Marcela Escorche parece tenerlo todo 💫: un futuro brillante en la universidad 🎓, una familia que la apoya sin condiciones 👨👩👧 y un novio cariñoso 💞 que le promete estabilidad. Pero todo se marchita en un instante cuando una desconocida aparece con una carta 📜 que amenaza con destruir su mundo.
En ella, Marcela descubre que su novio la engaña 💔 con su primer amor… quien además es la novia de su primo. Lo que parece una simple traición sentimental se transforma en un oscuro juego de engaños y secretos 🕵️♀️. La misteriosa mujer le ofrece una enorme suma de dinero 💰 a cambio de infiltrarse y revelar la verdad: la familia de su novio esconde una red de estafadores y traficantes de personas ⚖️.
Entre la verdad y la traición, Marcela deberá decidir si arriesgar su vida 🔥 para desenmascarar a quienes ama… o callar y ser cómplice de su propio engaño.
Porque algunas flores, como la de Jamaica 🌹, esconden un sabor agrio bajo su dulzura.
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Capitulo 6: La Verdad de la Sangre:
Brandy, la mujer que antes era misteriosa para mis amigos y para mí, me cuenta que yo la conocí antes, pero la pregunta del millón es ¿”De dónde me conoce”?
Recuperé el conocimiento en un momento de vital importancia, la alarma de mi teléfono sonó, anunciando que serían las 6 de la tarde. Lo último que pude decir, lo que al menos pude decir fué: “¡Espera, ¿Cómo que tuvimos una historia?!”
Brandy, me entregó una foto que más o menos se veía legible, era yo de niña, con la piel más pálida que la de un vampiro, comiendo con una niña blanca, rubia de ojos azules (parecida a Brandy) comiendo en una mesa un trozo de pastel de carne, yo tenía una prenda masculina (un conjunto con estampado de militar, con unas botas de cuero, mientras que Brandy, llevaba puesto un vestido hermoso de color blanco con unas zapatillas negras).
Al ver la foto, y el hecho de que mi teléfono estaba sonando, me dió la tenacidad de ver porqué mi celular estaba sonando en ese momento. Al ver qué me estaban llamando, decidí contestar.
“Si, hola. Habla Marcela Escorche, ¿Digame, que necesita?”
Al otro lado de la línea, estaba mi novio Rafael, se oía cansado, pero con esperanza de que yo llegara a dónde sea que el esté.
Me contesta algo somnoriento y como si el hubiera llorado: “¡Marcela, Gracias a Dios que respondes!”
Al principio me preocupé bastante, porqué era la primera vez que escuchaba a Rafael llorar. Me preocupé tanto que le pregunté: “¡¿Cariño?! ¿Todo bien en casa?”
Rafael me responde con las ganas de seguir sufriendo por algo que le pasó: “No es nada Marcela, es solo que mi abuelo siguió tomando después de que el médico le dijo que no consumiera nada que tenga alcohol”.
“¿Qué le pasó a tu abuelo?”, pregunté con el corazón en la boca. Esperándome lo peor, Rafael me responde sin poder soportar las lágrimas:
“Mi abuelo…¡Está en el hospital ahora mismo!”, escuché como se sacudía la nariz y chillaba del sufrimiento. Luego de que me contara todo, me pregunta: “Marcela, ¿Podrías acompañarme ésta noche en el hospital? No quiero sentirme solo; y mis padres se fueron a la compañía para encargarse de los envíos…”
Cuando Rafael menciona la palabra “envíos”, me puse a pensar en lo que me estuvo contando Brandy. Más cosas me pasaron a la mente cuando de pronto, Brandy me habla y me dice en francés:
“Señorita Escorche, despierte Señorita Escorche”.
Rafael al otro lado pregunta: “Marcela, ¿Está todo en orden?”
Volví nuevamente al punto en que Rafael y Brandy me hablaron momentáneamente, por lo que no tuve más opción que aceptar en ir al hospital y colgué sin razón aparente.
Brandy, por otro lado, se ve decepcionada de lo que acabo de hacer y me hace una pregunta que me dejó pensando:
“Marcela, ¿Me ayudarás a exponer los planes de la familia Álvarez? ¿O los ayudarás después de haberte contado toda la información que te acabode proporcionar?”
Estaba entre la espada y la pared, Rafael me necesita en estos momentos, pero también quiero saber quién es Brandy y el porqué es tan importante ayudarla. Sin más opciones, le tuve que decir a Brandy: “Solo espero que tengas un buen motivo para creer que puedo hacer ésta misión”.
Brandy me devolvió la misma foto, pero detrás de la misma, me dejó un nota: “Ojos que no ven, corazón que no siente”.
Después de entregarme la nota me despide con un apretón de manos y el famoso saludo de besos entre las mejillas diciéndome con una calma que me dieron bastantes escalofríos y un ligero enrojecimiento en las mejillas: “Ten cuidado Señorita Escorche, no sabemos que es lo que pasará después."
A lo que le respondí para sentirme yo misma nuevamente: “Tranquila, todo estará bien. Mas bien, necesito que me dé su número de teléfono para poder llamarla después de haber ido al hospital”.
Después de aquella petición, me dio su número y así como me lo dió, desapareció entre los pasos de la gente que estaban pasando. Lo más rápido que se me ocurrió pensar fue pedir un taxi, tiempo no tenía y paz mucho menos.
Me subí al taxi y pedí que me trasladaran al hospital. El taxista accedió y me llevó lo más rápido al mi próxima parada.
Desde los pensamientos de Brandy:
Después de que me despedí de la Señorita Escorche, me fui sin esperar a que me deseara suerte. En cambio, me desvíe del camino en el hotel en el que estaba hospedando, para ir encubierta para la empresa MRW, mi último pensamiento fué:
“Te protegeré, no importa lo que pase…hermana."