu forma de ser es maravillosa. No importa si no encajas en los estereotipos que la sociedad impone: lo único que importa es que te ames a ti mismo tal como eres.
Odette sonrió, con lágrimas en los ojos.
—Eres la única que me entiende —dijo—. Y escucha... He conseguido un contrato muy importante aquí, pero también he recibido una oferta para trabajar en Metrolis. Quiero volver, estar cerca de ti y ayudar a otras personas que se sienten como yo. ¿Te gustaría que volviera?
—¡Claro que sí! —grité de alegría—. Me haría muy feliz tenerte cerca de nuevo. Y seguro que tu trabajo ayudará a muchas personas a aceptarse y sentirse bien consigo mismas.
que pena que alejandro solo este con ella para hacer daño