Colter Callahan es un vaquero salvaje, de botas embarradas, modales dudosos y cero interés en una esposa.
Charlotte Walkins es sofisticada, adora los tacones, los vestidos de diseñador y considera que el barro no debería existir.
Así que, naturalmente, sus padres deciden sentarlos a cenar.
Colter fantasea con echarla de su rancho antes del primer plato.
Charlotte, después de mirarlo de arriba abajo, le sugiere que un buen corte de pelo podría hacer milagros.
Están a punto de convertirse en enemigos.
Entonces llega la propuesta de matrimonio.
Él tendrá que convivir con una princesa que probablemente se desmaye al ver una vaca.
Ella tendrá que soportar a un salvaje que cree que una camisa limpia es opcional.
Y justo cuando Charlotte piensa que casarse sería un desastre, descubre que el robo que la dejó hospitalizada podría esconder mucho más.
Ahora debe elegir entre enfrentar el misterio en la ciudad o refugiarse en el rancho de un salvaje junto a un insoportable marido.
NovelToon tiene autorización de SilvinaTracy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
PROVOCACIONES
COLTER CALLAHAN
No le creí ni media palabra de lo del libro, porque ella se distrae con tanta facilidad de cualquier actividad que me resulta imposible imaginarla leyendo un libro de anatomía, ni más ni menos.
--Cuéntame, ¿Aprendiste algo del libro de anatomía?
Volvió a ahogarse. Confirmado.
--Mmm no hice nada de lo que decía allí, pero había detalles
--Cuéntame alguno
--No los recuerdo con exactitud. Te parecerá aburrido quizás
--Charlotte...
--¿Quieres ver alguna de las series que ya compré? No duran más de una hora
Su cambio tan rápido de tema me confirmó todavía más que lo del libro de anatomía no era más que una mentira del tamaño de mi campo o quizás más grande.
--¿Vas a dejar de molestarme hasta que vea tu serie?
--No
--Entonces no me queda más que aceptar, ¿Verdad?
Ella corrió a buscar su teléfono.
Después me dejó su teléfono y corrió a mi habitación. Trajo cremas.
¿Por qué siento que nada de lo que sigue me gustará?
--¿Puedo ponerte una mascarilla?
--No
--Una sola. Si no me dejas te cuento todo lo que hizo Pastelito y por qué mis vecinos lo odiaban. ¿Te dije que pusieron quejas por él?
--Una y haces silencio
--Eres el reemplazo de Katy. Ahora me caes mejor
Algunos minutos más tarde sentía mi rostro duro. Mover la boca me hacía sentir tirantez.
--Te la puedes quitar
--Me pusiste crema en las manos también
--Yo te la quito
Así fue como acabamos en el baño. Cuando me miré al espejo sentí ganas de encerrarla en su dormitorio aunque tenga un mínimo de veinte goteras. Me había puesto una mascarilla de color verde.
Y recién después de la mascarilla ridícula fue que pude ver la dichosa serie.
No sé que esperaba ver. El capitán del equipo de fútbol americano, escenas de él con sus compañeros cambiándose. Todos mostrando músculos y ella mordiéndose el labio.
--¿Pagaste para ver esta serie?
--Si, por eso la tengo descargada. Fue una buena compra, ¿Viste todos esos músculos?
--No se si entendiste algo porque te pasaste toda la hora mirando los abdominales y los brazos de esos.
--Las piernas también las vi y tenían calzoncillos bonitos
Esta convivencia será eterna. Que deje de llover.
--Bueno. Ya la vi, ahora tengo que ir a ver cómo están los animales. Quédate aquí con tu gato
--Me voy a aburrir
--Entonces puedes ver lo que tenemos y pensar en lo que quieres comer hoy
Aquello pareció animarla. Entonces me puse el impermeable amarillo y las botas.
Volví al rancho más embarrado que ayer. Hasta me caí. Y lo peor es que todavía no va a parar de llover.
