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La Debilidad Del Mafioso

La Debilidad Del Mafioso

Status: En proceso
Genre:Madre soltera / Malentendidos / Traiciones y engaños / Reencuentro / Matrimonio arreglado / Amor-odio
Popularitas:1.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Dane Benitez

Dasha Lincor es la joven y exitosa heredera de un imperio canadiense, una mujer que usa el trabajo para construir un muro contra el dolor de un pasado trágico. Su única luz son los gemelos, Kiara y Kael, de quienes asume la tutela tras la muerte inesperada de su mejor amiga y madre de los niños. Pero la estabilidad de Dasha es atacada: una batalla legal por la custodia, liderada por una abuela implacable, amenaza con arrebatarle a los niños, forzándola a buscar desesperadamente la imagen de "familia" que el tribunal exige

Azrael Smirnova, el millonario ruso y temido lider de una organización criminal, ve en la desesperación de Dasha su oportunidad. Dasha acepta el pacto de conveniencia, sin sospechar que su esposo no solo es un hombre peligroso, sino que el nexo de Azrael con su pasado es un secreto tan oscuro que podría costarle su " nueva familia"

NovelToon tiene autorización de Dane Benitez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 21

AZRAEL

Omito la mirada que me lanza Vladimir cuando la camioneta se estaciona frente a la iglesia.

—¿Me permite decir algo, señor? —habla. Medio asiento, ya que aunque le diga que no, igual lo hará—. Si alguien me hubiese dicho que alguna vez lo vería entrar a usted a una iglesia, jamás lo creería.

—¿Es que acaso te fastidia el órgano que tienes dentro de la boca? —pregunto. Él aparta la vista rápidamente.

Me pongo los lentes de sol y bajo del vehículo. Empiezo a caminar hacia el interior de la estructura, donde hay alrededor de veinticinco personas; todos van de negro. Busco a Dasha con la mirada y la encuentro en los primeros bancos; sin embargo, no planeo ir hasta adelante, así que tomo asiento en uno de los que están libres, más cerca de la salida. El diablo ha de estar revolcándose en su propia mierda al verme aquí, en una iglesia.

Permanezco en silencio el tiempo que dura la ceremonia. Me incorporo listo para salir cuando los presentes empiezan a retirarse; no obstante, no logro hacer gran cosa, ya que la garrapata que no habla parece tener un radar para verme antes que Dasha. Veo cómo me encuentra con la mirada y empieza a correr en mi dirección. No hago más que esperar a que se me enganche en la pierna, como parece haber agarrado por costumbre. No me equivoco: llega hasta mí y hace tal cual lo que pensé.

Dasha la sigue con la mirada. Nuestros ojos se encuentran en medio de los presentes y empieza a caminar hacia mí. Una vez más me convenzo de que, bajo cualquier situación, sigue siendo la mujer más hermosa que he visto.

—Sí ha venido, tía Dasha —habla Kael con emoción y también corre hacia mí, soltándose de la mano de Dasha—. Mi amigo sí ha venido.

Corre hacia mí con los brazos abiertos y se me pega a la otra pierna. Me agacho a su altura, obligando a la pequeña garrapata a soltarme un momento; esta me mira con ojos brillantes y una sonrisa de oreja a oreja. Varios de los que aún están dentro de la iglesia se me quedan mirando raro. Dasha se queda a pocos metros de distancia con los brazos cruzados; no alcanzo a oír, pero algo le dice el amigo al oído mientras sonríe, y ella sacude la cabeza.

—Quiero mostrarte algo —dice Kael solo para nosotros dos.

—¿Qué es? —pregunto mientras intento prestarle atención, desviando los intentos de la niña de moverme la cara para que la mire a ella.

Se mete las manos en los bolsillos del pantalón y saca un papel muy bien doblado.

—Míralo cuando estés en tu casa —dice en voz baja.

Lo guardo en el bolsillo de mi saco antes de volverme a incorporar.

—Hey, hey, niños, dejen al señor tranquilo. Vengan conmigo, los llevaré a ver el estanque que hay afuera mientras los adultos hablan.

La garrapata me suelta y se va con Tristán y con su hermano hacia la salida.

—De verdad no sé qué más hacer para evitar que reaccionen así contigo —dice Dasha acercándose—. Les he explicado una y otra vez que...

—Cuando me moleste, te aviso —la corto.

Se ríe mientras aparta la vista.

—No pensé que vendrías —dice al fin después de un rato.

Me limito a no responder. Le señalo la salida y me sigue.

—¿Todo bien? —pregunto cuando llegamos al exterior.

—En dos días es la audiencia —dice—. Estoy tranquila porque sé que puedo hacerlo, pero la sola idea de que ella se salga con la suya me aterra. No quiere a los niños y...

