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Vientre En Alquiler: Un Hijo Para El Alfa.

Vientre En Alquiler: Un Hijo Para El Alfa.

Status: En proceso
Genre:Romance / Hombre lobo / Posesivo
Popularitas:4.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Dalia Hache

Cassandra López tiene veinticuatro años, una montaña de deudas sobre los hombros, unos padres jubilados a los que ayudar y un sueldo que apenas le alcanza para sobrevivir. Cada día es una lucha por llegar a fin de mes, hasta que una inesperada propuesta en una clínica de fertilidad pone su mundo patas arriba.

Un millón de dólares.

Esa es la cifra que le ofrecen por alquilar su vientre y gestar al hijo de un hombre que parece tenerlo todo: dinero, poder y un apellido capaz de hacer temblar a cualquiera. Un hombre tan apuesto como arrogante, tan misterioso como peligroso. Un Alfa acostumbrado a dar órdenes y conseguir siempre lo que desea.

Para Cassandra, aceptar parece la solución perfecta a todos sus problemas. Nueve meses a cambio de una fortuna. Un contrato, unas cuantas reglas y una promesa: no involucrarse emocionalmente.

NovelToon tiene autorización de Dalia Hache para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 12

La tarde caía sobre la propiedad, tiñendo el cielo con matices dorados y violetas. Cassandra se encontraba sentada en una banca de hierro forjado en medio del jardín del ala sur, disfrutando del aire fresco y de la paz fugaz que le brindaba ese rincón flanqueado por rosales. Sus padres descansaban en el interior de la casa de huéspedes, y por primera vez en el día, la joven se permitía respirar hondo, acariciando con suavidad su vientre aún plano.

El crujido de la gravilla bajo unos tacones rompió el silencio del atardecer.

Cassandra alzó la vista y vio a Victoria aproximarse. Vestía un impecable conjunto de seda en tono crema, con el cabello peinado con ondas perfectas y una expresión que buscaba transmitir amabilidad y serenidad.

Cassandra se tensó de inmediato, enderezando la espalda y manteniendo la mirada fija en ella mientras la modelo se detenía a un par de metros de distancia.

—Cassandra... qué lindo atardecer, ¿verdad? —comenzó Victoria con una voz dulce, casi melosa, dibujando una sonrisa suave que no se reflejaba en sus ojos fríos—. Qué bueno encontrarte aquí a solas.

—Buenas tardes, señora Victoria —respondió Cassandra con tono cauteloso y distante—. ¿Se le ofrece algo?

Victoria dejó escapar un suspiro pausado y se sentó en el extremo opuesto de la banca de hierro, acomodando la caída de su abrigo de marca con suma elegancia.

—Quería hablar contigo a solas, de mujer a mujer —dijo Victoria, mirando hacia las flores con un gesto de aparente arrepentimiento—. He estado pensando mucho en lo que pasó durante la cena y en la discusión con Damián. Reconozco que no reaccioné de la mejor manera. Para mí ha sido un golpe muy duro asimilar todo esto del embarazo y el contrato... pero entiendo que tú no tienes la culpa de nada. Solamente estabas buscando una salida para ayudar a tu familia.

Cassandra frunció levemente el ceño, evaluando cada palabra con desconfianza. La metamorfosis de la mujer agresiva y despectiva de la noche anterior en una figura comprensiva y humilde resultaba demasiado repentina.

—Aprecio que lo entienda, señora —respondió Cassandra, manteniendo la voz firme—. Mi único objetivo es cumplir con mi parte del acuerdo, cuidar de la salud de esta criatura y no meterme en su vida ni en la de su esposo.

—Y lo sé, me queda claro que eres una muchacha decente —prosiguió Victoria, girando el rostro para mirarla a los ojos con calidez impostada—. Por eso quiero pedirte una disculpa sincera por mis palabras. Y también quiero hacer las paces contigo, que estos meses sean tranquilos para las dos.

Victoria hizo una breve pausa y entrelazó sus manos sobre las rodillas.

—Tu cuerpo va a comenzar a cambiar muy pronto, Cassandra, y vas a necesitar ropa cómoda pero de excelente calidad. Me encantaría llevarte mañana a mi boutique privada favorita en la ciudad. Quiero regalarte varios vestidos de diseñador para que te sientas hermosa y mimada durante tu embarazo. ¿Qué dices? ¿Aceptas mi invitación?

