NovelToon NovelToon
Prohibido Para Mí

Prohibido Para Mí

Status: En proceso
Genre:Amor prohibido / Amor eterno / Romance
Popularitas:10.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Yulexi De Fernández

Esta historia comienza con una joven estudiante de colegio que jamás imaginó que conocer a un doctor cambiaría su vida para siempre. Entre ellos nace un sentimiento profundo que, poco a poco, se convierte en un amor prohibido, lleno de obstáculos, secretos y decisiones difíciles. Sin embargo, ambos están dispuestos a luchar por aquello que sienten. Cuando la chica atraviesa el momento más doloroso de su vida, su mundo se derrumba: su querida abuelita, la única persona que la crió y estuvo a su lado, fallece después de enfrentar una grave enfermedad. El doctor no pudo salvarla, pero decidió quedarse para acompañarla y apoyarla.

NovelToon tiene autorización de Yulexi De Fernández para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 5: Mi abuelita y mi sueño

Hola, soy Valeska Montoya, tengo 18 años y nací el 12 de febrero de 2008 en Medellín, Colombia. Soy una pelada de barrio, de esas que aprendieron desde muy pequeñas que la vida no siempre es fácil, pero que también hay que echar pa'lante, así toque camellar duro.

Estudio en el colegio y estoy en segundo de bachillerato. Estudio en la mañana y, aunque a veces termino cansadísima, en las tardes y noches me toca trabajar. No es que me guste tener una vida tan ocupada, pero toca. En mi casa hay una persona por la que yo haría lo que fuera: mi abuelita.

Ella ha sido mi mamá, mi papá, mi familia completa y mi refugio. Desde que tengo memoria, ella ha estado conmigo.

Cuando salgo del colegio, regreso a la casa y lo primero que hago es quitarme el uniforme. Me pongo un short, un top y una gorrita para protegerme del sol. Después saco los cuadernos y me siento a hacer las tareas.

A veces estoy tan cansada que quisiera acostarme y dormir unas horas, pero miro una foto de mi abuelita y pienso: “No, Valeska, hay que seguir”.

Termino las tareas, organizo mis cosas y me preparo para salir a vender arepitas. Las llevo con cuidado y voy ofreciendo por el barrio. Hay días en los que vendo bastante y otros en los que regreso con algunas todavía, pero igual no me puedo quejar.

—Vamos pues, Valeska —me digo a mí misma—. Algo es algo.

Cuando termina la tarde, apenas tengo tiempo para descansar. Me arreglo nuevamente y por la noche me voy a trabajar a una discoteca. Allí me toca atender mesas y servir tragos. Hay música, gente hablando y bastante movimiento. Yo simplemente hago mi trabajo y trato de no pensar demasiado en el cansancio.

Porque mientras trabajo, siempre tengo una cosa en la cabeza: mi abuelita.

Ella necesita medicamentos y yo quiero ayudarla en todo lo que pueda.

Mi mamá murió cuando yo tenía apenas dos añitos. Según lo que me cuenta mi abuelita, mi papá abandonó a mi mamá cuando se enteró de que estaba embarazada de mí. Nunca quiso hacerse responsable y prácticamente desapareció de nuestras vidas.

Mi mamá, en cambio, salió adelante como pudo.

Pero un día, mientras estaba trabajando, ocurrió un accidente. Un vehículo la atropelló y, tristemente, murió.

Yo era demasiado pequeña para entender lo que estaba pasando. No recuerdo su voz ni su rostro con claridad. Lo único que tengo son las historias que mi abuelita me ha contado durante todos estos años.

Ella fue quien me crió.

Ella fue quien estuvo conmigo cuando tuve miedo.

Ella fue quien me preparó la comida, quien me llevó al colegio, quien me abrazó cuando lloraba y quien siempre me decía que algún día iba a conseguir todo lo que me propusiera.

Por eso ahora tengo tanto miedo.

Hace un tiempo nos dieron una noticia que nos cambió la vida: a mi abuelita le detectaron cáncer de estómago.

Cuando escuché al médico decir aquello, sentí que se me venía el mundo encima.

Desde entonces trato de ser fuerte, pero no siempre puedo.

Hay noches en las que llego de trabajar, entro a la casa y me quedo mirándola mientras duerme. Me acerco despacito, le acomodo la cobija y pienso:

“Por favor, Diosito, no me la quites”.

Ella es la única persona que tengo.

No tengo una mamá a quien llamar cuando estoy triste. No tengo un papá que me diga que todo va a estar bien. No tengo hermanos con quienes compartir mis problemas.

La tengo a ella.

Por eso trabajo, estudio y vendo arepitas. Porque quiero que tenga sus medicamentos, que pueda estar tranquila y que nunca le falte lo necesario.

A veces siento que estoy salada. Primero perdí a mi mamá cuando apenas era una niña y ahora mi abuelita está enferma.

Pero después recuerdo algo que ella siempre me dice:

—Mija, usted no se me puede rendir. La vida puede ser muy berraca, pero uno tiene que seguir.

Y esas palabras me ayudan.

Yo tengo un sueño: quiero convertirme en doctora algún día. Quiero poder ayudar a personas que estén pasando por situaciones difíciles y, sobre todo, quiero que mi abuelita pueda verme graduarme.

Así que, aunque esté cansada, aunque tenga miedo y aunque la vida se ponga dura, voy a seguir.

Porque mientras tenga fuerzas, voy a echar pa'lante.

Por mi abuelita.

1
Yadira Alvarez
hay cristo 🤦como esta 🤭
Deyda Ninorca Sanchez Batista
no había necesidad de terminar la amistad
Deyda Ninorca Sanchez Batista
eso mismo leí yo que todo fue antes de conocer a daleska
Lis
Pero creo leí que fue antes de conocer a Daleska eso de las fotos y mensajes con Valentía
Deyda Ninorca Sanchez Batista
las niñas son de papá
Doris Laura Torres Amaya
👏,buena decisión
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play