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Los Gemelos Ocultos De Mi Esposo Mafioso

Los Gemelos Ocultos De Mi Esposo Mafioso

Status: Terminada
Genre:Mafia / Mujer poderosa / Reencuentro / Completas
Popularitas:858.7k
Nilai: 4.8
nombre de autor: Lobelia

Victoria no huyó por falta de amor, sino por instinto de supervivencia. Al descubrir que el hombre que amaba, Dante Moretti, era el heredero de un imperio manchado de sangre, decidió que sus hijos no nacerían en una jaula de oro rodeada de enemigos. Cinco años después, bajo una identidad falsa y en la humildad de un pueblo costero, Victoria cría a León y Cristo. Los gemelos son el vivo retrato de Dante: poseen su mirada gélida y un temperamento indomable que ella lucha por suavizar.
​Dante, consumido por la amargura y la creencia de que Victoria lo abandonó por traición, ha pasado media década buscándola. Cuando una filtración de seguridad en su organización revela el paradero de su "única debilidad", Dante llega dispuesto a cobrar venganza. Sin embargo, el impacto de ver a dos pequeños guerreros con sus propios ojos cambia las reglas del juego. Ahora, Victoria debe volver al mundo que odia para proteger a sus hijos, mientras Dante descubre que el mayor peligro para su familia no está

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Capitulo 10

​El interior del SUV blindado olía a cuero nuevo, a ozono y al miedo contenido de Victoria. El ronroneo del motor era lo único que llenaba el vacío mientras San Vicente se convertía en un punto borroso en el retrovisor. Dante estaba sentado frente a ellos, en el asiento corrido que miraba hacia atrás, observando a su familia como si fueran piezas de arte robadas que finalmente regresaban a su galería.

​Marco, desde el asiento del copiloto, extendió una carpeta de cuero hacia atrás. Dante la tomó con una elegancia mecánica. Eran los documentos de identidad que sus hombres habían recuperado de la cabaña durante la "extracción".

​Dante abrió la carpeta. Sus ojos recorrieron las actas de nacimiento, escaneando los nombres que él no había elegido.

​—¿León y Cristo... Santoro? —la voz de Dante fue un latigazo. El apellido de soltera de Victoria sonó como un insulto en su boca.

​Cerró la carpeta de golpe, y el sonido fue como un disparo en la cabina. La mandíbula de Dante se tensó tanto que un pequeño músculo saltó en su mejilla. Su furia no era ruidosa; era una presión atmosférica que hacía que el aire pesara el doble.

​—Les diste tu apellido —dijo Dante, clavando su mirada gélida en Victoria—. Los registraste como si no tuvieran padre. Como si yo fuera una mancha que pudieras borrar con un poco de tinta y un sello del registro civil.

​Victoria no bajó la vista. Abrazó a los niños contra sus costados, sintiendo el calor de sus pequeños cuerpos.

​—No tenían padre, Dante —respondió ella con una calma que le costó la vida mantener—. Tenían un donante de sangre que estaba demasiado ocupado quemando puentes como para notar que su esposa se iba. Para la ley, y para ellos, son Santoro. Son libres de tu historia.

​—¡Nadie es libre de los Moretti! —rugió Dante, inclinándose hacia adelante, invadiendo el espacio de ella—. Mañana mismo mis abogados cambiarán eso. Llevarán mi nombre, heredarán mis empresas y el mundo entero sabrá de quién son. No vuelvas a intentar borrarme, Victoria. No te funcionó hace cinco años y no te funcionará ahora.

​El ambiente era eléctrico. León apretó los puños, listo para saltar si Dante se acercaba más, pero fue Cristo quien rompió el hechizo de la violencia.

​Cristo, que hasta ese momento había estado observando a Dante con una fijeza casi científica, ladeó la cabeza. Sus ojos, profundos y analíticos, no mostraban el miedo que Victoria sentía, sino una curiosidad puramente lógica.

​—¿Tú eres el hombre de las fotos? —preguntó el niño. Su voz era suave, pero cortó la rabia de Dante como un bisturí.

​Dante se quedó congelado a medio camino entre su asiento y el de Victoria. La palabra "fotos" resonó en su mente, desarmando su armadura de Capo.

​—¿Qué fotos? —preguntó Dante, bajando la voz, sus ojos fijos en el pequeño estratega.

​—Las que mamá guarda en la caja azul bajo su cama —continuó Cristo, ignorando el apretón de advertencia que Victoria le dio en el hombro—. Hay una donde estás sentado en una mesa grande. Ella la mira por la noche cuando cree que dormimos. A veces llora, a veces se queda callada mucho tiempo. Pero siempre toca tu cara con el dedo antes de guardarla.

​El silencio que siguió fue absoluto. Victoria cerró los ojos, sintiendo que su último secreto había sido expuesto por la honestidad brutal de su hijo.

​Dante se hundió de nuevo en su asiento, como si le hubieran quitado el aire de los pulmones. Miró a Victoria, buscando en su rostro una negación que no llegó. Ella simplemente giró la cabeza hacia la ventana, ocultando sus ojos empañados.

