Después de morir por exceso de trabajo termine en una historia donde soy la esposa de un hombre temido y conocido por su tiranía. Aunque está vida para la chica era un infierno para mí era todo lo contrario, ya que tenía sirvientes a mi disposición, no tenía que levantarme temprano a trabajar y era rica asquerosamente rica simplemente era el cielo
Claro eso fue lo que pensaba hasta que conocí a mi dichoso esposo y mi felicidad desapareciera por completo
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Capitulo 5
En cuanto llegamos a la plaza, el carruaje se detiene y baja Damián para luego ayudarme a bajar. Yo miro todo el lugar impresionada; sabía muy en mi interior que un mundo de fantasía como este no podía ser feo
Damián: Valeria - Escucho como me llama y salgo de mis pensamientos - ¿Dónde deseas ir primero?
Valeria: Cierto, debemos ir primero a elegir el vestuario para el baile y luego paseamos por el lugar - Él asiente y yo tomo su mano para ir a dónde está la modista que me hace los trajes
— Señora Blanwood, es bueno verla de nuevo - Yo asiento y ella se acerca a mi con una gran sonrisa, Pero está se detiene cuando ve al hombre a mi lado - D..duque - Él asiente con un rostro serio y ahora doña Camelia no se atrevió a alzar la mirada
Valeria: Señora Camelia deseo que nos haga dos trajes para el baile imperial - Ella asiente - Te daré los detalles, solo debes tomarle las medidas a mi esposo
Camelia: ¿Es...poso? - La veo algo confundida, ella dirige una mirada rápida a mi esposo para luego dar un paso atrás
Damián: Valeria, esperaré afuera para que puedan hablar tranquilas - Dice para soltar mi mano y irse del lugar sin darme tiempo ni siquiera a decir nada. Camelia baja la mirada avergonzada
Camelia: Lo lamento mucho señora, el señor me daba mucho miedo y por eso mi reacción. Seguro que eso lo incómodo - Yo no Digo nada, ya que tal vez tiene razón. En este mundo esa cicatriz es suficiente para que le tengan miedo, pero como a mi parece sexy no me daba cuenta de como los demás lo estaban mirando
Valeria: Olvídalo, vamos a elegir los trajes - Digo un poco mal porque la señora se veía mal por la situación. Cuando termine me estaba preparando para elegir unos vestidos de diario cuando alguien habla a mis espaldas
— Vaya, jamás pensé encontrarme a mi dulce hermana en este lugar - Dice con un tono arrogante - ¿Tu esposo al fin te dejo salir de la cueva en dónde viven? - La veo de arriba a abajo
Valeria: ¿Cueva? No se si describir el castillo dónde vivo como una cueva, Pero ¿que puede saber una persona de tu clase de eso? - Ella apretó los puños con molestia y se acerca a mí
— Hermana ¿Aun estás molesta conmigo por haberte obligado a casarte con mi prometido? Espero que entiendas que no me podía casar con un hombre asqueroso y feo como ese duque - Ruedo los ojos ante su comentario - Es una pena, pero espero que no me odies - Iba a decir algo, pero alguien rodea mi cintura yo volteo y veo como Damián está de pie tras mío
Valeria: Esposo, ya terminé aquí. ¿Podemos irnos? Quiero ir a la joyería a comprar algunas joyas y más si son a juego - Él asiente, mientras le dirige una fria mirada a mi dichosa hermana. Al parecer no se llevan para nada bien
Damián: ¿que te dijo? - Yo no Digo nada, y continuo caminando, pero él sostiene mi brazo y hace que la mire - ¿Que te dijo? - Veo su agarre en mi mano y trato de soltarme de su agarre - Responde
Valeria: No me dijo nada. No debes preocuparte - Damián me quedo mirando fijamente un buen rato - De verdad no dijo nada malo - Él asiente y comienza a caminar dejándome atrás (¿Que le sucede?) - Esposo espérame - Digo para ir tras él y tomar su brazo nuevamente
Al parecer ellos dos tienen un cable pelao y por eso esa actitud. Tengo curiosidad, pero no me atrevo a preguntar, lo miraba de reojo a cada segundo y al parecer él noto mi mirada
Damián: Ella era mi prometida, pero después de regresar de la guerra y verme con esta cicatriz cancelo el compromiso. Ésto era algo arreglado por nuestro padres por eso cambiaron solo de novia - Muerdo mi labio con mucha más curiosidad que antes - Nunca tuvimos sentimientos el uno por el otro, pero no niego que quedó el resentimiento por su actitud - Yo aprieto su mano fuertemente
Valeria: ¿Resentimiento? - Él se detiene y voltea a verme
Damián: Yo que era un noble respetado, me volví alguien temido por todos porque se corrió el rumor de que volví loco de la guerra y por esa razón mi prometida cancelo el compromiso. - Asiento, o sea el rechazo que sentía al principio no era hacia mí solamente si no hacía toda mi familia gracias a la fama que se creó debido a la actitud de mi ahora hermana
Valeria: Pero a mí me pareces muy guapo - Damián al escuchar eso detiene sus pasos y es en ese momento que recuerdo que la primera vez que lo ví llevaba una máscara - ¿Por eso la máscara? - Él asiente. Yo me quedo callada en unos segundos pensando en esta situación, mientras juego con mis dedos. - Entonces, ¿antes te gustaba mi hermana?
Damián: No había sentimientos, era un matrimonio concertado por nuestras familias - No entiendo, ella si debía de sentir algo su actitud de hoy me lo dejo claro. La mirada que me lanzo al ver cómo el rodeaba mi cintura fue más que suficiente para que me diera cuenta de eso - Otra cosa - Dejo los pensamientos de lado y volteo a verlo - Mis padres después de la fiesta en el palacio se quedarán en el ducado ¿No le molesta? - Yo niego, ya que al final son sus padres
Valeria: ¿Ellos también le tienen resentimiento a mi familia? - El asiente sin siquiera dudar - Entonces no será una visita nada agradable para mí
Damián: Trataré lo más que pueda para que la situación sea llevadera - Le sonrió incómodo
Valeria: Claro - Digo sin creer mucho en sus palabras - Desde que estoy aquí, esas personas no han venido ni una sola vez y porque oi de los sirvientes no han visitado la mansión desde que Damián se casó, así que no entiendo a que se debe su visita repentina
Luego de esa nueva información no tenía muchas ganas de continuar de paseo. así que solo fuimos a una panadería y compramos algunos postres para luego regresar al ducado. Debía prepararme mentalmente para los días que se venían
jajjajajaja