NovelToon NovelToon
Soñe Con El Antes De Nacer

Soñe Con El Antes De Nacer

Status: Terminada
Genre:Yaoi / Reencarnación / BL / Completas
Popularitas:5.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Annyaeliza

Elior siempre se sintió fuera de lugar.
En su vida pasada fue profesora de ciencias, alguien que creía en la lógica… hasta que murió y despertó en un mundo regido por jerarquías, vínculos y destinos imposibles de ignorar.
Ahora es un omega masculino de belleza andrógina, hijo de los duques del Ducado de Lirien, rodeado de protección… y de miradas peligrosas.
Desde antes de renacer, soñaba con un hombre que nunca vio, pero que su cuerpo siempre reconoció.
Cuando el mundo intenta reclamarlo como una oportunidad política, Elior descubre que el vínculo que lo llama no exige posesión, sino espera.
🌙 Omegaverse · Reencarnación · Romance BL · Deseo contenido · Consentimiento

Advertencias:
Presión política sobre omegas · Intentos de reclamo forzado (no consumados) · Tensión emocional intensa
✔️ Sin violación
✔️ Sin romance forzado

NovelToon tiene autorización de Annyaeliza para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 4: Los que me llaman hermano

No estaba preparado para ellos.

Lo supe en el instante en que la puerta se abrió y dos presencias idénticas llenaron la habitación sin necesidad de decir una palabra. Eran altos, de hombros anchos, con la misma postura firme y la misma mirada atenta, como si evaluaran cada detalle antes de moverse.

Los gemelos.

Mis hermanos.

Mi cuerpo reaccionó antes que mi mente. Un leve estremecimiento me recorrió la espalda, no de miedo, sino de una alerta extraña, como si algo en mí reconociera su cercanía como importante.

—Ahí está —dijo uno de ellos, con la voz baja—. Está despierto.

—Te dije que despertaría pronto —respondió el otro—. Siempre fue fuerte.

Siempre.

Esa palabra me pesó.

Se acercaron despacio, pero había algo en su forma de moverse que dejaba claro que, si algo parecía amenazante, reaccionarían sin dudar. No hacia mí. Por mí.

—Soy Kaien —dijo el primero—. Y este es Rael.

—Somos tus hermanos mayores —añadió Rael—. Y no tienes que recordarnos ahora.

Agradecí eso más de lo que pude expresar.

Asentí con cuidado, observándolos. Eran deltas, lo sentía con la misma certeza instintiva con la que había reconocido a mis padres. Pero su presencia era distinta. Más directa. Más… territorial.

—Nos asustaste —dijo Kaien, cruzándose de brazos—. No vuelvas a hacerlo.

Rael le dio un leve codazo.

—No empieces así —murmuró—. Recién despertó.

—Precisamente por eso —respondió Kaien, volviendo la mirada hacia mí—. Queremos que sepa algo desde ahora.

Me miró con intensidad.

—Aquí estás protegido.

La palabra resonó en mi pecho de una forma que no esperaba.

—No importa lo que recuerdes o no —continuó—. No importa cuánto tiempo tome. Nadie va a exigirte nada.

Rael asintió.

—Y nadie va a tocarte sin tu consentimiento.

Mi respiración se detuvo un segundo.

¿Tocar?

Notaron mi reacción de inmediato.

—No te alarmes —dijo Rael con suavidad—. Es solo… parte de este mundo. Y queremos que sepas que estamos atentos.

Mi cuerpo se relajó apenas, aunque la inquietud no desapareció del todo. Había algo en la forma en que lo decían que sugería experiencias pasadas. Algo que no estaban diciendo.

—Gracias —logré decir—. Aunque no entienda todo… lo agradezco.

Los gemelos intercambiaron una mirada rápida. Luego Kaien suspiró.

—Sigue siendo él —dijo—. Aunque no recuerde.

Rael sonrió levemente.

—Siempre fue así —añadió—. Observa más de lo que habla.

Eso me sorprendió.

¿Había sido así este cuerpo antes?

¿O estaban viendo en mí algo que no me pertenecía del todo?

Cuando se retiraron, el silencio volvió a envolver la habitación. Pero ya no era el mismo. Había una sensación nueva, extraña y pesada.

Pertenencia.

No sabía si estaba listo para cargar con ella.

Cerré los ojos y llevé una mano a mi pecho. El latido era firme, constante. Y, por debajo de todo, esa presencia volvió a rozar mi conciencia.

Brazos fuertes.

Una cercanía que no pedía permiso… pero tampoco imponía.

No era un recuerdo.

Era una espera compartida.

Y mientras el cansancio me vencía de nuevo, una idea se formó con claridad inquietante:

Tal vez no solo yo había despertado en este mundo.

Tal vez algo más… me estaba esperando.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play