NovelToon NovelToon
Entre La Vida Y El Silencio

Entre La Vida Y El Silencio

Status: Terminada
Genre:Amor eterno / Romance / Completas
Popularitas:6.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Yulexi De Fernández

Un joven sufre un accidente automovilístico después de una noche Que se borracha porque pierde la mujer que amaba y queda en coma durante dos años. En el hospital, una doctora se encarga de su cuidado diario y nunca pierde la esperanza de que despierte.
Con el tiempo, su dedicación crea un vínculo especial entre ambos, más allá de lo médico. Cuando el chico finalmente despierta, comienza una nueva etapa de recuperación donde poco a poco ambos descubren que lo que los une se convierte en amor.

NovelToon tiene autorización de Yulexi De Fernández para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 5: Llegar tarde y con la cabeza hecha nada

Después de un rato en el bar, yo seguía ahí afuera, sentado en la acera, con el frío de Manzanares pegándome en la cara y la cabeza dando vueltas. El alcohol ya me tenía pesado, lento, como si el mundo no me respondiera bien.

El celular vibró.

Era ella.

—“¿Dónde estás exactamente?” —me preguntó apenas contesté.

Yo respiré lento.

—“Aquí… afuera del bar.”

—“No te muevas. Ya voy.”

Y colgó.

No sé cuánto tiempo pasó, pero yo solo me quedé mirando el carro, la calle, las luces borrosas del pueblo. Todo se sentía lejano.

Hasta que la vi llegar.

Ella bajó del carro rápido, preocupada, con esa cara de susto que uno no quiere ver nunca.

—“Edwin…” —dijo apenas me vio— “¿qué hiciste?”

Yo me reí un poco, sin control.

—“Nada… solo quería apagar la cabeza.”

Ella negó con la cabeza.

—“Estás borracho.”

—“Un poco…”

Se acercó, me sostuvo el brazo.

—“Vámonos.”

Yo no discutí.

Me subí al carro con ella.

El camino de regreso a la mansión fue silencioso. Ella manejando, seria, concentrada. Yo mirando por la ventana, viendo las luces del pueblo pasar como manchas.

—“No puedes seguir haciendo esto” —me dijo de repente.

Yo suspiré.

—“Ya lo sé…”

—“No, no lo sabes. Estás escapando de todo.”

No respondí.

Porque tenía razón.

Cuando llegamos a la mansión, ella paró el carro afuera.

—“Yo no entro” —dijo ella.

Yo la miré.

—“Gracias por venir…”

Ella me miró seria, pero con cariño.

—“Entra. Descansa. Y mañana hablamos.”

Asentí.

Bajé del carro tambaleando un poco.

Ella me miró por última vez.

—“No te metas en más problemas.”

Y se fue.

La mansión estaba oscura cuando entré.

Solo algunas luces encendidas.

Y ahí estaba él.

Mi papá.

Sentado en la sala, esperándome.

No dijo nada al principio.

Solo me miró.

Y ese silencio fue peor que cualquier grito.

Yo traté de caminar normal, pero se notaba todo.

—“¿Dónde estabas?” —dijo por fin, frío.

Yo me detuve.

—“Salí…”

Él se levantó.

—“¿Así llegas? ¿Borracho? ¿Eso es lo que estás haciendo con tu vida?”

Yo respiré hondo.

—“No empiece…”

Pero ya había empezado.

—“¿No empiece? Mírese. Usted cree que esto es una vida normal.”

Yo me reí bajito.

—“¿Normal? ¿Usted me va a hablar de normalidad?”

Él frunció el ceño.

—“No me falte el respeto.”

Yo lo miré fijo, con la cabeza todavía dando vueltas.

—“Usted nunca está. Nunca. Pero cuando estoy mal, ahí sí aparece a gritar.”

Él levantó la voz.

—“¡Yo estoy construyendo su futuro!”

Y eso me encendió.

—“¡Yo no quiero ese futuro si en el presente no tengo nada!”

Silencio.

Yo seguí, ya sin filtro.

—“Yo me siento solo en esta casa, papá. Solo. Y usted cree que con plata eso se arregla.”

Él respiró fuerte.

—“Usted está perdiendo el rumbo.”

Yo me reí.

—“Ya lo perdí hace rato.”

Se acercó un poco.

—“Usted no es un niño.”

—“No, claro que no. Pero usted me trata como si yo fuera un proyecto.”

Silencio otra vez.

La casa parecía más fría que nunca.

Yo bajé un poco la voz.

—“Yo solo quería un papá… no esto.”

Él no respondió.

Solo me miró.

Y por primera vez en toda la pelea… no dijo nada de negocios.

Pero tampoco dijo lo que yo quería escuchar.

Yo me quedé ahí unos segundos.

Y luego me di la vuelta.

—“Ya no puedo con esto hoy.”

Subí las escaleras lento, todavía mareado, con el mundo medio girando.

Detrás de mí, el silencio siguió.

Más pesado que antes.

Entré a mi cuarto, cerré la puerta y me dejé caer en la cama.

Y por primera vez en la noche…

no era solo borrachera.

Era cansancio de todo.

1
Normaangelica Medina Ortiz
historia buena pero frases repetidas constantemente, sobretodo el "sinceramente" final un error,los protagonistas se enteraron que Marcela está embarazada cuando tiene 3 meses, después narran que 8 meses después ella empieza con dolores de parto y todavía falta uno ... entonces la bb nace de 11 meses??🤷ojo con ese "pequeño" detalle
Yulexi De Fernández: de esa parte
total 2 replies
Normaangelica Medina Ortiz
porque insistir en el SINCERAMENTE
Normaangelica Medina Ortiz
demasiados, ay no ! y sinceramente
Ana Cortes
que bueno que Edwin se esté dando una oportunidad con la doctora
Ana Cortes
como que las fechas o considen porque cuando se hizo novio de Valeria tenía 23 años y ellos duraron más de 6 meses juntos de novios hasta la muerte de Valeria y fue en el funeral que el salio y se fue a recorrer la ciudad a gran velocidad y fue que tuvo el accidente que lo dejó en coma y ahora que despierta la doctora le dice que lleva en coma más de 1año en ese estado
Yulexi De Fernández: la verdad que yo cuando la hice amiga ni no conseguí bien la fecha más o menos pero más o menos entre un año y dos años más o menos no me recuerdo bien
total 2 replies
Ana Cortes
debe de sentirse horrible perder al amor a tan temprana edad
Ana Cortes
pobre Edwin la vida no a sido nada de generoso con él
Ana Cortes
que pena por Valeria enfermarse y estar tan mal y pobre de Edwin ya que él está enamorado de ella
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play