Laura murió después de descubrir la verdad.
Durante diez años, su esposo Manuel y su supuesta mejor amiga, Ariana, la engañaron, destruyeron sus sueños y estuvieron detrás de la tragedia que acabó con su familia. Protegidos por el poder de los Betancourt, nunca pagaron por sus crímenes.
Pero Laura despertó diez años atrás.
Esta vez conoce sus secretos. Sabe quiénes son. Sabe lo que harán.
Y no piensa volver a ser su víctima.
Para derrotarlos necesitará el mismo poder que una vez los protegió. Por eso pondrá sus ojos en Don Álvaro Betancourt, el padre de Ariana.
Se convertirá en su amante.
No por amor.
Por venganza.
Laura no vino a negociar. Regresó para destruirlo todo, aunque tenga que quemar su propio corazón en el camino.
NovelToon tiene autorización de EspirituCreativo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
La trampa perfecta
Don Álvaro no apartaba la vista de mí. Se le notaba en los ojos: el deseo, la admiración, la derrota anticipada. No pudo resistirse. Dio un paso lento hacia mí, despacio, como quien se acerca a algo precioso que puede asustarse y huir. Yo lo miré con ojos grandes, inocentes, dignos de cualquier premio.
—Claro que sí, eres hermosa, Laura —dijo con voz suave y profunda—. Tienes unos ojos que atrapan, una sonrisa que parece sincera… y esa juventud tuya es tu mayor tesoro. Nadie podría dejar de fijarse en ti.
Me acerqué apenas un poquito más, bajé la voz, lo miré de abajo arriba:
—¿De verdad… le podría gustar a un hombre como usted?
Se sorprendió. Vi cómo sus cejas se alzaban, cómo sus labios se entreabrían. Y justo entonces, antes de que pudiera responder, fingí que me daba cuenta de lo que había dicho. Me llevé las manos al pecho, asustada, como si hubiera cometido una locura.
—¡Ay, discúlpeme! Me pasé de atrevida… no debí decir eso —dije, temblando fingidamente—. Perdóneme, Don Álvaro.
Dejé la taza sobre la mesa de un golpe suave, giré sobre mis talones y salí corriendo de la cocina, sin mirar atrás. Pero no fui tan rápida como para que no entendiera: la duda ya estaba plantada en su corazón. La semilla había echado raíces.
Subí las escaleras despacio, contando los segundos. Va a seguirme. Sé que va a seguirme.
Llegué a la habitación de invitados. Dejé la puerta entreabierta, justo lo suficiente para que se pudiera ver sin que pareciera intencional. Me quité la pijama todavía húmeda y entré al baño. Dejé también esa puerta entreabierta.
Me metí bajo el agua tibia. Y entonces lo vi.
Estaba ahí, parado en el pasillo, observando por la rendija. Creía que yo no me daba cuenta. Pero lo vi.
Sin ningún pudor, me dejé ver. Me enjaboné despacio, dejando que la espuma recorriera mi piel, mis hombros, mi pecho, mis caderas. De vez en cuando soltaba el jabón y me agachaba para recogerlo, despacio, mostrando todo lo que quería que viera. Me levantaba de prisa, como avergonzada, y seguía como si nada.
Por el rabillo del ojo lo confirmé: no pestañeaba. Me devoraba con la mirada.
Pervertido, pensé con asco. Pero mejor así. Caerás más rápido en mis garras.
Cuando terminé, me sequé lo justo y me envolví en la toalla. Di un paso fuera del baño y me quejé en voz alta:
—¡Ay! Qué toalla tan áspera… pica muchísimo. Seguro usan un suavizante al que soy alérgica. Qué molestia.
Sin dudarlo, la solté al suelo. Quedé completamente desnuda, a la vista de quien me observaba. Caminé despacio hasta la cama, me metí entre las sábanas y me tapé, dejando que la imagen se le grabara en la mente.
Cuando miré hacia la rendija, ya no estaba. Se había retirado, creyendo que no me había enterado de nada.
Pero yo lo vi. Claro que lo vi.
Me acurruqué entre las sábanas y sonreí en la oscuridad.
—Ya eres mío, Don Álvaro —susurré—. Ya no hay vuelta atrás.
es increíble como puede manipular así
espero con ansias los siguientes capítulos
con esa familia , y no termines vos perdiendo tu vida en una trampa de ellos 🤔😕