Antes de entrar vi que ella había hecho una cama improvisada con las mantas viejas que antes tenía su cama y que las había puesto en el porche. Estaba mi perra cómodamente allí y tenía un plato con alimento y uno con agua.
Al entrar, ella me esperaba con una toalla y los dedos inquietos para desabotonar mi camisa empapada y embarrada.
--¿Te caíste?
--No, que va, solamente quería jugar en el barro
--Entonces jugaste bastante porque tienes hasta en las orejas
--Que graciosa. Estoy a punto de llevarte a jugar allí
Hizo silencio, aunque volvió a quedarse mirando fijamente mi torso desnudo.
--Si ya terminaste de mirarme voy a la ducha
Se apartó e hizo un comentario sobre mi espalda al que no le presté atención. Estaba temblando de frío.
Después llegó el momento del escándalo. Cuando vio que el baño estaba embarrado porque mi jean lo estaba. Así que mientras yo cocinaba, empezó a trapear los pisos y a poner perfume... de nuevo.
--Hoy quiero dormir la siesta-- Dijo cuando nos sentamos a almorzar
--Bien
--¿Tu duermes?
--¿Me vas a dejar dormir sin hablarme de libros de anatomía?
--Sí. Tu pareces una estatua en la cama
--Porque me acuesto a dormir, Charlotte. Tu te acuestas para dar vueltas y perturbar mi descanso
Entonces se quedó pensativa y supe que lo que iba a decir no me iba a agradar.
--¿Cómo hacías para dormir con tu ex si no te gusta compartir la cama?
--No quiero hablar de ella
--¿A quien puedo contarle lo que me digas? Cuéntame
Suspiré. No me gusta recordarla. Fue la mayor decepción.
--Me gustaba dormir con ella. La quería, pero no lo hicimos mucho
--¿Por qué?
--Me dijo que estaba enferma y muchas veces se sentía mal
--¿Mentía?
--Siempre
Ella no insistió más, hasta que fuimos a la cama.
--¿No sé quejó de como la besabas?
--No. Le gustaba
--Mentía-- Afirmó segura tratándome de inútil sin decirlo directamente
--En eso no
--Para gustos los colores
--¿Puedes parar? ¿Qué pretendes?
--Yo nada, solo decía
--No. Me estás desafiando, tratándome como un inservible porque en la boda no puse ni el mínimo interés porque no lo tenía
--No te estaba desafiando. Estaba siendo sincera-- Aun con su voz temblorosa me miró fijamente a los ojos
Podía verla asustada porque me acerqué. También por la firmeza en mi voz. O quizás porque se dio cuenta de lo que hizo con o sin intención.
--He soportado muchas cosas desde que viniste a cenar y acabamos comprometidos, Charlotte. ¿Qué más quieres? Dime de una vez y déjame en paz
--También quiero irme
--¿Tanto te afectó que no me importara besarte?
--No me afectó
Entonces lo entendí. Si lo hizo. Le afectó, probablemente porque se dio cuenta de que el campesino sin modales, acostumbrado al lodo y a los animales no se moría por ella.
Pero a este campesino que detesta se le metió en la cama cuando los dos sabemos que puede usar el sofá. Es a mi a quien busca, porque yo no lo hago.
--Eres muy delicada para estar en esta cama. No juegues con fuego, acabarás quemándote y será tu culpa
Y es cierto. Estoy enfocado en mi trabajo y vivo ocupado... eso no significa que no me guste disfrutar de los placeres. Yo tenía una vida tranquila hasta que llegó con sus zapatos inútiles, sus atuendos de ejercicio que dejan poco a la imaginación y todas sus indirectas que no son más que provocaciones.
Entonces sonrió. Ignorando como siempre la advertencia que le hice.
Si la línea que no debemos cruzar se difumina un poco no será por mi culpa. Será suya... solamente suya.
Esta pareja ya está echa🤣.
que locura está novela