NovelToon NovelToon
SIN QUERER, TERMINE COMO LA AMANTE DEL MAFIOSO

SIN QUERER, TERMINE COMO LA AMANTE DEL MAFIOSO

Status: En proceso
Genre:Mafia / Posesivo
Popularitas:5.4k
Nilai: 5
nombre de autor: EspirituCreativo

Lía Castillo solo quería convertirse en una estrella.

Como vocalista de Lumina Hearts, su grupo de idols empieza a conquistar seguidores y cumplir sus primeros sueños. Pero una noche de celebración, unas copas de más y un tropiezo cambian su vida para siempre.

Lía termina frente a un hombre demasiado atractivo para ser real. Sin saber quién es, lo llama guapo, lo besa y pasa la noche con él.

Al despertar, huye convencida de que todo quedó atrás.

Hasta que Dante Varela aparece.

Él es el líder de la familia criminal más poderosa y temida de la región. Y no está dispuesto a olvidar a la mujer que se atrevió a besarlo sin miedo.

Cuando Dante amenaza con destruir la carrera de Lumina Hearts, Lía se ve obligada a elegir entre su sueño y convertirse en la amante del mafioso.

Pero Dante pronto descubrirá que retenerla será mucho más fácil que hacerla enamorarse de él.

NovelToon tiene autorización de EspirituCreativo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

El castigo del Don

Nos quedamos heladas frente al mostrador de recepción, con el papel en la mano, sin entender nada. La recepcionista nos miró con expresión extraña, como si de repente todo hubiera cambiado.

—Esperen… no se vayan todavía —dijo, levantando la vista—. Justo ahora me están informando. Se suspende todo. No hay denuncia, no hay despido. Nada.

—¿Qué? —pregunté, confundida—. ¿Qué está pasando?

—El señor Márquez —dijo ella, bajando la voz—. Anoche, de regreso a casa, unos hombres lo asaltaron. Lo golpearon brutalmente y lo arrojaron desde debajo de un puente. Está hospitalizado en estado grave. Tiene dos costillas rotas, una pierna quebrada… los médicos dicen que tardará al menos un año en recuperarse, y no saben si volverá a caminar sin bastón. Lo dejaron destrozado. Se ensañaron con él de una forma terrible.

Sentí que el aire se me escapaba de los pulmones. Me quedé sin habla, con el corazón latiéndome con violencia. Las chicas me miraron, asombradas.

—¿Quién pudo hacer algo así? —susurró Mila.

Yo me quedé inmóvil. Una idea cruzó mi mente de golpe, tan rápida como aterradora. ¿Habrá sido… Dante? Pero en cuanto el pensamiento llegó, lo rechacé con fuerza. No. Es imposible. Es solo una coincidencia. Dante no usaría sus recursos para lastimar a alguien solo porque ese hombre me acosó a mí. No tiene sentido. No es posible. Me dije a mí misma que era solo el destino, que el karma, que algo así tenía que pasarle tarde o temprano.

Mientras tanto, en los pasillos de la agencia, los comentarios corrían de boca en boca, sin que nadie los pudiera detener.

—Se lo merece —decía un cantante conocido, sin intentar ocultarlo—. La lista de gente que lo odiaba es larguísima. Desde acoso y maltrato a las mujeres hasta amenazas y chantajes a todo el que se le cruzaba.

—La agencia siempre lo supo —añadía otra chica, con voz amarga—. Pero siempre lo encubrieron. ¿Sabían que es esposo de una de las accionistas? Por eso todo se le permitía. Siempre tapaban sus estupideces.

—Pues ya era hora de que el destino se la cobrara —dijo un tercero—. Qué bueno que esos delincuentes lo encontraron. Debieron haberle destrozado también la cara, el imbécil.

Todos hablaban como si se tratara de una justicia largamente esperada. Nadie lamentaba lo que le había pasado. Y yo, de pie en medio de todo, no podía dejar de temblar. Porque algo en el fondo de mi alma me decía que no era una coincidencia. Pero me obligué a creer que sí. Tenía que serlo.

Mientras tanto, en una oficina del piso más alto, lejos del ruido y de los murmullos, Dante estaba sentado tras un escritorio de madera oscura, leyendo unos papeles con calma. Su asistente, un hombre serio de traje impecable, permanecía de pie frente a él.

—¿Cómo quedó lo que te indiqué ayer? —preguntó Dante sin levantar la vista.

—Perfecto, señor —respondió el asistente—. Le rompieron las dos costillas como usted ordenó, y dejaron la pierna inutilizada. Los médicos dicen que no volverá a caminar sin bastón. No corrió peligro de muerte, pero… nunca olvidará lo que pasó.

Dante cerró la carpeta lentamente, la dejó sobre el escritorio y recostó la espalda en el sillón, entrelazando los dedos frente a su rostro.

—Excelente. ¿Y le encargaron darle el mensaje?

—Sí, señor. Tal como usted dijo. Antes de lanzarlo al vacío, le gritaron: “Tienes mucha suerte de seguir con vida. Nadie ofende al Don y sigue respirando.”

Dante sonrió levemente, una sonrisa fría y satisfecha.

—¿Y qué dijo?

—El hombre lloraba y suplicaba —continuó el asistente—. Decía: “¿El Don? Yo no le he hecho nada al Don, yo no…!” Y le respondieron: “¡Evalúa bien, imbécil! ¿A quién has lastimado? El Don no permite que nadie ponga los ojos sobre lo que es suyo. Nadie hace llorar a lo que pertenece al Don y sigue con su vida.” Dicen que se orinó del miedo cuando escuchó el nombre. No entendió hasta el final.

—Muy bien —dijo Dante, con voz suave pero firme—. Que ese imbécil aprenda la lección. Nadie osa tocar lo mío. Nadie la hace llorar. Nadie la amenaza. Y si lo hacen… pagan el precio.

—¿Algo más, señor? —preguntó el asistente.

—Lo segundo que te indiqué —recordó Dante.

—Sí. La esposa de Márquez, la accionista, ya firmó todo. Vendió su participación en la agencia. La transferencia está completa. Ahora la agencia es suya.

Dante asintió, satisfecho.

—Perfecto. A partir de ahora, nos dedicaremos a impulsar grupos de idols.

El asistente levantó una ceja, curioso:

—¿Siempre tan interesado en el espectáculo, Don?

Dante lo miró directo a los ojos, con esa calma que daba más miedo que cualquier grito.

—Sabes que me gusta diversificar.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play