Cassandra miró las manos perfectamente manicuradas de Victoria y luego sostuvo sus ojos claros. En la superficie, la propuesta sonaba como un gesto de tregua impecable, pero el instinto de Cassandra, agudizado por la necesidad y los años de bregar en un mundo donde nadie regalaba nada sin cobrar un precio, le gritaba que no se confiara.

—Agradezco mucho su intención, señora Victoria —respondió Cassandra con una voz tranquila, manteniendo la distancia —, pero no es necesario que gaste en mí. El señor Rossi me ha provisto de todo lo indispensable y la señora Martha se encarga de lo que vaya necesitando. Además, la doctora me recomendó evitar traslados innecesarios a la ciudad durante estas primeras semanas para guardar reposo.

Victoria no perdió la sonrisa, pero el tono de su voz se volvió apenas un milímetro más agudo, revelando la impaciencia que comenzaba a hervir bajo su fachada.

—Oh, por favor, Cassandra, no seas modesta ni exagerada —insistió la modelo, tocándole el brazo con una caricia breve y helada que hizo que a Cassandra se le erizara la piel—. Un paseo corto en la camioneta blindada de Damián no le hace daño a nadie. La boutique es completamente privada; cerrarán el local solo para nosotras dos. Además, sería un excelente gesto de tu parte para demostrarle a Damián que tú y yo podemos llevarnos bien. ¿O es que no te fías de mí?

Cassandra retiró el brazo con sutileza, reacomodando su postura en la banca de hierro.

—No se trata de desconfianza, señora Victoria. Se trata de prudencia —sostuvo la joven mirándola de frente—. Mi deber es cuidar de este embarazo y cumplir las órdenes estrictas que el señor Rossi dejó sobre mis desplazamientos. Si él autoriza una salida, con gusto la acompañaré, pero por ahora prefiero quedarme en la propiedad.

La sonrisa de Victoria finalmente vaciló, dejando entrever un destello de la furia que escondía detrás de la seda. La negativa de la joven humilde a dejarse manipular le resultaba una humillación insoportable.

—Veo que aprendiste rápido a usar el nombre de mi esposo como escudo —murmuró Victoria en un susurro cargado de ironía, poniéndose de pie con lentitud y alisándose el conjunto crema—. Está bien, Cassandra. Le pediré a Damián que dé su autorización. Al fin y al cabo, solo quería tener un detalle amable con la mujer que lleva a su hijo.

—Y se lo agradezco —concluyó Cassandra sin inmutarse.

Victoria le dedicó una última mirada indescifrable antes de dar media vuelta. El chasquido rítmico de sus tacones sobre la gravilla se alejó hacia la residencia principal, dejando a Cassandra a solas en el jardín con el corazón batiéndole acelerado contra el pecho.

Minutos después, Victoria ingresó al despacho de Damián sin llamar. El Alfa se encontraba de pie junto a los ventanales, revisando un informe impreso de la corporación con un vaso de agua en la mano. Alzó la vista, escrutando a su esposa con su habitual frialdad.

—¿Se te ofrece algo, Victoria? —preguntó Damián con voz profunda y distante.

—Vine a comentarte algo que pensé para el bien de la casa —dijo ella, caminando hacia el escritorio con actitud dócil y voz suave—. Estuve hablando con Cassandra en el jardín. Le pedí disculpas por lo de la cena y, para demostrarle que quiero que estemos en paz, la invité mañana a mi boutique de confianza en el centro. Necesita ropa para su estado y quiero regalarle varios vestidos.

Damián la escuchó en absoluto silencio, sin mover un solo músculo del rostro. La repentina amabilidad de su esposa encendió de inmediato todas las alarmas en la mente del magnate.

—Cassandra no saldrá de la residencia —sentenció el Alfa sin dudarlo un segundo, volviendo la mirada hacia el documento en su mano.

—Damián, por favor —protestó Victoria, exagerando una mueca de dolor y frustración—. Estoy intentando hacer las cosas bien. Tu abuelo y tus padres quieren ver armonía en la familia, y este gesto nos vendría bien a todos. Iremos con tu equipo de seguridad, en tu camioneta blindada. ¿Por qué te opones a que tenga un detalle con ella?