​En ese momento, la furia de Dante se evaporó, reemplazada por un sentimiento mucho más peligroso y adictivo: la comprensión. Ella no lo había borrado. Durante mil ochocientos días de exilio, en medio de la pobreza y el anonimato, ella lo había llevado consigo. Lo había mostrado a sus hijos, aunque fuera en secreto. Él no era solo un monstruo en sus historias; era el hombre de la caja azul.

​—¿Ella te hablaba de mí? —preguntó Dante, dirigiéndose a Cristo, pero sin quitarle la vista de encima a la nuca de Victoria.

​—No —respondió Cristo, analizando la reacción de su padre—. Ella dice que el pasado es un bosque donde no debemos entrar. Pero León y yo entramos de todos modos. León dice que tienes ojos de rey. Yo creo que tienes ojos de alguien que busca algo que perdió.

​Dante soltó un suspiro largo, una exhalación que arrastraba años de soledad. La revelación de Cristo le devolvió una parte de su humanidad que creía perdida en los depósitos de cadáveres de Nueva York. Ella todavía lo amaba, o al menos, no podía dejar de recordarlo. Ese pensamiento fue más poderoso que cualquier apellido en un papel.

​—Tienen razón —dijo Dante, y por primera vez en el trayecto, su voz sonó humana, despojada de la autoridad del clan—. Estaba buscando algo que perdí. Y ahora que los tengo a los tres, el apellido es solo un trámite.

​Dante extendió la mano, no hacia Victoria, sino hacia la carpeta de cuero. La cerró con cuidado y se la entregó a Marco.

​—No cambies nada todavía, Marco —ordenó Dante—. Dejemos que lleguen a casa primero.

​Victoria se giró, sorprendida por la repentina tregua. Dante la miraba con una intensidad nueva. Ya no era la mirada del captor hacia su prisionera, sino la del hombre que acaba de descubrir que su esposa nunca dejó de ser suya en el pensamiento.

​—¿Por qué guardaste la foto, Victoria? —le preguntó él en un susurro, mientras el coche enfilaba la pista de aterrizaje privada donde el jet esperaba con las turbinas encendidas.

​—Para recordarme por qué huí —mintió ella, aunque ambos sabían que la verdad era mucho más compleja.

​el coche deteniéndose frente a la imponente silueta del avión. Dante bajó primero y, con un gesto de caballerosidad que Victoria no veía desde sus primeros meses de matrimonio, le ofreció la mano para ayudarla a bajar.

​Ella no la tomó, pero sus ojos se encontraron por un segundo más largo de lo necesario. Dante comprendió que la batalla por el apellido era pequeña comparada con la batalla por el perdón, pero por primera vez en cinco años, sentía que tenía una oportunidad de ganar. Cristo, observando el intercambio, asintió para sí mismo, registrando en su mente que el hombre de la foto era, efectivamente, el rey que había venido a reclamar su corona.

1
Ester Gonzáles Rodriges
Yo tampoco entendí, gracias
Antonia Pulido
y que paso con marcos?
Antonia Pulido
será que me perdí? Enzo no estaba encerrado y dante aún no sabe que marcos es el traidor?🤔
Cliente anónimo
Uno tiene que saber escoger las novelas y quien las escribe 😱
Cliente anónimo
La puerta del búnker solo abre de aguera hacia dentro 🙄
Cliente anónimo
Y la madre no se dio cuenta de que Enzo entró a la mansión 😱
Cliente anónimo
Al fin lo acepto
Cliente anónimo
Pero Victoria antes d casarse no sabía que él era Capo de la mafia ? Parece q no
Dilia Esther Sarabia Beleño
Buena historia se vencieron todas las adversidades presentadas triunfo el amor y comprensión.
Antonia Pulido
ya va, victoria no se fue porque escucho a dante dar la orden de matar a su familia?
Sonia Bustos
o yo estoy fuera de foco o hay 3 veversiones y si no leí mal 4 distintas de la novela es una ensalada muy mal organizada xq si releyeras lo q escribes podrás ver q tenes varias novelas en 1 es una lastima 😡
Maru 🇦🇷
Son como "Mí pobre angelito" 🤣🤣🤣
Maru 🇦🇷
Y ahí tenemos un pequeño mafioso 🤭🤣
Yolima Leon
como que se comio ese pedacito🤭
Ame Pacheco Martinez
gracias me gusto mucho FELICIDADES muy buena historia👏👏👏👏👏👏👏🥰🥰🥰🥰🥰
Yarida Yayes
Gracias y felicidades escritora por compartir está historia. Me gustó.
Gloria Martinez Rodiguez
muy bueno, no hubo interrupción y no dormí hasta k la termine. pero k tenga cuidado con las edades después de la fiesta del séptimo cumpleaños en toda la secuencia los regresa a los 5 años. pero recibe mi más sinceras felicitaciones
Gloria Martinez Rodiguez
muy interesante, pero no se x k siento k al escribir, se olvidaron k estaban en el séptimo cumpleaños y ahora los regresan de nuevo a sus 5 años
Gelyux Kc
una historia loca loca como yo y me encanto así que tú sale con más como caiga
Gelyux Kc
una historia loca loca como yo y me encanto así que tú sale con más como caiga
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