Descripción
Esta historia comienza con Samantha, una joven universitaria de 21 años que siempre ha dicho que le gustan los hombres mayores, porque los considera más maduros y seguros de sí mismos. Un día conoce a un hombre de 31 años que ya tiene un compromiso sentimental. Sin embargo, su relación está llena de discusiones y problemas constantes, y él siente que cada vez se distancia más de su pareja. Entonces conoce a Samantha. Entre ambos nace una conexión que ninguno esperaba, pero que los lleva por un camino complicado. Ella terminará convirtiéndose en su amor prohibido, mientras él deberá enfrentar las consecuencias de sus decisiones.
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Capítulo 7: El encuentro inesperado
Al día siguiente me desperté temprano. Tenía algo pendiente que no podía aplazar: debía ir a una universidad para entregar una importante donación en nombre de la empresa.
Me levanté de la cama, me duché y me arreglé con cuidado. Escogí una camisa manga corta de color azul, un jean y unos tenis blancos. Antes de salir, me puse bastante perfume.
Cuando bajé a la cocina, encontré a Valeria terminando de arreglar algunas cosas.
Ella me miró y sonrió ligeramente.
—Amor, ¿vas a desayunar?
—No, Vale, tranquila. Estoy bien. Desayuná vos.
—¿Seguro?
—Sí. Tengo una reunión muy importante y voy un poquito tarde.
Valeria se acercó.
—Bueno, entonces por lo menos llevate algo para comer.
—Después compro algo por el camino.
Ella me miró durante unos segundos. A pesar de todo lo que había pasado entre nosotros, todavía intentaba tratarme con cariño.
—Bueno, pues cuidate.
—Vos también.
Valeria se acercó e intentó darme un beso en los labios.
Yo, sin embargo, solamente le di un beso en la frente.
Vi cómo su expresión cambió inmediatamente.
Una lágrima bajó por su rostro.
Me quedé mirándola unos segundos.
—Vale...
Ella se limpió rápidamente.
—Andá, Santiago. No vas a llegar tarde.
Yo sabía que aquella situación no era fácil para ninguno de los dos, pero realmente tenía que salir rápido.
—Nos vemos después.
—Sí.
Tomé las llaves y salí de la casa.
Me subí al carro y emprendí camino hacia la universidad.
Mientras manejaba por las calles de Cali, pensé por unos segundos en Valeria. Sabía que mi manera de tratarla le estaba haciendo daño, pero tampoco quería fingir sentimientos que ya no tenía.
Necesitaba tomar decisiones importantes sobre mi vida, aunque todavía no supiera exactamente cómo hacerlo.
Después de un rato llegué a la universidad.
Estacioné el carro y entré al lugar donde debía realizar la entrega del dinero. Como llevaba algunos documentos y estaba pensando en la reunión que tendría, caminaba un poco distraído.
Y entonces pasó.
Al entrar por una de las puertas, choqué accidentalmente con alguien.
—¡Uy, perdón! —dije inmediatamente.
Varios libros cayeron al piso.
Miré hacia abajo.
Era una joven que aparentemente tenía unos 21 años.
—Disculpame, de verdad. Venía distraído.
Ella se agachó para recoger sus cosas.
—No pasa nada.
Yo también me agaché para ayudarla.
—Déjame ayudarte.
Recogí algunos de sus libros y se los entregué.
Cuando levantamos la mirada, nuestros ojos se encontraron por unos segundos.
La joven tenía una expresión tranquila y una sonrisa bastante amable.
—Gracias —dijo.
—No, perdoname vos. Fue culpa mía.
Ella sonrió.
—Está bien.
Le entregué el último libro.
—¿Estudiás acá?
—Sí.
—¿Qué carrera?
—Medicina.
La respuesta me llamó la atención.
—Ah, Medicina. Una carrera bastante exigente.
—Sí, bastante —respondió ella entre risas—. Pero me gusta mucho.
Asentí.
Por alguna razón, aquella conversación tan sencilla hizo que por unos segundos olvidara todo lo que tenía en la cabeza.
Entonces pensé que lo correcto era presentarme.
—Por cierto, soy Santiago Gutiérrez.
Ella acomodó los libros entre sus brazos.
—Mucho gusto. Yo soy Samantha.
—Mucho gusto, Samantha.
Nos quedamos unos segundos en silencio.
Yo sabía que debía continuar con mi camino. Tenía una reunión pendiente y varias personas esperándome.
—Bueno, Samantha, fue un gusto conocerte.
—Igualmente.
—Y disculpá otra vez por lo de los libros.
—No te preocupés.
Sonreí ligeramente y continué caminando.
Mientras avanzaba por el pasillo, miré hacia atrás por un instante.
Samantha ya estaba caminando en la dirección contraria con sus libros en los brazos.
Sacudí la cabeza y seguí adelante.
Había llegado a aquella universidad únicamente para cumplir con un compromiso de la empresa.
No estaba buscando conocer a nadie.
No estaba pensando en relaciones.
Y mucho menos imaginaba que aquel encuentro tan sencillo terminaría teniendo importancia en mi vida.
Por ahora, Samantha solamente era una estudiante con la que había chocado accidentalmente en un pasillo.
Yo tenía una reunión que atender y muchos asuntos pendientes en mi cabeza.
Pero aquel pequeño encuentro había quedado dando vueltas en mis pensamientos mientras caminaba hacia la sala donde debía realizar la donación.
Con uno era suficiente.
Si ya no quiere a la esposa, pues empezar el trámite del divorcio y volver a hablar con ella y la hija.
Si está interesado en Samantha, también ser honesto y maduro para decirle la realidad de su situación y dejar que ella tome la decisión de si continuar con la incipiente relación.
Así cómo va, sólo crearà conflictos entre todos y se sentirán traicionadas por él.
gracias por compartir esta atrapante movida interesante novela 💥✨❤️🧬🌹🇨🇴🌹🇨🇴