—¿Qué te he dicho sobre tener miedo, Dasha? Yo estoy aquí, y antes de que cualquiera intente hacer algo, lo notaré primero yo. Así que ve y me la enfrentas como lo haces con cualquiera en la empresa. ¿Te quedó claro?

Me mira con ojos entornados y asiente.

—Tienes toda la razón, Azrael.

—Siempre la tengo —respondo sin más, encogiéndome de hombros. Ella tuerce los ojos, pero no puede evitar la sonrisa que le surge.

—Necesito una copa —dice en voz baja, pero lo suficientemente alto para escucharla.

Antes de que diga algo, se gira en busca de los niños, quienes están en el estanque con el tipejo que parece su sombra. Había buscado las maneras de alejarlo, pero el reporte de Vladimir me aseguraba que era un tipo con gustos diferentes a los habituales, así que he desistido de eso por ahora.

La garrapata empieza a recoger flores secas del suelo y arma un ramillete que me trae. Lo tomo y ella empieza a aplaudir.

—Veo que le has caído de maravilla —dice Dasha con una sonrisa—. Bueno, les has caído de maravilla, puesto que de otra manera ya Kael hubiese armado la rabieta del año.

—¿Por qué?

—No le gustaba que absolutamente nadie se me acercara, y menos si era algún hombre; sin embargo, veo que contigo pasa todo lo contrario.

—Soy diferente al resto, Dasha. No veo de qué te sorprendes.

—¡Oh, señor modestia! —exclama poniendo los ojos en blanco mientras se agacha para alzar a la niña, que se lo pide.

Tristán se despide diciendo que tiene asuntos que atender en la empresa. Dasha le da un abrazo que me incomoda, y la sensación empeora cuando le da un beso en la mejilla. Ha de sentir mi molestia, ya que se separa de él rápido. Él se despide de mí con la mano y le correspondo el gesto.

—Tía Dasha —habla Kael tomándola de la mano—, me suena la panza.

—Oh, sí, mi amor, ya es hora de comer. Vamos a casa y les preparo algo.

—¡No, tía Dasha! —se queja él—. La señora Lisa no estará en casa y a ti se te quema todo —empieza a refutar haciendo pucheros. Dasha se pone roja.

Pasa su mirada del niño hacia mí y no puede evitar reír nerviosa.

—Eres un exagerado. Las tostadas se quemaron, pero solo un poquito...

—Vamos por pollo frito, tía. Anda, sí.

Empieza a tirar del ruedo del abrigo de Dasha.

—Vale, cariño, vale —termina cediendo. Baja a Kiara, quien no me quita la mirada de encima ni un solo segundo—. Debo llevarlos a comer —me dice—. ¿Te nos unes o qué?

—Tampoco he comido, así que supongo que los acompañaré...

Kael no oculta la sonrisa y, antes de que Dasha o yo empecemos a andar, ambos niños me toman de la mano y empiezan a tirar de mí.

—No, niños, suelten a Azrael. Nosotros vamos en mi coche, él ha traído el suyo —empieza ella a explicarles.

—Vamos en el mío —digo.

—Azrael, no queremos molestar más, de verdad. Además, las sillitas están en mi auto y son difíciles de quitar y poner.

No respondo. Solo me las arreglo para sacar el móvil y mandarle un mensaje a Vladimir para que solucione el problema.

—En cinco minutos nos vamos —le digo a Dasha.

Tal cual: en cinco minutos Vladimir me avisa que ya está listo, así que los guío a la camioneta que me acaba de traer, donde las dos sillas para niños ya reposan en el asiento trasero.

Subo a los niños mientras Dasha se acomoda adelante. No paso por alto la mirada de asombro que me lanza Vladimir; sin embargo, se aparta rápido ya que sabe lo que le conviene.

—¿Quién es él? —pregunta Dasha.

—Mi asistente.

Pongo el vehículo en marcha fuera de la iglesia y conduzco hacia el centro de la ciudad. Dasha me dice cuál es el mejor sitio y allí me dirijo. Le envío las indicaciones a Vladimir y tarda cinco minutos en confirmarme que la zona ya está libre y custodiada.

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ana rosa cobos torres
que hermoso espécimen
Nayeli Chab Rodriguez
Su hija a de ser Sienna
Vidash: Te invito a que no te pierdas de ningún capítulo 🥰🤭🤭
total 1 replies
ShaLop
Hermoso el protagonista 🤭🤭
Ana VR
yo siempre me pregunto, de donde salen estos dioses griegos 😍😍
alegra: loo mismo me preguntó yo🤔🥰
total 2 replies
Tere Jimenez
muy guapo gracias por compartir tu novela
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