Damián dejó el papel sobre el escritorio y dio un paso firme hacia ella, imponiendo la presencia opresiva de su figura.

—Porque conozco cada uno de tus movimientos, Victoria —respondió él en un murmullo grave y peligroso—. Cassandra se quedará aquí, bajo la supervisión médica y la seguridad de mi personal. Si quieres comprarle ropa, pide que envíen los catálogos a la mansión. Ella elegirá desde la casa de huéspedes.

Victoria apretó las mandíbulas, sintiendo que la rabia le quemaba la garganta. La negativa implacable de Damián y la desconfianza de Cassandra habían echado por tierra su plan de sacar a la joven de la villa para llevar a cabo su estrategia.

—Eres un paranoico —siseó la modelo, abandonando la fachada de dulzura—. Trataba de ser amable con la sirvienta, pero veo que prefieres tenerla encerrada en una jaula como si fuera de cristal.

—Es de cristal mientras lleve a mi hijo dentro —sentenció Damián, dándole la espalda—. Y yo soy el único que decide quién se acerca a ella. Puedes retirarte.

Victoria salió del despacho dando un portazo que hizo temblar los marcos de madera, dejando a Damián a solas mientras el Alfa apretaba el puño sobre la mesa de caoba, consciente de que el peligro dentro de sus propios muros apenas comenzaba a tomar forma.

1
keila arias
Hay no... Esa putizorra me tiene harta. No la soporto
Celia Morales
no debió callar ahora está ella y sus padres en peligro en cualquier momento la víbora puede morderle
Chimera👑
🤭🤭🤭🤭 que cómico él
Chimera👑
esto será un tira y encoje verás ella no quería ser madre pero va a joder bastante
Chimera👑
jajajajajjaja ella ni lo pensó. yo tampoco lo pensaría nada 🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣
Chimera👑
me encanta nunca había leído una historia así, por favor autora presenta a los personajes me muero por ver a Damián 🥰🥰😍😍🥰
Milagros Suarez
Hasta Ami me ha dolido está confusión que tuvo Damián en el momento menos oportuno caray
Cassandra yo también 😭😭
Gracias Dalia excelente historia
Bendiciones
Javier carrasco
Pero creo también que los padres son muy viejos y ella tiene 24 años no lo sé
Javier carrasco
Damian ya está enamorado eso desde el día uno jejejejejeje
Javier carrasco
A mi me hace gracia. Ella no quiere que ninguna mujer se le acerque y se enoja pero porque no le dio el hijo ella. Por dios que mujer tan idiota
Javier carrasco
Yo creo que por los deseos de ser padre y tal vez sentirse amado entonces ella le pudo haber gustado todo es posible
Javier carrasco
Es verdad es muy buena
Javier carrasco
Excelente novela. Espero que pasen más cosas interesantes
Nadia Leonila Borjas Borjas
querida autora la espera me tiene loca deseo de corazón que ya estén juntos los padres 🙏
FGallito
Hay que nervios.... No puedo esperar a que nos hagan la revelación de sexo🥰🥰🥰🥰
Yuriela Molina
Ufff demasiado buena, cada capítulo es más emocionante que el otro
Rosangela Evangrla
Yo creo que ese matrimonio es por conveniencia o tal vez ellos se querían pero como ella no le pudo dar el hijo que el quería entonces la relación se deterioró
Rosangela Evangrla
Estuve leyendo. En algunas de tus historias te preguntan lo mismo. La gente que no lee, no puede entender. Cada autora le da a su historia una manera diferente en cuanto al embarazo. Ella es humana y el es Alfa. Los embarazos solo duran 3 meses cuando se trata de omega y alfa. O sea omegaverse. Esto es diferente
Javier carrasco: Tampoco pueden darse cuenta y separar la realidad de la ficción. O sea. 🙄🥴
total 2 replies
Milagros Suarez
Victoria que pena con tigo, pero creo que ese lugar nunca te ha pertenecido y ahora menos
Para tu veneno acá encontrarás el antídoto, me encanta porque Cassandra no se deja 👏👏 Gracias Dalia bendiciones 🙏🙏🙏
Afrodita Hada♥️
🫶🫶🫶🫶🫶♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️
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